“Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera, me da leche merengada, ay que vaca tan salada, ¡tolón, tolón!.”
Que tiempos aquellos en que un animal tan simpático y útil, era el motivo de una canción infinitamente radiada en la España de los años 50, y conocida por tantas generaciones. Pero ya hace tiempo saltó la alarma entre los ecologistas: los gases producidos por la vacas son altamente contaminantes de la atmósfera. Nos reímos de la ocurrencia. Ahora son los asesores del famosísimo neo-ecologista Al Gore, los que ponen la señal de alarma y lo vemos en algunos "estupendos" medios.
Que tiempos aquellos en que un animal tan simpático y útil, era el motivo de una canción infinitamente radiada en la España de los años 50, y conocida por tantas generaciones. Pero ya hace tiempo saltó la alarma entre los ecologistas: los gases producidos por la vacas son altamente contaminantes de la atmósfera. Nos reímos de la ocurrencia. Ahora son los asesores del famosísimo neo-ecologista Al Gore, los que ponen la señal de alarma y lo vemos en algunos "estupendos" medios.
Cada vaca emite al día más de 800 litros de gases de efecto invernadero
Según una investigación realizada por científicos argentinos.
El 30% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en Argentina son por obra y gracia de estos rumiantes.
Los investigadores han puesto a las vacas a dieta contra los gases.
El 30% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en Argentina son por obra y gracia de estos rumiantes.
Los investigadores han puesto a las vacas a dieta contra los gases.

Aquí vemos a uno de los pobres animalitos cargando con los instrumentos del análisis del que han salido tan “alarmantes y sesudas” conclusiones. A este paso hasta la misma naturaleza va a ser considerada un agente contaminante. Vaya pasada....¿no?


















