sábado, 28 de junio de 2014

Primera Guerra Mundial: el inicio hace 100 años


Hoy, sábado 28 de junio, se cumplen 100 años del asesinato del heredero al trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando de Austria, en Sarajevo (Bosnia-Herzagovina). Tras este atentado Austria declaró la guerra a Serbia, país que apoyaba al grupo al que pertenecía Gavrilo Princip, el acusado del asesinato. Y el juego de alianzas ocasionó la entrada en el conflicto de más estados dando origen un mes después a la que se llamó "Guerra europea" o "Gran Guerra", también conocida como Primera Guerra Mundial.


Mucho se está recordando de este conflicto que duró 4 años, del que se cumple el centenario. Unos enfrentamientos que causaron millones de muertos en diversos frentes, y cambiaron no solo las técnicas militares, sino la Europa que se conocía hasta entonces en todos los aspectos: políticos, económicos, sociales, culturales, demográficos... Creando un panorama que, tras los llamados "felices años veinte", llevaría a una profunda crisis al mundo, la aparición de los totalitarismos (el fascismo, el nazismo, el comunismo), y el germen de la que sería la Segunda Guerra Mundial


España se mantuvo al margen de las operaciones militares, intentando sacar provecho de la contienda desde el punto de vista económico. Su principal problema era que tenía un ejército débil por sus guerras coloniales en África y no era una potencia a la que se reclamase su participación, con el régimen de la Restauración haciendo aguas por todas partes. Su crisis interna el hecho de ser un país pobre sin apenas industria (salvo Euskadi y Cataluña) le impidió mejorar su situación a costa de los beligerantes, sufriendo periodos de inestabilidad y hasta violencia internas. 


En todos los países en guerra se recordó posteriormente a los muertos en ella, y también las batallas que se vivieron. Hace dos años estuvimos en el País Vasco francés. En Bayona, junto a sus murallas, encontramos este monumento que recuerda a los paisanos muertos en la Gran Guerra. Junto a sus nombres vemos una efigie de un soldado con el uniforme del ejército francés, y en otra parte al típico vasco, adornado con boina, junto a unos bueyes. Una hermosa ciudad con costumbres que nos recuerdan a nosotros. Una ciudad que rinde homenaje a los que lucharon por sus libertades. Y de la que me he acordado en este centenario.

2 comentarios:

María A. Marín dijo...

Si al menos el hombre hubiera escarmentado, pero no, cada vez hay más conflictos y aunque no le llamen "mundiales" son guerras que nos afectan a todos.
Buena entrada.

Saludos

Francisco Javier Domínguez dijo...

Gracias, Maria. Como tú dices las guerras actuales nos afectan a todos. Son verdaderamente mundiales aunque no entremos todos en combate. Recuerdo que cuando empezó la primera guerra del Golfo (tras la invasión de Kuwait) le dije a una amiga que estábamos en la tercera guerra mundial, aunque no se le llamase así. Posteriormente hemos tenido varios conflictos semejantes, incluso con la participación española (Iraq, Afganistán...). No escarmentamos.

Saludos y buena semana.