Hace calor, mucho calor. No es nada anormal. Estamos en verano. Después del almuerzo, ¿quién pude resistirse a dar una cabezadita?. Es la siesta, la hora sexta de los romanos, aquella en que nuestro cuerpo flaquea, tras una abundante comida, cerramos los ojos, el sopor nos invade y caemos en los brazos de Morfeo.De pequeño, recuerdo, mi madre nos ponía a dormir la siesta, y se esforzaba infructuosamente. ¿Quién, estando de vacaciones de verano, puede desaprovechar algún instante en el que poder jugar?. Nosotros, mi hermano menor y yo, lo que queríamos era que tendieran una manta en el suelo y echarnos, pero no para dormir, sino para jugar, sintiendo el fresco del suelo de la habitación oscura. Y se montaba la algarabía. Entonces, mi madre venía a reñirnos, para que nos calláramos, dejáramos de reír y nos durmiésemos. “Como no os calléis vendrá papá con la correa y os castiga.” Esa era la constante advertencia, o amenaza.
Mi padre era de siesta diaria, no solo en verano, sino en cualquier época del año. “Que pérdida de tiempo”, pensaba yo. Con lo a gusto que se está jugando después de comer. Si jugábamos nosotros le interrumpíamos la sagrada siesta. Mi padre era de los de la siesta larga, más de una hora, en cama, con pijama y orinal, que diría Cela. Y se levantaba hecho un chaval, pese a su edad.
¿Por qué existe la siesta?. En lugares como España, de temperaturas altas, es lógico que se duerma la siesta, sobre todo en el sur. ¿Quién se atreve en pleno julio o agosto a salir a la calle a las cuatro o cinco de la tarde, a hacer ejercicio?.
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5 comentarios:
Hace poco me agregaste al Facebook. Gracias por hacerlo.
Siempre he seguido tus artículos en La Isla Tuerta, y me encanta.
Sigo tu blog, y no me había ni dado cuenta que participabas en el 20blogs de 20 minutos. Te voy a tener en cuenta.
Transmites mucho con tus palabras.
Un abrazo, y nos seguimos..
Para mí es indispensable, me levanto todos los días a las seis de la mañana, y hay veces que tengo programa de radio a las diez de la noche, así que me es indispensable tener que dormirla, aunque sea invierno.
Por eso cuando me ponen en el partido una reunión a las cinco de la tarde, es como si a una persona normal se la pusieran a las tres de la mañana XD
Muchas gracias por tus palabras, eigual. Nunca me habían dicho algo así sobre la capacidad de transmisión de mis palabras. Siempre me han considerado un tipo poco comunicativo, aunque lo intente. Bueno es saber que a algunas personas les llega lo que quiero comunicar. Nos seguimos, un abrazo.
Alfonso, te creo, con esas tareas y horarios. También me fastidian muchas veces a mí el horario de reuniones del partido. Pero, ya se sabe, en casa del herrero cuchara de palo (tanto predicar la conciliación de la vida familiar y laboral y somos los primeros que no cumplimos...)
Con la siesta se consigue tener dos dias en uno, yo soy de los de siesta en el sillón viendo el tour, el se lo que hicisteis o un documental de animalitos.
Tú sí que sabes, Quinto Forajido. Aunque como se entere Miki Nadal, por ejemplo, de que duermes el Sé lo que hicisteis....jajajajaja
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