domingo, 17 de marzo de 2013

El instituto, tercera parte: nuestra historia escrita y gráfica


El instituto antiguo (Foto Francisco Godoy)

Entramos ya en la tercera y última parte del repaso por mi estancia en el instituto de bachillerato. Como decía en la anterior entrada, para ello me guiaré de las agendas, además de otros recuerdos que han surgido tras las conversaciones con los que fueron compañeros de aquellos tiempos. Las agendas eran unos blocs que usaba para tomar notas, guardar los horarios de curso, hacer cálculos matemáticos, anotar las tareas por asignaturas... y además para hacer dibujos, caricaturas de profesores y alumnos, expresar mis pensamientos, mis sentimientos, mis opiniones sobre la realidad. Amén de un lugar de libre expresión que usaban también mis amigos y compañeros. Una especie de blogs contemporáneos, pero en formato artesanal y analógico. En ellas se puede seguir parte de la historia y la intra-historia del periodo.

El patio y la casa del guarda (Foto Francisco Godoy)
El instituto, en el edificio originario, además de las dependencias de aulas, gimnasio, aseos, secretaría y sala de profesores, tenía su biblioteca, que estaba en la parte octogonal, entrando por el pasillo hacia la izquierda. En ella prestaba servicio un bedel al que se llamaba Manuel, una persona mayor, muy amable y respetuosa, con la que daba gusto tratar. Decían que había sido guardia civil, pero eso no lo he podido comprobar. Además se ocupaba de la fotocopiadora. En la entrada, en la conserjería estaba una señora, junto a la escalera que llevaba a la planta alta. Le llamaban “la guapa”. Ni recuerdo su nombre de lo insulsa que era. Como tampoco el del otro bedel con el que contaba el centro, otro señor mayor que tenía un problema en la columna o en la espalda que le obligaba a inclinar la cabeza y parecía que solo miraba al suelo, por lo que le conocíamos como “el cuenta losas” o “cuenta losetas”.


Cuando hicieron el otro edificio, “La Moncloa”, instalaron allí el laboratorio, otras aulas y la sala de música. Para ello ocuparon parte del patio que rodeaba el edificio original. Entre las aulas del “octógono” había unas vallas metálicas que formaban con sus muros unos jardincitos de forma triangular, que fueron eliminados, más tarde, como vemos en las fotos. Posteriormente adosaron nuevos edificios que fueron reduciendo el enorme patio, que estaba dotado de instalaciones deportivas. En la esquina izquierda, junto a la valla que lo circundaba, estaba la casa del guarda, que, creo, ocupaba uno de los subalternos del centro. Junto a ella había un puesto, el de Baldomero Palomero, padre de uno de los dueños de Muebles Azahara, que montaba en las horas del recreo. En él se vendían golosinas, bollería, dulces, bocadillos para el desayuno, etc. Más de una vez hicimos uso de sus servicios. Aunque también otro lugar que frecuentábamos, cuando ya nos dejaban salir del centro, en el recreo o en horas libres, era la fábrica de pan, la Agrupansa, donde muchas veces fuimos a comprar pan recién horneado o dulces, para el desayuno. Antes de acabar el bachiller la cerraron, por la crisis, y en su lugar urbanizaron y se creó el barrio conocido aún por el nombre de la fábrica.

El Ferrobús, frente al instituto

Otros bares que nos acogían en las horas libres eran el Santa Rosa, en la Gran Vía Aulio Cornelio, junto a la Agrupansa; o el Zapaterillo, donde le gastamos la broma de la “curiana” a Manolo, su dueño, que conté en la entrada correspondiente del Diccionariopalmeño de la parcelilla. Y también el bar de Ángel, el “bala”, irónico mote debido a su lentitud en servir, que ponía buenas tapas de ensaladilla, champiñones a la plancha y patatas ali-oli. Le llamábamos también “Juan Cojones”. Una amiga creyó que era su nombre real y, una vez, empezó a llamarle “¡Juan, Juan!” y, claro, él no le hacía caso, hasta que nos dimos cuenta y, entre risas, le advertimos de su error.

La "Tira"

También disfrutábamos en los ratos libres yendo a la conocida como “la tira”. Esa franja de terreno ajardinada a lo largo de la carretera, desde el Colegio Carmona Sosa (Duque de Rivas, hasta la muerte del director del mismo nombre, familiar de los dueños de la Ladrillera que había entre C/ Alfarería y C/ La Barqueta, donde estaba el “chimeneón” que aparecía en el primer post de esta serie), hasta el cruce con el camino del Cementerio, que existe aún. Retozar, charlar o simplemente tomar el sol sentados en el césped era un gran placer. Hasta que pasaba el jardinero conocido como el “Pistolilla”, montado en su bicicleta y nos advertía que él también sabía escribir, refiriéndose a ponernos una denuncia por pisar el césped.

libertad de exprsión

A cuenta de esto quiero recordar las protestas por el endurecimiento del régimen disciplinario en el centro. En un claustro de profesores se informó de la creación de una “Comisión para estudiar la Disciplina” (Claustro del 4 de abril de 1978). Eso lo tomamos, cuando se avanzó en la idea, como la creación de un Consejo de Censura. En mi “agenda” se reflejan esas protestas y se aboga por la libertad de expresión, cosa que sí tenía lugar en ella. Lo anoté porque, como delegado de curso, asistí a aquella reunión. Como ya he dicho, no existían los consejos escolares entonces. Pero en el instituto se tomó la sana costumbre de invitar a los delegados cuando había que tratar temas que afectaban al alumnado representado. Asistí a varios. Incluso a uno que supuso otro incidente. Una vez nos enteramos de la reunión de profesores y fuimos varios delegados. En la reunión, ya empezada, Jesús Valencia, preguntó airado por nuestra presencia. Se nos advirtió de las reglas de juego, pero se nos permitió permanecer, a pesar de no haber sido convocados. A mí me chocó la actitud de este hombre. Fue nuestro profesor de Lengua y Literatura de primero, un excelente maestro, muy educado, correcto y apasionado por su asignatura. Tenía razón, y aprendimos la lección.


Aunque también, posteriormente, y motivados por la “efervescencia constitucional” (el referéndum de ratificación del 6 de diciembre de 1978), a modo de “venganza humorística”, redactamos la “Constitución Estudiantil”, que aparece en la agenda de ese curso. Algunos artículos dicen así:

Art. 1.1 Todo estudiante tiene derecho a copular libremente.”

Art. 2.1 Ningún estudiante tiene el deber de defender al INB y pagar la matrícula.”

Art. 3 Todo alumno tiene derecho a permanecer callado aun cuando sea preguntado por la profesora de Historia.”

Art. 5. 1 Todo INB tendrá derecho a que lo parta un rayo el día que lo necesite.” (Otra vez sale a relucir el incidente del rayo).

Art. 6 El INB es una anti-unidad de anti-destino en lo anti-universal.”

Y así hasta 10 artículos y 3 disposiciones adicionales más, en el mismo alocado sentido. Era nuestra forma de desahogo particular.

Caricatura de J. Moya

Y ya que hablo de un profesor, aprovecho para nombrar a otros. Unos que recordamos hace poco hablando de estos artículos míos y que no me dieron clase, por ejemplo, Isidra, de Historia, que llamaban “Isi”, que se contoneaba frotándose con la mesa, de forma lujuriosa, mientras explicaba su lección. O Agustina, de Francés (yo tenía inglés, como ya he escrito), con su permanente sonrisa y muy simpática. Algunos de ellos y ellas fueron caricaturizados en mis agendas. Caricaturas cuya autoría me reservo en el anonimato, por obvias razones. 

Caricaturas del profesor de filosofía y la de historia

Por ejemplo, están el profesor de Filosofía de COU al que apodábamos el “Oxford”, que fue operado de la espalda en pleno curso. O la profesora de Historia, también de COU, Carmen Flores, que usaba lentillas y decía que tenía un novio que trabajaba en una central nuclear.

Caricatura de Antonio Montero

También recogen las agendas las caricaturas de Antonio Montero (profesor de Filosofía), Julián de las Heras (de Matemáticas), o José Moya (de Latín, la abeja Moya). 

Caricatura de Julián de las Heras

Otro reflejado en nuestro satíricos dibujos fue Juan Tirado, profesor de Literatura. La caricatura hace referencia a la prohibición de fumar que implantó en sus clases. Entonces en el instituto fumaban en clase todos, profesores y alumnado, algo inconcebible en la actualidad. Sin embargo este hombre no dejaba fumar. Así que alguien reflejó su protesta en la agenda (yo no fumaba entonces, aclaro) con una versión del Cantar del Mio Cid, primero, y de La Celestina, modificando el texto.

Caricatura de Juan Tirado (literatura)

La caricatura era una forma divertida de expresión de la que tampoco se libraban los alumnos, los compañeros, especialmente los de derechas. Y, por supuesto, el dibujo satírico y publicitario fue una manera de dar rienda suelta a acontecimientos de actualidad, en un momento en que la política se vivía con la pasión de la novedad, de algo que se estrenaba, de unas libertades que se estaban recuperando tras largos años de dictadura. Hechos como el referéndum constitucional ya reseñado, o el del acceso a la autonomía de Andalucía, el 28 de febrero de 1980, tuvieron su lugar destacado. E incluso la propaganda más o menos panfletaria sobre cualquier tema, ya fuese estudiantil o general.

Caricaturas políticas: 28 Diciembre, la izquierda. Y la pregunta del referéndum autonómico

Estos artículos han provocado que contactemos algunos de aquellos compañeros que vivimos esos cuatro intensos años. Hemos recordado sucesos y a otros alumnos y alumnas que ya hace tiempo desconocemos qué ha sido de ellos y ellas. Por ejemplo, en una conversación con José Angel y Pepe Lora salió a relucir a la amiga que llamábamos la “Ropero” o la “Roperito”, María José, que se cambiaba de ropa varias veces al día, y que estudió Derecho y tuvo éxito con divorcios, separaciones y demás asuntos de familia. Como también me he acordado de Lola Guerra, Belén León, o Marisol Almenara, que era de cursos inferiores y con quienes trabamos amistad duradera. Y de Toñi Martínez, amiga especial de Fuente Carreteros, a la que frecuenté incluso después cuando estudió magisterio. También en la conversación surgió Cristina, la profesora de Latín que murió estando en segundo curso. Estuvimos dudando si fue de Latín o de Historia. Era de Latín, como dije en mi primer post. Una anécdota que recordé luego, estando ya en casa, lo confirma. Una vez Cristina estuvo explicando el origen latino de algunas palabras en castellano. Tras explicar varias palabras preguntó a la clase qué palabra derivaba del latín “omnis, omne”. Casi todos contestamos a la vez: “¡hombre!”. Cristina, que había levantado sus brazos para animarnos, los dejó caer sobre su falda de cuadros escoceses, desilusionada. “¡No, hombre viene de “homo”! ¿No os suena omnipotente, que puede todo? “Omnis, omne” es todo”. La explicación etimológica no dejaba lugar a dudas, fue la que nos introdujo en la lengua de los romanos.


Por cierto, esta explicación me ha recordado las palabras de los comentaristas cuando estuve viendo el juramento de los cardenales que se encerraban en cónclave para elegir nuevo Papa. Lo podéis ver al final del vídeo (no os asustéis, son solo tres minutos). Cuando el maestro de ceremonias dice las palabras “Extra omnes” para cerrar las puertas de la Capilla Sixtina, el comentarista “traduce”: “todos los hombres fuera, los hombres fuera”. Lo mismo que nosotros dijimos para decepción de nuestra profesora. Algo perdonable en unos novatos como nosotros, pero algo imperdonable en el corresponsal de la televisión propiedad de la Conferencia Episcopal española, cuyos miembros se comunican con su colegas precisamente en latín.


Volviendo a los compañeros y las agendas, merece mención especial el nombre que dábamos al grupo: MUL-ETA. Denominación derivada de las muletas que usaba Antonio Mantero, pues era y es cojo. Incluso llegamos a hacer una logotipo. M.U.L.-E.T.A. eran las siglas de Movimiento ¡Uh! Libertario – Ejército Tomapelista Andaluz. Y lo llamábamos también la Policía Política, por llegar a convertirnos en unos líderes que se desenvolvían con patente de corso y fama entre el alumnado. Con lo que presumíamos de poner (nuestro) orden entre los menores. Éramos unos cachondos, con muchas ganas de juerga, pero también responsables y con buenos resultados académicos.


Estas agendas fueron también mi primera experiencia en el mundo de la escritura y la literatura, los inicios de una vocación por escribir que se tradujeron en unos mini relatos que anuncié como “la apasionante novela policíaca surrealista Alegoría en sí bemol de un piano sin dos teclas, irreal como la vida misma”. Además de los diversos artículos que publiqué en la nombrada revista Creación. Y que tuvo continuidad en las diversas publicaciones en las que he colaborado después: la revista Palma, que editaba mensualmente el Ayuntamiento, La Voz Palmeña, que publicamos en la Asociación Cultural Vientos del Pueblo, en El Periódico de Palma del Río, y por supuesto, en mi blog.

El nuevo edificio del instituto

Damos con esto por terminada esta serie de recuerdos acerca del paso por el instituto. Si recupero material interesante sobre aquellos años, o algún compañero o compañera de entonces me sugiere otras cuestiones, ya tendremos la oportunidad de reflejarlo convenientemente en futuras evocaciones.

sábado, 16 de marzo de 2013

Los borrachos


El Gobierno cree que el rescate a Chipre "no es extrapolable" a España. Fuentes del Ministerio de Economía señalan que en absoluto se puede hablar de "corralito".

Carlos Floriano: "Somo el partido más transparente que hay en España". 

El Ministro de Industria, José Manuel Soria: "España está mejor que hace un año y está en el camino adecuado". El Ministro ve "señales positivas" en la economía española.

Javier Arenas: "Que nadie nos quite la bandera de la regeneración democrática". "Hay tiempo para aplicar el programa electoral y ganar la confianza de los ciudadanos". "Con eso y aplicando el programa electoral, le vamos a ganar a la crisis, al paro, y en las próximas elecciones tendremos más confianza porque, incluso ahora, todas las encuestas indican que el PP tiene más votos". 

¡Una copita más, amiguetes! Y que siga la fiesta. Total.

jueves, 14 de marzo de 2013

¡Feliz Día de Pi!


Muchas veces hemos dicho que los americanos son un poco extravagantes. ¡Estos americanos están locos! como diría Obelix de los romanos. También parece que buscan cualquier excusa para hacer una fiesta. Y resulta que hoy es un día festivo. No porque sea el noveno aniversario desde que Zapatero le ganó, inesperadamente, las elecciones a un Rajoy que se estrenaba como sucesor de Aznar al frente de la candidatura a presidente del gobierno, no. Hoy es festivo porque es el Día de Pi, una fiesta que se inventó un  físico de San Francisco, Larry Shaw. Y no es una broma más de los protagonistas de la serie Big Bang (The Big Bang Therory), esos divertidísimos jóvenes científicos un poco chiflados, que nos deleitan con sus debilidades humanas, aunque se crean tan superiores por sus estudios. ¿Por qué hay que celebrar a Pi?


Los anglosajones escriben las fechas anteponiendo el mes al dígito del día. De ahí que hoy ellos escriban 3-14, en lugar del 14-3, como lo hacemos nosotros. Y 3-14, o mejor, 3.14 es el valor de Pi (3.141592....), una constante matemática fundamental: la relación entre la longitud de la circunferencia y su diámetro. Cifra que representamos con la letra griega π, que en alfabeto latino es la P. 

Curiosamente, Albert Einstein nació un 14 de marzo, el de 1879, en Alemania, pero murió en Estados Unidos, con lo que la cifra de su nacimiento es también Pi para los angloparlantes. 


No nos reprimamos y celebremos con alborozo el Día de Pi. ¡Hagamos un merecido homenaje a las matemáticas! Yo lo celebraré recordando el día que me fotografié junto a la escultura de Einstein que hay en Granada a la entrada del Parque de las Ciencias. Después de tanta teología e intrigas vaticanas apetece darse un paseo por el mundo de la ciencia. Y disfrutar. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Habent Papam: Francisco I


Como he leído por ahí, "Habent Papam", es decir, "tienen Papa". Muchos repiten el consabido "Habemus Papam", como si fuese un dogma sin discusión, o una fórmula de cortesía intrascendente, sin saber lo que significa. Y concretamente es: "tenemos Papa". Lógicamente quienes no somos parte del rebaño del nuevo pastor de la Iglesia católica no tenemos Papa, lo tienen ellos. Por eso reitero: "Habent Papam". 

Poco después de las siete de la tarde de este día 13 de marzo del año 13, tras el segundo milenio, según el calendario gregoriano, salió el humo blanco por la chimenea instalada en el Vaticano. Y el designado ha sido un argentino: Jorge Mario Bergoglio. El nuevo Francisco I. Sorpresa y estupor. Un papa sudamericano, aunque con padres de origen italiano. Unos le descartaron porque le acusaban de desmovilizar a los católicos argentinos. Un cobarde ante la "chusma anticatólica". No acertaron. Otros lo consideran un antiguo colaborador de la Dictadura militar.  El nombre de "Francisco", nunca usado antes por un Papa, tiene olores de santidad y de pobreza, y humildad, algo alejado de la pompa y el boato vaticano. Algo que ha sorprendido.

El que sea jesuita es para otros una señal de progresismo dentro de la Iglesia, sobre todo cuando fue el derrotado por el conservador Ratzinger, según algunas fuentes. Sin embargo hay quienes no confían en esa adscripción, pues la Compañía de Jesús fue ya "devuelta al redil" con Juan Pablo II. Además ha sido uno de los más críticos en Argentina con los proyectos de reconocer derechos a los homosexuales: "una movida del Diablo".

El que sea hispanoamericano no es garantía de progresismo. Muchos movimientos ultras tienen su acomodo en ese territorio y son "fuerzas" importantes en Hispanoamérica, con claro tinte derechista. Nada que ver con la ya casi enterrada "Teología de la Liberación". Incluso muchos sacerdotes "de allá" están en estos momentos en España, para "reconquistarla", supliendo la falta de vocaciones sacerdotales autóctonas. Pero parece que a otros grupos de la facción más tradicionalmente conservadora de la Iglesia no ha sentado bien que el opositor a Ratzinger sea ahora el triunfador. 

En fin, tenemos por delante tiempo para ver por dónde, de verdad, lleva este nuevo barquero la nave de la Iglesia. Pero, como decía al principio, es "su Papa", no el mío. Aunque, como todos, querrá seguro influir en los asuntos internos de los otros Estados y dirigir la vida incluso de los que no somos parte de su rebaño. El nuevo monarca de la última monarquía absoluta de Europa estrena mandato un día 13 del año 13 del siglo XXI. ¿Será esto un signo de mala suerte? Benedicto XVI se fue porque estaba cansado y se sentía incapaz de resolver los graves problemas internos de la Iglesia. ¿Podrá resolverlos el nuevo "Francisco", el nuevo "seráfico"? ¿Será éste el "papa negro" del que hablan algunas profecías apocalípticas como último Papa hasta el fin de los tiempos? Recordemos que al superior de los jesuitas se le conoce con el apodo de "papa negro". ¿Durará como Juan Pablo II o su mandato será corto como el de Juan Pablo I? Veremos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Pilar Manjón


Hoy se cumplen nueve años de los atentados terroristas del 11M. Y como entonces, seguimos divididos. Pilar Manjón, la presidenta de la Asociación de las víctimas de aquel brutal atentado, la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, sigue siendo otra víctima más, pero la del odio de los que quisieron engañarnos en aquellos terribles días. Ya entonces no le reconocieron como "víctima del terrorismo", porque era de Comisiones Obreras, una roja, porque se estaba metiendo en un terreno que la extrema derecha consideraba y considera como de su propiedad privada. Así que sus enemigos crearon una asociación de "amigos" (no de víctimas) para acallar a la asociación de los afectados, que, para colmo, no se creyó la versión oficial, la del PP, gobernante entonces, que pretendía culpar a ETA de los atentados. 

Y seguimos igual. Durante este tiempo los "peones negros" se han dedicado a cuestionar los dos juicios, que habían esclarecido ya la cuestión, condenando a los responsables que todavía vivían. Todo para sembrar dudas y avalar con ellas la versión de Angel Acebes, la de que "ha sido ETA y el que diga lo contrario es un miserable". El PP ha vuelto ahora al gobierno, y, aunque prometieron a sus escuadrones de peones negros y demás ultras volver a abrir las investigaciones (una rotunda ilegalidad, por cierto) no lo han hecho, pero permiten que se diga que la verdad no se conoce. Es más, hoy Pilar Manjón ha denunciado en su acto, que no tenía, como era de esperar, el refrendo oficial, que las subvenciones a la Asociación de Víctimas ha disminuido un 28%, mientras que a la AVT se le ha aumentado un 18%. Una forma silenciosa de atacar a los que no comulgan con las ruedas de molino que impone la extrema derecha. Para colmo, los beneficiados de este gobierno le han criticado, diciendo que ha manipulado el acto en recuerdo de los atentados para "hablar de política". Como otros "amigos" han dicho que sus palabras han sido "un mitin político"Tremendo, eso lo dicen quienes salieron numerosos fines de semana de manifestación para llamar asesino a Zapatero y acusarle de complicidad con los etarras en sus discursos (a los que asistían destacados miembros del PP) . 

Está claro que quieren imponer su pensamiento único, hasta machacando a las víctimas reales. Creen que son suyas las víctimas e imponen su política totalitaria. Hoy más que nunca debemos seguir recordando a los que murieron ese 11 de marzo de 2004. Sin sectarismos. Y, por supuesto, también apoyarles, como a su portavoz, Pilar Manjón, frente a los ataques de esos otros que no los reconocen, que quieren disolverlos entre los suyos para silenciarlos y sacar rédito político de ello. Yo también denuncio los ataques a las víctimas. Mi solidaridad con las víctimas, mi solidaridad con Pilar Manjón. 

domingo, 10 de marzo de 2013

El instituto segunda parte, algunas anécdotas


Imagen de Francisco Godoy, profesor, de la web del instituto

Seguimos con los relatos de mi paso por el instituto de bachillerato, como adelanté al final del post anterior. En ese artículo dijimos que cuando entré en el instituto fue en plena Transición Democrática, y que éste también “fue otro campo de batalla por las libertades y la mejora de las condiciones de vida”. Uno de los primeros recuerdos en este aspecto fue el de la celebración de unas jornadas culturales. Como solía ocurrir en muchos puntos de España, los actos culturales eran ocasión propicia para dar rienda suelta a las reivindicaciones de un sistema democrático, el restablecimiento de las libertades, la amnistía de los presos políticos antifranquistas y, de forma incipiente, por la autonomía de Andalucía, como ocurría en otras partes del país. Muchos recordamos el auge de los cantautores, la llamada entonces “canción protesta”, cuyos recitales se convertían en mítines políticos, donde la libertad rezumaba en medio de la represión dominante. En el instituto organizaron una serie de actos, la mayoría en el gimnasio, pues no había salón de actos, donde al profesorado y el alumnado comprometido se unieron líderes políticos y sindicales, todavía en la clandestinidad, con la excusa de las actividades culturales. El programa se anunció en los tablones de los pasillos y con un gran cartel en la segunda planta, bajo una gran ventana que había cerca de la sala de profesores. A alguien se le ocurrió adornarlo con los colores de la bandera de Andalucía, todavía no reconocida. Y entonces vino el problema: una mañana se personó la guardia civil para ordenar que se retirara “la pancarta separatista”. No sé quién fue el que quiso excusarse diciendo que eran los colores “del Betis”, pero la estratagema no dio resultado, y esa mañana, al entrar al centro, tuvieron que subirse al techo para quitar el cartel. Yo lo presencié al lado de un triste Ramón López, al que todavía no conocía personalmente. Al menos los actos continuaron sin problemas destacables.

Portada de INEM 77

En ese mi primer año en el centro se editó una revista a la que llamaron “INEM 77”. O sea, “Instituto Nacional de Enseñanza Media 1977”, nada que ver con el organismo del Estado encargado de las oficinas de empleo (o de “desempleo”, como se decía entonces, para ser más objetivos). Un medio de expresión de los estudiantes, para “dar a conocer problemas, informaciones, etc. que nos atañen a todos”, como rezaba su editorial en el primer número de noviembre de 1976. Era una publicación impresa con multicopista, de las que llamaban ciclostil o mimeógrafo, una técnica entonces novedosa, pero rudimentaria, para sacar copias. En ella se informaba y opinaba de todo: la situación política general, las huelgas locales, la situación del propio centro, la cultura, los deportes... incluso tuvo sus páginas de humor. El amigo Quiquín me ha facilitado una copia de ese primer número, de diez páginas en folios a una cara y una portada, alguna de cuyas páginas reproduzco. 

Página de humor de INEM 77

Posteriormente se editaron otras revistas. Una de ellas, llamada “Creación” tenía un contenido más literario, aunque no exento de temas de actualidad. El primer número salió a iniciativa de José Antonio Lora, (Pepín Lora) y fueron exponiendo el proyecto clase por clase. Yo participé con algunos textos, incluso en la sección de humor. Y en ella participaron amigos como Mari Carmen Navarro, donde demostró sus habilidades y calidad literaria comprobadas posteriormente. 


Portada del primer número de la revista Creación
Más tarde apareció la revista Octógono”, nombre que recordaba la planta de la parte donde estaban originalmente las aulas, pero eso fue en el curso 80-81, y yo ya había dejado el centro.

Las antiguas casas prefabricadas del Ferrobús

Algunas anécdotas que dejaron huella, como os adelanté en la pasada entrega, fueron divertidas, otras tristes. Entre ellas la del rayo y la de la meningitis. Ambas sucedieron en el curso Curso 78-79, cuando estábamos en 3º de BUP. Era una mañana lluviosa y nos habíamos trasladado de aula para asistir a la asignatura optativa que tocaba en el horario, así que estábamos en la misma clase alumnos y alumnas de distintas cursos. De pronto un chasquido, junto a un enorme trueno, nos sobresaltó. Había caído un rayo en el transformador de Sevillana, que había en la Avenida de la Paz, junto a las casas prefabricadas, conocidas como “El Ferrobús”. La instalación eléctrica del instituto fue afectada. Y, de hecho, unas compañeras del aula donde estábamos, que estaban sentadas junto a unos enchufes, sufrieron una descarga, que hizo que una se desmayara. Mi amigo Carlos Sánchez (con el que había coincidido en el colegio de Antonio G. Chaves) cogió a la “víctima” en brazos y las sacó de la clase, en medio de la algarabía de todos, por su heroicidad y caballerosidad. Salimos a los pasillos, entre asustados y divertidos. Algo gordo había pasado, pero estábamos vivos... y las clases se interrumpieron. Algunos gritaban con mucho cachondeo: “¡Follad, follad, que el mundo se acaba!” Al llegar a la entrada vimos a un aguerrido Pepe Moya, como un caballero andante que blandía su espada, sostener un extintor y vaciarlo en el cuadro eléctrico, que estaba junto a la portería del centro, y que estaba ardiendo. No hubo que lamentar daños personales de gravedad. Y todos recordamos el incidente más tarde, contando las aventuras vividas.

Más triste fue lo de la meningitis. Hubo una epidemia que, creo, le costó la vida a algún alumno o alumna, o algún familiar. La enfermedad era peligrosa y contagiosa, y eso hizo que nos movilizásemos para exigir protección. Demandamos información, pero ésta era escasa. Ideamos, entonces, un método de protesta. A imagen y semejanza del lema antinuclear más conocido (“nuclear, no gracias”) compusimos el “meningitis, no gracias”, con diversas variantes (el “minigitis, no graciah”, en “andalú” o el “meningitis, non gratias tibi ago”, en latín), y lo empleamos tanto en “pintadas” de pizarra, como en un invento: la "bolsillina". Como no teníamos dinero para pegatinas, cogíamos un papel, lo doblábamos y pintábamos en una parte una calavera y unas tibias cruzadas con el lema de protesta, en la misma distribución que el lema antinuclear (aquel con el sol sonriente y las palabras). Y con la otra parte la sujetábamos, metiéndola en los bolsillos de las camisas, ayudándonos del bolígrafo, para que no se desprendiese. De ahí el nombre. Afortunadamente la epidemia no se extendió.

Un compañero escribió un texto en mi agenda del curso que decía así:

Curso 78-79

¿Es un rayo,
un eructo
o un pinchazo de una goma?
Es un curso que se va
y no se nota.

El Guadalquivir
trajo el selectivo
y se lo llevó a Sevilla.

La manifestación,
dos bandos.
Uno armado
y otro infantil.

Que siempre gana
el mismo en
esta lucha.
El más fuerte.”

Página de una agenda con un dibujo reivindicativo

El poema hacía referencia también a otro acontecimiento: la manifestación, disuelta por la guardia civil. Nuestro centro se había destacado por su carácter reivindicativo. Tuvimos varias huelgas contra la selectividad y por la democratización y mejora del sistema educativo. En una de ellas, coincidente con la campaña electoral de unas elecciones (creo que las generales), llegamos a realizar una manifestación. Entonces se prohibían las manifestaciones cerca de las elecciones. Intentamos guardar el secreto, pero la guardia civil se enteró. Tras la correspondiente asamblea, en la que se decidió salir a la calle, cuando estábamos en la puerta, donde había un coche “camuflado” de la benemérita, nos preguntaron que dónde íbamos. Contestamos que de paseo y un guardia dijo (como diciendo que nos había entendido) “de manifestación” y se colocó el tricornio. Formamos el cortejo con una solo pancarta. Bajamos por la Avenida de la Paz, y cruzamos hacia la calle Ancha. Al llegar a la altura del Casino, varios Land Rover de la guardia civil nos embistieron por detrás. Recuerdo la cara de rabia, apretando los dientes, bajo un bigote que se parecía al del teniente coronel Tejero, de Collado, del padre de nuestra compañera Merche, que pertenecía al servicio de información y que me consideraba un rojo peligroso, según me había dicho su hija. Era incapaz de abrir la puerta del vehículo de lo alterado que estaba. Consiguieron disolvernos. Unos manifestantes tiraron por unas calles, otros por otras. Sorteé varios coches, corriendo, hasta llegar a la altura de Cajasur. Al pararme vi al anciano Rafael González, en la puerta de su comercio, gritando. Creí que protestaba por la carga, pero era al contrario: pedía que nos reprimieran con más saña. La Palma de entonces vivía con frecuencia este tipo de altercados, sobre todo por motivos laborales, o mejor dicho, por la falta de trabajo, y la presencia de la policía armada (los “grises”) y la guardia civil en sus calles era casi permanente. Y la polarización política también era muy acentuada. Al final de la manifestación, ya en el instituto, un compañero le pidió la pancarta a la guardia civil “porque eran los palos de la fregona” de su madre. Pero no se la dieron ya que era “el cuerpo del delito”. La huelga terminó, como las demás, en fracaso. UCD siguió gobernando y sus planes educativos se impusieron. Hasta que en 1982 no llegó el PSOE al gobierno, los centros educativos no llegaron a democratizarse, con la creación de los consejos escolares, donde participan también los alumnos.

Página de identificación de mi libro de calificaciones de bachillerato

Yo entonces estaba en las Juventudes Comunistas y actuaba como tal militante, prácticamente fuera de la clandestinidad. Así que no era extraño que algunos del otro bando no me tuviesen especial simpatía. Pero Palma era un hervidero, así que también coincidió en el tiempo la creación de la Asociación Cultural “Vientos del Pueblo”, que tuvo gran protagonismo durante varios años, y sirvió como cauce de participación y de expresión política además, amparándose en la cultura. Participé como representante de las Juventudes en las primeras reuniones, pero después me integré en su trabajo y vida interna a título particular, desde la misma fundación. Eso hizo que compañeros de instituto también compartiésemos activismo en el “grupo cultural”, como lo llamábamos entonces.

Un acto cultural que organizamos, creo que en 3º de BUP fue el denominado Día del Instituto, que contó con el beneplácito de los profesores, pues generalmente veían otras actividades como una forma de saltarnos las clases. Una de las actividades consistió en un espectáculo, que tuvo lugar en el salón de actos del Colegio Salesianos, pues, como he dicho antes, el instituto no tenía una dependencia adecuada. Me tocó presentarlo. Actuaron Federico y Manolo Ostos, haciendo una parodia de los telediarios que protagonizaban los humoristas Tip y Coll en la televisión de entonces. Su actuación fue todo un éxito, lo que hizo que les “contrataran” para actuar en una gala de una hermandad o cofradía en La Puebla de los Infantes, con el nombre de “Marcopatra y Cleoantonio”. Yo les acompañé, también en la presentación, y como “técnico de sonido”. Esta actuación sí que fue un fiasco. Los espectadores no entendieron el humor irónico de mis amigos y, para colmo, falló el radio-casete donde habíamos grabado las sintonías del espectáculo. Ni que decir tiene que se nos quitaron las ganas de dedicarnos profesionalmente al mundo del humor.

Pero el colofón de aquel Día del Instituto fue una actuación musical que dejó huella. Un grupo interpretó unas sevillanas, entre ellas una de Los Romeros de la Puebla: Viva mi Andalucía, viva mi pueblo. Lo que ocurrió fue que en la estrofa final cambiaron la letra del estribillo y, en lugar de la original (“Andalucía, guapa, gitana, mujer morena. Despierta que eres libre, gitana, de tus cadenas ¡Despierta!”) cantaron: “Andalucía, guapa, gitana, que es socialista. Sepárate de España, gitana, que son fascistas ¡Sepárate!”. Y se armó la marimorena. El grupo de alumnos de derechas y los de los salesianos, que estaban invitados, empezaron a gritar y protestar. Los directores de ambos centros tuvieron que hablar alterados para calmar los ánimos. Y terminó por suspenderse el espectáculo. Casi tenemos que salir escoltados de allí, porque la broma de juventud casi nos cuesta una multa. Y ya no se nos ocurrió proponer más actos como éste hasta fin del COU.

Noticia de La Voz Palmeña (revista de la AC Vientos del Pueblo) de diciembre de 1982

Dejo para la tercera y última parte de este ajustado repaso de cuatro intensos años otros hechos y anécdotas más, para lo que me serviré de las agendas de aquel tiempo, que todavía conservo, y que son una historia escrita y gráfica, algo así como un blog analógico, donde escribí y escribieron muchas vivencias los que compartimos aquel periodo. 

viernes, 8 de marzo de 2013

La imagen del viernes: mujer trabajadora


Parece que eso de que la mujer trabaje es algo contemporáneo. En la ciudad tal vez, donde los roles están más definidos en la división del trabajo. En el campo la mujer ha trabajado como el hombre, eso sí, sin los mismos derechos, los pocos que había. El el campo, tradicionalmente, se ha disfrutado de un menor nivel de vida y de menos derechos. Así que la mujer no iba a ser una excepción. En el caso de los jornaleros, los trabajadores del campo sin tierra propia, al ser eventuales, ello obligaba y obliga a acudir a las tierras de otros para hacerles el trabajo. Las mujeres, desde hace muchos años, también han acudido con la doble tarea, la de cocinar, lavar la ropa, cuidar a los hijos... sobre todo cuando se daban (y dan) desplazamientos y alojamientos en las fincas ajenas. Y, además, la de trabajar en las faenas agrícolas. Esta foto es de las trabajadoras en la recogida del algodón, en la zona de Palma del Río, cuando se hacía a mano, y en muchas tierras de Andalucía existían grandes extensiones de ese cultivo. Las mujeres, junto a los hombres, formaban cuadrillas, inclinándose en las matas del algodón, pinchándose las manos con sus púas, recolectando en largas jornadas la blanca fibra vegetal. Una aparente igualdad que terminó hace años, con la mecanización de la cosecha y, ahora, con la casi desaparición de este cultivo. Muchas mujeres, con pañuelos, sombreros, enfundadas para protegerse, lo que hacía que no se distinguieran de los varones, trabajando a la par que ellos. Y doblemente explotadas. Su historia no es nada nuevo.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Incendio en la clínica del rey


Esta mañana nos hemos enterado de unas explosiones en la clínica donde se recupera el rey de su "enésima" operación. Según nos informan no ha habido que lamentar daños personales. Incluso dicen que las explosiones de las dos bombonas de oxígeno no ocurrieron cerca de donde se recupera el monarca, por lo que no tuvieron que llevárselo fuera de las instalaciones hospitalarias. Pero un servidor ha obtenido una imagen confidencial y exclusiva donde vemos al monarca bastante recuperado y poniendo tierra de por medio, ante la alarma. Además nos hemos enterado, por fuentes bien informadas, que los médicos han regañado a su majestad por su rápida escapada del hospital. Parece que no está tan mal como creemos. Ante ello el rey, como parece que va a ser costumbre, ha declarado al personal médico: "Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir". Nuestro monarca está hecho todo un deportista a su edad. 

martes, 5 de marzo de 2013

Los polémicos puentes de Calatrava


El arquitecto e ingeniero Santiago Calatrava siempre ha estado envuelto en la polémica. Recordemos aquí en Andalucía el Puente del Alamillo que se construyó para la Expo 92 de Sevilla. Supuso un enorme gasto y no se llegó a ejecutar la idea original, que consistía en dos estructuras como la actual, una simétrica de la otra. Otras obras suyas tampoco se libran de críticas, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, comunidad donde nació él y donde, se dice, tiene grandes amigos y benefactores, conseguidos por  la relación que se le supone con el PP, partido gobernante. Lo cierto es que durante años se puso de moda, y no solo él mismo, sino su estilo, que vemos en numerosas construcciones que quieren representar la modernidad, sobre todo en aquellos tiempos en que el mundo del ladrillo, la construcción, desempeñó un papel importante en la política y la economía a todos los niveles.


En Bilbao también tienen su puente del mismo autor. Y también está rodeado de polémica. En año pasado lo pude fotografiar. Las críticas aquí vienen de su peligro. El puente tiene una pasarela de losetas de cristal que se rompen, y además son muy resbaladizas. Algo normal por la lluvia, tan corriente en el País Vasco. 


El ayuntamiento bilbaíno se ha gastado unas buenas cantidades en reparaciones e indemnizaciones por las caídas de los peatones. Así que decidieron colocar una estera antideslizante. El arquitecto les demandó por ello, además de por unir el puente con otra pasarela de otro arquitecto japonés.


Como se puede ver, la estera o felpudo no embellece el puente, pero es imprescindible para andar por él y no verse involucrado en dolorosos y costosos accidentes. Es éste uno de los casos donde el prurito estético del artista choca con la funcionalidad y con el sentido humano de la arquitectura, la ingeniería y el arte en general. La polémica terminó en los tribunales, que, desgraciadamente, terminaron dando la razón al "artista", obligando al ayuntamiento a indemnizarle. Pero la estera sigue, afortunadamente, allí. 


Hace algo más de cuatro años, en nuestro viaje de novios a Italia, también nos encontramos con otro puente del arquitecto valenciano. Fue en Venecia, ciudad de canales y, lógicamente de puentes, que sirven para pasar de una a otra orilla de dichos canales. Todos conocemos de una u otra manera el puente más famoso, el Puente de Rialto, que cruza el gran canal veneciano. Una joya que permite a ambos lados de la pasarela disponer de pequeñas tiendas, además de las barandas, con la rampa en medio. 


El puente de Calatrava veneciano es más simple, la pasarela que vemos en la imagen del principio y esta otra con más amplitud. Y también es polémico, como nos contaron entonces. Elevado precio de construcción, que pasó de los 4 millones iniciales a 11 millones de euros, y elevado coste de mantenimiento. Tanto que el Tribunal de Cuentas italiano ha decidido reclamar al valenciano y a sus responsables técnicos una costosa indemnización (más de dos millones de euros)  por los costes de una obra que no termina nunca, gracias a las frecuentes reparaciones. Para colmo no está adaptado para el uso por los minusválidos y también, como el de Bilbao, es resbaladizo, cuando llueve, lo que hace que algunos hablen ya de la "maldición Calatrava". Está claro que, pasada la fiebre "moderna" de años pasados, ya no es tan apetecible tener en tu tierra una obra de Calatrava.

lunes, 4 de marzo de 2013

La pervivencia de la especie


El ministro del interior, el piadoso Jorge Fernánez Díaz se ha desplazado a Roma, concretamente a la embajada española en el Vaticano, para participar en un coloquio. Ha dicho, en relación al matrimonio entre personas del mismo sexo"Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonios no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada"


Es loable el interés del señor ministro por la pervivencia de la especie humana. Lástima que, desde que está en el cargo, los mandos policiales a su mando no demuestren el mismo interés por proteger a los humanos, como demuestran las sucesivas cargas represivas, cuando los españolitos protestan contra la política de su gobierno. También es loable que se desplace al Vaticano para pronunciar estas palabras, puesto que en estos momentos el número de cardenales por metro cuadrado ha aumentado vertiginosamente por el cónclave convocado para elegir nuevo Papa. Supongo que el celibato y la abstinencia carnal que practican (o deben practicar) esos jerarcas vaticanos, junto con los demás miembros de los órdenes sacerdotales y otras congregaciones con voto de castidad, son prueba evidente de los esfuerzos por "la pervivencia de la especie". Siempre a juicio del señor ministro, claro. De seguro que tendrá la oportunidad de ilustrar con el ejemplo a todas las dignidades eclesiásticas que allí se habrá encontrado. Especialmente habrá detallado el posible aumento de la natalidad que el considerable incremento de parados (que hoy superan los cinco millones  inscritos en las correspondientes oficinas de empleo) podrá propiciar, debido al mucho tiempo libre que les quedará a los desempleados para practicar los "deberes del matrimonio natural". Y, ni que decir tiene, que el progresivo empobrecimiento de los españoles, dictado por los mandamases alemanes, con la anuencia de nuestros gobernantes, contribuirá a que la especie humana, en este apartado rincón de la vieja Europa, perviva, aunque sea a duras penas, como ejemplo para generaciones futuras. Seguro que la austeridad y la pobreza vaticana son todo un ejemplo a seguir. Porque este gobierno al que pertenece el piadoso señor Fernández Díaz nos está obligando especialmente a luchar por sobrevivir. ¡Olvidémonos de lujos y bienestar!. Sobrevivir se está convirtiendo en una verdadera heroicidad, gracias a la política económica del Gobierno de Rajoy. Ahora bien, a este paso, ¿lo conseguiremos? Pero, eso al señor ministro no le preocupa. "La especie" es más importante que los derechos y los propios ciudadanos a los que tendría obligación de proteger. Por cierto, sobre el concepto de "matrimonio natural" le recomiendo que se lea este artículo. Y a vosotros también. Para que se dejen de inventos "naturales". 

domingo, 3 de marzo de 2013

Paseos por la Palma de la juventud: El instituto (primera parte)



Retomo los paseos por la Palma de etapas de mi vida anteriores, para hacer recuerdo de una época muy importante, los cuatro años que pasé en el Instituto de Bachillerato. Empecé a cursar estudios en este centro en 1976, después de dejar el Colegio San Sebastián. Fueron los años de la adolescencia, una etapa crítica en la vida de las personas. Por eso guardo recuerdos intensos y emotivos de ella. Fue la época del despertar a la vida exterior, de forma abrupta, la de los primeros amores y las primeras decepciones, esa en que te crees el centro del universo, donde todo es fundamental, imprescindible, en la que cualquier problema te parece que es de vida o muerte. También es la etapa en que te encaminas por el futuro de tu vida, donde se cimentan los elementos definitorios de tu personalidad, en la que las amistades son las más sinceras, duraderas y profundas. Cuatro años que me parecieron una vida entera. En este artículo no me puedo extender en todos mis recuerdos, demasiados para ser relatados en un formato como el del blog, por lo que me limitaré a dar algunas pinceladas.

El instituto nació como una sección delegada del Instituto Séneca de Córdoba en 1967, y se independizó en el curso 1970-71. Entonces el bachillerato era diferente, se entraba con menor edad que con la que accedimos los de mi generación, y el curso de preparación a la universidad era el PREU. Cuando empecé ya había desaparecido la vieja enseñanza primaria en los colegios, siendo sustituida por la EGB (educación general básica) que tenía ocho cursos, por lo que la entrada en el instituto se retrasaba unos años. El bachillerato pasó a ser denominado BUP (bachillerato unificado polivalente) y era de tres cursos. Luego estaba el COU (curso de orientación universitaria). Todos los cursos los aprobé sin ningún suspenso en el expediente, y luego me examiné de Selectividad (“pruebas de aptitud para el acceso a la universidad”) superándola con un 6.1 de nota media. Entonces el centro se llamaba Instituto Nacional de Bachillerato de Palma del Río (el INB), y posteriormente se le denominó InstitutoAntonio Gala, en 1982, pero yo ya no estaba allí.

Fotografía aérea, obtenida de la web del instituto

Además de otras novedades en el ámbito académico que la diferenciaban de la etapa de la educación primaria, una de las de mayor impacto entonces fue que el centro era mixto. Ya había conocido la presencia de niñas en el San Sebastián, pero no compartíamos aulas, ni siquiera formalmente eran el mismo centro, solo compartíamos el patio, que estaba dividido por una línea imaginaria. En el instituto, niños y niñas nos sentábamos en la misma clase, no había diferencias, salvo en la educación física. Muchos profesores y profesoras tuvimos aquellos años. En aquellos tiempos de precariedad, un colectivo, el de los llamados “penenes” (por las siglas PNN, profesores no numerarios), se distinguía claramente del cuerpo de los catedráticos, y eso también tenía su repercusión, tanto en el ambiente académico, como en el personal, y en las relaciones entre alumnos y profesores. Y también tenía su traducción política, pues eran los años vibrantes de la Transición Democrática, y el instituto fue otro campo de batalla por las libertades y la mejora de las condiciones de vida, entre socialistas, centristas, comunistas, anarquistas y hasta fascistas. De muchos de aquellos enseñantes guardo agradables recuerdos, de la mayoría. Mis primeros docentes fueron Bartolomé, un cura de Hornachuelos al que llamábamos, para su disgusto, “Bartolo”, que impartía Música, Conchi, la mujer de Patricio de Blas (el director), que daba Historia, Santiago Moncalián, de Matemáticas, y su mujer, a la que llamábamos “Marichó”, de Ciencias Naturales, Antonio García Chaves, de Educación Física, Rafael Caballero, el cura Rafa de la parroquia de la Asunción, que nos dio Religión (entonces era obligatoria, como algunos quieren imponer también ahora) en primero y segundo, pues en tercero fue Gabriel Castilla el profesor.

En segundo y tercero cursé EATP (siglas de las que no recuerdo su significado), materia que se dividía en dos optativas: Hogar y Diseño. Yo escogí Diseño, a pesar de que la mayoría se inclinase por Hogar, pues no tenía para ellos ninguna dificultad. Me gustaba el arte y en tercero pasé a Diseño Artístico, a pesar de que Juana Mangas, la profesora, pensase que se me daba mejor el Diseño Industrial. Juana, además, era una estupenda persona. Vivía en un piso de las hermanas Chacón, en el edificio donde está la farmacia. En ese piso, por encima de la antigua armería de Pepe “el gafas”, también vivieron Conchi y Patricio de Blas, el director, que llegó a ser Subdirector General de Ordenación Académica del Ministerio de Educación en los gobiernos de Felipe González. El mismo Felipe pasó alguna jornada en ese piso en aquellos tiempos, en la clandestinidad. También en segundo de BUP cursé Física y Química, con Juana Márquez, una veterana del instituto. Era severa pero no dura. Recuerdo que su “ojito derecho” era Manolo Ostos, un clásico entre los alumnos durante bastantes años, al que hacía salir a la pizarra siempre a pocos minutos de sonar el timbre del cambio de asignaturas, con lo que casi siempre se libraba de ser preguntado por la lección (y si no era así, él se encargaba de entretenerse por el camino esperando el timbre).

El antiguo edificio visto de la Avda de la Paz

En Latín tuve a varios profesores. Una fue Cristina, una psicóloga muy parlanchina que me dijo una vez que yo era “descaradamente de ciencias”. Tal vez fuese por mi manera de estudiar esa lengua, al “estilo de las matemáticas”, como me decía mi compañero FranciscoJ. Fernández Cabanillas (“Fran”). Aunque otros profesores pensasen que era “descaradamente” lo contrario. Cosas de aquella absurda división en compartimentos estancos entre los saberes de Ciencias y Letras, que nos obligaba a decantarnos ya en tercer curso por una de las ramas. Cristina murió sin terminar el curso, por un accidente de tráfico en sus vacaciones. Otro de Latín fue Pepe Moya, que fue secretario del centro. Una vez le dibujamos una abeja en la pizarra y él nos preguntó si aquello ere una indirecta (le llamaban “la abeja Moya”, por el dibujo animado). Otra anécdota curiosa fue cuando hicimos de autores. Pepe tenía la costumbre de encargar trabajos de análisis y traducción de frases de autores clásicos, para al día siguiente exponerlos en la pizarra. Al grupo se le ocurrió traducir al latín la famosa frase del cantante Ramoncín de su época punk: “soy el rey del pollo frito”. La frase resultó así: “polli fricti rex sum” y uno de nosotros salió voluntario al examen. Recuerdo que el grupo de las “empollonas” protestó al ver la frase en la pizarra (“Don José, Don José, esa frase no tocaba”) y el maestro miró y tradujo en voz alta, sin pensarlo. Las carcajadas duraron varios minutos. En COU también tuve latín, con Maribel, una historiadora muy linda pero con los imprescindibles conocimientos de la materia que le tocó impartir, por lo que nos volvimos “traviesos”. Frecuentemente yo le corregía en sus explicaciones (entonces sí había aprendido bastante de esta lengua) con lo que le alborotaba las clases. Además estábamos pocos varones, la mayoría eran mujeres, y eso hacía que nos envalentonáramos. Una de nuestras costumbres era ir “a la mezquita” entre cambio de clases, eso significaba ir al servicio (la “mezquita de Benamear”, de ven-a-mear), para luego quedarnos en el pasillo de la entrada, con lo que controlábamos el paso por tres direcciones (la puerta de entrada, el pasillo de las aulas y la puerta del patio), sobre todo el paso de las alumnas. Una vez, como de costumbre, nos ordenó que fuésemos para la clase y nosotros nos retrasamos. Al llegar a la puerta nos impidió entrar, muy enfadada porque siempre le tomábamos el pelo. No hubo un solo varón ese día en clase de latín, todos fuimos expulsados. La única “falta” que tuve en los cuatro años.

También se me dieron bien otros idiomas, la lengua extranjera: el inglés. De esta asignatura recuerdo especialmente a Lola, una chica especial, muy divertida y marchosa, que terminó, no sé cómo, en un grupo musulmán y se convirtió al Islam. Y eso que había sido comunista, como otros miembros de los sucesivos claustros. En Matemáticas de segundo es donde peor nota saqué en todo el periodo: un suficiente. Como me pasó con Lengua y Literatura de tercero (algo raro, pues la lengua se me daba muy bien). El profesor era Julián de las Heras. Era buena gente, pero nos presionó demasiado en la parte final del curso. El nivel general bajó mucho y por ello me decidí a no optar por esta asignatura en tercero. En la Lengua y Literatura de segundo, sin embargo, obtuve un notable. El profesor era Salvador Campillo, un penene comunista, poco amigo del aseo personal, al que vi posteriormente en Córdoba, cuando yo estaba ya en la Facultad de Derecho y me dijo que se había quedado en paro. Una pena. Fue el que nos dio a conocer al grupo Veneno y a esa maravilla de trabajo musical que hizo Amancio Prada sobre los versos del Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz.

Vista del antiguo edificio desde el camino del cementerio. Al fondo otro símbolo perdido: el chimeneón

Filosofía de tercero nos la dio Antonio Montero (que también fue secretario). Un tipo peculiar. A todo el que pasó por su aula le explicó su etapa de sacerdote, su paso por Hispanoamérica, y su repentino abandono del ministerio al ver a la que luego sería su mujer una vez, sentada en una mesa camilla, con un niño en brazos “como la estampa de la Virgen”, de la que se enamoró perdidamente, dedicándose a la enseñanza después. Tras su muerte se le puso su nombre a una de las aulas. En COU nos dio Filosofía un profesor, cuyo nombre no recuerdo, que fumaba en pipa, delgado, calvo y algo encorvado, al que llamábamos “el Oxford”, pues nos instruía en los comentarios de texto filosóficos con el método de esta prestigiosa Universidad, según refería una y otra vez.

De COU otro recordado profesor fue Juan Aranda, que nos dio Historia del Arte. Tenía fama de duro y muy conservador, algo que le diferenciaba de la mayoría del profesorado. Pocos también fuimos los que nos arriesgamos a cursar su asignatura. El mencionado anteriormente “Fran”, Federico Navarro, actual decano de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Córdoba, y yo compusimos un grupo para prepararnos las clases. Desde el primer momento formamos una piña los tres, presentándonos voluntarios a exponer los comentarios de “las manifestaciones artísticas”, es decir, de las láminas que debíamos comentar en clase, relativas a los diferentes estilos pictóricos, arquitectónicos o escultóricos, a través de la Historia. Sobre todo cuando supimos de la amistad entre nuestro profesor y Manuel Nieto Cumplido, el tío de Federico, historiador y canónigo archivero de la Catedral de Córdoba. El trabajo de fin de curso lo hicimos sobre la Mezquita y Medina Azahara, para lo que contamos con material y las explicaciones en vivo en la misma mezquita cordobesa del insigne canónigo, acompañado de nuestro profesor. La “estrategia” resultó fructífera. En COU, salvo en literatura que obtuve un Bien, las demás asignaturas las superé con Notable.

De aquellos tiempos recuerdo a muchos compañeros. Mis “primeras compañeras”, Chari García Pando y Juana Bolancé, que se sentaban en las bancas de delante, en primero, y Maribel Egea. También nos relacionábamos los que veníamos del San Sebastián (Manolo Pérez, mi hermano Roberto, Salvador Vázquez, Salvador Fuentes, José Ángel Carnicero, Antonio López Alonso, Salvador Caamaño) y otros que habíamos conocido en otros tiempos (Federico Navarro, Antonio Flores). Luego conocimos a los de fuera. El instituto tenía alumnos de Hornachuelos, Almodóvar del Río, Fuente Palmera, Peñaflor y la Puebla de los Infantes. Un grupo muy unido fue con alumnos de estos dos últimos pueblos sevillanos (Antonio Mantero, Mariano Mantero, “Juanito” Morgado, Paco Adarve Barco, Manolo Ostos, “Fran” F. Cabanillas (éste de Hornachuelos, como su hermano Andrés), Pedro González Chincolla, Francisco J. Chica Carranza, José Naranjo, Paqui Sosa, Inmaculada Sánchez Fernández, Mª Luisa Cruz, Inmaculada Velasco...), y de Fuente Palmera, Antonio Peña Mohigefer. Otros palmeños con que empezamos a relacionarnos fueron Pepe Lora, Leonardo Pérez, Mª Carmen Romero, Rafa Limones, Merche Collado, Mari Carmen Navarro, Quini, Rueda, Berta Ceballos, Setefilla Saldaña, que se casó con Juan Antonio Jerez, onubense hijo del director del Banco de Andalucía, gran aficionado al karate y la música. Y muchos más que estaban en otras clases de los mismos cursos o de cursos diferentes, como Mari Paqui, la sobrina de Rafa el cura, con los que coincidimos en muchas actividades.

Las antiguas dependencias, a la izquierda "La Moncloa"

El viejo edificio de dos plantas en forma de estrella octogonal se fue ampliando para acoger a nuevos alumnos y dotarse de nuevos servicios. Así nació el edificio al que llamábamos “La Moncloa” por ser de ladrillo visto y parecerse a este palacio. Posteriormente se construirían nuevas dependencias que ya no disfruté, como el gimnasio y pabellón polideportivo, que por las tardes está abierto al público. Su historia de más de 40 años se ha enriquecido notablemente hasta la implantación de los nuevos planes de estudios, con la ESO y el Bachillerato actual. Lo que ha dado lugar a un considerable aumento de alumnos y profesores, que han obligado a hacer un nuevo edificio adaptado a las nuevas exigencias. Pero eso es ya otra historia. La de mi paso por allí se complementará en la segunda parte, que publicaré próximamente, con anécdotas emotivas unas, tristes otras, divertidas también otras, como las de el rayo, la meningitis y las andanzas y luchas por una educación mejor.  

sábado, 2 de marzo de 2013

Fiebre del sábado noche... en todas partes.

Para los nostálgicos del "agropop". En cualquier lugar se te montan una fiesta con DJs de lo más marchosos. 



Equipos de sonido móviles.


Con botellón incluido, desde tiempos remotos. 


Y sin que lo impidan los recortes.

viernes, 1 de marzo de 2013

La foto del viernes: Bárcenas denuncia al PP por robarle dos ordenadores


El culebrón Bárcenas sigue dándonos emoción en estos días. El ex-tesorero del PP no solo ha denunciado a su partido por despedirle infringiendo la ley (despido improcedente). También hemos sabido hoy que ha presentado otra denuncia por entrar en su despacho sin su permiso, forzando la puerta, para llevarse dos ordenadores. La policía se ha personado en la sede central de la calle Génova 13 para entregar una citación al asesor jurídico de la secretaria general, María Dolores de Cospedal. La imagen del viernes era de uno de esos momentos en que la policía se disponía a defender la sede del partido de Rajoy, cuando las iras populares (las del pueblo de verdad) provocaron en días pasados la concentración en sus inmediaciones de los indignados por tanta corrupción y tantas mentiras. Pero bien podría darse el caso de que se pudiese repetir esa fotografía, pero no ya para proteger a sus militantes, sino para practicar más diligencias relacionadas con esa denuncia de robo. Otro paso más en la escalada de golpes entre Luis Bárcenas y los dirigentes de su partido, para el que ha trabajado hasta hace pocos días, según él mismo ha desvelado. Un partido, no lo olvidemos, que está ahora mismo gobernando, y dando un espectáculo que abochorna a medio mundo. Este caso se parece cada vez más a una novela negra. Seguro que alguien puede estar pensando ya en un libro o en el guión de una película, un thriller, donde se mezclan la política, los robos, los chantajes, el dinero negro, los bajos fondos, la policía científica, mujeres hermosas, espías, tontos de capirote, tramas internacionales... Y como encontremos algún obispo o cardenal en medio, hasta un sabroso libro de moda. ¡Menudo Best seller!. Aunque estemos ya demasiado asqueados, al menos, emoción no nos va a faltar.