miércoles, 27 de julio de 2016

¿Pokémon go? no, Pokémon "gob", la solución a la crisis política actual










Ya que está causando furor el juego de Pokémon go, pongamos de moda el "Pokémon gob" (Pokémon gobierno). Así pronto tendremos jefe de gobierno. ¡Pikachu presidente!

viernes, 22 de julio de 2016

La foto del viernes: la hucha de las pensiones


Hace pocos días el gobierno sacó 1.000 millones de euros del fondo de reserva para las pensiones. La segunda vez que, estando en funciones, ha hecho esto. La llamada "hucha de las pensiones", ese fondo de reserva que permite la viabilidad futura de los pagos a nuestros pensionistas, ha sufrido varios martillazos desde que está Rajoy en el gobierno. Cuando Zapatero dejó la Moncloa la hucha disponía de 66.815 millones, a día de hoy solo quedan  24.207 millones. Y esto lo han hecho quienes presumen de buena gestión. Pero el colmo de los despropósitos de supo ayer. El Tribunal de Cuentas ha detectado 29.321 fallecidos a los que se les sigue pagando la pensión. Tenemos un país de pícaros. Muchos familiares beneficiándose de la pensión de sus parientes, no solo cuando viven (cosa que es lógica en la situación de crisis que vivimos, donde hay "abuelos" que mantienen a sus familiares sin recursos), sino después de muertos, llevándose lo que no les corresponde. Y este gobierno del PP, que tan imprescindible nos dicen todos los días que es para no caer al precipicio, sin darse cuenta o mirando para otro lado. Menuda chapuza de gestión, la de la señora ministra Báñez y la de su presidente Rajoy. Así está la "hucha", rota y casi vacía. Pero a ellos les da igual, sus sueldazos se los seguimos pagando los de a pie.

miércoles, 20 de julio de 2016

No tengo piscina


Llevamos muchos días de calor este año. Eso no quita que nos avisaran de que íbamos a asistir a la primera ola de calor del verano. En muchas ciudades del norte peninsular han llegado a temperaturas inconcebibles y en otras las temperaturas son altas, tanto en las tardes como en las noches (lo que es más penoso, pues dificulta el sueño). Eso lo padecimos ayer tarde, en nuestra visita a Córdoba por la tarde, visita por motivos médicos y por compras. En la calle era casi insoportable. Hoy hemos amanecido con una nube de polvo africano que ha provocado lluvias escasas, pero de barro. Algo para quedarse en casa, con el aire acondicionado. Porque yo no tengo piscina con la que mitigar el calor a remojo. Tendremos que buscarnos remedios como el de la fotografía de 1960. Un camión sirve de piscina ambulante para los barrios de Nueva York. Seguro que lo pasaron en grande, sobre todo los niños y jóvenes, chapoteando en el remolque, un remolque bien fresco. Ya se sabe, todo tiene remedio en la vida, menos la muerte. Si no hay piscina, se busca vehículo que te la lleve a casa.

lunes, 18 de julio de 2016

18 de julio de 1936-18 de julio de 2016


Hace 80 años empezó la guerra civil española, tras el golpe de estado militar del 18 de julio.

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

                   (Antonio Machado)

A pesar de la transición democrática, tras la muerte de Franco, las heridas siguen sin cerrar, según lo que leo hoy por ahí. ¿Hasta cuándo todavía tanto odio?

domingo, 17 de julio de 2016

Novelas ejemplares, en Viana a escena


El sábado tuvimos nuestra propina teatral, tras la pasada Feria del Teatro en el Sur de Palma del Río. Fuimos a Córdoba, a ver la obra Novelas ejemplares, de la compañía Factoría Teatro de Madrid. Una representación basada en dos de las novelas de dicho nombre de Miguel de Cervantes, cuya puesta en escena se enmarca en el 400 aniversario de la muerte del conocido autor español, coetáneo de William Shakespeare, dramaturgo inglés del que vimos en la citada feria teatral palmeña su obra Hamlet, hace unos días.


En la tarde calurosa de ayer nos plantamos en el hermoso barrio de Santa Marina de Córdoba, en busca del Palacio de Viana, magnífica casa-museo y bien de interés cultural, popularmente conocido por sus doce patios. En uno de ellos, con entrada por la calle Rejas de Don Gome, el patio de las columnas, tuvo lugar la función. La calle hace referencia al tercer señor de Villaseca (uno de los antiguos propietarios del palacio, hoy del banco CajaSur), Don Gómez de Figueroa y Córdoba, que mandó construir la fachada manierista del palacio y el patio de las rejas, conocido así por las grandes ventanas con rejas que lo separan de la calle.


En este patio de las columnas tienen lugar muchos actos al aire libre, organizados por la Fundación Cajasur, como este ciclo teatral denominado "Viana a escena", en el que se enmarca la obra que vimos. El espacio es de gran belleza, con solo una pega, la inclinación, inversa a las de las salas de teatro. El lugar donde estuvo instalado el escenario está más alto que donde se ubica el público, con lo que, al estar en pendiente y encontrarnos sentados en sillas de plástico, los de la fila de delante tapan algo la visión a los de atrás. 


La representación, como decía más arriba, está basada en dos novelas cortas de Cervantes, "La española inglesa" y "Las dos doncellas". En ellas la mujer tiene un destacado lugar, presa de la moral y las costumbres de la época, como nos indicaban desde la compañía. Realizaron un buen trabajo, con escenografía nada aparatosa, a pesar de corresponderse con unas obras del Barroco español. Siendo interpretados sus numerosos papeles por tres miembros del elenco: Iván Ugalde, Paloma Vidal y Teresa Espejo, que realizaron un magnífico trabajo interpretativo, cantaron y hasta nos hicieron reír en más de una ocasión.


Buena noche de teatro, que nos permitió el frescor que, por fin, llegó a notarse bajo el cielo estrellado y con la Luna acompañándonos, durante la función. Recordando antiguos paseos por la bella Córdoba, y terminando nuestra estancia en Santa Marina con una buena cena en la terraza de una de sus tabernas próximas al palacio, degustando unas bravas y un gran, en calidad y tamaño, flamenquín cordobés.

viernes, 15 de julio de 2016

Los dólmenes de Antequera, patrimonio de la humanidad

Dolmen de Menga

De pequeño, cuando íbamos a Málaga a ver a nuestras hermanas teníamos que pasar por Antequera (como ocurre también en estos tiempos). Al acercarnos se veía un monte que tenía la forma de la cabeza de una persona tumbada boca arriba, con su mentón, su nariz y su frente, con melena, como un indio americano. Mi padre siempre nos hablaba de esa cara cuando nos aproximábamos allí y nos preguntaba si la veíamos. Ese monte es la Peña de los Enamorados, que, junto al Torcal y el conjunto de Dólmenes de esa localidad, han sido declarados hoy por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Peña de los enamorados

Llevaban más de treinta años luchando por esta declaración. Y por fin lo han conseguido, con el concurso del Ayuntamiento antequerano, la Diputación de Málaga, la Junta de Andalucía y el Gobierno de la Nación, que han prestado su apoyo.

Interior del corredor y al fondo cámara cuadrada del Dolmen de Viera

Sin duda ese patrimonio natural e histórico merecen reconocimiento. El Torcal conforma un paisaje de piedras calizas, erosionadas, formando caprichosas formas, que es muy visitado. La Peña de los Enamorados, además de su curiosa forma y la leyenda de su nombre, reúne en sus laderas numerosos yacimientos arqueológicos Y el Conjunto arqueológico de los Dólmenes (el de Menga, el de Viera y el Romeral) es de gran importancia por su origen, conservación y características, datándose en el Neolítico y el Calcolítico (edad del bronce). 

Interior de la cámara funeraria circular  y corredor del dolmen de El Romeral

Una gran noticia para Andalucía y para España, de la que nos alegramos.

jueves, 14 de julio de 2016

El carrito de los helados


Sabemos que hay diferentes formas de mitigar el calor del verano, como he contado más de una vez aquí. Una  de ellas, además es nutritiva: los helados. De niño compraba helados en las confiterías, en los quioscos provisionales que se ubicaban en determinados puntos del casco urbano, y también los adquiría en los carritos, esos puestos móviles que recorrían la población, cargados de su preciado producto. En ellos tenían tanto polos (el helado de hielo con sabores diferentes), cucuruchos (de  una o dos bolas), te servían "cortes" (piezas de una barra de helado cortada a cuchillo y presentada entre dos galletas) y vendían los  clásicos hechos con leche y de diferentes sabores también. El carrito de los halados se ha convertido en un clásico que muchas veces echamos de menos cuando paseamos en las noches de verano, y tenemos ganas de tomar algo fresco, sin necesidad de entrar en un establecimiento. Si nos encontramos uno, estamos salvados. Es tan famoso este carro que incluso hay una expresión coloquial ("te han pillao con el carrito del helao") que significa que alguien ha sido sorprendido in fraganti haciendo algo de lo que deberá arrepentirse, que le han pillado "con las manos en la masa", otra expresión con sabor culinario muy de moda en estos tiempos plagados de corrupción. El carrito del helado se merece un homenaje, pues, a pesar de esta frase, los heladeros siempre han sido gente honrada. Curiosamente, el año pasado, paseando en nuestras vacaciones en Asturias, nos encontramos con uno bien mono. El letrero del toldillo publicita "Helados Los Valencianos", un nombre muy popular en Palma del Río, como en otras partes de España, pues los oriundos del antiguo reino de Valencia han sido siempre famosos por ser excelentes fabricantes de helados. Nos tomaremos uno para celebrarlo.

miércoles, 13 de julio de 2016

Juan Peña, El lebrijano, adiós, maestro


Uno de los artistas flamencos, junto a El cabrero o Lole y Manuel, que hizo, hace años, que me acercase al flamenco fue Juan Peña, "El lebrijano". Su disco Persecución, de 1976, donde reflejaba la situación y la historia vivida por el pueblo gitano tras siglos de "exilio interior", como marginados ambulantes en nuestro país, introduciendo toques sinfónicos y la narración de Felix Grande a la tradicional presentación de los palos, sirvió para que muchos descubriésemos a este artista, más asequible que los maestros puristas del flamenco.


Más tarde, con el acompañamiento de la Orquesta Andalusí de Tánger, nos presentó en tres discos (Encuentros, Casablanca y Puertas abiertas) sus visión sobre el posible origen en la música árabe o magrebí del flamenco. Esta es la tesis sostenida por Blas Infante y otros autores, aunque sea refutada por otros que ven más probable una fuente, oriental también, pero centrada en la península del Indostán. Serían los gitanos, pueblo tal vez procedente de esos territorios, los que traerían el germen de esa música, que se asentaría en nuestra cultura dando lugar al flamenco que conocemos hoy día. Da igual cual sea el manantial donde bebieran los difusores del flamenco, lo cierto es que la fusión que realizó El lebrijano con la música del norte de África nos cautivó a muchos jóvenes en los años ochenta del siglo pasado. 

Recuerdo que Juan Peña, con la Orquesta Andalusí, fue uno de los acompañantes de los mitines que daba Felipe González o Alfonso Guerra en aquellos años del "cambio" y de los primeros gobiernos del PSOE en España. Yo mismo los vi en Córdoba, en la plaza de toros en un mitin de aquellos. Luego, en 2011, pudimos verle gracias a que la Peña Flamenca La Soleá, de Palma del Río, le dedicó su Semana Cultural Flamenca, como conté en una entrada sobre una obra representada dentro de la Feria del Teatro en el Sur de ese años, donde también se nos presentó un espectáculo de flamenco-fusión. Nos acompañó, por cierto, al día siguiente de su homenaje en la Semana Flamenca, cuando los candidatos del PSOE para las elecciones municipales de ese año nos hicimos un reportaje fotográfico en el convento de Santa Clara, charlando un rato con nosotros y deseándonos suerte. 


Nos hemos enterado esta mañana de la muerte de Juan Peña, El Lebrijano, con sus casi 75 años repletos de creatividad. Esos jóvenes de entonces, a quienes acercó al flamenco con su arte, le estaremos siempre agradecidos. 

martes, 12 de julio de 2016

El agujero del donut, ese gran problema


"¡Andá, los donuts!" decía un niño en un viejo anuncio de televisión, cuando se olvidaba del desayuno al ir al colegio. "¡Andá, la cartera!", terminaba el anuncio después de volver a por el dulce, ya que se le olvidaba lo esencial para el estudio. Esas frases se nos quedaron esculpidas en nuestra memoria, la de los niños de la época, aunque no comiésemos donuts. Ese dulce con un agujero en medio, como una rosca de toda la vida, pero un dulce blando y aceitoso muy popular en América y que luego se propagó aquí con toda la comida basura que ha sustituido al más saludable bocadillo del recreo. 

Pero no ha sido esa, la salud, la preocupación que han sentido los consumidores de donuts, sino el tamaño del agujero. Un componente que la leyenda dice que inventó un marino con un bollo que le hacía su madre, con el centro relleno de nueces y avellanas, porque era la parte que se cocía con más dificultad. Al necesitar las dos manos para usar la rueda del timón, lo clavó en un radio de ésta, haciendo el agujero famoso. El tamaño ha ido cambiando con el tiempo. Y, según esta vieja foto, se ha ido reduciendo para dejar más paso a la materia comestible. Los consumidores se irían quejando del excesivo tamaño, que dejaba escuálida a la rosca, con lo que tendrían que disminuir su tamaño. Porque el tamaño de un agujero, al aumentar, reduce el de la materia circundante y también su densidad y peso. Ya lo dice la adivinanza: ¿De qué hay que llenar una caja para que pese menos? Pues de agujeros. A agujero más pequeño, más miga. 

Un problema sesudo y con mucha miga con el que reflexionar las tardes calurosas de este verano.

sábado, 9 de julio de 2016

XXXIII Feria del Teatro: Danzad malditos, de la compañía Malditos, y El legado, de Axioma


Ayer la trigésimotercera edición de la Feria del Teatro en el Sur, de Palma del Río echó el telón. Como era viernes y hoy podíamos descansar algo, liberados de las tareas laborales (y sus madrugones) nos atrevimos a ir a dos espectáculos. 


Axioma, unos veteranos de la Feria, desde que estuvieran por primera vez en 1984, con "Dame veneno", nos trajo en la Sala Reina Victoria la tercera parte de la trilogía que empezaron con "Azul, bleu, blue" y continuaron con "El compromiso", la obra "El legado". Un montaje de títeres lleno de sentimiento, ternura y un poso de amargura, creado por Carlos Góngora, con la actuación de Gloria Zapata y Paco Nicasio. Como en otras obras, la máquinas, los artilugios mecánicos son protagonistas esenciales, donde las marionetas van mostrando las diferentes escenas. La poesía y la música completan la narración, llena de tristeza. Atrás quedaron los grandes montajes que tanta expectación han creado en Palma. Lo minimalista, a pesar de los artilugios, triunfa con esta obra.


Antes, en el Teatro Coliseo, la compañía Malditos representó "Danzad, malditos", premiada con el Premio Max Revelación este año. Una obra de teatro y danza (tal vez, por eso, bajó el número de espectadores) que nos presentaba una versión de la película de Sydney Pollack, "Danzad, danzad, malditos" (como se le llamó en España, pues su título original es "Ellos disparan a los caballos, ¿No?", basada en una novela de Horace McCoy). A ello hacen referencia en el transcurso de la narración, que lleva a cabo un jinete, con fusta y uniforme de esgrima, más cercano a un "amo" sado-masoquista, que a un director del concurso de baile. Pues de eso se trata, de un concurso de baile donde compiten por el dinero del premio, desesperados personajes, que, muchas veces, más que bailar, convulsionan con movimientos espasmódicos. 


El responsable de concurso nos dice que "somos más de Darwin que de Dios", toda una declaración de principios, no solo de la mecánica del baile, sino de la sociedad en que vivimos, donde estamos dispuestos a pisotear (hasta literalmente) a nuestro competidor, incluso llegando a matar si es necesario para ocupar su lugar. Deben sobrevivir los más fuertes, se nos inculca desde pequeños, ensalzando como un valor la competitividad. Aunque en la obra, como en la película, se homenajee a los perdedores, verdaderos protagonistas, que son eliminados por obra y gracia de quienes mandan. 

Nos indican que el desarrollo del concurso (y la obra) no tiene un plan prefijado, que los actores tienen que conocer todo el desenvolvimiento de la obra, pues nadie sabe quién va a ser eliminado ni quién va a ganar. Incluso eligen a alguien del público para que sea quien dicte el veredicto final. 


Una apuesta novedosa y bien trabajada. El esfuerzo de los actores y actrices es titánico, pues bailan, corren, hacen numerosos ejercicios, a pesar de que algunos no presenten cuerpos trabajados para el deporte o más propios de bailarines o bailarinas. La belleza del espectáculo no sale mancillada, a pesar de emplear de su dureza, y un pavimento de arena que termina cubriendo los físicos sudorosos de los danzantes (toda una metáfora del sufrimiento de la competición). Buena iluminación y buen sonido, lo que permite disfrutar de la actuación de una cantante, que está sublime. En fin, magnífico espectáculo que, pese a las celebraciones de la pareja triunfadora, deja el poso amargo, como pretenden, tras el sufrimiento y la postración de los perdedores. Una manera estéticamente impecable de presentarnos esta selva en la que vivimos, a pesar de nuestras ínfulas de civilización.

Como apunte final, quiero recordar a dos personas. Dos amigos a los que, año tras año, siempre he visto en el desarrollo de la Feria del Teatro, y a los que he echado de menos: Mari Carmen Navarro y Antonio Ballesteros. Mari Carmen, profesora, poeta y dramaturga, lleva tiempo apartada, al cuidado de Antonio, tras caer enfermo. Puede que haya asistido a alguna obra, pero no les he visto. Ojalá Antonio se recupere, y pronto. Así también recuperaremos en persona a esta buena amiga, tan sensible, cariñosa y amante de la literatura y el teatro.