Menuda fecha ha escogido el gobierno de Rajoy para publicar en el BOE el indulto a ese "ciudadano ejemplar", militante del PP y ex alcalde de Valle de Abdalajís (Málaga). Un señor condenado por 12 (sí, DOCE) delitos urbanísticos, al que se le ha indultado cambiándole la condena total acumulada (sumadlas y veréis) por una de 2 años, que seguro no cumplirá.
Estando como está el patio con la crisis, con CiU , con el apoyo del PP, llevando mañana al Congreso una moción para endurecer el trato a los manifestantes, que tantas críticas ha levantado por parecerse a las medidas anunciadas ya por Gallardón y por Jorge Fernández para criminalizar las protestas, cuando esa misma CiU va a tener que hacer frente a una fianza por corrupción. Cuando se reprime a tanto castigado por la crisis y por las medidas del gobierno, que indulten a este señor es sangrante. Y lo firma Ruiz Gallardón, el progre, como diría Jiménez Losantos. A lo mejor, por eso han escogido este día para hacer público el indulto. Hoy es 18 de Julio: San Federico. Y otras cosas más. Que les aproveche la celebración, sobre todo a don Tomás. Y luego dirán que la justicia es ciega y se le llenará al excelentísimo don Alberto la boca con las palabras "estado de derecho".
Como esta señora no ha dimitido después de sus insultos a los parados en el mismo Congreso de los Diputados. Ni su partido está dispuesto a exigirle responsabilidades, sino que parece que están encantados con la actuación que le ha hecho famosa, Andrea Fabra se está convirtiendo en el fenómeno el verano. Su "¡que se jodan!" se está usando en las numerosas protestas que muchos sectores castigados por las medidas del gobierno del PP están llevando a cabo, y de paso "devolverles la pelota" a quienes están destruyendo años de historia en nuestro ya muy mermado estado de bienestar. También un cantautor, Diego Escusol, ha compuesto una canción en la línea de esas protestas, haciendo de la frase histórica de la hija del cacique pepero de Castellón una obra de arte y una canción protesta, que merece ser la canción del verano.
Este año ni reggaetón, ni salsa, ni "triunfitos", ni el eterno Georgie Dann. La canción del verano es "Que se joda Andrea Fabra".
Cuando me enteré queJethro Tull venían a Córdoba a actuar en el Festival de la Guitarra pensé "¿Todavía existe la banda? Si es así, no puedo perdérmelo". Nunca he podido asistir a un directo del grupo, y a estas alturas, será la única vez que pueda verlos en vivo, en una de las pocas actuaciones que tienen en nuestro país. No lo dudé, y compré las entradas por internet. Ayer la quimera de ver a uno de los grupos británicos que veneraba en mi juventud, cuando descubriera la música joven en la radio, se hizo realidad.
El Teatro de la Axerquía se llenó para ver la conmemoración que están haciendo por los cuarentaaños del disco "Thick as a brick" que lanzaran en 1972. Jethro Tull, el grupo con nombre de inventor de una máquina sembradora, es uno de los representantes del rock sinfónico o progresivo de los años setenta. Su música, con raíces británicas, medievales o celtas, pero sin la influencia avasalladora de los irlandeses o bretones, me enganchó desde un primer momento en que la oí. También me gustaban Pink Floyd, Yes o Mike Oldfield, pero los de Ian Anderson tenían ese toque historicista o campestre, muy británico, que me conmovía.
Ayer Ian Anderson, el viejo flautista de Hamelin del rock, el juglar, el saltimbanqui, equilibrista, pirata, el bardo escocés, junto a su banda, supo atraer a cientos de "niños y niñas" ya maduros, que peinamos canas, barbas y hasta calvas como la que él oculta bajo su sempiterno pañuelo anudado a la cabeza, para disfrutar de casi dos horas de concierto histórico. Es como una "sota de flautas" del rock, pues viste de esta guisa y es la flauta travesera la que le hizo famoso al introducirla en el mundo de rock, y por la que le reconocemos en una imagen que ha dado mil veces la vuelta al mundo: Anderson haciendo piruetas por el escenario, levantando un pie y bailando sobre la otra pierna, imitando un flamenco (ave) en su charca, mientras saca innumerables sonidos del instrumento, que se se funde magistralmente con guitarras eléctricas, batería, bajo y teclados en una sinfonía perfecta. Ayer lo volvió a ejecutar como si tuviese 20 años este sexagenario que está a punto de cumplir en agosto los 65 años y parece un chaval. Aunque se le note en la voz, tras las enfermedades sufridas, y tenga que ser asistido por otro miembro joven del grupo como vocalista, que imita a la perfección el timbre y las cadencias que nos regalara veinte años atrás, y que danza y dramatiza pasajes de la letra de los temas. Jóvenes y veteranos en la formación nos deleitaron uniendo la música con el humor.
Se presentaron vestidos con gabardinas limpiando el escenario, mientras un vídeo al fondo nos mostraba un almacén. Luego, con claras muestras de humor inglés (o mejor británico, para no herir susceptibilidades) en la proyección el líder de la banda se nos mostró como médico, como aristócrata que nos enseñaba su palacio-casa de campo y sus jardines, o como paseante. Una de las imágenes que se repetía, como una metáfora hilo conductor del espectáculo, era la de un hombre rana, que aparecía por caminos campestres, calles de ciudades, interiores y otras partes, andando con sus aletas, como un pato mareado, hasta que encuentra por fin su medio: el mar. Primero interpretaron el álbum (de un solo tema, dividido en dos partes) cuyo aniversario conmemoran. Tras un breve paréntesis pasaron a mostrarnos lo que se conoce como "Thick as a brick 2", una nueva composición que presentan como continuación del relato de disco original. El protagonista, Gerald Bostock, el niño ficticio que escribió el poema motivo del disco y que fue premiado y luego le retiraron el premio por una palabra obscena, ya es mayor y vive los efectos la guerra, la corrupción del dinero y otros males sociales de nuestro tiempo que reflejan en la segunda parte. El estilo pretende continuar el del trabajo original, pero a mí me pareció algo reiterativo y en algunos momentos también lento, con muchas apelaciones a una música que sonaba con melodías clásicas escocesas. El final del concierto sí ganó en fuerza, llegando a ser trepidante y consiguiendo levantar al auditorio de sus asientos.
Sin duda fue un encuentro emocionante, una recreación de un pasado musical donde la calidad brillaba y duraba, no como la "música" de usar y tirar de estos tiempos modernos. Algún joven que hubiera por allí (alguno vi) pudo encontrarse con una experiencia diferente. Con la historia de la música rock. Como yo ahora la reencuentro, mientras escribo esto, con el disco de la carátula del periódico, que cumple cuarenta años (¡cómo pasa el tiempo desde los primeros discos que escuché!), sonando en los altavoces. Memorable.
(Para quienes no pudieron ir y no tengan la oportunidad de verles, y para quienes no lo conocen y quieran descubrirlos, os dejo una actuación en directo de 1978, con el tema original. Disfrutadla.)
Otro viernes 13, otro hachazo a nuestos derechos, otro recorte en los servicios públicos, otra subida de impuestos, otro "sacrificio"...humano para mayor gloria de las imposiciones de Alemania y de los sacerdotes del pensamiento único. "Jason" Rajoy se ha vuelto a poner la careta y ha sacado el machete para "sacarnos la sangre", como en la famosa película gore. El miércoles los "zombis del PP" del Congreso, esos que actúan como muertos vivientes al servicio del "matador", aplaudieron con furor homicida el anuncio de la hecatombe prevista para el consejo de ministros de hoy. Una diputada, la hija del ínclito Fabra, encima lo celebró con un"¡que se jodan!", frase lapidaria, simple y contundente, propia de una "persona culta y con pedigrí, formada en privadas y concertadas escuelas pias", que suena a resumen del programa electoral real, no del que publicaron, el programa oculto con el que nos están aplicando a sangre y fuego. Para colmo, esta carnicería se ha acordado en un consejo de ministros, al que previamente ha asistido otro personaje adicto a otras "matanzas". Que poca vista, hombre. Y encima uno de los IVA que sube es el de los servicios funerarios. Ya no nos podremos ni morir tranquilos. La foto se repite, la imagen se agrava con tintes terroríficos. Menuda semana.
Ayer me preguntaba ¿Qué aplauden los diputados del PP?, cundo Rajoy fue anunciando los hachazos y la subida del IVA y otros impuestos, en el Congreso de los Diputados. Terminé calificando de burla e inmoralidad, por parte de los representantes del pueblo que los ha votado y al que van a machacar, esa actitud. Hoy he visto unas imágenes que complementan el bochornosoespectáculo de sus señorías, disfrutando de lo lindo con este castigo inmerecido al pueblo español. En ellas se ven a los diputados y diputadas del PP aplaudiendo y gritando, como hooligans, a su señorito. El colmo es que llegan a insultar a sus propias víctimas. Cuando Rajoy habla de la reducción de la prestación a los parados, una diputada por Castellón, Andrea Fabra, mueve la cabeza, con gestos de aprobación, aplaude y termina gritando: "¡que se jodan!" Eso es lo que opina la señora diputada del PP de los parados, que son unos zánganos a los que hay que quitarle la prestación por desempleo. Para que se jodan. Prometieron más empleo y menos impuestos, ¿y que nos dan?: ¡Que se jodan los parados! Toma del frasco Carrasco.
¿Quién es su señoría, la diputada Andra Fabra? Pues la señora es la hija de Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón, el autor de ese aeropuerto, histórico por no tener vuelos. Ese señor encausado en múltiples juicios por corrupción, al que le toca todos los años la lotería. ¡Oh, casualidad! Su hija Andrea es diputada, por el PP, claro, en esta legislatura, también en la anterior, y en otra anterior fue senadora por designación de la Comunidad Valenciana. Es licenciada en derecho, pero en su declaración de actividadesno consta NINGUNA. Es decir, se dedica profesionalmente a la política y no tiene otros medios de vida, declardados. Es decir, vive de los impuestos que hasta los parados pagan para costear su cuantioso sueldo. Seguro que eso a ella no le jode. A los parados les debe estar jodiendo mucho, habiendo tenido que hacer la declaración del IRPF, cuyo plazo terminó recientemente, al haber escuchado de la linda boquita de esta señora que lo que se merecen es que se jodan si van a cobrar menos, por no encontrar trabajo. A mí, como ex-parado, también me joden mucho las palabras de Andra Fabra y su entusiasmo en aplaudir el recorte de la prestación del desempleo y otras medidas draconianas.
Mi más rotuna repulsa hacia el comportamiento de Andrea Fabra. Desde aquí le exijo su inmediata DIMISIÓN.
Esta mañana Rajoy ha anunciado en el Congreso de los Diputados las "no condiciones" que "no habían impuesto" los mandatarios europeos por el "no-rescate" (es sarcasmo, claro) a la banca española: más recortes, brutales, dirigidos de nuevo a la clase media, los funcionarios, los consumidores en general (sin distinguir rentas), a los pequeños y medianos empresarios, los parados, pensionistas, los dependientes y sus familias, la subida del IVA que negaron una y otra vez, más y nuevos impuestos. Mariano Rajoy ha hecho exactamente lo contrario de lo que dijo que iba a hacer, exactamente lo contrario que prometió para ganar las elecciones del pasado 20N. Esta fecha recordaba a Franco, y hasta el Franquismo nos lleva el paquete de medidas que completa un semestre nefasto de gobierno del PP.
Las mentiras del gobierno y del partido de Rajoy son ya clamorosas. No solo ha hecho añicos su programa electoral (un cuento ya menos creible que los famosos Cuentos de Calleja) sino que incluso se contradice en medidas tomadas en este periodo de gobierno, por ejemplo, eliminando la deducción en el IRPF sobre adquisición de vivienda que él había recuperado. No ha dudado en cargar sobre las espaldas de los que no tienen la culpa de la crisis financiera, que ha provocado la crisis económica que sufrimos, el coste del rescate bancario, para intentar cuadrar las cuentas públicas, cosa que le exigen quienes van a prestar el dinero que le hace falta para salvar la cara de sus amigos banquros. Su política no ha reducido el déficit sino que no se espera que cumpla a fin de año, así que los alemanes y otros europeos que ponen la pasta que Rajoy necesita, no se fian de él. Quieren garantías de pago y no hay ingresos para ello, por el hundimiento de la actividad económica. Y a estos señores no se les ocurre otra cosa que seguir reduciendo gastos, sin estimular la economía.
El PP obtuvo mayoría absoluta en las pasadas elecciones. Hoy, cuando hablas con la gente, nadie de los castigados por el gobierno reconoce haberles votado. Pero están ahí por eso, por haberles votado. Muchos de sus votantes sienten vergüenza de lo que estamos viviendo, del desastre de la política gubernamental, de sus mentiras, de sus hachazos. Los mismos diputados que fueron votados por sus incondicionales, y esos que ahora están decepcionados, hoy han tenido la desfachatez de aplaudir con alegría a su embustero presidente, mientras desgranaba las medidas de castigo a la población. Aplaudían y sonreían con el flagrante incumplimiento. Como burlándose del electorado al que han engañado brutalmente. ¿Qué aplaudían los diputados del PP? Lo que prevén es cargarse un 30% de los concejales actuales. Pues que empiecen por dimitir ellos y ellas, dando ejemplo, que empiecen por recortar el número de inútiles que se sientan en sus escaños. Que se vayan a sus casas y dejen de cobrar el sueldazo que le pagamos con los impuestos que nos cobran, y que aumentarán en los próximos días. Semejante burla e inmoralidad no se merece comprensión.
Hace tiempo hacía bastantes comentarios en el blog sobre noticias y opiniones deLibertad Digital, la web de Federico Jiménez Losantos. Esa actitud "militante" antisocialista de este maoísta renegado, amparada en la propaganda del neo-liberalismo que impusieron R. Reagan y M. Thatcher, que ha derivado incluso hasta en la defensa del Franquismo, me ha embravecido siempre, povocando muchas reacciones. Algún comentarista incluso me atribuyó una "particular persecución" hacía esa persona, cosa que negué y niego. Simplemente es molesto ese estilo chulesco, faltón, insultante, manipulador, revisionista histórico, y, algunas veces, calumnioso, del medio fundado por el converso a la derecha más ultra del momento. También he usado algunas informaciones que son correctas, que las hay, o he compartido opiniones, aunque parezca sorprendente. Lo que no quita que en algún caso me haya servido para ridiculizar sus meteduras de pata o descaradas tergiversaciones, con sana ironía y sentido del humor, el instrumento de la crítica inteligente.
Para ello es necesario visitar el sitio, claro. Y eso lo hago habitualmente...o lo hacía. Porque hoy me he encontrado con esa imagen que aparece al principio. Al entrar, el navegador me ha devuelto esa advertencia que aparece, de la que he copiado el "pantallazo". Repito, no soy yo, es el navegador quien considera la web como "atacante", que puede "robar información privada" y que distribuye "intencionadamente software dañino". ¿A qué se dedican también en Libertad Digital para que nos hagan estas advertencias tan graves? Yo creía que su pasión por la "libertad económica" significaba otra cosa, que la "desregulación" no implicaría la piratería más vulgar. Ahora no me parece raro que se vaya a juzgar a los directivos de Bankia, todo un ejemplo de "liberalismo financiero" actual. Ojalá sus clientes hubiesen recibido una advertencia como ésta antes. Claro que sí es un error de sus diseñadores web, mejor que se lo hagan mirar.
El fin de semana ha sido duro. El viernes fuimos al teatro en la última función, la de la compañía Teatro del Velador, a la una de la madrugada. Pensábamos ir luego a la fiesta de clausura de la Feria de Teatro en el Sur, pero no fuimos, por el cansancio y la hora avanzada. Fue lo mejor, pues de madrugada, poco tiempo después de llegar a casa, nos llamaron y avisaron de que María, mi suegra, la madre de Anamari, se había puesto muy mal. Pocos minutos después mi mujer me llamó para decirme que había fallecido. Me fui por tanto a la casa materna en busca de mi mujer, con mis cuñadas y cuñados, Conchi, Lola, José Miguel y Ramón. Rafa, el médico, se había ido a la playa la semana anterior, de vacaciones con la familia, llegando más tarde. También estaban allí parte de la familia (hermanos, sobrinos, mi cuñada Toñi...). Su muerte vino pronto, sin dar tiempo al equipo de urgencia a hacer nada útil para mantenerla con vida. Todo lo que pasó después ocupó el día al completo, y el domingo por la mañana, cuando se llevó a cabo su funeral y sepelio. Jornadas agotadoras, en compañía de seres queridos y las amistades que nos acompañaron, de mensajes, de llamadas telefónicas de quienes vinieron o no pudieron hacerlo.
María tenía 85 años y había perdido a su marido hace 9 años. Vivía con sus hijas mayores y su hijo menor. Como muchos otros ancianos tenía sus achaques, con tratamientos largos. Además se movía con dificultad por sus problemas de rodilla, una de la cuales tenía operada. Pero nada indicaba un desenlace así. Incluso el sábado anterior la llevamos al Paseo, a la Peña de Los Cabales (su marido fue uno de los fundadores) a cenar y pudo compartir un buen rato con familia y amistades que no veía hacía tiempo. Conmigo siempre se portó bien, no respondiendo al estereotipo que conocemos de "la suegra". Como también lo hacen sus hijos. Muchos viernes cenábamos en su casa y muchas tardes, cuando íbamos de visita, quería darnos la merienda, como a los niños. Paradójicamente casi siempre me preguntaba antes si estaba más gordo. Era su forma de intimar. Como no acostumbro a tomar nada entre horas, siempre declinaba la invitación y alguna vez le recordaba sus preguntas sobre la gordura para hacer el rechazo entre bromas. Daba igual, ella volvía a ofrecerme la merienda, un refresco o una tajada de sandía, por ejemplo, si era ocasión. Ya no lo hará más.
La pérdida de un ser querio nos trastoca. Y durante un tiempo se notará un vacío difícil de explicar. Yo lo viví cuando fallecieron mis padres. Los cambios se sucederán. Y la adaptación es necesaria. Mas el recuerdo permanece, aunque pase mucho tiempo. Aunque la vida siga ocupando la existencia de quienes quedan aquí después. María tenía seis hijos (tres varones y tres mujeres) y siete nietos (Nuria, Olga, Elena, Ana Beatriz, Miguel, Rafa, y Pablo). Su semilla, como la de Miguel, su marido, quedó por tanto bien plantada. Además pertenecía a una familia con muchos hermanos. Todos participamos de la esencia de nuestros familiares, por los genes y por la educación, y con ellos y en ellos todos "seguimos viviendo" de alguna manera. El cariño que se tienen los familiares de María lo puedo atestiguar, pues lo comparto. Son lo que conocemos por "buena gente". Seguro que pervivirá aunque ella ya no esté. Y la vida seguirá, como siempre, su camino.
Rajoy ha hecho entrega del Códice Calixtino, recién recuperado, a la Catedral de Santiago. Rajoy devuelve lo robado. Pero no nos engañemos, no es que nos devuelva lo que él y su gobierno nos ha quitado en estos seis meses de continuos recortes y supresiones de derechos. Al contrario, antes, en la fundación de quien le eligió su sucesor, la FAES, amenazó con "robarnos" aún más. Mariano solo ayuda a la banca, la de sus amigos y antiguos compañeros de gabinete con el anterior. Rajoy ejerce de "gallego", pues no sabemos si sube o baja la escalera, solo amenaza con más recortes. Por eso los dichosos mercados no le entienden y le regalan una mala sorpresa cada día que pasa. Solo devuelve lo que a la iglesia le interesa. A los soyos. A los demás no. Lo que nos quitó, perdido para siempre está.
Rajoy presume de "gallego" y abraza a Santiago, como Fátima Báñez (la ministra de los jueguecitos de internet y las filtraciones de expedientes públicos, cuya familia sabe algo de otros EREs) se encomienda a la Virgen del Rocío para crear empleo (y éste no crece, claro). Rajoy no da explicaciones, pero nos mete el miedo en el cuerpo, y luego va a la Catedral (¿para confesar sus pecados?). No hace ruedas de prensa, no da explicaciones en el Congreso, ni siquiera de las supuestas "victorias" europeas que los mercados hunden inmediatamente y que enfadan a nuestros "mejores aliados". Él prefiere el fútbol y el camino de Santiago, que, según vemos, no es nuestro camino de salvación, sino de todo lo contrario. Mejor sería que volviese, no a Santiago, sino a Santa Pola, a su registro de la propiedad, que también tiene piadoso nombre. Le reportará más beneficios...y a nosotros también.
En esta semana nos hemos enterado de que un juez de la Audiencia Nacional ha dicidido imputar a los directivos de Bankia, esa maravilla por la que se felicitaban esos y esa que salen en la foto y que, de dar beneficios, pasó a tener que ser rescatada por el Estado, dando pérdidas monumentales tras la auditoría correspondiente. Provocando, además, una crisis de caballo en el sistema financiero español en su conjunto.Y obligando al mismo Rajoy a negociar el rescate de la banca española por parte de Europa (que es como decir de España en sí misma, al ser el único sector que se nos decían que funcionaba, y responsable de la crisis que vivimos, como pasó no solo aquí sino en el resto del mundo), con las consecuencias que estamos padeciendo los no culpables de la situación: el contibuyente y los más desfavorecidos de la sociadad española.
El PP se negó a crear una comisión de investigación a pesar del escándalo de la mentira de las cuentas, de las cifras del rescate y de los sudores de su gobierno por buscar dinero con que tapar el agujero. El PSOE también se hizo el remolón los primeros días, aunque terminó pidiendo, por registro de entrada del Congreso, la creación de la Comisión. Nada de nada. Seguimos enterándonos de algo de lo que pasó, gracias a las filtraciones y análisis de prensa. No es raro. La mayoría de la dirección de Bankia son cargos o excargos del PP, no solo Rodrigo Rato, el de más relumbrón. Son muchos los millones de euros que se han embolsado y también los que tendremos que poner para tapar el agujero.
Y como no han justificado ni siquiera esas astronómicas cantidades que han cobrado, por la víapolítica, asumiendo la responsabilidad que decían ellos que tenían por sus altos cargos (lo que servía de argumento para tan altos emolumentos), a algunos no les ha quedado otro remedio que dirigirse a otro poder del estado. Si el poder legislativo no entra en el asunto, es el judicial el que lo va a hacer. Ha sido UPyD quien presentó la querella, que da pie a la investigación judicial. Cosa que ha gustado a muchos ciudadanos deseosos de exigir responsabilidades. Otros deberían haberse adelantado. Lástima.
Me temo que todo quedará en aguas de borrajas. No estamos en Argentina, donde a los más poderosos se les juzga y hasta se les condena, como al exdictador Videla. Esto es España y aquí siempre se libran los mismos: porque no ven delito los fiscales; porque, si hay delito, han llegado tarde y ha prescrito; porque sigue habiendo intocables y para ello el gobierno de Rajoy se está encargando de reformar la justicia y sus órganos de gobierno. Pero, al menos, con la instrucción y el posible enjuiciamiento, algunos mandamases se sentarán en el banquillode los acusados, y nos enteraremos de qué ha pasado con este emporio financiero "popular" y por qué los ciudadanos deberemos pagar los platos rotos de esta gran comilona que han disfrutado algunos privilegiados. Bienvenida la querella.
El miércoles fue el turno de la compañíaSíndrome Clown, en el Teatro Coliseo. Un grupo esperado. Siempre ha habido compañía preferida por el público palmeño, y cuando alguna ha cansado, unas veces se ha sustituído por otra o, como cuando el público votaba su espectáculo favorito, el favor se decantaba en esa edición por sorpresas que no sentaban muy bien a los profesionales, caso de cuando ganaban las compañías de danza. El paso del tiempo y el cansancio hacen mella en las ideas de las compañías veteranas y el público lo nota y paga con la deserción. Aunque siempre se pueda recuperar el favor de los espectadores.
Síndrome Clown tiene un estilo del que gusta a la mayoría: comicidad. Como su nombre indica, su mundo es el del payaso, y con la visión de los payasos nos presentan sus obras. Algunas, como "La prematura muerte de un viajante", "Este circo no es normal", o "Estocolmo (se acabó el cuento)" han sido un éxito rotundo. Ayer representaron "Cineclown 3D", y en el Teatro Coliseo, plaza de primera categoría que da miedo a muchos por su enorme escenario, y la llenaron con unas 500 entradas. Algo que da idea de las ganas de los espectadores por ver su actuación. No defraudó. Hicieron lo que se esperaba de ellos: parodiar algo, en este caso el cine, haciendo el payaso, en el buen sentido de la palabra.
Los tres protagonistas empezaron a divertir a la gente en la calle, esperando para entrar (el vendedor de palomitas), durante el momento de acomodarse en las butacas (el acomodador y la limpiadora) y, por supuesto, en la representación propiamente dicha. La idea, simple: un cine en 3D, tan de moda, pero falso en realidad, es el teatro en sí mismo, donde los actores y actrices, no es que parezcan que se salen de la pantalla para están contigo, sino que aparecen en realidad. Para ello, parodias de Lo que el viento se llevó, El resplanor, Rocky, La tentación vive arriba, Rambo, Pesadilla en Elm Street...Los tres intentan hacer la película en 3D que salve el cine. Y les salió bien. No la película, sino el espectáculo teatral. El ritmo de la obra no se relajó en ningún momento. Y hasta consiguiron que muchos se colocaran las gafas 3D, es decir, el antifaz. Nadie salió descontento. Cuando se arriesga, se puede triunfar. Ellos dieron muestra de valentía y triunfaron. Aunque hagan el payaso.
Ayer vimos dos espectáculos, de entre los programados. El primero fue el que abría la muestra: Llorar por llorar, de la compañía Pez en Raya. La caseta municipal (reformada con cargo a los fondos FEDER, para incorporarla a la Zona de Congresos) se llenó para ver este primer espectáculo. Se notaba que la gente tenía gana de teatro y de reir a carcajadas. La obra la representan Cristina Medina y Joan Estrader. La primera es conocida por su papel de Nines en la serie de televisión "La que se avecina", la sucesora de la famosa "Aquí no hay quien viva". Y eso se notó, por la expectación generada, que justificaba el lleno total. Una disparatada entrevista a una famosa escritora, la Señorita Flecha, parodia de la escritora de la serie de televisión "Se ha escrito un crimen". Y de eso va la cosa, con mucha acción, con los personajes travestidos (el actor hace de Flecha, mientras que ella representa a multitud de personajes), con guiños a los espectadores, y un humor facilón. La gente disfrutó (algunos más que otros). Para mí no fue del todo convincente. El recurso al humor disparatado y fácil hace que pierda consistencia (si la hay), aunque sea resultón. Como había predisposición a la risa, ésta no faltó. Sin embargo no creo que se merezca un premio, como los que sí tiene la compañía por otros montajes. Era un estreno y tal vez se notara. El trabajo, sobre todo de ella, por su esfuerzo en asumir diversos papeles, destaca. Él me pareció más flojito. Pero, como no era una obra "para pensar", ni para perderse en florituras vanguardistas, la cosa funcionó.
Después vimos la versión del afamado dramaturgo Alfonso Zurro sobre El Buscón de Francisco de Quevedo. Una apuesta arriesgada para una compañía y un autor acostumbrados al teatro clásico. El Buscón es la única novela que hizo Quevedo, una novela, que narra con ese humor tragicómico que caracteriza a la picaresca como género, la vida de Pablos, uno de esos pícaros que tanto han abundado en esta España que conocemos. Y esta versión intenta enlazar la época que narra el autor con nuestro momento actual, donde los pícaros también medran con éxito. Terroristas iluminados, estafadores, traficantes de droga, políticos... se alternan con los personajes que creó Quevedo, en una sucesión de escenas que anuncia una proyección al fondo del escenario. Está claro que ese humor caricaturesco del Siglo de Oro no llega a todo el mundo. El Teatro Coliseo registró un buen aforo, mas la risa no se prodigó. La obra es demasiado larga (dos horas) y el ritmo se hace monótono (tal vez algo de "banda sonora" hubiera dado agilidad a la narración y la transición de las diversas escenas), haciendo desconectar a bastantes espectadores, que ni siquiera se percataron del guiño a la actualidad con la referencia al disparo en el pie de Froilán, el nieto del rey (guiño que también se hizo en la obra anterior, la actualidad manda). Los actores y actrices hicieron un trabajo excelente. Lo que hizo reconciliarme con Manuel Monteagudo, quien no me gustó en su obra del año pasado, “¿Qué fue de... la niña Juanita?”.La gente salió con ganas de cambiar de ambiente y buscar algo con reponer fuerzas en los aguaúchos del Paseo. Si cortan y pulen un poco la obra, será mejor valorada, seguro.
Hoy da comienzo la 29 edición de la Feria de Teatro en el Sur de Palma del Río. Veintinueve años de cita obligada con el teatro andaluz, y también de otras latitudes. Este año la crisis se hace notar, como el año pasado. Por eso es netamente andaluza, sin aportaciones foráneas. Sin embargo la Feria resiste, en estos cuatro días de intensa vida dramática, cuando muchos acontecimientos culturales han decaído tras los recortes presupuestarios. Como en otros años intentaré dar mi opinión de las obras que vea. Las disfrute o no. Hoy empezamos con sesión doble. A las 8 de la tarde veremos a la compañía Pez en raya, con la obra "Llorar por llorar", un estreno. Luego estaremos en el Teatro Coliseo para ver la versión de "El buscón" de Quevedo, realizada por la compañía Teatro Clásico de Sevilla. Ya explicaré mis sensaciones. Y os dejo el programa, por si todavía no tenéis entradas y os apetece venir.
Como los 17.889.000 de espectadores que ayer ocuparon el minuto de oro frente a la pantalla ayer nosotros asistimos a la final de la Eurocopa que jugaron Italia y España, y cuyo final victorioso celebramos. Como también muchos de esos espectadores, el grupo de amigos se dio cita en la casa de unos de ellos para echarse un baño por la terde y ver luego el partido.
Como muchos de los españolitos azotados por la crisis económica, cambiamos el bar por el hogar. Las comilonas preparadas por los cocineros de moda, por la viandas sencillas, pero muy gustosas, preparadas por nosotros mismos. Sustituimos la pantalla de grandes dimensiones de plasma o con tecnología led del establecimiento hostelero, por la tele, tadavía analógica y adapatada con los ya antiguos decodificadores. Así vimos la primera parte del encuentro, degustando patatas fritas y encurtidos, con cervezas enlatadas, previamente enfriadas en los barriles de plástico forrados con poliuretano para conservar el frío de las barras de hielo. Todo muy rústico.
Llegaron los dos primeros goles y un chispazo de esperanza empezó a animarnos y a hacernos pensar en el milagro. Mientras la otra Esperanza, la dueña de la casa, conversaba en el exterior con la mayor parte de las mujeres, ajenas al minutaje preciso del encuentro. Como los niños, que se dedicaron pronto a jugar en el exterior, incapaces de quedar sujetos al sofá. Cuando acabó la primera parte, salimos al asalto de la mesa del porche de la casa, para cubrirla con los preparativos culinarios de la mañana y la tarde: ensaladilla, patatas fritas, empanada ecológica, bocaditos salados, tortilla de patatas, morcilla, tortilla con verduras, ensaladas, pollo...Todo un arsenal de "armas de destrucción masiva de la gazuza" y un extenso repertorio para reponer fuerzas en espera del prometedor segundo asalto a la copa.
Entonces empezó el segundo y último tiempo, y prepararon una pantalla colgada en la ventana del salón, para seguir los acontecimientos deportivos sin dejar abandonada tan suculenta mesa. Mas...¡ay de la técnica! Se sintonizaban muchos canales de televisión...salvo el que retransmitía el encuentro. Rápidamente encendimos la radio. Y cotinuaron los intentos, fallidos. Hasta que alguien recordó que tenía un ipad, la "tableta" fantástica que curaría nuestro mal. Con un pequeño atril para libros para sostenerla en pie, improvisaron la "gran pantalla" con la que en muchos lugares (incluido nuestro Paseo palmeño) se estaba contemplando el hito histórico. Y con ella terminamos de ver el encuentro.
Pronto nos dimos cuenta del desfase que se produce cuando se ve television por internet. Mientras la radio relataba el juego en tiempo real, la imagen de la tableta mostraba otras jugadas previas. Casi un minuto de diferencia. Así, el tercer gol fue anunciado por los bocinazos y celebraciones del vecindario, mientras nosotros seguíamos sin verlo en pantalla hasta segundos depués. El cuarto gol no nos cogió de sorpresa, por tanto. Cuando sonó una bocina estridente, supimos del que fuera el último tanto, y prestamos mayor atención a la pantallita, para no perdernos el gol. Al llegar lo celebramos, seguramente dejando desconcertados a los vecinos con nuestros aplausos y gritos a destiempo. Terminado el encuentro la conexión empeoró, debido al aumento del tráfico de datos en la red. Así que nos dedicamos a otros menesteres, mientras un feliz Iker Casillas levantaba la copa, en una imagen más psicodélica, por los raros colores, que fiel a la realidad.
La noche terminó con buena compañía y conversaciones, recogiendo velas no muy tarde, al ser hoy día laborable. Nos fuimos a casa contentos. Al menos había algo que celebrar, aunque esto no arregle los muchos males económicos y la crisis política que estamos viviendo. Eso sí, las nuevas tecnologías nos fueron de gran utilidad. No nos perdimos, combinando televisión, radio e internet la hazaña de la selección ganando por 4 a cero a la potente selección italiana. Para que luego haya quien critique los nuevos cacharros.
Ya ha ocurrido otras veces. Si nos va bien en el fútbol, un "sentido patriótico" se adueña de la mayoría de los españolitos. Será porque tenemos ganas de buenas nuevas, hartos de tanto recorte, de tanta mutilación de derechos, de tanta subida de impuestos y precios, hartos de la prima de riesgo, del rescate de los bancos con nuestro escaso ya dinero. Hartos de paro y de promesas incumplidas. Del copago y las subidas de tasas acadmémicas, peajes y los provilegios de determinados mandamases, que no se creen involucrados por la crisis, aunque muchos alrededor vean recortados sus salarios.
La gente quiere sentir algo de orgullo y alegría. Por eso las banderas ocupan muchos balcones, antenas de vehículos, ventanas, rejas, escaparates, etc. Lo mismo que las bufandas, carteles, o las camisetas que se enfundan cada día muchos y muchas, y especialmente el día en que la selección juega. Como hoy, donde en muchos pueblos y ciudades se colocarán pantallas gigantes en calles, jardines o plazas, para que la gente vea el encuentro de la final de la Eurocopa entre España e Italia. Y celebre una hipotética (en estos momentos) victoria, como pasó en el Mundial de Sudáfrica.
Esta mañana, como otros días, pasé por calles engalanadas como en un desfile. Una bandera me llamó la atención. Entre otras rojo y amarillas, como recoge la Constitución, había en un balcón una bandera republicana, de rojo, amarillo y morado, y con el escudo de la República. También había una bufanda con publicidad y un poster con los componentes de la selección. La fachada de esa calle donde pasé mostraba unidad en lo futbolístico. Y también diversidad en lo político. Hoy, día de la final, monárquicos, republicanos e indiferentes a la forma de estado, se unen, cada uno con sus símbolos más queridos. El fútbol no conoce de colores políticos y hasta los más derechosos animarán a la "roja". Esta noche es la cita. Ojalá lo celebremos.
Tras meses de duras noticias, nuestro Presidente, el Registrador de Santa Pola, ha pasado a ser el Cid Campeador de Santiago de Compostela. Mariano Rajoy, por fin, ha podido apuntarse un tanto en Europa, con el acuerdo de madrugada del viernes, que ha provocado una subida espectacular de la Bolsa y la bajada de la Prima de Riesgo (ésta menos brillante). Mariano se nos presentó como el que, unido al italiano Monti, ha conseguido doblegar la canciller alemana. Los bancos se podrán finaciar de Europa, del Banco Central Europea, directamente, sin pasar antes por el filtro del Estado, que tendrá que cumplir, no obstante, con los compromisos de ajuste fiscal. Eso pusieron como condición para no frenar el pacto de estímulo de 120.000 millones que habían acordado días antes, cuando ya empezaban a verle las orejas al lobo con tanto hundimiento de la economía, impuesto por Alemania.
Así que Marianco el Recorto nos hace creer que se ha llevado a la teutona al huerto. Menudo ligón está hecho. Emulando a Pepito Piscinas, que va ligándose a las turistas, sobre todo a las suecas y alemanas, que vienen de turismo, buscando sol, toros, flamenco, paellas y machos ibéticos. Y encima nos cuenta, como si estuviese con los amigotes en el bar, que le echó lo menos dos...y sin sacarla. ¡Machote! Ya le hacía falta un revulsivo, un alegrón.
Pero que no se descuide, que el acuerdo tiene su truco. Tendremos que seguir sufriendo la "disciplina germana", que tanto nos está perjudicando. Y los beneficios no llegarán ¡hasta el año que viene! Con lo urgente que era salvar al euro...Merkel tiene problemas internos y no va a dejar que nos salgamos con la nuestra. Como la escritora Catherine Tramell, de la película Instinto Básico, la canciller teutona está enredando al supuesto astuto sabueso, nuestro ligón de película de los setenta, para prepararle una sorpresa no tan agradable como los lances de cama. ¡Cuidado, Mariano! tú tienes tijeras, pero Angela guarda un afilado picahielo. Y somos nosotros, los cálidos sureños y no el agua congelada, quienes seremos triturados. No cantes victoria, que todavía queda mucha guerra por delante.
En la cadena SER se está viviendo una huelga de 24 horas, convocada en protesta por el ERE planteado por la empresa que supondrá el despido de 200 trabajadores y la reducción de sueldos en un 10% de los que queden. La crisis también afecta a las empresas de medios de comunicación, y una radio con solera como ésta tampoco se libra de sus hachazos. No es normal que estas noticias se difundan, salvo por los medios de la competencia. Mi solidaridad con los empleados de la cadena y del grupo, pues otros medios también viven en sus carnes los efectos de la reforma laboral, aunque la hayan criticado. Como les pasa a más periódicos, radios, medios digitales, etc, que no difunden las penurias que están pasando y los despidos que están realizando. De eso no se informa.
También otro medio de comunicación es hoy portada: RTVE. La cadena de televisión y radio públicas ya sufrió un feroz ataque a su independencia con la reforma aprobada en el Congreso por la que se eliminaba la mayoría reforzada para elegir el Director General. Así el gobierno del PP se garantizó el nombramiento de un "comisario político" en el cargo, para controlar la información, gracias a su mayoría absoluta (mayoría que hoy perderían, de celebrarse elecciones, según las últimas encuestas, debido a la nefasta política de recortes que están haciendo). Pues, si no tenían poca influencia, al nuevo mandamás televisivo no se le ha ocurrido otra cosa que nombrar de responsable de los informativos de la casa al actual director de los informativos matinales de Telemadrid, Julio Somoano. Casi nada. Telemadrid, o Tele-Espe, se caracteriza por su sectarismo, manipulación y descarado partidismo pro Esperanza Aguirre y el PP en general. Un "intelectual orgánico liberal" del PP para dar la información. El partido de Rajoy tenía claro que con la verdad se perdían votos. Cree que somos idiotas y que, dándonos una visión idílica de lo que pasa en España, manipulada, falsa, de cuento chino, no nos vamos a enfadar de que suba cada día el paro, de que la crisis no se resuelva, de que cada semana nos espere un paquete de recortes más fuerte o de que nos suban los impuestos y los precios de forma reiterada y agobiante. El "España va bien" se convertirá en el eslogan de la televisión pública. El NO-DO vuelve a las pantallas de nuestras casas.
Definitivamente los medios de comunicación, hoy, son un problema.Y la libertad y la pluralidad en la información.