sábado, 31 de octubre de 2015

Mis visitas al cementerio


Nunca me ha gustado visitar el cementerio el uno de noviembre. He tenido que hacerlo acompañando a mi madre, tanto para visitar las tumbas de los familiares desaparecidos, como, antes, para adecentar las lápidas. Siempre había un gran gentío y motivo por el que departir con otras personas también presentes allí. Entiendo que se visiten los cementerios en estas fechas, por la costumbre ancestral, que, sin embargo, me merece más aprecio que otras importadas de Estados Unidos que, aunque guarden el mismo origen que nuestra costumbre, se han extendido como mero divertimento, al copiarse de las numerosas películas de terror que tanto gustan a los jóvenes: el famoso Halloween, con toda su parafernalia de disfraces de monstruos, brujas, momias o vampiros, las fiestas de discoteca o las pesadas visitas donde niños impertinentes te amenazan con el "truco o trato". Pero, para mí, no ha arraigado como hábito. La festividad de la noche del 31 de octubre tiene otro significado, relacionado con los cultos celtas y germanos. Siempre he preferido visitar el cementerio en otros momentos del año.


Así lo hice hace meses, buscando los nichos de mis familiares difuntos. Sin bullas ni muchedumbres, paseando por sus calles, tras hacer ejercicio por otras calles, las del casco urbano de Palma, o los caminos de sus huertas. Registré en imágenes las lápidas de mis padres, José y Carmen, que se sitúan en la parte de la primera ampliación del cementerio.


Además de las de otros familiares.


Como la de mis abuelos paternos, José Domínguez y Adelina Godoy, a los que no conocí, por fallecer antes de mi nacimiento, cercanas a la entrada del camposanto, tras el muro de la fachada.


También la de la primera mujer de mi padre, Soledad López, que descansa en el bloque de los nichos cercanos a la capilla.


O la tumba donde está mi abuela materna, Belén Nieto, que reposa con mis tíos Francisco (Curro) y su mujer María, ya que a este nicho fueron trasladados sus restos. Los de mi abuelo Sebastián Peso no se sabe donde están, solo se conoce que mi abuela los trasladó a otro lugar, tras hundirse el nicho donde reposaban.


El cementerio, como si de otra urbe se tratara, tiene sus espacios delimitados según creencias y situación social. Así encontramos tumbas en el suelo, panteones para varios enterramientos, nichos en los muros de los diferentes bloques y hasta un columbario donde se depositan las urnas con las cenizas de los que han sido incinerados, sin atender a la costumbre cristiana.


Y presenta la historia de nuestro ciudad, en correspondencia a los fallecidos que allí se alojan. Son bien visibles las tumbas de los asesinados por uno y otro bando al comienzo de la Guerra Civil del 36. Los sublevados y los muertos tras la toma de Palma por los nacionales.


Encontramos además lápidas más singulares que las tradicionales con cruces o imágenes religiosas, como una en forma de rosca, o con leyendas curiosas. Elementos que nos informan de la personalidad o la vida, costumbres o preferencias de cada difunto.


Alguna solo contiene los apellidos y la fecha en números romanos relativa exclusivamente al siglo en que vivimos y murió la persona allí enterrada.


Otra encontramos con un texto enigmático (ETERNAMENTE SÁBADO), ya que no sabemos si esa persona esperaba llegar siempre al fin de semana, para descansar o ir de fiesta, por ejemplo, o si tuviese algún origen o antepasado hebreo que le hiciese preferir el día de la semana dedicado a Yahveh. 


Alguna solo recoge los nombres de sus moradores, junto a algún epitafio para pensar.


Encontrándonos también, junto a las que añaden al nombre la fotografía del difunto o difunta (hay muchas de ellas), algunas simpáticas donde desvelan sus gustos, como ésta donde se incluye el escudo del club de fútbol del que sería fiel aficionado.


El cementerio cambió hace tiempo, pasando de lugar lúgubre a recinto amable, bien cuidado, dotado de servicios y zonas verdes, con un estanque rebosante de vida, y hasta de adornos, como esta pirámide que recuerda a los monumentos funerarios egipcios o a uno de los símbolos masones más apreciados.


Pasear por el cementerio en días que no se frecuenta su visita, como en estas jornadas de noviembre, o en horas en que no hay entierros, casi es un verdadero placer para los sentidos. Se respira paz, tranquilidad, armonía. El canto de los pájaros acompaña a pensar y pasear pausadamente por sus calles, encontrándose con los recuerdos de quienes compartieron con nosotros sus vidas, ya fuese porque nos acompañaron, nos proporcionaron nuestra existencia o porque forman parte de la historia del lugar en que tenemos nuestras raíces y desarrollamos nuestra vida. Yo prefiero hacerlo así. El reencuentro espiritual con nuestros ancestros de esta manera es, para mí, más gratificante que durante el uno o dos de noviembre, como manda la tradición. No obstante, quien quiera visitar la morada última de sus familiares y allegados en estas fechas, encontrará también un lugar algo más que digno y curioso para ello.

viernes, 30 de octubre de 2015

La foto del viernes: la castañera


Esta mañana en el colegio donde trabaja Ana, el CEIP Ferrobús, ha estado haciendo una visita la castañera. Una señora disfrazada como anciana que enseñaba a los niños las delicias de esta fruta, la castaña, tan del otoño. La presencia de castañeras o castañeros es todavía frecuente en nuestras calles, sobre todo a finales de octubre y principios de noviembre, prolongando su estancia incluso hasta diciembre. La castaña en algunos lugares era tan apreciada que se usaba como sustitutivo del pan. Aquí los puestos de castañas, donde te las vendían crudas o asadas, han estado siempre presentes en el otoño. De niños comprábamos habitualmente un paquete de castañas, una especie de cucurucho de cartón con el fruto asado, en los diversos puestos repartidos por nuestra ciudad, especialmente el que montaban los Bariches en la calle Castelar. Hoy día, afortunadamente, siguen instalando puestos de este tipo en nuestras calles, permitiendo gozar de estos productos. Está bien que también en los colegios se enseñe a los niños estas tradiciones tan nuestras, y no tanto esas modas tan artificiosas venidas de fuera. Por eso la foto del viernes se la dedicamos a la entrañable castañera en su puesto, asando las castañas. En este caso, en una estatua que encontramos en el Paseo del Espolón, junto al río Arlanzón, en la bella ciudad de Burgos.

jueves, 29 de octubre de 2015

David y Goliat


Villanueva de la Serena está a pocos kilómetros de Don Benito. Es la "hermanita menor" de esta última ciudad, donde viven mi hermano Roberto y su familia. El equipo de fútbol de Villanueva se ha enfrentado hoy al FC Barcelona. David contra Goliat. El gigante filisteo no ha muerto bajo la pedrada del pastor israelita, pero ha sido incapaz de estrenar la portería extremeña y de ganar al "enano" de segunda división B. A veces se producen "milagros". ¿Será capaz el Villanovense de tumbar en el partido de vuelta al Barça? Se buscan "honderos" experimentados. La recompensa vale un reino.

martes, 27 de octubre de 2015

De vuelta, de nuevo


El pasado 6 de julio titulaba una entrada "De vuelta". En ella contaba mi experiencia en las oposiciones en las que he participado este año. Y con ello justificaba la escasez de entradas en el blog y sus reducidas dimensiones, pues he dedicado mucho tiempo, como es natural a estudiar, sobre todo en los días cercanos a los exámenes. 

En julio escribí que quedé mejor en el primer ejercicio de las oposiciones de administrativo de la Junta de Andalucía, que en las de auxiliar. Algo sorprendente, pues éstas se presumen más fáciles, debido a su menor nivel. Pero así fue, no pasé la primera prueba de auxiliar (por los pelos, eso sí), y sí superé el primer ejercicio de administrativo, hasta con buena nota. Aunque esto no lo supimos hasta bien empezado septiembre, con lo que me volví a poner con los libros a los pocos días de conocer el resultado provisional, por si superaba la primera fase. De esta manera me pasé el verano estudiando, y apretando desde septiembre el pedal del acelerador, cuando supe que era uno de los aprobados, para hacer el segundo ejercicio.

La última prueba de las oposiciones fue el pasado domingo 25 de octubre. De ahí que, de nuevo, en las semanas anteriores, mi presencia en la red fuese escasa. Largas horas de estudio y repaso, con la realización de numerosos test y casos prácticos (pues así era la segunda prueba), hacen que se te quiten las ganas de escribir, de estar más tiempo delante del ordenador. Estás más predispuesto a empaparte de conocimientos y a memorizar, que a plasmar tus opiniones sobre lo que sea. Aun así no he dejado abandonado el blog.

Muchas cosas han pasado desde julio hasta ahora. Se han convocado las elecciones generales (que espero sirvan para echar al PP del poder), la corrupción sigue dando titulares y sustos judiciales a sus protagonistas, los independentistas catalanes fuerzan la máquina por una república catalana, el PP ha puesto patas arriba el ordenamiento jurídico con su afán "reformador" de leyes, la mezquita de Córdoba sigue en el candelero, y hasta nos hemos enterado por la Organización Mundial de la Salud que la carne procesada produce cáncer, levantando una gran polvareda, pues esos "embutidos o chorizos" no son los corruptos encausados en procedimientos penales, sino alimentos que forman parte de nuestra dieta desde hace milenios. En fin, que tendremos mucho que opinar en estos días. Si las tareas dejadas de lado en estos meses de preparación y estudio, y vueltas a afrontar, nos dejan retomar nuestros escritos.

¡Ah! y prometo volver a publicar mis recuerdos de las cosas, lugares y personas que guardo en mi memoria (en la sección Geografía evocadora palmeña) que tanto gustan y que algunas personas han echado de menos en estas semanas. De vuelta... de nuevo.

sábado, 24 de octubre de 2015

Día de la biblioteca


El 24 de octubre es el día de la biblioteca. Una celebración que, por desgracia, no es muy conocida. Debemos valorar las bibliotecas. Esos lugares que nos permiten acceder a los libros que nuestra capacidad económica no nos deja adquirir. Un cofre de los tesoros de valor incalculable. Además de un lugar donde leer, pasar el rato, estudiar, todo en un ambiente adecuado que facilita la lectura. Aprovechemos el día para alabar las bibliotecas y a las personas que se encargan, con interés y cariño, de cuidar su contenido, para hacernos fácil el acceso a la cultura. Una biblioteca no es solo un almacén de volúmenes, es también, por ello, un lugar atractivo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

No más mentiras con los malos humos que amenazan nuestra salud


"Sra. Ministra Tejerina, Sr. Ministro Soria:

El escándalo de Volkswagen puede ser la punta del iceberg de un problema más profundo. Desde hace años, los resultados de las pruebas de emisiones oficiales, así como los datos de consumo de combustible proporcionados por los fabricantes de automóviles, divergen de los niveles reales. La mayoría de los coches que se usan diariamente son mucho más sucios que lo que indican sobre el papel, y muchos de ellos son incluso más sucios que lo permitido.

Esto sólo ha sido posible porque la política ha permitido a los fabricantes escaparse por innumerables triquiñuelas legales. Las consecuencias de este engaño legal a los consumidores son un aumento en las posibilidades de padecer asma, cáncer de pulmón y sufrir muertes prematuras.

Le exijo que obligue a los fabricantes de coches a someter a todos los vehículos a controles de emisiones que muestren la verdad. A partir de 2016 debe terminarse con las mentiras de los tubos de escape: introduzcan controles de emisiones en condiciones reales de conducción y prohíban la venta de coches que no superen esos controles.

Atentamente,"

Este es el texto que he suscrito hace un momento, para enviar a la Ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, y al Ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, redactado por Greenpeace. Forma parte de una campaña para que los gobiernos europeos y las instituciones de la Unión Europea redoblen los controles sobre las emisiones de gases por los vehículos y para que eviten los fraudes como el que ha estado realizando la firma Volkswagen y que se ha descubierto recientemente. 

Debemos obligar a nuestros gobernantes a que protejan nuestra salud y el medio ambiente actual y el que vamos a dejar a las futuras generaciones. Además de que no nos tomen por tontos, permitiendo que nos engañen las empresas contaminantes. Así que, si estás de acuerdo con esa exigencia, puedes firmar la petición en la página de Greenpeace, pinchando aquí. Gracias.

viernes, 16 de octubre de 2015

La foto del viernes: los aplausos al diputado José Cabrera


José Cabrera es un veterano diputado del PP en la Comunidad de Madrid. Hoy ha anunciado su dimisión por negarse a cumplir la obligación de hacer públicos sus ingresos y patrimonio. Una obligación de declarar ya antigua, que afectaba a todos los cargos electos o no de diferentes instituciones, pero que ahora se refuerza con la tan cacareada transparencia, al tener que hacerse públicas las declaraciones. Alega temor porque se conozcan sus bienes e ingresos. Algo que pude ser comprensible, si éstos son bien elevados. A nadie se le escapa que hay amigos de lo ajeno dispuestos a aprovecharse de quienes son más poderosos económicamente. Recordemos los múltiples atracos a casas y chalets en urbanizaciones de lujo, y hasta los secuestros. Mas es una obligación, en estos tiempos que corren, donde el personaje público es ya en sí sospechoso de aprovecharse de su cargo para enriquecerse, que los votantes y contribuyentes sepamos de qué viven nuestros representantes y gobernantes, y cómo llegan y salen del cargo, en materia de patrimonio. Si no se es transparente no se debe aceptar un cargo. Lo llamativo de la situación es que este veterano se marche con el aplauso de sus compañeros de escaño y partido. ¿Aplauden la ocultación de estos datos? ¿Lo aprueban? Sus ovaciones nos hacen sospechar que ellos tampoco querrán que se sepan sus medios de vida y patrimonio. Hasta nos hacen temer que nos están engañando, si siguen en el cargo y no se van como el homenajeado. La sospecha huele mal.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Íñigo Errejón y la fiesta nacional


Llevamos varios días de polémica acerca de la fiesta nacional del 12 de octubre. Que conste que, como no soy nacionalista, el que haya una fiesta así no me resulta imprescindible, pero si queremos una jornada de exaltación de lo que nos une a los que vivimos en este país llamado España (nombre que no me produce repelús de ningún tipo utilizar, a diferencia de nacionalistas periféricos varios), tampoco tengo inconveniente en que exista. Lo malo es que, como estamos viendo, el ponerse de acuerdo en la fecha, parece cosa difícil.

La fecha del 12 de octubre, aniversario del "descubrimiento" de América (y día de la Virgen del Pilar, para los católicos), es la madre del cordero del asunto. No voy a entrar en el fondo de la cuestión. Solo diré que se ha formado una buena diarrea (nunca mejor dicho, a propósito de ciertas insolentes palabras de un conocido actor) de opiniones con el recurrente prejuicio de la llamada leyenda negra de la conquista americana. Conquista que no fue modélica, pero que ha servido para que los descendientes de los conquistadores (disfrazándose de indígenas) se librasen de la jerarquía colonial española con las independencias de sus respectivos países (convertidos en cotos privados de nuevas oligarquías) justificando así su nuevo dominio "neocolonial", aunque disfrazado en casi todos los casos (según conviniese) en regímenes tanto conservadores como supuestamente de izquierda.

Podemos ha lanzado la idea de cambiar la fiesta nacional de fecha. Como pretenden no ser ni de izquierdas ni de derechas, ni nacionalistas ni anti-nacionalistas, lo mismo piden su abolición por los motivos antedichos, que conservarla con "contenido" diferente. Esto último es lo que ha hecho Íñigo Errejón, que ha propuesto el cambio al 19 de marzo, día de la Constitución de Cádiz, la Pepa. Y lo justifica en que “sería una fecha que uniría a todos”. ¿A todos? ¿Está seguro?  La Constitución de Cádiz fue un avance en el tiempo en que se promulgó (que solo duró dos años, por cierto), pero un avance limitado por prejuicios nacionalistas, conservadores, colonialistas, machistas, religiosos, etc. Ya analicé en otra entrada antigua el valor y los aspectos, también, negativos de aquel texto constitucional. 

¿Nos une a todos el voto solo masculino, la religión católica obligatoria (“En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, autor y supremo legislador de la sociedad...”; “Art. 12. La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra.”), la esclavitud, el veto real...? Me parece que Errejón se ha terminado creyendo la propaganda del gobierno respecto de aquella constitución "liberal". O es que, en su viaje a la superación de las ideologías, Podemos es capaz de aceptar también planteamientos reaccionarios

Ya sé que el régimen de la transición no le gusta a este partido emergente, pero la Constitución de 1978 es mucho mejor que la Pepa de 1812, con todos sus defectos. No es plenamente "liberal", o conservadora, y gracias al consenso, también tiene apartados claramente progresistas ("España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político."). Su desarrollo y aplicación es lo que falla, pero ese es otro cantar. 

Si queremos "otra fiesta nacional" no hace falta inventarla. Tenemos el 6 de diciembre, Día de la Constitución, para ello. La Pepa queda ya demasiado lejana e idealizada. Y si queremos otro día de fiesta a mantener en el calendario laboral (cosa que no está nada mal, por cierto) busquemos otro motivo o excusa. Da igual, algo que no moleste a nadie. Pero buscar "antiguallas", sin tener en cuenta su verdadero significado, es volver a caer en el mismo error conservador que tantas veces se critica.

martes, 13 de octubre de 2015

Martes y trece


Fecha maldita la del martes y trece. No me lo parecía a mí, desde pequeño, cuando me resistía a ser supersticioso. Ni gatos negros, ni sal derramada, ni espejos rotos, ni martes ni trece, ni miedo a pasar por debajo de una escalera... las supercherías no me entraban en la cabeza, para desesperación de mi madre, que veía asustada, por ejemplo, cómo giraba con placer un paraguas (otra de esas supersticiones) en medio de ingenuas carcajadas. Tal vez la edad me haya convertido en algo menos escéptico y me hayan asaltado "manías". 


Pero martes y trece me sigue pareciendo una fecha simpática... aunque algunos se empeñen en fastidiarte el día como sea.

viernes, 9 de octubre de 2015

La foto del viernes: Krysztof Charamsa y su novio


Krysztof Charamsa es teólogo de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, el mismo organismo del Vaticano en el que estuvo Joseph Aloisius Ratzinger (Benedicto XVI), es decir, el Santo Oficio, la Inquisición, el órgano encargado de vigilar la ortodoxia católica. El primero acaba de hacer pública su homosexualidad, llegando a presentar a la prensa a novio. Algo que ha provocado el escándalo en las filas vaticanas, porque la homosexualidad está perseguida en la Iglesia Católica. El que un "inquisidor", precisamente, proclame a los cuatro vientos su homosexualidad es sorprendente, claro. Alguien que tiene como misión justamente preservar la doctrina oficial se pasa al otro bando. Así que ha sido advertido con la expulsión. Algo que no ocurre con los pedófilos, por cierto, a los que simplemente se les cambia de destino, e incluso hay quienes les amparan desde la jerarquía. Parece que, pese a las palabras refrescantes del Papa Francisco, la Iglesia católica sigue en sus trece.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Rajoy en el club de la comedia



Montaje que circula por la red. Sin desperdicio. Lo retrata fielmente.

martes, 6 de octubre de 2015

Gárgola oprimida


Más apretujados que en el metro podríamos decir que están estos edificios. Uno es una iglesia, antigua capilla de un palacio, que quedó exenta en otros tiempos, tras dejar el edificio principal de prestar su función. El otro un edificio moderno, que han construido ocupando al máximo el espacio posible que hay junto a la iglesia. Tanta es la cercanía y tanto el desprecio al edificio histórico, que han tenido que derribar parte del nuevo, haciendo como una muesca por donde pueda pervivir el contrafuerte del templo. Para colmo la antigua gárgola que sirve para evacuar las aguas pluviales roza con los muros del bloque de pisos. Y, para hacer posible que siga cumpliendo su misión, han tenido que colocarle un embudo con el que desviar su contenido acuoso hacia el bajante que recorre al fachada de los pisos. Con lo fácil que habría sido dejar el espacio que circunda el templo libre. Pero había "furor edificatorio", para aprovechar las plusvalías y los beneficios, a cualquier precio. Toda una desfachatez.

domingo, 4 de octubre de 2015

Janis Joplin, en el recuerdo


Se cumplen hoy 45 años de la muerte de Janis Joplin y esto se ha convertido en tema recurrente en los medios y la red. 45 son muchos años de un suceso que truncó una carrera fulgurante que prometía mucho. Y, como les pasó a otros cantantes o músicos que murieron jóvenes (con 27 años), Janis Joplin pasó a formar parte de una leyenda. Eso es lo que yo conocí cuando descubrí el mundo de la música "moderna", de la música que escuchaban los jóvenes de aquellos tiempos de los 70: la leyenda. Tenía solo 8 años cuando la presunta sobredosis de heroína mató a la cantante, y este tipo de música no era el más conocido entonces en la añeja España franquista, donde el movimiento hippy, en el que se situó Joplin, no era bien visto por las autoridades civiles, militares y religiosas. La droga se llevó por delante a muchos de los que quisieron experimentar con sensaciones nuevas, hartos del sistema político, económico y moral de occidente. Con el agravante de una guerra, la de Vietnam, que provocó el rechazo de los jóvenes norteamericanos a los que enviaban a morir a un territorio tan alejado de su país. El movimiento hippy se extendió como una mancha de aceite, con su carácter rebelde, encumbrando a personajes como Joplin, que acabarían convirtiéndose en símbolos o banderas de esa juventud rebelde, y en extraños "héroes" de unas generaciones que preferían una autodestrucción narcotizada a sucumbir en las trampas del sistema. Para colmo su música era rabiosamente atractiva, dejándonos piezas de rock y blues memorables. Eso es lo que hoy merece la pena recordar.

viernes, 2 de octubre de 2015

La foto del viernes: el perro guía en la Universidad


Muchos invidentes tienen problemas por tener que ir acompañados de un perro guía, un ser que les ayuda a moverse poniendo el sentido de la vista que a ellos les falta. Más de una noticia hemos conocido cuando se ha impedido a algún ciego entrar con su perro en un establecimiento público, comportando las lógicas protestas. Pero también conocemos casos opuestos, donde el perro no tiene obstáculos, e incluso se convierte en protagonista. Es el caso de un alumno ciego de la Universidad de Cádiz, que ha estado siempre acompañado hasta en sus clases por el perro lazarillo. Al terminar sus estudios, sus compañeros han rendido homenaje al perro incluyéndolo en la orla, junto al alumno que lo necesitaba. Algo que ha sido bienvenido en las redes sociales. Algo simpático y hasta justo, pues el perro ha sido un instrumento imprescindible para que este estudiante pudiese terminar su grado en Trabajo Social, como lo han sido las herramientas tradicionales (los libros, apuntes, etc). No es la primera vez que esto pasa, ya que en la Universidad de Santiago también incluyeron en la orla de la promoción 2007-2012 de Historia al perro guía de otro estudiante licenciado. Eso no obsta a que reconozcamos el valor de la idea. Y aplaudamos con orgullo el gesto de los compañeros. Este perro ha sacado buen provecho de "los estudios".

jueves, 1 de octubre de 2015

Útiles domésticos antiguos, aunque pervivan


El pasado 8 de marzo dedicaba la entrada a esas mujeres que trabajaban solo en el hogar, a las que decía: "Aunque nadie les valorase. Mujer trabajadora. ¿Mujeres anónimas? No, mujeres con nombre y apellidos, ocultos, discretos, pero para la historia." La ilustraba con una fotografía antigua que describí lo mejor que pude, pues era un compendio de instrumentos domésticos de épocas pasadas, que daban idea de la dureza de las condiciones "laborales" de las llamadas "amas de casa" de otros tiempos. 


No hace mucho encontramos algunos de esos utensilios tradicionales, expuestos en un escaparate de una droguería. Porque todavía quedan droguerías, tal como las conocíamos antes, a pesar del empuje incontenible de los grandes almacenes y grandes o medianas superficies. La especialización perdura, a duras penas, en algunos lugares.


Vimos varios de los elementos que nombré en marzo, como el cubo de zinc o la tabla de lavar. Además de otros: el jabón Lagarto, el estropajo de esparto y el cepillo de raíces. Algunos todavía muestran la etiqueta del precio. El jabón Lagarto es todavía un producto en uso, fabricado por una empresa de San Sebastián con más de cien años. En este caso el cepillo es algo más moderno, pues sus cerdas son de plástico, en un modelo que también conocí en mi infancia. El cubo es tal como lo recuerdo. Y el estropajo también es similar al que había en mi casa de pequeño. El jabón lo usaba algunas veces mi madre para restregar las manchas difíciles de la ropa, empleando la tabla, en un lebrillo o en el lavadero que teníamos en el colgadizo que había en el corral de nuestra antigua casa. 

En la foto está mi hermano Roberto de niño, en el "colgaíso" (como le decíamos nosotros) haciendo sus necesidades en una escupidera, al lado de un hornillo o fogón de obra, que ya no se usaba entonces. A su izquierda se ve parcialmente el lavadero o pila, donde mi madre lavaba algunas veces, sobre todo antes de tener la primera lavadora, una de esas antiguas, no automática, que se cargaba por arriba. Y vemos también un recogedor de madera para barrer, las escobas y el cubo y escobilla para blanquear, para encalar las paredes, como teníamos que hacer cada verano.