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viernes, 19 de marzo de 2010

El avestruz

Me encantan las fotos antiguas. Fíjense en ésta. Me imagino una tarde de domingo. Ella le dice a su marido. “George, hace tiempo que no me sacas de paseo, tras el servicio del predicador”. Y el marido, complaciente, accede a dar una vuelta por el parque, antes de la hora del almuerzo. Molly, que así debe llamarse su mujer (Molly, que nombre más campesino, country total) se pone su sombrero más altivo y se lanza a la calle orgullosa, dispuesta a comerse el mundo.

Ya en el parque se dirigen al zoo, el pequeño recinto de animales que linda al suroeste de la zona ajardinada de la modesta población de Virginia donde viven los Jones, de los Jones de Charleston, de toda la vida. Molly está feliz al ver que han traído una especie nueva. “¡George, mira!, ¿qué es ese pájaro enorme que hay junto al abrevadero?.” El marido se balancea en busca del rótulo que está en la valla del espacio cerrado, se echa atrás su sombrero y lee: “Avestruz. Ave Estrucioniforme, del grupo de las corredoras, procedente de África”.

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4 comentarios:

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Que penita me da el pobre avestruz espero que luego no se subiera el marido que están los dos de buen año.

Un saludo.

SCHEVI dijo...

Ni que se subieran juntos. El guarda no lo permitiría. jajajajaja

Un saludo.

Miguel Baquero dijo...

Cierto es que la señora está bastante oronda, y el marido ni te digo. Es probable que la pobre avestruz acabase con el cuello tronchado

SCHEVI dijo...

Miguel, por las características de la fotografía deduzco que eran tiempos donde el maltrato animal no estaba mal visto. Pero si les costó mucho el animal, seguro que no permitieron que dañaran la nueva adquisición del zoo. "Indagaré" en ello para una posible nueva entrega de esta historia.