sábado, 28 de febrero de 2015

Día de Andalucía



Andalucía, mosaico de culturas. Crisol de belleza. Depósito de sabiduría. Manantial de riqueza y del buen vivir. Miles de años como objeto deseado, dando lo mejor de sí.

viernes, 27 de febrero de 2015

La foto del viernes: el señor Spock


Ha muerto Leonard Nimoy el primer Señor Spock de la primera serie de Star Trek. Los frikis del mundo están de luto. No olvidaremos tus orejas puntiagudas, anteriores a las de muchos personajes de El Señor de los Anillos. Tampoco ese flequillo como el que yo llevaba en mis tiempos de colegial. O sus cejas arqueadas, populares antes que las pusiese de moda el publicista de la campaña de Zapatero. Un tipo sin dobleces, directo y, no por eso, menos entrañable. Nos ayudaste a amar la ciencia ficción y a hacer ese gesto con la mano separando los dedos en forma de V, aunque no conseguiste que aprendiese el idioma de los Klingon. Ya puedes emprender tu viaje de vuelta a Vulcano. Adiós Señor Spock

miércoles, 25 de febrero de 2015

Rincones palmeños: la Calle San Nicolás


En los años 50, el obispo Fray Albino realizó diversas promociones de viviendas para gente humilde, entre ellas en Palma del Río, las que hoy conocemos como la Barriada El Parque. Situada en una terraza que se eleva sobre las huertas que comparten terreno entre los grandes ríos de nuestra localidad, el Genil y el Guadalquivir, forman un balcón privilegiado que se asoma a esta parte de nuestra geografía.


Entrando por la Calle Vado Viejo, por ejemplo, pasando el Camino de la Barca, llegamos a la Calle Los Molinos. Y justo en frente, en el sentido de la marcha, nos topamos con una pequeña calle peatonal, la Calle San Nicolás.


Es esta una calle regular, de poco recorrido y sin salida. La flanquean casas de una sola planta, humildes, como fueron en un principio las viviendas allí construidas a mediados del siglo pasado, aunque muchas de ellas ya hayan sido ampliadas y reformadas, con mejores materiales y más comodidades, en las otras calles.


Termina la vía rematada con una reja hermosa, que impide caer por el barranco. Un sencillo mirador que hace las veces de ventana y balcón para disfrutar de los numerosos naranjos que pueblan las huertas adyacentes.


La vista es bella, permitiendo apreciar el camino del Corvo, las huertas, y, a lo lejos el puente, las instalaciones de la estación de ferrocarril, la ermita de Belén, los silos, el Baldío, esos montes que anuncian la presencia no muy lejana de la Sierra. Y la tranquilidad del entorno nos permite abstraernos en nuestros pensamientos y recuerdos, al ver el paisaje.


La calle San Nicolás se convierte en observatorio de señas de identidad de nuestra Palma. Barranco (como la calle así nombrada de sus cercanías) protegido para otear lo más tradicional y rico de nuestra tierra. 


Otro rincón olvidado. Vayan y disfruten de la vista y de la fragancia de los naranjos. 

lunes, 23 de febrero de 2015

Fútbol y violencia machista en el Betis


Se suele decir que la afición del Real Betis Balompié es de las más fieles, debido a los disgustos que le da periódicamente el equipo, y, a pesar de esto, no lo abandona y mantiene una pasión por los colores fuera de toda duda. De ahí el lema "¡Viva el Betis, manque pierda!". Se sigue apoyando al club aunque se cosechen derrotas (no hay otro club que incluya la derrota en su lema, que yo sepa). Algo que predispone a valorar la afición como de carácter noble. El hecho de que tenga, como otros equipos de fútbol, algunos elementos considerados "ultras", no empaña esta imagen. Pero lo ocurrido en estos días, como bético, me llena de vergüenza. El que haya aficionados que compongan cantos donde se exalta la violencia de género es intolerable

Desde hace tiempo, cuando se procesó al jugador Rubén Castro, por una denuncia de su pareja acusándole de malos tratos, algunos aficionados han expresado su apoyo al jugador. Algo que, en principio no está mal, en su vertiente deportiva, y en tanto que no se dicte sentencia que desvirtúe la presunción de inocencia que constitucionalmente corresponde a todo inculpado. Pero que esa defensa sea del tenor de la que hemos escuchado en estos días (han sido varias las ocasiones), con cánticos insultando a la supuesta víctima de los malos tratos, con expresiones vejatorias, y alto contenido machista, es intolerable, lo haga quien lo haga. Me siento abochornado, como bético y persona, y exijo que se tomen medidas contundentes para castigar y apartar a los violentos. Vivimos un retroceso social muy preocupante (y como muestra el fanatismo y la apología del machismo) y quienes tienen responsabilidades (autoridades, directiva, etc) deben atajar estas manifestaciones. No quiero sentirme más triste con un club del que vengo siendo aficionado desde hace muchos años. Y, hoy, los buenos aficionados béticos estamos de luto, por esa banda de impresentables. Ni nuestro equipo ni la afición se merecen que les manchen estos violentos y machistas.

sábado, 21 de febrero de 2015

Tradición y normas de seguridad


En uno de mis paseos para mantener la forma y para despejar la mente, debido a las muchas horas sentado delante de los libros y el ordenador, me encontré con esta imagen, y no me pude resistir a captarla. Es un conocido bar de Palma, en una barriada popular. En la foto vemos las rejillas de ventilación de las cocinas del bar, rejillas destinadas a evitar la contaminación por humos y, sobre todo, por la producida por los temibles escapes de gas, que tantos problemas por asfixia o explosiones pueden provocar. Como vemos estaban disimuladas por el color blanco de la fachada (como la que hay más arriba, a la izquierda, bajo el cableado), pues están pintadas del mismo color. Aunque, además, y es lo llamativo, están protegidas por una reja, quizás con la intención de que no sean dañadas por algún vándalo. Aunque parezcan escondidas, la reja nos delata su presencia. Eso sí, con gusto y clase, al estilo de otras rejas típicas de ventanas de Andalucía, pero de menor tamaño. Y de las muy frecuentes en la arquitectura de finales del XIX principios del siglo XX en nuestra tierra. Un detalle simpático, además de útil. Una forma acertada de unir tradición y normas de seguridad.

viernes, 20 de febrero de 2015

La foto del viernes: incendios en Palma del Río


Aunque la foto es de uno de los incendios, el título hace referencia a otros más, pues en Palma del Río, en menos de 24 horas hemos sufrido tres incendios. El primero fue en la tarde del miércoles, en una casa del Barrio de la Soledad, en la calle Rosario. Un incendio doméstico que no ocasionó graves consecuencias. Los otros dos sucedieron en la mañana del jueves. El más grave en el polígono agro-industrial, en las naves de la empresa Guadex, que ocurrió poco antes de las nueve de la mañana (la foto es de este incendio). Esta empresa es una de las más importantes de la provincia de Córdoba en la industria agro-alimentaria. Muchas familias palmeñas viven directa o indirectamente de esta empresa, que estaba en plena producción en el sector cítrico. Se estima que unas 600 personas se han quedado momentáneamente sin trabajo debido a este incendio, agravando la situación de los cítricos, que, por los bajos precios y el cierre del mercado ruso, está pasando un mal momento. Menos mal que no se dañaron todas las instalaciones. Mientras los bomberos intentaban apagar este fuego, otro se produjo en una vivienda en la Avenida de Santa Ana. Afortunadamente ninguno de estos incendios ha causado daños personales, pero, además de sus lógicos efectos, la coincidencia en el tiempo ha tintado de tragedia nuestra ciudad. Ojalá pronto se recuperen todos. Si la crisis ha hecho mucho daño, las desgracias de este tipo nos perjudican mucho más.

jueves, 19 de febrero de 2015

¡Con dos coj...ines, Don Rodrigo!


Hace unas semanas nos enteramos de un caso casi cómico. Rodrigo Rato encargó el arreglo de unos cojines viejos a una costurera de Gijón el pasado verano y cuando le preguntó el presupuesto del trabajo, ésta le indicó que serían 20 €, cosa que al ex-ministro de Economía de Aznar le pareció muy caro. El también ex-presidente del Fondo Monetario Internacional, el que salió del aburrimiento al que le temía sumido el cargo cuando dimitió (¡oh, un español que dimite!), cuando escuchó semejante precio, se fue indignado sin hacer el encargo, volviendo luego y dejando en la puerta del establecimiento los dichosos cojines, pues estaba cerrado. Al cabo de varios días sin aparecer, la dueña del taller de costura los regaló a una entidad benéfica. Y luego, el también ex-presidente de Bankia volvió a reclamar sus cojines, encontrándose con la sorpresa de que ya no estaban. Montó en cólera y amenazó con poner el caso en manos de sus abogados, como hacen en las películas americanas. Pues bien, el señor Rato ha presentado denuncia en la Oficina de Consumo reclamando 380 € por los cojines. 


Seguro que Rato tenía en muy alta estima los cojines. Eso le dijo a la costurera, que tenían un alto valor sentimental, además de por estar fabricados con tejidos de Turquía. No servirían para ocultar posibles cuantiosas sumas de dinero negro (como el de las "tarjetas black"), pues lo más normal es que eso se guarde debajo no de un cojín, sino de un colchón. O, mejor, en Suiza. Y don Rodrigo está acostumbrado a los manejos financieros de altos vuelos. No iba a guardar unos cuantos billetes en semejantes artículos. Lo más probable es que fuesen cojines de millonarios, como los que vemos en la primera imagen. Cojines confeccionados ex profeso para personas acaudaladas, como él. Donde descansar su cabecita y sus pies por las noches, tras jornadas intensas de administrar sus caudales, su ingente patrimonio, escudriñando los secretos de los mercados, optimizando beneficios y reduciendo cargas fiscales. 


Lo que no tiene sentido es que se quejase del coste de la reparación y ahora pretenda que se le indemnice con una cantidad 19 veces más alta que el precio que pidió la humilde costurera asturiana. Por mucho cariño que le tuviese a los cojines. Como diría su amigo y camarada Federico Trillo, ¡manda huevos! ¡Manda coj...ines! No tiene suficiente con haber presidido un banco que ha arruinado a decenas de clientes con las hipotecas basura, las preferentes, y desahuciado a muchos incautos que se creyeron sus promesas de riqueza en tiempos de ministro. Además de costarnos un pastón a los españolitos los intereses del rescate bancario provocado por su gestión, entre otras. ¡Venga, Don Rodrigo! no se haga la víctima, tenga un poco de dignidad, por favor, y retire la reclamación. 

miércoles, 18 de febrero de 2015

Rincones palmeños: La Plaza del Toril


Se dice que hubo en Palma del Río una plaza de toros. Se dice que la derribaron antes de la guerra. Que estaba por "el llano de San Francisco". Palma del Río, cuna de grandes toreros. Sin plaza.


En su posible lugar encontramos otro rincón con sabor: la Plaza del Toril. Se dice que su nombre obedece a donde estaban los chiqueros para encerrar las reses en espera de salir al ruedo, de esa plaza perdida en el tiempo.


La Plaza del Toril recuerda al coso taurino. Tiene solo una entrada y la misma sirve de salida a la vía, como la del toril por donde el animal busca la salida de su encierro y se encuentra al diestro. A la hora de la verdad. Es un fondo de saco, en el límite del casco urbano. Allí hay que ir, no se pasa por ella para nada. Solos sus moradores la frecuentan y parece que los demás desconocen su existencia.


Es un entorno humilde, de casas humildes, de arquitectura humilde y urbanismo sencillo, y colores imponentes, con diseños curiosos y "hasta imposibles" en alguna fachada. Irregular, pero coqueta y arreglada, pese al olvido. Su pozo en plena calle hace las veces de fuente para adornarla. Los vecinos la tienen pintada como para alegrar su presencia. El paseo es corto pero amable y entrañable. Un rincón olvidado de nuestra Palma. La Plaza del Toril, también conocida popularmente como "el cachito", un espacio para descubrir.

martes, 17 de febrero de 2015

"Eppur si muove" (Y sin embargo se mueve)

Empiezo la entrada citando a Galileo, porque anda la red movida con las declaraciones de un clérigo saudí, que afirma que la Tierra no gira alrededor del Sol, sino que está quieta. Según el saudí, si un avión fuese a China y la Tierra girase en su misma dirección, no podría llegar nunca, o del mismo modo, si se quedase quieto, llegaría a China porque este país se acercaría al avión, al girar el planeta. Como eso no ocurre, es que la Tierra no gira. Así de simple. ¿Qué sostiene esa hipótesis, además del ejemplo? Está claro, los textos religiosos. Como siempre. Ni la velocidad, ni el rozamiento con la atmósfera, ni la ley de la gravedad, ni la potencia, ninguna magnitud de este tipo es contemplada por el clérigo, ni siquiera las comprobaciones que hicieron los astronautas en los diversos viajes espaciales realizados hasta ahora, ¿para qué? ¿no tenemos ya la fe y las escrituras? Como le pasó a Galileo, la tradición religiosa se impone a la ciencia.

Algunos medios se sorprenden por estas afirmaciones, pero no es nada nuevo, e incluso algún periódico ya sostuvo lo mismo a costa de algún libro comentado en él. Recordemos que hace dos años, en febrero de 2013, ya di mi opinión sobre la noticia de un libro de unos matemáticos,  Juan Carlos Gorostizaga y Milenko Bernadic, en el que afirmaban la misma vieja teoría geocéntrica. Y los mismos "científicos" reconocían que se basaban en su fe cuando declaraban que su libro estaba indicado para "católicos con buena formación en ciencias". Lo mismo que hace el clérigo musulmán. Pero a aquellos no lo criticaban ni los medios ni sus lectores, claro, son de la misma "cuerda" religiosa. Al "moro" lo descuartizan, lo ponen de majara o de vivir anclado en la edad media.

Los extremos se tocan y los fanatismos religiosos terminan en el mismo centro del universo. Y el fundamentalismo está de moda. Vivir para ver.

domingo, 15 de febrero de 2015

Llegó el Carnaval


Así, casi sin enterarme, este año ha llegado el Carnaval a Palma del Río. Mis ocupaciones formativas me tienen demasiado entretenido y mi cuerpo no se ha hecho todavía a la idea. A ello ayuda el que este año venga antes, por los "caprichos" lunares correspondientes, que anticipan la semana santa, respecto de la anterior. Para colmo el invierno sigue haciendo de las suyas: el frío no ha amainado mucho, tras las bajadas de temperaturas provocadas por los frentes polar y siberiano, que han cubierto de nieve media Península Ibérica y a la otra media nos ha dejado ateridos con fuertes y gélidos vientos. Ahora mismo, para redondear la faena, está lloviendo, algo que tampoco es extraño en estas fiestas del desenfreno que tan bien conozco desde mi niñez. 

Mascarones con carro de aguaó

Ayer ya tuvo lugar la Muestra local de murgas en el Teatro Coliseo, algo que ya se está convirtiendo en tradicional. Hoy, a las 12, salió el Pasacalles anunciador, desde el Espacio Joven, y las "máscaras" empezarán a tomar las calles, prolongándose el lunes y el martes, con las actividades programadas, sobre todo para los pequeños. El domingo de Piñata, el próximo, será la apoteosis final.

Murga en la Plaza de España

Es buen momento para recordar algunas fotos del antiguo Carnaval palmeño, como éstas que publicó Saxoferreo en su página de Facebook, correspondientes a épocas pasadas. O de la publicación "Palma, un paseo único", en colaboración con "El periódico de Palma del Río".

Murga de 1917

En ellas las llamadas "murgas" (conjuntos musicales disfrazados, no calificables como en otras latitudes donde se clasifican en cuartetos, chirigotas, comparsas o coros) tienen un especial protagonismo. También los "mascarones".


Y vuelvo a traer esta foto de otra murga, posando en la calle Nueva (con la ermita de Sana Ana, ya demolida, al fondo), ya que uno de mis amigos de Facebook, Enrique Montero (un palmeño residente en Madrid, al que saludé hace unos días en Palma), la glosó hace poco, identificando a sus componentes. Según él: el del tambor y las gafas es su padre, el de la batuta es su primo (Juan Montero), el del bombo es Miguelillo el gitano, el que está a su lado su cuñado, el Kiko "el de los peros" (personaje histórico fundamental en mi niñez, cuando se paseaba por Palma empujando el carro donde llevaba la fruta que compraba en los almacenes para revenderla a domicilio, y al que mi madre le compraba habitualmente; que se anunciaba pregonando su apodo: "¡María... los peros!") y los dos más que hay, uno en Manolo el "charito" y su hermano Jesús, que tuvo un bar cerca del Paseo, y también se ve al Rorro. Esto nos explica Enrique y hoy vienen a cuento sus palabras aclaratorias, aunque se desvele la identidad de los disfrazados. Su historia bien merece recordarse.