sábado, 30 de mayo de 2009

Currupia

Anoche, cenando en casa de la suegra, salió esta palabra, que, según se le dijo a los menores de la reunión, era habitual en el vocabulario de mi cuñado Rafa, para referirse a un calificativo muy común al hablar de alguna vieja. “Vieja currupia” era una expresión que entre los Santos, por extensión, se usaba al referirse a una vieja (curiosamente nunca a un viejo) de mala pinta, gruñona, en tono despectivo, como se hace al hablar de una “vieja bruja”, por ejemplo.



No era conocido para mí el empleo de ese término, por lo que me picó la curiosidad y me puse, con ardor erudito, a investigar su origen. Si buscamos en el Diccionario de la Real Academia, encontramos que éste no existe, pero sí la locución “corrupia”, generalmente asociada al sustantivo fiera. Así:



fiera.

~ corrupia.

1. f. U. para designar ciertas figuras animales que se presentan en fiestas populares y son famosas por su deformidad o aspecto espantable.



Es decir, que corrupia hace mención expresa de la deformidad y a un aspecto de tal manera que provoca miedo o susto.


Pero es que “currupia” existe escrito y pronunciado como tal en ciertas comarcas de Aragón. Y está relacionada con la famosa fiera, pero referida a las personas. De esta guisa encontramos:


Fiera currupia


(Insulto; Nota = Se dice cuando una persona está muy enfadada.Ej:”Eres una fiera currupia”... )



O en el diccionario cublano/castellano, de la provincia de Teruel, donde currupio es :


Currupio: Endeble, debilucho; tambien se decía: "ya viene la fiera Currupia". La fiera Currupia fue tan famosa que el reclamo de un circo rezaba así: "¡Señores vayan pasando!, ¡dentro verán la fiera currupia!, que lleva unas uñas como ganchos de romana, penetra en los cementerios, desentierra los cadáveres y se los come vivos".



Donde aparece la relación con la fiera famosa, añadiendo un matiz siniestro, esotérico, casi mitológico, que nos liga a la fiera con personajes propios de la literatura fantástica y de terror, más propios de programas radiofónicos o televisivos de misterio, tipo los de Iker Jiménez o similares.


Es decir, que si para mi cuñado, seguramente por influencia familiar materna, una vieja endeble, encorvada, achacosa, arrugada o gruñona, es una vieja currupia, es porque algún ancestro aragonés seguro que se cuela en su subconsciente, para modular sus expresiones, cambiando las letras de dicho adjetivo hasta convertirlo en algo arcaico y despreciable, como tales pueden ser sus recuerdos de vecinas del barrio que de tal manera se le presentaron hasta dejar un recuerdo indeleble e infame, y usarlo como lo hiciera algún antepasado natural de aquel otro reino fundamental en la conformación de las Españas, cuyo rey llamado don Fernando, y conocido como “el católico”, fue ejemplo vivo para Nicolás de Maquiavelo, al redactar su famoso tratado “El príncipe”. Vamos, otro ejemplo de viejo “currupio”.



Así, incluimos este nuevo concepto en nuestro Diccionario Palmeño de la Parcelilla:


Currupia


1. f. U. Fiera currupia o corrupia. Animal mitológico y deforme, propio de feria

2. f. Vieja endeble, fea, malvada, fantoche, encorvada y gruñona, como una bruja de cuento, que espanta a los Santos, como no hay otra igual.

7 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Yo es la primera vez que escucho el término, pero interesante, interesante...
Saludos!

SCHEVI dijo...

Lo conocía, aunque no me acordaba al oírlo, relativo a la fiera. Pero es que cuando mi cuñado y familiares hablaron de la vieja, rápidamente me asaltó en la imaginación la imagen de esa típica señora mayor de la niñez, siempre de negro, muy parlanchina y de voz agresivamente aguda y de volumen elevado, que te está preguntando insolentemente sobre tu vida, tus estudios, tus gustos y, sobre todo, de tu familia ("niño, y tú ¿de quién eres?"), con un moño en la nuca, pendientes de azabache, labios finos cubiertos de carmín, ojos perfilados "a lo Romero de Torres" y sombra de ojos verde. Vamos, la bruja de la cenicienta de Andalucía.

Javier Solera dijo...

"Fiera corrupia", una expresión que me encanta y que conozco gracias a los tebeos de Mortadelo y Filemón, donde se usaba mucho.

Saludos.

SCHEVI dijo...

¿En Mortadelo y Filemón?. Pero, ¿como un viejo fanático de estos superagentes de la TIA, como yo, no conocía esta expresión?. Voy a tener que repasar mi vieja biblioteca de tebeos. Muchas gracias, tocayo.

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la información.Yo conocía la expresión "bruja currupia" por los cuentos que me contaba mi abuela, nacida en una comarca valenciana que linda con Aragón. Al buscarla en el diccionario Maria Moliner y en la enciclopedia Larrousse, y no encontrarlo,me he sorprendido, pues en mi memoria sonaba claramente la palabra "currupia". El reencuentro con la palabra ha venido a través de unos amigos artesanos, que nos han contado que hay un hombre que en las ferias medievales que hace"currupias", con barro fresco hace apretarlo en la mano y la huella que queda es la currupia, que él interpreta después -como si leyera la mano-.Y dicen que ése era el origen de la palabra en íbero.

SCHEVI dijo...

De nada, comunicante anónimo. Como dices, currupia no aparece en los diccionarios "oficiales", pero curiosamente es una palabra muy buscada en internet, y por eso llegan muchos a mi blog. Me alegra que te haya servido el artículo. Y gracias por el nuevo significado artesanal que relatas. Esto enriquece lo escrito.

Anónimo dijo...

La expresión fiera currupia nos la decía mi madre cuando cogiamos una rabieta de pequeños. "Pareces una fiera currupia", o "tranquilo, fiera currupia". Mi madre es natural de Madrid, pero esta expresión le viene de mis abuelos sin duda. Mis abuelos era naturales de Valencia y Valladolid respectivamente.
Yo durante años creí que currupia era un adjetivo, que indicaba una cualidad de la fiera. Pero como esta palabra no está en las viejas enciclopedias ni en diccionarios viejos ni actuales (al menos yo no la he encontrado salvo en este blog), desistí de hallar una respuesta. Me ha sorprendido la definición de currupia como sustantivo, como la porción de barro que se aprieta con la mano; tal vez se conozca a la vieja currupia como vieja deforme si tenemos en cuenta que la acepción de currupia es trozo de barro deforme.
En cualquier caso, es una expresión que guardo en la memoria con cariño, y alguna vez me he sorprendido a mí mismo al decírsela a mis hijos, como expresión que sale sola, sin pensar. Por supuesto, mis tíos también la usan, y aunque ninguno sabe explicar que es currupia, es habitual utilizar la expresión en mi familia. Pero ya digo, que ninguna de las dos ramas de la familia viene de Aragón (que sepamos).