jueves, 28 de julio de 2011

El antiguo matadero municipal



En abril pasado hice mi recordatorio de la calle Río Seco haciendo un extenso repaso de la fisonomía urbana de esta calle en tiempos de la niñez. El penúltimo párrafo del texto lo cerraba así: “Al final, cerraba el conjunto urbano, frente a la casa del médico Don José Jiménez Molina, el Matadero municipal, haciendo esquina, junto a los talleres de maquinaria de los Martínez. Edificio sencillo de estilo funcional y clásico, con su torre rematada con una veleta en forma de matarife, apuntillando a una vaca o toro”. No tenía entonces fotografías de este inmueble, donde se prestaba un servicio público fundamental para uno de los sectores de la economía palmeña básicos en la alimentación: el sector cárnico. En Palma siempre ha habido y hay famosos carniceros. Recordemos a los hermanos Acosta, a Caballero, “el Conejito”, o a mi tío Emilio, “el Lechugo”, cuyos hijos continuaron el negocio después de su muerte. Este edificio era el lugar donde se sacrificaban muchas reses, fuese para su uso comercial o para consumo privado.

He estado buscando desde entonces imágenes del viejo edificio, al que recordaba tal vez vagamente. Pregunté a algunos de los antiguos empleados del matadero municipal y ahora, tras la búsqueda expongo algunas fotografías. Como la que encabeza el post, donde vemos su fachada principal, con su puerta metálica rematada en reja, su arco y adorno de entrada y el letrero donde se lee: “Matadero público”. 
 

O esta otra donde se ve a un joven matarife, Gabriel Fernández, descuartizando una res, en el suelo, junto a otro empleado y un carnicero. Foto que me facilitó él mismo, ahora oficial fontanero, y que corresponde a su juventud, recién hecho el servicio militar, según me contó. Se ven algunos útiles y otras piezas, colgadas. 
 

También he conseguido otras fotos, como la que se ve la matanza de un cerdo. Conozco de ella a un empleado que se jubiló hace tiempo, apodado “Rubeño” y, en el centro, sujetando al animal, vemos a Antonio Gómez Nieto, “Simbreta”, también jubilado en la actualidad en un puesto de fontanero. Foto, como otras que expongo, que pertenecen a la sala de oficios tradicionales del museo de Santa Clara.


El matadero se cerró en 1995 y se vendió por subasta en 1996, tras su desafectación, para edificar viviendas, como existen en la actualidad. En el pliego de condiciones describía así el inmueble: “Edificación que data de hace más de 60 años, que se ubica sobre solar en esquina con fachada de 42 metros y 53 decímetros cuadrados a calle Rioseco, y de 15 metros y 75 decímetros cuadrados a Avda. de Pío XII. Se compone de tres patios o zonas sin cubrir y tres cuerpos edificados: el situado a la izquierda, según se entra por calle Rioseco, se compone de un pasillo y dos líneas de corrales situados una a cada lado de dicho pasillo, que se conecta a su vez con el segundo cuerpo edificatorio más a la derecha, donde estaban situadas las líneas de vacuno y porcino. Entre ambos, se ubica el patio de entrada de animales, la mondonguería y la casa de bombonas. El siguiente patio está limitado a la izquierda por el segundo cuerpo anteriormente descrito, al fondo, por el laboratorio, la zona de inspección veterinaria y los servicios, y, a la derecha, por el tercer cuerpo edificatorio que lo constituye una vivienda de dos plantas que consta, en planta baja de salón, cocina y aseo, y en planta alta, tres dormitorios y un cuarto de baño. En el extremo derecho y con entrada desde Avda. de Pío XII, se sitúa el tercer patio, de forma rectangular, con pequeñas edificaciones secundarias tipo cobertizo”.


También fue empleado del matadero Santiago Morales, padre de una extensa familia, uno de cuyos hijos, de nombre Santiago también, se dedicó al toreo y tiene una finca de nombre “Palma del Río", con ganadería propia, en Venezuela. Allí hizo prácticas en su oficio de matador. En esa vivienda, a la que hace referencia la descripción, vivió Manuel Contreras con su familia, que pasó a la conserjería del ayuntamiento, hasta que derribó el edificio, tras el cierre. Éste tuvo lugar tras decidir el ayuntamiento no acometer más obras de inversión en el inmueble, necesarias para poder seguir prestando el servicio en condiciones de salubridad adecuadas. Y el personal de entonces fue recolocado en otros servicios y dependencias municipales Hoy, como digo, su solar lo ocupa un bloque de viviendas y locales comerciales. Sirvan de recuerdo estas imágenes y palabras.

miércoles, 27 de julio de 2011

Arquitectura original


¿El pez grande se come al chico? ¿Es el chico el que se intenta comer al grande? ¿Meteorito caído del cielo e incrustado sobre edificio del museo? ¿Accidente geográfico causado por algún terremoto, plegamiento o erupción volcánica que levanta del suelo la casa? ¿Choque de placas tectónicas en plena plaza pública? ¿Sombrero original en cabeza como mole pizarrosa? ¿Pedrada de la arquitectura tradicional sobre la misma testa del arte moderno? ¿Qué os sugiere?

martes, 26 de julio de 2011

A falta de pan...

 
A falta de pan, buenas son tortas. A falta de polos, helados, cortes, cucuruchos, tarrinas de todos los tamaños, bolas, tartas heladas, polos flash, conos, sorbetes, o granizados, cualquier remedio para refrescar el paladar vale la pena, en este caluroso verano. ¿No, niños?

lunes, 25 de julio de 2011

Ladrón malo, ladrón bueno

No voy a referirme hoy al caso Gürtel y Camps, u otros casos de corrupción política, aunque lo parezca. Hoy, festividad de Santiago, voy a hablar del Códice Calixtino. Esta joya del patrimonio documental medieval fue sustraída hace un mes de la catedral de Santiago de Compostela. Un caso raro, raro, pues es un objeto difícil de ser vendido, salvo para verdaderos amantes de las más exquisitas antigüedades. También fue raro el momento de la desaparición, pues estaba en una caja fuerte del archivo que no fue forzada, siendo muy pocos los que tienen la posibilidad de abrirla. Sobre los dignatarios catedralicios recayó también, por tanto, la sospecha, ya que, además, tardaron una semana en denunciar el hecho.

Poco se ha hablado desde entonces. Hasta que hoy, repito, festividad de Santiago, se ha hecho pública una información que afirma que van a devolverlo. Eso sí, bajo secreto de confesión, para no ser perseguidos el o los culpables. Incluso unos abogados han afirmado públicamente que si confiaran en sus servicios para devolverlo, harían uso del secreto profesional para el mismo fin. 

No me extraña que la Iglesia, principal responsable de la custodia y seguridad del manuscrito, quiera "echar tierra encima", pues no ha quedado precisamente bien con este caso. Un asunto que pone en cuestión la posesión segura de un ingente patrimonio histórico, monumental y artístico español, que está en sus poco seguras manos.

Al eximir de persecución y castigo, por esta vía del secreto de confesión, hace que se produzca un trato sumamente discriminatorio e injusto con respecto a otros culpables de delitos. Por ejemplo, con los delitos que la misma Iglesia considera más importantes: aborto, eutanasia...O incluso prácticas que, sin ser delictivas, son rechazadas por la jerarquía católica: divorcio, matrimonio entre personas del mismo sexo...¿Por qué aquí no se aplica con la misma atención y sistemáticamente el secreto de confesión?


Esta distinción entre un vulgar chorizo, que roba para su dosis de droga, por ejemplo, y que merece el máximo reproche, y el ladrón que se llevó, con toda facilidad, esta joya del patrimonio no es aceptable. Así que, si siguen discriminando así, que hagan penitencia y recorran a pie y descalzos, por ejemplo, los 790 kilómetros que hay desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela, como hacen tantos peregrinos que hoy intentarán terminar su "camino de santiago", sin poder apreciar ahora la belleza del códice. Para que el pesar de las duras jornadas de esfuerzo les ilumine y les aclare las ideas.

sábado, 23 de julio de 2011

Tragedia en Noruega



Islamófobo, soltero, fundamentalista cristiano, de ideas políticas conservadoras, de extrema derecha, con intereses que van del culturismo a la masonería pasando por la caza o la música trance. Así definen al sospechoso principal de los asesinatos y atentados de ayer en Noruega, que se han cobrado ya al menos 92 muertos. Noruega, un país pacífico, ajeno hasta ahora de este tipo de brutalidades. 

Un supuesto grupo islamista parece que reivindicó los hechos, pero fue descartado por la policía, y este tipo, con algún cómplice, es el sospechoso más verosímil. Algunos ya bramaban por una nueva cruzada, pero tendrán que esperar. "En todas partes cuecen habas". Hasta los chicos rubios, de ojos verdes, de buena familia, con formación, uno de los típicos granjeros, aparentemente pacíficos y cultos, habitante de uno de esos países nórdicos, ejemplo de discreción, educación, solidaridad, sacrificio, laboriosidad y tesón calvinista, pueden desencadenar una matanza como ésta.

Mis condolencias para las víctimas y sus familias. Mi condena para el o los asesinos.

viernes, 22 de julio de 2011

¡Felicidades Wyoming!

¿Es el cumpleaños del Gran Wyoming? No lo sé. La felicitación viene porque hoy nos hemos enterado de que la demanda que presentó Hermann Tertsch contra este cómico, por la que le pedía una indemnización de 200.000 €, por aquellos vídeos satíricos suyos sobre Al Qaeda, no ha prosperado.

Recordemos que el columnista de ABC y presentador de Telemadrid había dicho en esta televisión que "les aseguro que si yo tuviera que matar a quince o veinte miembros de Al Qaeda por liberar a nuestros compatriotas lo haría sin ninguna duda". Este comentario, en relación con unos cooperantes españoles secuestrados en Mauritania, motivó que el cómico de La Sexta hiciese unos vídeos donde se ponía en boca de Tertsch otras frases de índole similar, como: "les aseguro que si yo pudiera matar a Zapatero por dólares en efectivo, lo haría si la menor duda". Todo en tono de parodia, al estilo cómico y satírico que nos tiene acostumbrados. Después el presentador de la televisión de Esperanza Aguirre sufrió un ataque y ésta lo relacionó con el vídeo de El intermedio, provocando una verdadera cacería contra Wyoming. Yo ya me solidaricé con el cómico, pues era una verdadera injusticia y un ataque a la libertad de expresión esta cacería, sobre todo, cuando la agresión resultó ser una pelea propia de los bajos fondos y la mala vida de la noche madrileña, y su autor nadie simpatizante de la izquierda guerrillera, como se nos quiso dar a entender. 


Solo quedaba pendiente la demanda de Tertsch, que insistía en la persecución de Wyoming. La sentencia ha aclarado que El Intermedio es un programa de humor y que le ampara la libertad de expresión, sobre todo al tratarse de la parodia de un personaje público. Algo que parece obvio, pero que, para algunos que se ofenden con aire de dignidad y soberbia, es intolerable, cuando otros le tocan sus creencias, ideas, o actos, y lo hacen, además, con sentido del humor. Algo que parece que han perdido muchos de éstos, deseosos de volver a dirigir los destinos de esta país, por los siglos de los siglos.
Hoy no es nuestro cumpleaños (solo de quienes nacieron tal día en otros años) pero debemos estar de celebración. La libertad de expresión ha sido de nuevo garantizada, protegida y ensalzada.

jueves, 21 de julio de 2011

Higiénico y práctico servicio

Pues sí. Este invento parece que puede resolver el incómodo trance que muchas veces vivimos, cuando estamos en unos aseos públicos. Normalmente, cuando evacuamos nuestras aguas menores en wc públicos, como en bares, cafeterías, cines, supermercados, etc. y queremos luego lavarnos las manos, tras la descarga (o antes, si somos Torrente, o alguno de sus seguidores), tenemos que desplazarnos a los lavabos, que están fuera del habitáculo del orinal, lejos o, por la afluencia de público, ocupados. Entonces debemos esperar, con cierto disgusto, para asearnos y poder seguir con nuestras actividades principales. Si encima la conservación e higiene del servicio no es del todo lo deseable, la espera se vuelve inoportuna y molesta. 

Alguien ha encontrado la solución y así no tener que soportar largas y moletas esperas. Y además ayuda a ahorrar agua. Lo que no sé es si las autoridades sanitarias homologarán el aparatejo. ¿Se hará realidad algún día?

miércoles, 20 de julio de 2011

Francisco Camps dimite

No podía ser de otra manera. La situación era insostenible por cada hora que pasaba. Ayer comentaba la estrategia de pagar la multa, con la correspondiente confesión de culpabilidad, por el juicio de los trajes, para evitar sentarse en el banquillo de los acusados. Y lo calificaba de fraude. Quien sostiene su inocencia no puede, al mismo tiempo, calificarse de culpable y ser sancionado. Al final pedía la dimisión de Camps. La dimisión se ha producido esta tarde. Por eso el comentario de hoy es también ligero, apresurado, de emergencia.

Esta mañana, dos de los implicados a los que había que juzgar ya se auto-inculparon, aceptando la multa, en la línea de lo que parece era la estrategia impuesta por Rajoy, y dirigida por Federico Trillo. Hubo rumores de que Francisco Camps iba a personarse después para hacer lo mismo. Pero no fue así. Camps no pensaba declararse culpable. Sabía lo que se le venía encima. Así que no le ha quedado más remedio que dimitir. Estaba entre la espada y la pared. Y tendrá que ir a juicio, junto con los que ya se declararon culpables esta mañana. Feo asunto, pues. Ya hay dos "testigos de cargo" contra él, aunque seguro que se retractarán, pues nadie está obligado a declarar contra sí mismo. Veremos qué recorrido tienen esas auto-inculpaciones de esta mañana. 

He leído su discurso, en el que comunica su dimisión. Algunas cosas me llaman la atención. Primero sigue, lógicamente, con la defensa de sí mismo, de su inocencia, además de hablar de lo buenísimos que son los valencianos y, especialmente, los del PP valenciano. Entonces, ¿por qué dimite?, nos podemos preguntar. Lógicamente, aún no se ha demostrado nada. Porque para eso se hace el juicio, que su partido quería evitar. Parece que el código ético del PP ha resucitado de entre los muertos. Pero me temo que no es una obligación ética la que fuerza la asunción de responsabilidad de este señor, sino el ultimátum lanzado por Rajoy. Si algunos compañeros suyos aceptaron la multa esta mañana, ¿por qué los sigue considerando inocentes y víctimas "de un sistema brutal"? No tiene sentido.

Dice que dimite, que hace ese "sacrificio personal para que Mariano Rajoy sea el próximo presidente del gobierno". ¿Tienen ya encuestas que dan la vuelta a los resultados de anteriores sondeos, a causa de esta escándalo de corrupción mayúsculo, si se hiciesen las elecciones generales con Camps de presidente, y en el banquillo de los acusados? Tal vez la corrupción empiece a dañar las expectativas del PP. Dice, también, que ofrece este sacrificio "por España". Siempre pasa igual, la derecha se cree la única España, y que con sus actos no hacen si no beneficiarle, aunque en realidad sean capaces de saquearla o de dejar en las cunetas a miles de españoles..."por Eppppaña". 


Pero una frase más, dentro de la verborrea lógica de una despedida, en estas circunstancias, es la que se me ha quedado grabada. Dice que hace "un sacrificio personal y un sacrificio político y familiar". Parece obvio que el renunciar a un cargo público es un sacrificio personal y político claro, sobre todo, cuando no se quiere dejar voluntariamente. Pero, ¿por qué es familiar? Todas las familias (madres, esposos, esposas, hijos...) respiran aliviadas cuando un político deja un cargo, que es más bien una carga. Lo sé por experiencia, ajena y propia. ¿Se refiere a su familia natural o se refiere...a otra familia? Que deje la presidencia de la Generalitat no debe ser un sacrificio para sus familiares, salvo que estos se estén aprovechando de lo lindo de esa condición. ¿Hay aprovechamiento? De ser así ¿es lícito o ilícito? ¿Se acordaba de ciertos regalos navideños a su familia, que ya no tendrán en el futuro? ¿O se acordaba de ese otra tipo de familia, que suena a "La famiglia", como diría Don Vito Corleone? ¿Se acordaba de la gran familia, "la familia popular"? ¿La que está en el ojo del huracán en relación a la trama Gürtel, por su posible financiación ilegal? Será esa familia, que le ha enviado a un "hermano mayor", el señor Trillo, para que le conminara a portarse como un "niño bueno" y no causar más problemas al "padrecito" Rajoy. Esa familia que se ha sacrificado...quitándole a él de en medio, aunque el hermano mayor no lo hiciera antes, cuando fue él el "niño malo". ¿Será una advertencia? Hay emoción para rato.

martes, 19 de julio de 2011

La multa y los trajes de Camps

"La Comunidad Valenciana es el paradigma de la buena gestión económica y también política"
"Aquí se hace todo conforme corresponde con transparencia y legalidad"  
"Porque todo el mundo en España, los 45 millones de españoles saben que soy honrado, que tengo lo mismo que tenía cuando llegué a la política y nadie se puede creer que el presidente de una comunidad autónoma pueda venderse por tres trajes, es absurdo, y yo creo que es absurdo, y no solo lo creo yo, lo cree el Partido Popular, lo cree la Comunidad Valenciana entera y lo creen todos mis compatriotas, desde Finisterre hasta Cabo de Gata, toda España." 
"Feliz Navidad, amiguito del alma.", "Te quiero un huevo"
"Claro que me pago mis trajes, yo me pago mis trajes" 

Estas son frases famosas de Francisco Camps. Un resumen de todo su pensamiento, comportamiento y estrategia, hasta ahora. Hasta ahora que Federico Trullo, ay, perdón, Trillo (¿en qué estaría pensando?) está preparando la autoinculpación del presidente de la Generalitat valenciana, en el caso de los trajes, que le relaciona con el caso Gürtel, para evitar pasar por el banquillo. Fraude, no pude ser calificado de otra manera. Es un fraude de ley aceptar la multa que le piden, para evitar el juicio, y, además, seguir defendiendo su inocencia. Es política, moral y jurídicamente impresentable que este señor pague la multa y siga siendo presidente de los valencianos. Porque sería un presidente delincuente, con antecedentes penales. Y, aunque no haya inhabilitación, es intolerable que siga al frente de la presidencia valenciana. Por muchos votos que haya tenido hace poco. Y un fraude es que quienes piden que Bildu salga de las instituciones, siendo una coalición legal, sin condena de ningún tipo por ahora, consientan que Camps permanezca en su cargo si acepta la multa, es decir, si acepta que delinquió y mintió cuando dijo que él se paga sus trajes. Como también es un fraude que ese partido al que pertenece, el PP, pida que se vaya Rubalcaba porque a unos empleados del ministerio les vayan a enjuiciar. ¿Y éste, que sí sería condenado a la multa, no? La ley del embudo no es ley, es fraude.

lunes, 18 de julio de 2011

75 aniversario del inicio de la Guerra Civil española


El 14 de abril pasado comenté el 80 aniversario de la proclamación de la II República española. En aquel artículo hablaba de la tendencia Revisionista española, que está tan de moda, al hacer historia de aquellos tiempos. Una de las tesis de los revisionistas es que la guerra civil empezó en 1934, cuando la revolución de Asturias. Ya refuté esa tesis, por tendenciosa y tramposa, que solo pretende culpar, con un evidente oportunismo partidista pro-PP, al PSOE de aquellos hechos, sus consecuencias y, de paso, de todos los males del mundo. No voy a repetir mis argumentos. Para conocerlos podéis leer la entrada de entonces. 


Hoy es el 75 aniversario del 18 de Julio de 1936, fecha que el mismo régimen franquista instituyó como conmemoración del "Glorioso alzamiento nacional", declarándolo fiesta nacional, con multitud de celebraciones militares, políticas, culturales, deportivas y religiosas, e, incluso, adjetivando una paga extra para los trabajadores, con este nombre, que luego se ha conservado, con diferente justificación y denominación. En las "cruces de los caídos" que había en cada pueblo o ciudad los vencedores depositaban flores, y junto a los monumentos al dictador o a José Antonio Primo de Rivera. Recuerdos que existen todavía en algunos lugares, incumpliendo la ley, como en la imagen que capté el año pasado en un lateral de la Catedral de Burgos, con el nombre del fundador de la Falange gravado en la piedra.


El levantamiento militar fue el 17 de julio, pero los enfrentamientos, al fracasar el pronunciamiento militar en muchos territorios, se extendieron ya en forma de guerra al día siguiente por todo el territorio nacional. Esa fue la fecha de inicio de la llamada "guerra civil",  por ser una guerra interna, pero que mejor habría que recordar como "guerra incivil", por la barbarie, el crimen fratricida, el incivismo de su desarrollo y sus consecuencias de casi cuarenta años de dictadura en nuestro país. 

Curiosamente, los que defienden la tesis que llamo "revisionista" hoy también están recordando este hecho del inicio de las hostilidades, como fecha fundamental, olvidando por un día sus manipulaciones y falsificaciones sobre el origen del conflicto armado. Para muchos jóvenes de hoy en día esta fecha es algo que no conocen bien, restando importancia a aquellos hechos. No deberíamos hoy conmemorar nada, desgraciadamente. Y los 75 años transcurridos, casi, son una garantía de no repetición. Ojalá estas tierras, ni sus gentes, vuelvan a vivir otro terrible episodio como aquel.

domingo, 17 de julio de 2011

Murdoch, escuchas y escándalos

El escándalo del espionaje del periódico "News of the World" se está cobrando más víctimas que el propio medio ya desaparecido. Primero el jefe de prensa del premier británico (David Cameron), Andy Coulson. Hoy la policía ha detenido a la mano derecha del magnate, Rebekah Brooks. Y hace poco que nos hemos enterado que el jefe de la policía metropolitana de Londres, Paul Stephenson, dimitió ayer, por estar relacionado con un detenido por las escuchas ilegales. Toda una catástrofe. El imperio del magnate conservador australiano se tambalea, en medio de la basura que han creado. 

Lo que pocos recuerdan en estos momentos, en que el máximo jefe de los medios ha tenido hasta que pedir perdón, es que uno de los miembros del consejo de administración de News  Corporation, la empresa de Murdoch, es nuestro querido José María Aznar. ¿Por qué calla este hombre, en otras cosas tan parlanchín y anterior paladín de la honradez? ¿No tendría que decir algo de semejante escándalo en las empresas que él también dirige y por las que cobra un buen sueldecito?

sábado, 16 de julio de 2011

El senador Curbelo debería dimitir

"Os deseo que os muráis todos de cáncer". "Sois unos borrachos hijos de puta. Estáis pagados por los putos fachas del PP". "Soy senador y vosotros, más que policías sois unos terroristas". Estas frases aparecen en las diligencias policiales que recogen la detención del senador canario del PSOE y presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, por agredir a agentes del Cuerpo Nacional de Policía, según publican varios diarios.



"Usted no sabe con quién está hablando", era (o es) una frase que se repetía antes cuando los prebostes del régimen franquista u otros caciques anteriores exigían algo y, al no tener la respuesta deseada, amenazaban a la otra parte con ponerle en la picota, haciendo uso de sus poderes o influencias. En un estado democrático es algo absolutamente intolerable, es un abuso. Así, encontramos normas, que van contra toda corrupción o abuso,como las que prohíben a los concejales y alcaldes, para que no usen de su condición para obtener alguna ventaja desde el punto de vista profesional, mercantil o industrial (art: . 20 del Reglamento de organización, funcionamiento y régimen jurídico de las entidades locales de 1986)

No sabemos aún qué ha pasado en verdad en el caso del senador Casimiro Curbelo, solo conocemos el hecho por la versión de la policía, tras ser detenido, acusado de agredir a un policía cuando fue expulsado de una sauna. Y hay polémica en la red, unos a favor y otros en contra de la actitud del senador. 

Para mí está claro que hizo uso de su condición de parlamentario, fuese al ser detenido o fuese al acompañar a su hijo al poner una denuncia, como dice él. Es decir, que se identificó como tal en la comisaría. Lo cierto, también, es que solo se puede detener a un parlamentario (diputado o senador) en caso de flagrante delito. Algo tuvo que ocurrir de suma gravedad y evidencia, para ser detenido. Y esto, en el caso de un "padre de la patria", es una vergüenza. 

Ya hablarán los tribunales, cuando toque. Mas, este señor debería ser coherente con lo que  pide su partido, el mío, el PSOE. Si exigimos la dimisión de Francisco Camps, por el auto de apertura de juicio oral en el caso de los trajes, que lo relacionan con la red de corrupción de Correa, el senador debe dar ejemplo en un caso tan escandaloso como este. Y, por tanto, dejar el cargo de senador. Por ética. Si no queremos seguir desprestigiando a la política y los políticos, creo, es lo que deber hacer.

viernes, 15 de julio de 2011

El tenis y la aviación


Dicen que el avión es uno de los medios de transporte más seguro que existen. Cuando tienen algún accidente, el número de víctimas mortales es muy elevado, pero son escasos los accidentes que ocurren, sobre todo si los comparamos con los que se producen en nuestras carreteras. Así que seguro que estos tenistas pueden sentirse de lo más seguro, jugando sobre las alas del avión. Ahora bien, me queda la duda de si nuestro grándisimo Rafa Nadal estaría dispuesto a echar algún juego, set o partido aquí. Y si se agarraría con los dientes a las alas, como hace con cada trofeo que gana. ¿Se lo preguntamos?


jueves, 14 de julio de 2011

Adidas y Nike ensucian los ríos con sus fábricas


Greenpeace ha iniciado una campaña para retar a Nike y a Adidas, en concreto, aunque va dirigida a todas la empresas textiles, para que dejen de contaminar los ríos con los vertidos de sus fábricas, especialmente, las que tienen en China. Os dejo con el contenido del correo que me han enviado:

"Nike VS Adidas. El reto detox de Greenpeace

Hemos identificado en una investigación a varias conocidas marcas internacionales del sector textil, incluidos los gigantes deportivos Nike y Adidas. Están relacionados con industrias ubicadas en China que en sus procesos productivos vierten tóxicos a los ríos.
Desgraciadamente, estas instalaciones no son más que la punta del iceberg. En muchos países se están liberando químicos peligrosos a las aguas, lo que las envenena y amenaza la salud de las personas y la biodiversidad.
Estamos acostumbrados a las increíbles campañas publicitarias de estas marcas, anuncios plagados de estrellas que desprenden dinamismo, acción, modernidad y competición. Así que nosotros hemos decidido crear nuestro propio anuncio para lanzarles a Nike y Adidas un reto: ¿Quién aceptará el desafío y será el campeón de un futuro libre de tóxicos?
Se parte de nuestra campaña y comparte nuestro anuncio en las redes"

Nos invitan a poner nuestro nombre en el anuncio que han hecho y así retar a estas empresas a comportarse como es debido. El vídeo es éste, y tu nombre saldrá al final, junto a los demás:
 

Si estás interesado en participar en la campaña y ver tu nombre, y que el spot lo vean tus amigos y amigas de las redes sociales en las que estás, pincha aquí y pon tu nombre en el recuadro. Y luego no olvides dar a los botones para compartirlo en Facebook y Twitter, o para enviarlo por correo electrónico a tus conocidos y amistades.


miércoles, 13 de julio de 2011

La religión y la pasta


No es que vaya a hablar hoy sobre la financiación de las confesiones religiosas por parte del Estado (sustancioso tema, por cierto). Ni que haya descubierto que algún credo se haya inventado una nueva prohibición alimentaria relacionada con los productos de la masa, mezcla de harina y agua, tan empleados en la cocina italiana, y tan del gusto de los jóvenes. Me refiero a la noticia de que un empresario austriaco ha conseguido que le hagan el carnet de conducir usando una fotografía suya con un escurridor de pasta en la cabeza. 

Este señor, de nombre Niko Alm, cuenta en su web que tenía la intención de renovar el permiso de conducir con la cabeza cubierta, y como eso solo se permite en Austria si hay motivos religiosos, alegó pertenecer a la religión del Monstruo del Espagueti Volador, llamada también "pastafarismo", para usar el símbolo del colador de pasta a modo de sombreo o tocado.  Hizo un montaje con una transparencia de un colador y su foto y la envió. Si las mujeres musulmanas o las católicas monjas pueden fotografiarse con tocado o velo, ¿por qué no él con su escurridor?

Le tomaron por loco, pero, al hacerle un examen psicológico para comprobar su aptitud para conducir, y salir airoso, no han tenido otro remedio que aceptar su foto con el colador. Vamos, como en el anuncio del juego donde se da por bueno al pulpo como animal de compañía. Es lo que ocurre cuando la irracionalidad se hace fuerte en nuestra vida normal, tras tantos años de historia y civilización. Quienes hacen guerras con el velo islámico, frecuentemente olvidan los otros "velos" y sus justificaciones. Y dan pie a absurdos como éste. 

Sabemos que quienes se inventaron ese culto lo hicieron para parodiar el abuso de las teorías creacionistas en los centros de enseñanza en Estados Unidos. Pero no estará de más tener cuidado de no hacer bromas con los escurridores de pasta de ahora en adelante. No vaya a ser que demos con algún fundamentalista o integrista pastafari que se sienta ofendido. ¡Cómo está el patio!

martes, 12 de julio de 2011

Esperanza Aguirre y el 28 de febrero

Había oído algo sobre un a réplica de la Junta de Andalucía a Esperanza Aguirre, relativa a una conferencia suya en la FAES, pero no sabía de qué iba. Acabo de leer dicha conferencia y no puedo resistirme a contestarle. Pues la Junta tiene razón al querer enviarle libros de historia a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Demuestra Esperanza Aguirre en sus palabras que el sectarismo le puede. Habla de que en 1978 había un pacto constitucional, por el que "Cataluña, País Vasco y Galicia tendrían un Estatuto de Autonomía, en la línea del que habían tenido en la República o, incluso, algo más generoso con esas regiones, y el resto de regiones o provincias tendrían, si lo querían, unos estatutos que, en la práctica, fueran únicamente instrumentos para hacer más eficaz la acción del Estado en sus territorios respectivos. Se pensaba que fueran herramientas de descentralización administrativa y poco más." Tiene razón en que la redacción del Título VIII de la Constitución es farragosa, pero no pudo ser de otra forma, pues el modelo quedaba abierto, a voluntad de los territorios deseosos de autonomía, para acceder a ella y adquirir competencias. Pero de ahí a que solo fuesen a tener "autonomía política" las tres comunidades históricas va un largo trecho, ya que el ímpetu autonómico se estaba plasmando en diferentes regiones (Asturias, León, Andalucía, Baleares, Canarias, Valencia, Aragón...) a través de partidos regionalistas que concurrieron con mejor o peor fortuna a las elecciones generales de junio de 1977. 

Miente cuando dice que la Constitución inventa el término "nacionalidad" para referirse a las regiones que tuvieron estatuto durante la II República. Los partidos nacionalistas ya lo usaban antes de morir Franco y, por tanto, ante de las primeras elecciones generales, que abrieron el proceso constituyente. Tal vez por no meter miedo, usando el término "nación", pero era ya palabra común usada por muchos ciudadanos y fuerzas políticas de la época.

Pero el colmo del sectarismo, en esta caso dirigiendo sus dardos al PSOE, se plasma en la acusación de ruptura del consenso constitucional que hace a este partido, por el proceso autonómico andaluz iniciado en 1980. Dice: "el Partido Socialista, que decidió tirar por la vía de en medio y solicitar para Andalucía la condición de “nacionalidad histórica” y que accediera a través del 151." Miente otra vez. No fue el partido socialista quien pidió el acceso a la autonomía del artículo 151 de la Constitución. Fueron todos los partidos políticos de la época: UCD, PSOE, PCA, PSA. El ente pre-autonómico (la Junta) solicitó esta vía de acceso, cosa que fue ratificada por las ocho diputaciones provinciales y más del noventa por ciento de los municipios andaluces, en respectivos acuerdos de pleno, como recoge el citado artículo 151. La vía especial de las llamadas "comunidades históricas" es la de la Disposición Transitoria segunda, en relación con ese artículo 151. Y Andalucía cumplió con el mandato constitucional ratificando en referendum (el del 28 de febrero de 1980) esa forma de acceder a la autonomía. Aunque con problemas, pues no se ratificó por mayoría absoluta en Almería, pero fue tal el escándalo del cambio de política de UCD y tan fuerte el deseo andaluz, expresado en las urnas, que este partido tuvo que aceptar el resultado general. Porque quien rompió el consenso fue UCD que, iniciado ya el proceso, impuso a sus cargos dar marcha atrás y pedir el acceso por la vía del artículo 143, vía de acceso "lento", con menos competencias, solo ampliables cinco años después, cuando muchos de sus cargos habían votado en ayuntamientos y diputaciones esa primera vía. Fue la UCD de su amigo Javier Arenas la que rompió el consenso. 

Esa fue la realidad. Yo la viví entonces con pasión y de lleno. Y gracias al "café para todos", ella es ahora presidenta de una Comunidad Autónoma, no una mera delegada del gobierno del Estado en Madrid, como tal vez hubiese quedado de triunfar los planes de quienes "echaron" a Clavero Arévalo del gobierno, haciéndole desdecirse de la política llevada a cabo hasta entonces. Pero, claro, no me extraña que diga cosas así, porque ella lo que quiere no es ser presidenta de una comunidad autónoma. Está tan soberbia, con tanto pelota alrededor, cantando alabanzas hacía ella, que lo que quisiera ser es la próxima presidenta del gobierno de la nación. 

Mejor que cuide de las cuentas de su comunidad, que cada vez que habla algo se le escapa ("no tenemos un duro") y no eche las culpas a otros. Si señor, mejor que aprenda Historia, antes de decir más tonterías.

lunes, 11 de julio de 2011

¡Hazte banquero!

En estos días un grupo de cajas fusionadas, liderado por un ex-ministro de economía de Aznar y famoso ex-presidente "aburrido" del Fondo Monetario Internacional, está haciendo una campaña publicitaria para captar inversores. Quieren que nos hagamos "Bankeros". La solución a la crisis económica, desde un punto de vista neo-liberal. Algo así como: "si no puedes ganarles, ¡únete a ellos!" Este es uno de los anuncios, "mejorado" por un internauta. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. 

domingo, 10 de julio de 2011

La calle Feria, segunda parte


Continuamos hoy con la segunda parte del recorrido evocador de la calle Feria, durante los años sesenta y setenta. Ya que hemos hecho un pequeño descanso imaginario en la casa de la calle José de Mora número 3, de la que un día hablaré con más detalle.


En la acera izquierda, yendo a la plaza del ayuntamiento, tras la casa de Soledad López, de la que también hablé, estaba y está la Imprenta Higueras. La imprenta, cuyo “apellido” no aparece en el letrero de madera, que aún conserva, ocupa una antigua casa, típica de Palma, con balcones y ventanas enrejadas y sobresalientes de la línea de fachada, que todavía pervive a pesar del paso del tiempo. Su maquinaria se ha modernizado, no hace mucho, siendo una de las imprentas tradicionales del pueblo. En Santa Clara, hace poco, se abrió una sala museística dedicada a los oficios tradicionales, donde se conserva una de las máquinas de impresión que se usaban aquí, además de otros útiles y fotografías. Si la visitáis y tenéis la suerte de que esté por allí Antonio Lopera Flores (“Flores, el de la imprenta”), como nos pasó a nosotros, seguro que gustosamente os enseñará el funcionamiento de esa joya antigua. Es el que aparece en la fotografía, con cazadora marrón, junto a Felipe González, cuando visitó Palma en 1979, y se fotografiaron a la puerta del local. 


Un accesoria de la casa de la imprenta acogía la peluquería de Evaristo, una habitación pequeña que durante años sirvió, además, como otras peluquerías, de lugar de tertulia entre clientes, peluquero y vecinos. Fue incorporada años más tarde a la imprenta, cuando ampliaron la maquinaria y entraron a trabajar los hijos de Miguel Higueras. 


Seguidamente, en otro edificio contiguo, estaban el estanco de Adolfo de la Torre, un cántabro que recaló en estas tierras, tras ser uno de los miembros del bando perdedor de la guerra. Allí intentaron enseñarme a jugar al ajedrez y era punto obligado para la compra de artículos de papelería (bolígrafos, blocs, cartillas, lápices, gomas de borrar, etc), sobres y sellos de correos, y de mayor, artículos de fumador. Al morir Adolfo, al que vemos, en la misma visita de la foto anterior, saludando a Felipe, heredó la concesión su hijo Adolfo (el popular Adolfito, todo un personaje, sensible, poeta y gran aficionado al flamenco), al que veíamos muchas veces subido en su scooter, siendo “el único que llevaba casco en Palma”, como le gustaba decir. Al morir él el estanco, que normalmente atendían Fina, su hermana, y Antonio, su cuñado, cerró definitivamente. En la misma casa, hubo un taller de reparaciones de televisiones y radios.


A continuación encontramos la casa de las hermanas Pulido, Las Pulías, de la que hablé en el artículo anterior, con la tienda de comestibles en el zaguán. Una casa con una fachada interesante, protegida en el PGOU, con una portada de pilastras de ladrillo y un friso con relieves, sobre el que descansa una ventana enrejada. En la planta inferior había un escaparate, además de las ventanas de ambos lados de la puerta. Recuerdo el patio y la cochera, que daba a calle Santo Domingo, donde Marcos tuvo una terraza de verano algún tiempo. La puerta de la cochera, con un curioso dintel, estaba frente a la entrada del colegio de las monjas. 


Posteriormente dábamos con una tienda de televisores y, algo también muy popular, La tienda chica, llamada así por empezar usando un pequeño local en esquina con Calle Santo Domingo, hasta que se trasladó al local que ocupaba el Banco de Bilbao que hacía esquina con mi calle, mucho mayor, aunque conservara el nombre. En esa casa, en la planta alta, durante un tiempo estuvo viniendo una dentista de Constantina, a cuya consulta se entraba por la calle Santo Domingo. Al derribarse el edificio hubo un taberna, la Taberna Romerijo, del hijo de Romero, y luego al asesoría ASEPAL. 


En la esquina de en frente aparece imponente el antiguo convento de los dominicos, reconvertido en escuela regida por las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, el colegio de La Inmaculada Concepción, la conocida como escuela o colegio de las monjas. En su pared aparecía el letrero de cerámica que daba nombre a la calle: Calle Santo Domingo, en honor al fundador de la Orden de Predicadores, nombre que aparece ahora como un paréntesis del pasado, debajo del nombre actual, Madre Carmen, fruto de un desmesurado interés por realzar la figura de la fundadora de la orden que actualmente ocupa el edificio, y que el ayuntamiento no supo frenar. Mea culpa, también. De este edificio, su historia y la de muchos palmeños y palmeñas que pasaron por sus aulas y habitaciones, se merece hacer otro comentario más detallado y singular, por lo que pasamos ahora de largo, con un detalle que luego reseñaré.

Recuperando la línea de fachada que tiene la calle, retranqueada solo en la entrada de la iglesia de Santo Domingo, aparece la casa de Elena León, popular costurera de la época, a la que recuerdo con sus menudas gafas, para ver de cerca, en la punta de la nariz o colgando sobre el pecho, con esos cordones que todavía alguien ha intentado poner de moda. Le sigue la casa de la familia Castiñeyra, edificio señorial, con dos puertas y numerosas ventanas, y un balcón central con un cierre acristalado del estilo que hemos visto ya en otros monumentos arquitectónicos palmeños, ya desaparecidos. Este edificio forma parte del colegio de las monjas de Santo Domingo, siendo usado como aulas del centro. Incluso allí se ha instalado durante años un colegio electoral, ya trasladado al antiguo convento de Santa Clara. Otras viviendas, una donde se instaló el Hostal Las Palmeras y otra donde estuvo la farmacia de Antonio García, junto con una más interesante, ahora residencia del dentista Antonio Gálvez, van a parar a la actual calle Presbítero José Rodríguez (nombre que tuvo la calle Alamillos durante el Franquismo), entonces un callejón que daba a los corralones de las casas que quedaban hasta llegar a la plaza.

Destaca aquí la casa del constructor Manuel Peso, casa que se conservó cuando edificó en la parte posterior, hasta alcanzar la muralla. Hizo allí en los finales de los setenta tres bloques de pisos, con una calle a la que se puso el nombre del sacerdote, y en uno de los susodichos bloques compró mi padre un piso, al vender la casa de la calle José de Mora, para que fuera la residencia familiar. Esa casa, la de Manolo Peso, fue demolida posteriormente, edificando su familia (su yerno Leocadio Martínez) una casa para Victoria, la viuda del constructor, otra para una de las hijas y su familia, un piso para la hija mayor, y un pequeño bloque de tres pisos. Un dato curioso de la antigua casa de Manolo Peso es que tenía bastantes ventanas y en ellas, en sus rejas de hierro, se conservaron, hasta su derribo, las muescas, algunas de gran tamaño, hechas por los impactos de bala sufridos durante los enfrentamientos de la guerra civil. 


Pasamos ya a la otra acera, dejando atrás los corralones y el arco que colocó el alcalde Miguel Delgado, y que algunos pretenden recuperar. Idea no muy afortunada, en mi opinión. Haciendo esquina estuvo el Bar García, que al ser derribado, como otros edificios de la plaza, fue ocupada la nueva construcción por el Bar el Gallo


Algunas casas veremos posteriormente, de factura más modesta, popular, con pocos elementos destacables, solo una reja con elementos lobulados que recuerdan al estilo gótico en una ventana. Un casa, creo, de un Fortea y donde vivió un amigo del colegio apellidado Regal. Allí, antes de la puerta principal, hicieron un local, eliminando una ventana lateral, donde el hijo de Pepe Romero montó Los chitis rosas, un puesto de juguetes y chucherías que pasó luego por otras manos, hasta su cierre.


En sus primeros tiempos encontrábamos seguidamente el Bar el Gallo, de la familia Rodríguez, hasta su traslado a la esquina, con la barra en planta baja y habitaciones en el segundo piso, donde se daban cita aficionados al juego. Allí también hubo una panadería de José Flores, que se usó como sede de Alianza Popular en el 83, al ser éste uno de los fundadores del partido. Una accesoria contigua albergó, que yo recuerde, una Relojería, una Platería, y hasta un Asador de pollos en el mismo local, sucesivamente. 


El establecimiento para mí más importante de la zona era la Confitería Ruiz, de Luis Ruiz, El Bollito, al que vemos en la foto de grupo, del archivo de mi suegro, junto al árbol a la izquierda, sobre el zapatero Juan José, hermano de Agustín, en una excursión campestre al Retortillo. En esta pastelería terminábamos al salir de misa todos los domingos, comprando la ración de pasteles para el postre de la cena. Un lugar pequeño, pero entrañable, y un verdadero templo para la gula, donde también vendían helados. Luis, heredero de otro confitero (El Bollo) que tenía la tienda en la calle El Sol, sigue vivo, aunque hijos suyos le hayan sucedido en el oficio de pastelero, endulzando nuestro paladar con sus exquisitos dulces. La mesa camilla de la habitación del fondo, donde esperaba sentada Luisa, su mujer, la llegada de los clientes es otra de las imágenes imborrables de la niñez.

Pasando otras casas y la confluencia con la calle Las Pilas, dábamos con la Mercería y casa de Manolín Esteve, cuya tienda continuó a su jubilación su hija Encarni, ahora también cerrada. Los Estévez pertenecían a una familia valenciana que vino en el siglo XIX, para la construcción del puente de hierro, según una versión que me contaron (hay otra que dice que son de origen catalán, de Cardedeu, y que el primero vino a trabajar de maestro panadero). Luego, la casa de Rodríguez, el padre de Alberto, donde instaló su primera tienda de electrónica. Una casa posterior tuvo más tarde alojada la zapatería Ortiz. Pero el comercio más destacado era la tienda de la viuda de Guillermo Iglesias, toda una institución, con colmado pequeñito, perfumería, zapatería, mercería y tienda de tejidos y confecciones, dependencias amuebladas con sabor, a las que se iba accediendo, pasando por un pasillo central y a la última, tras sortear un pequeño patio cubierto. Tenía entrada por Calle Feria y por Calle Cuerpo de Cristo. En su parte superior, con entrada por Cuerpo de Cristo, vivió muchos años Mamá Lola, como la llamaban sus familiares.


Al cruzar la calle dábamos con una casa, en cuya primera planta estaba un escaparate de la tienda de Guillermo Iglesias, haciendo esquina, propiedad de éste, y colindante a la casa donde vivió su hija Guillermina, con su marido, muchos años dependiente del comercio, Eloy Higueras, hasta su traslado al Acebuchal. Le sigue el piso del hijo de Soledad López, con el bajo comercial, ahora un bazar. Seguidamente damos con la tienda de comestibles y panadería de “Monterito”. Y luego otro local donde se han instalado varios pequeños negocios, lindando con otro donde estuvo la papelería Mayco, debajo de un piso de una de las hermanas Valle, cuya casa familiar le sigue, y que ha sido restaurada para que viva una sobrina de Eugenio Valle, “el maestro”, alma mater del grupo folk Azahares. Los Valle son una familia de origen francés muy relacionada con la música, según decía mi padre.

Para terminar llegaremos al Bar “El zapaterillo”, antes de “volver a casa”, bar amplio, con una primera sala donde estaba la barra, y otra en forma de patio cubierto, rodeado de habitaciones, simulando una plaza de toros, y decorado con numerosos motivos taurinos. El edificio lo derribaron y el bar se trasladó a la Avenida de Goya, siendo sustituido por la vivienda y consulta del ginecólogo Carlos Orense, médico que, por cierto, asistió a mi madre, en el parto, cuando nació éste que escribe.

Era la Calle Feria una calle con mucha vida y hasta tráfico. Una de mis distracciones cuando pasaba por ella, para ir al colegio, era hacer juegos matemáticos con los números de las matrículas de los coches que había en ella aparcados. Las aceras eran estrechas, pero no nos quejábamos al pasar por ellas. Con la crisis del petróleo de 1973 empezaron los cierres de negocios en esta calle, antes la más transitada y deseada del pueblo. Intentos de revitalizarla, como la peatonalización que llevó a cabo el ayuntamiento en los noventa, no dieron los frutos deseados, pues la población, con el auge de la construcción y la urbanización de nuevas zonas, se fue desplazando, cambiando así el centro comercial, popular y hasta geográfico a otro eje en el casco urbano. El intento de hacer un centro comercial abierto no cuajó y lo aprovecharon algunos propietarios para pedir que se abriera de nuevo al tráfico esta vía, con lo que su declive se agravó, al convertirse solo en una zona de paso, para evitar el actual centro urbano (eje avenidas de Santa Ana, Andalucía y Campana), cerrando cada vez más locales, y dando un aspecto penoso y despoblado a la calle. Ahora, la construcción de viviendas en el solar de la antigua tienda de “Las Pulías”, promovida por el ayuntamiento, junto a otras medidas, van a intentar de nuevo su puesta en valor. Ojalá que esto se consiga y que este tradicional espacio palmeño no sufra más los inconvenientes de los cascos históricos de tantas ciudades.

sábado, 9 de julio de 2011

Facundo Cabral asesinado


 "Si se calla el cantor, calla la vida" (Horacio Guaraní). Hoy han asesinado en Guatemala al cantautor argentino Facundo Cabral. Una leyenda de la canción y la poesía argentina. ¿Han querido callar la vida, matando al trovador, al cantor? ¿Les estorbaba? ¿Por qué esa manía de callar a los cantores? ¿Qué simbólica tiranía querrán implantar matando a un poeta otra vez? Ojalá no se salgan con la suya...y no calle la vida, y siga viva su memoria, sin ser de aquí, ni ser de allá.


viernes, 8 de julio de 2011

Augusto, de Teatro El Velador


Ayer asistimos a dos obras que fueron sorprendentes. Sorprendente fue el resultado del estreno de “¿Qué fue de... la niña Juanita?” de la compañía Manuel Monteagudo. En sus últimas apariciones por la Feria del Teatro dejaron muy buen sabor de boca: “Ay Carmela” y, sobre todo, “Tai Virginia”, la primera obra de la compañía. Así que el público respondió a la llamada de madrugada de la Casa de la Cultura. Lo imprevisto era que la adaptación de la película ¿Qué fue de... Baby Jane?”, que se presumía una parodia, una obra de humor, terminara siendo un tostón sin ninguna gracia. Y a esas horas...Una pena. 


La otra sorpresa fue la que nos esperaba con Augusto, de Teatro El Velador. La gente, también en gran número, fue a ver una comedia y se encontró con un drama. Un drama muy actual, en el que vimos el abandono al que sometemos a nuestros mayores en esta sociedad utilitarista y productivista que vivimos. Un viejo payaso es internado en un asilo, un viejo caserón, donde solo trabaja un empleado, un conserje gordo, feo y antipático. La obra nos muestra la difícil convivencia entre asistido y asistente.


Mucho se ha escrito sobre la estética de Juan Dolores Caballero (el chino), sobre lo que él y su compañía denominan el “teatro bruto”: un teatro basado en gestos, en gritos y sonidos muchas veces inarticulados, no palabras, en la mímica y la expresión corporal, empleando la mayor parte de las veces movimientos toscos, actitudes soeces y procaces, elevando el feísmo a la categoría de arte. Obras de agradable recuerdo en Palma, como El recreo, La cárcel de Sevilla o Las gracias mohosas, dan buena cuenta de esta forma de hacer teatro, que siempre ha hecho gracia y ha contado con el beneplácito de la crítica y el público. Incluso alguna de sus obras ha sido premiada aquí, como en 2003, con La cárcel de Sevilla, o en 2005, con La belle cuisine.

Y ayer esperaban muchos (esperábamos) que nos relatasen, con su particular lenguaje, una historia esperpéntica más, como nos tienen acostumbrados. Como pasa en muchas obras, nada más empezar, un público (quizá) deseoso de disfrutar de gags cómicos, empezó a reír, pero las risas fueron escasas y terminaron siendo anecdóticas, a pesar de los intentos (deduzco por el volumen de algunas carcajadas, de público u otros) de que se repitieran. El chino no nos contó una historia cómica, una historia de humor. 


Un viejo payaso, como decía antes, intenta sobrevivir en el andrajoso edificio del asilo donde es internado, se supone ya retirado del circo. Tiene que luchar contra las normas y prohibiciones que le impone su compañero de escena. Tiene que inventarse un mundo con el que combatir la soledad, la tristeza, el aburrimiento de verse encerrado en un lugar no apto para vivir, solo “para descansar”. Se resiste a comer, a cambiarse de ropa. Se imagina paisajes que no existen, donde disfrutar de unos ejercicios que le imponen para mantener la salud y la forma. Descubre la música, pero también descubre sus limitaciones, que el tiempo no pasa en balde, que allí lo han dejado porque su salud mental también está resentida. Tal vez la demencia senil o el alzheimer han secuestrado sus repetitivos movimientos, que lo convierten en un autómata patoso. Un payaso que me recuerda al genial Charlie Rivel, en sus gestos, atuendo, fisonomía y hasta en el llanto que le hiciera famoso. 


El chino nos presenta con una cuidada, herrumbrosa y polvorienta escenografía, repleta de objetos antiguos, el panorama triste y el final de marginación, apartamiento y destierro que dejamos a quines ya no se integran en el sistema productivo en el que vivimos, porque han perdido sus facultades, con el paso del tiempo. Y lo hace de forma cruel, pero con una ternura tal que inspira tristeza, compasión, no la comicidad que muchos, tal vez, esperábamos. Los dos actores bordan los personajes, llenando hasta de magia algunas escenas. Un trabajo de actor, basado en el gesto, en la expresión corporal, con palabras sin sentido, pero cargados de tremendo significado. Y una duración muy adecuada. En fin, que tal vez algunos se fuesen aburridos y decepcionados, pero para mí fue una obra emocionante, dura y redonda.

jueves, 7 de julio de 2011

Alejandrías, la mirada oblicua



Siempre hay un espacio reservado para el flamenco en la Feria del Teatro. Ayer tocó en el Teatro Coliseo, con la obra “Alejandrías, la mirada oblicua”, de Producciones 8co80 (ochocochenta). Una producción teatral que aunaba la danza y el flamenco. Un flamenco poco ortodoxo. Un flamenco de esos que los puristas (“flamenco-flamenco”), miran siempre de reojo y con una mueca de contrariedad en su boca.

No es nada nuevo el fenómeno del flamenco-fusión. Incluso, esa intención de buscar las raíces del arte musical más genuinamente español en las músicas orientales, ha contado con destacados representantes tanto teóricos como prácticos. Y ello nos ha hecho presenciar más de una vez espectáculos donde se mezclaban instrumentos de otras culturas con las tradicionales guitarras flamencas, ahora, también las cajas, y la garganta prodigiosa de algún cantaor de renombre. El caso de El Lebrijano, al que la Peña Flamenca de Palma del Río, La Soleá, dedicó el homenaje de su Semana Cultural de este año, es un ejemplo de ello. Los sones arábigo-magrebíes unidos al cante de Juan Peña han sonado juntos durante muchos años por todos los escenarios.

Parece fácil que el flamenco pueda ser acompañado con instrumentos de Asia, como el santur (salterio persa), y otros instrumentos de percusión orientales u occidentales, como la clásica batería pop. Si a ello añadimos la zanfoña o el violín, la guitarra termina adoptando una voz más épica, pero engalanada con melodías que inspiran nuestra imaginación con paisajes lejanos, de aromas a incienso, aceites perfumados y lenguajes exóticos. Es lo que pretenden en esta obra con el acompañamiento musical para unas danzas aflamencadas, con las que narrarnos la historia de Alejandro Magno, desde su nacimiento, su proclamación como rey de Macedonia, sus conquistas militares, hasta la muerte de su madre. Una música, que respetando en lo esencial los palos del flamenco, bebe en la tradición asiática y se vuelve sintonia heroica desde los primeros momentos.

Olimpia (Ana Malaver), la madre de Alejandro va narrando esta historia, base de la danza que el cuadro interpreta. Juan Carlos Lérida es Alejandro, al que se unen Marcos Jiménez (Bagoas, el eunuco persa), Marco Vargas (Hefestión, el amante de Alejandro) y Chloé Brulé (Roxana, la esposa bactriana de Alejandro). Al cante e interpretando a Casandro, el general ejecutor de Olimpia, y también a Aristóteles, Juan José Amador. Estos tres últimos intérpretes, miembros de la compañía, ya conocida y premiada en Palma, Marco Vargas & Chloé Brulé.
 

La danza contemporánea y la flamenca se hacen una en este espectáculo, donde la escenografía es bien sencilla: una torre a un lado, formada por una estructura de madera, que se cubre con los ropajes de Olimpia, donde está permanentemente sentada, como en un trono lejano; junto a un espacio sin más aditamentos, con solo dos recipientes con agua a ambos extremos del escenario, donde bailan delante de los músicos, que están detrás de una tarima coronada con unas maderas que simulan ser lanzas. La iluminación redunda en la fuerza de los danzantes, que se alternan en diversas escenas, según avanza la narración. El vestuario es también poco sofisticado, pero expresivo, permitiendo la libertad de movimientos, pero con los adornos necesarios para hacer más comprensibles el estado de los personajes y su procedencia, con batas de cola en las dos mujeres protagonistas, que enlazan lo flamenco con la nobleza del oriente próximo. Solo el final me despistó un poco, pues no vi claro el momento en que Olimpia es asesinada por Casandro. Tal vez me perdiese entre la tensión por la muerte de Hefestión y la reacción de Alejandro.

En cambio, en general, es una obra épica, y con sentimiento, con una interpretación enérgica, bien armonizada, dotada de gran fuerza estética, que puede gustar a los no entendidos en flamenco, como es mi caso. Lástima que el público no la acogiese con un lleno del Coliseo. Cuando se anuncia flamenco siempre hay asientos que quedan sin ocupar. Y también ocurre muchas veces, cuando se habla de danza. En fin, ellos se lo perdieron.

miércoles, 6 de julio de 2011

Los últimos días de Judas Iscariote y El baúl de la Piquer



Con unos cuantos grados más de calor que en días pasados, enfilamos la tarde de ayer hacia el Salón Reina Victoria, para presenciar el primer espectáculo de la Feria de Teatro en el Sur de este año. Las siete de la tarde era una hora que presagiaba deserción entre el público ante lo que se presumía como una larga obra. Algún miembro de la organización me advirtió que habían recortado la duración, pues era de más de tres horas, y la habían dejado en algo más de dos horas. Eso no era precisamente un buen augurio. Al llegar allí, no obstante, las colas para entrar se habían formado ya minutos antes del comienzo de “Los últimos días de Judas Iscariote”, de la compañía madrileña Theatre for the people, que se anunciaba además como estreno.

Hacía calor dentro de la sala. Los abanicos no pararon de moverse procurando algo de aire a un público, en su inmensa mayoría, fiel a la representación. Y había que serlo. La obra, muy del gusto americano, que simula un juicio, muy al estilo americano, duró entre las 19.15 y las 21.15, aproximadamente. Remacho lo americano, pues el texto lo es, como su autor y director. Los juicios en España no son así. Usaron al público como sala de vistas (un lugar llamado Esperanza, entre el cielo y el infierno), pero en sentido inverso. El juez, estaba arriba de la “grada-gallinero” (¡qué incómoda es!), donde nos sentábamos, a nuestras espaldas, por lo que era difícil verle. El escenario, era el lugar, el estrado, donde acusado y testigos declaraban, dando lugar a la mayor parte de la acción. Fiscal (un musulmán habilidoso, para atacar a un judío) y abogada defensora (la hija de una gitana rumana y de un sacerdote, mezcla explosiva) se situaban en la grada, uno a cada lado, cerca de la escena. Ésta estaba dividida en dos partes, separada por una cortina de largos flecos, que, en muchos momentos, para mi gusto, impidió ver el desarrollo de lo que ocurría al fondo, por ejemplo, el ahorcamiento de Judas. La escenografía era sencilla, pero efectista, con el punto negro de la cortina, que sí sirvió bien como pantalla de proyección para algunos testimonios en vídeo, algo que me gustó.

La obra es irreverente, sarcástica, trágica, pop (me recordó en algún momento al musical Jesucristo Superstar), cómica, algo de aire fresco en un mundo donde los fundamentalismos de todo tipo hacen su agosto. El autor pretende comprender la traición de Judas, y para ello, emplea el método dialéctico (tesis, antítesis y síntesis) como forma de encontrar la verdad del personaje. Los sucesivos testigos, de la defensa, o de cargo, intentan darnos a conocer al mayor traidor de la Historia, porque, según ellos, los Evangelios, que es lo que conocemos, en varias versiones (como se dice en la obra) fueron escritos mucho tiempo después de los hechos que cuentan, por unos relatores que no los vivieron. Así son llamados a declarar María Magdalena, la madre del propio Judas, San Pedro, Santo Tomás, Freud, Lucifer, Poncio Pilatos, Teresa de Calcuta, Santa Mónica (la madre de San Agustín), Simón el zelote, incluso Camilo Sesto (aunque no aparece, porque no está muerto)...Los personajes son presentados con tintes actuales, trayendo a colación el antisemitismo, el 11S, el sexo, el psicoanálisis, la corrupción del dinero, el poder, el imperialismo, las drogas, la homosexualidad; buscando la risa y la complicidad del espectador, en un juego de pros y contras, que buscar revisar la condena de Judas (“¿quien no quiere revisar una condena eterna?”), a instancias del mismísimo Dios. Y consiguen esa complicidad, aunque, para mí, a partir de la segunda intervención del diablo, y los alegatos apasionados y sensibles de la abogada defensora, decaiga el ritmo, tal vez por la necesaria reducción del texto, para hacerlo más digerible. El final, buscando una relación más humana, fraternal, amorosa entre Jesús y Judas, como prolegómeno y causa de una traición, que se justifica por la psicopatía del personaje (Freud), me resultó un epílogo bondadoso y excesivamente sentimental.

El trabajo del elenco de actores y actrices es excelente, muy cuidado, pese a que algunos tuvieran problemas para ser entendidos, debido al volumen de su voz. Y ojalá se hubiese apreciado mejor lo que ocurría tras los flecos, ya que eran el complemento ideal (creo) de lo que estaba relatándose. Pienso que la mayoría salió muy contenta con lo que vio, opine lo que opine sobre el resultado del juicio al Iscariote. No me arrepentí de verla y, sin duda, la vería otra vez, para saborearla mejor, y la recomiendo. 
 

De madrugada, tras interesarnos algo sobre el resto de los espectáculos de esta primera jornada de la Feria, ver el final de la obra de calle de los granadinos Vagalume, y tomar un refrigerio (la noche seguía calurosa), fuimos a la otra representación para la que teníamos entrada: “El baúl de la Piquer”, de los sevillanos La butaca roja. Un musical humorístico muy del tono de otras obras que abundan en la Feria palmeña, y otro estreno.

El dúo compuesto por Juanjo Macías y Paz de Alarcón, nos hizo reír un buen rato (también fue larga), a costa de contarnos sus desgraciadas vidas de infantes y como cómicos, que tienen que recoger un baúl olvidado en un teatro de Palma (en cada sitio lo adaptarán, claro), porque va a ser demolido para construir un centro comercial y aparcamientos (“algo muy necesario, no como el teatro”). Cantan bailan, cuentan historias, con la complicidad del pianista que les acompaña en el escenario y al que encuentran como un muñeco, parte del atrezo perdido por otras compañías. Son maestros el género del cabaret. Y además recurrieron al concurso del público, para intentar abrir el dichoso baúl, llevando a escena a un señor de Córdoba, que mantuvo el tipo como pudo, discretamente; a Isabelita Páez (la representante de la tercera edad), que se desenvolvió con gracia y soltura en el escenario, aún sin moverse, dando la réplica de forma divertida a los actores; y a Ciro Rioboo, el dueño de Papelería Goya, que se tomó una cerveza, mientras los demás se comían un bocadillo de chorizo de Cantimpalos, y le prometían que sería el padrino del niño o niña que nacería del embarazo de la protagonista, poniéndole su nombre (¿Ciro? Ese es el nombre de un rey, ¿no?). El baúl siempre estuvo como testigo mudo, esperando a ser abierto, cosa que solo consiguen al final

Son éstos dos artistas con tablas y oficio, que supieron mantener la atención del público a altas horas ya de la madrugada, aunque bien podían haberse ahorrado algunos gags, acortando la duración. No obstante, aunque nos echaron, disfrazados de obreros dispuestos a demoler el edificio, el respetable se fue con buen sabor de boca, cerrando un buen primer día de festival. Y con ganas de ver mucho más teatro.