viernes, 6 de abril de 2012

La fotografía del viernes: la sábana santa


Como todos los años, alguna noticia se cuela, entre las escasas que nos traen los medios, relativa a la Sindone, o Sábana Santa de Turín, en estas fechas de la semana de pasión. Casi todas hablan siempre de estudios científicos sobre esta reliquia. Hoy mismo han dicho en la radio que la Sindone es uno de los "objetos más estudiados científicamente" que hay. Falso. Sobre la sábana santa hay mucha publicación, discusión, literatura, reportaje televisivo, elucubración...pero estudio científico, empírico, sobre la misa tela, solo hay uno hecho en 1978 y da un resultado no refutado científicamente hasta ahora, a pesar de haberse efectuado por un equipo con "garantías de fe" en la mayoría de sus miembros: la sábana se dató entre el siglo XIII y el XIV, por medio del Carbono 14. Sus resultados fueron publicados por la misma Iglesia en 1988. Antes no se permitió su estudio directo, ni después tampoco, tras ese resultado. Todo lo demás son intentos de justificar otras interpretaciones, sin fundamento científico, incluso buscando justificaciones estrambóticas para contradecir las pruebas evidentes de la falsedad de la reliquia.

Esta polémica es muy antigua. Desde los primeros tiempos del Cristianismo, como religión oficial del Imperio Romano, se puso de moda presumir de posesión de reliquias, no solo de santos y mártires, sino de los mismos protagonistas de los Evangelios: Jesús, María su madre, la Magdalena, los Apóstoles, etc. Así llegó a vivirse una gran rivalidad entre ciudades y templos sobre esa posesión de restos. Nombres como la Vera Cruz ("Verdadera Cruz"), en cofradías, órdenes y templos, recuerdan la disputa sobre la veracidad de los restos de la cruz donde supuestamente fue ejecuatado el nazareno. Si se sumaran los diversos maderos que hay repartidos por el mundo, nos daría un cruz ¡de dimensión kilométrica!. Lo mismo pasa con sudarios, prepucios, huesos, espinas, lanzas de Longinos, clavos, etc. Yo mismo he visto trozos de cruz, por ejemplo, en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria; o el sudario de Cristo de la Catedral de Oviedo. Según dicen, claro.

También hay diversas "Sábanas Santas" repartidas por otros templos, no solo la de Turín. La de la foto del viernes es la que hay en una iglesia de La Rioja. Es pequeña y tosca, una pintura, evidentemente. Pero es otra más, y muy antigua. ¿Más datos o más controversia?

4 comentarios:

Alfonso Saborido dijo...

Yo no me creo nada de esas cosas. ES como lo de las astillas de la cruz, que si las juntáramos todas sería más grande que la del Valle de los Caídos. O el cáliz verdadero que dicen que está en Valencia... de chico leyendo a JJ Benítez me lo creía tó, ahora no me creo ná :P

Francisco Javier Domínguez Peso dijo...

De este tipo de reliquias es imposible creer nada, a menos que tengas simplemente voluntad. Fue a partir del año 313, con la proclamación del cristianismo como religión oficial del imperio romano cuando empezó la búsqueda de restos del supuesto fundador y sus congéneres. Todo un esfuerzo propagandístico para extender la nueva religión por medio de imágenes, en un mundo cada vez más decadente y analfabeto. A partir de eso todo se inventó (lugares santos, reliquias, templos...), según interesaba.

Anónimo dijo...

La cruz de santo toribio.. de cedro libanes sobre el siglo primero.. no era un arbol muy autoctono por aquel entonces en el norte de españa.

Francisco Javier Domínguez Peso dijo...

Querido/a comentarista anónimo, varias precisiones.

Una, el lignum crucis de Santo Toribio no es de cedro, sino de ciprés, un árbol muy común en el espacio mediterráneo.

Dos, dicen que es muy antigua, pero solo la iglesia lo considera de la época de Jesús. No hay estudios científicos que atestigüen que sea del siglo primero.

Tres, por supuesto tampoco hay estudios científicos que demuestren que fue el madero de la cricifixión de este señor, claro.

Cuatro. Dicen que es la que encontó Elena, la madre del emperador Constantino, cuando viajó a Palestina. Hay muchos relatos mágicos (resurrecciones, visiones...), ninguno histórico. Este emperador fue el que oficializó el cristianismo como religión del imperio y le hacían falta elementos propagandísticos a ese fin. Fueron muchas las reliquias que trayeron de allí...más de 300 años después de la muerte de Cristo. Dificilmente podemos creer (con criterios históricos) que se conservasen las tres cruces que citan los evangelios (sobre todo cuando estos mismos cuentan que hubo huída generalizada y dispersión de los seguidores del crucificado durante algún tiempo) tan bien guardadas, junto con los clavos, el letrero, el sudario, la corona de espinas, la lanza de Longinos y una larga lista más de objetos del momento.