lunes, 15 de septiembre de 2014

Uniformes


Todos conocemos la polémica del uniforme que está usando un equipo colombiano de ciclismo femenino, que está compitiendo en Italia. El que una parte de esta prenda tenga color carne y, al verlo, dé la impresión de que las ciclistas van medio desnudas, ha levantado una buena polvareda en la opinión pública. Los detractores y los defensores se multiplican en la red, haciendo sus comentarios a favor o en contra. Y, como en otros casos, no es una determinada ideología lo que se plasma en esas opiniones. Entre los contrarios los hay que opinan que es impúdico, inmoral, y quienes ven en esto una muestra de machismo, de utilización del cuerpo de la mujer como objeto de comercio. 

Los uniformes siempre han sido una forma de "cosficar" a quienes los usan, además de ser una manera de distinguir a éstos de los que no lo llevan. Militares, policías, sacerdotes, médicos, jueces, enfermeras, colegiales... el uniforme les resta individualidad, diluyendo a las personas en el colectivo que los usa. Pero, también, esa distinción que suponen ha servido como objeto de deseo sexual. Enfermeras, policías... muchos de los boys o profesionales del sexo han usado y usan del uniforme como una forma más de potenciar el atractivo sexual. 

Lo que me sorprende es que algunos colegios privados, que hacen del uniforme una forma más de distinción basada en la "excelencia" o "superioridad" de su labor, impongan algunas prendas que, empleadas en el cine erótico, forman ya parte de las fantasías de muchos. He visto algunas colegialas, con minifaldas en los uniformes de colegios religiosos, que bien podrían parecerse a protagonistas de este tipo de películas. Aquí parece que los rigores moralistas se olvidan. Como se olvidan también los buenos modales de alumnos y alumnas de algunos de esos colegios, que, en la calle, demuestran bien poca educación con los demás. Seguro que habrán, no obstante, opinado contra este uniforme de las ciclistas colombianas. Y es que, como siempre, vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro.

2 comentarios:

Jesús Herrera Peña dijo...

¡Hombre! Esta polémica que ha levantado ese uniforme de las ciclistas colombianas me es más atractivo que la polémica que levanta que cada año sea torturado el toro de la vega.

Y digo yo —para mis adentros—: ¿Por qué no copian de eso los diseñadores del uniforme para ciclistas masculinos?

Ante todo, que se respete la igualdad entre mujeres y hombres.

Francisco Javier Domínguez dijo...

Eso, ¿por qué no lo copian para el uniforme masculino? Así se fomentaría la afición a este deporte ¿no? jajaja