Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de noviembre de 2016

La necesaria refundación del PSOE


La última vez que escribí en este blog sobre la situación del PSOE fue en septiembre, tras las elecciones gallegas y vascas, y al inicio de la tormenta que ha significado el mes de octubre que acabamos de dejar atrás. Dimisión de miembros de la ejecutiva, comité federal de infarto, dimisión del secretario general, elección de una comisión gestora, nuevo comité federal e investidura de Mariano Rajoy con la abstención mayoritaria del grupo parlamentario socialista y con el voto en contra de una parte, contraviniendo lo acordado por el comité federal, con la previa renuncia a su condición de diputado de Pedro Sánchez, son los hitos de este maremágnum de acontecimientos en el que ha vivido el PSOE  en estos días.

En las entradas mencionadas anteriormente solo me equivoqué en la apreciación de unas más que seguras elecciones generales en diciembre, ya que la investidura del candidato del PP han despejado el panorama... por ahora, puesto que no son descartables elecciones en mayo del año próximo, si Rajoy no consigue apoyos para sus planes de gobierno (presupuestos, más recortes, reforma de pensiones...) En lo demás creo que no he estado demasiado desnortado. El PSOE sigue en horas bajas y aparece dividido en dos, según el devenir de los acontecimientos, que no en su estructura, ya dividido por las federaciones. Las malas maneras de "ambos bandos" están dejando por los suelos la imagen del partido.

El PSOE solo tenía dos caminos, a la luz de los resultados electorales de junio (mucho peores que en diciembre y mejores para el PP, desbaratando un posible acuerdo para un gobierno de izquierdas, pues los números no cuadraban): o votar no al candidato del PP (con lo que íbamos de cabeza a unas terceras elecciones que darían más votos y escaños al PP y menos al PSOE) o abstenerse para evitar elecciones. Esta última creo que era la menos mala opción. Mala por las consecuencias que ha traído de división interna más agudizada y por los ataques de los demás grupos. Y menos mala por permitir que haya tiempo con el que poder recomponer su situación interna. Lo negativo es la forma en que lo han hecho los antiguos sostenes de Pedro Sánchez, los que le han descabalgado de mala manera, y, para colmo, apareciendo como aliados de los poderes económicos, interesados en que repitiera Rajoy.

Pedro Sánchez quedó como víctima de una conspiración o golpe interno, pero con sus pasos posteriores ha demostrado ser no solo el "tonto útil" que habían creído quienes le auparon en las primarias y luego derrocaron al volar por libre, sino un personaje negativo para el partido, al que ha estado engañando sistemáticamente. En la entrevista de Jordi Évole del domingo se levantaron las cartas. Confesó que había pactado con Podemos, el PNV y los independentistas catalanes, a espaldas de la dirección, y al mismo tiempo que abandonaba el acuerdo refrendado por los militantes que participamos en la consulta del pacto con Ciudadanos, mientras en público insistía en el posible gobierno con las dos fuerzas políticas. Llegó a alabar a Podemos, arrepintiéndose de haberles calificado como populistas (¿qué los considera ahora, la verdadera izquierda?). Asumió las tesis "catalanista" de que España es nación de naciones, sin debatirla en el seno del partido (solo la asume por libre el PSC), abriendo paso a las tesis favorables al referéndum independentista (lo del "derecho a decidir" es un timo, si no se quiere la independencia no hace falta consulta, y, además, quienes lo piden no tienen reparos en llevan la pancarta de la independencia en sus manifestaciones) y propugnando una negociación unilateral con los independentistas. Incluso se planteó la abstención en la investidura, pero insistió en el "No, es no", cuando Rajoy pidió más compromiso, eso sí, sin debatirlo tampoco en los órganos del partido. El "bueno" de Sánchez declaró ser un maquiavelo, entre lágrima y lágrima.

En su declaración tras la renuncia al escaño habló de continuar su lucha "para refundar un Partido Socialista autónomo y alejado del PP, un PSOE abierto y unido, donde la militancia haga valer su voz en las decisiones trascendentes de la organización." Sus pasos en estos días demuestran otra cosa. Solo su deseo de poder, un poder que no pudo mantener, pero que quiere recuperar con el apoyo de los afiliados que se han enfadado con el curso de los acontecimientos. Se ha lanzado en una campaña para pedir congreso extraordinario y primarias de forma inmediata. Esta no es la refundación que yo he pedido desde este blog. Es solo un episodio más en la pelea entre dirigentes que tanto daño está haciendo al PSOE. Y sus confesiones en el programa Salvados nos hacen pensar que sus planes pudieran ser convertir al PSOE en una especie de sucursal más de Podemos. Algo que nos repugna a muchos, sobre todo por el trato que han dado al partido esta formación y sus líderes, humillando y maltratando al PSOE durante este año de interinidad en las negociaciones, e incluso aplaudiendo los insultos que, en el debate de la votación de investidura, profirieron los portavoces de ERC y Bildu.

Desde el "otro bando" tampoco lo están haciendo bien, precisamente. La postura de la gestora, órgano excepcional y transitorio, asumiendo algunas veces competencias de los órganos estatutarios les resta legitimidad y credibilidad. Pero, viendo su composición, no podía esperar demasiado rigor. El día en que fueron elegidos posaron muchos de sus componentes con una amplia sonrisa, algo que demostraba que nos encontrábamos más en una lucha por el poder, que por encauzar unas soluciones excepcionales y duras para un gran problema. Su misión es preparar un congreso, no dirigir el partido de "forma normal". Creo que ese congreso debe ser el de la refundación. Donde se debata sosegadamente un programa político y luego se elija la dirección que lo lleve a cabo. Sin prisas, pues hay tiempo (ya que no hay elecciones en diciembre, como era temible), pero sin pausa, no prolongando más de lo debido la provisionalidad.

Y eso debe hacerse en interés del partido, no de algunos dirigentes en concreto. He leído hace poco que Felipe González le dijo al presidente de la gestora, Javier Fernández, que él debía sacrificarse ahora, ya que Susana Díaz era el futuro. Se equivoca Felipe. Susana Díaz, la que promocionó a Sánchez para lo mismo, para que le preparase el camino a la secretaría general "en el futuro", no goza ya de buena imagen. Muchos han entendido los métodos que ha usado siempre para escalar en la jerarquía del partido, al ver lo ocurrido en estas semanas, y con ello se ha ganado la inquina de muchos afiliados. Para colmo, en la federación andaluza ya le están saliendo críticos, que incluso están recogiendo firmas para pedir un congreso extraordinario. Es de las pocas presidentas de comunidad autónoma que tiene el PSOE, pero no debemos olvidar que ganó las elecciones en Andalucía con menos votos y porcenaje que Griñán, el único presidente andaluz que ha perdido unas elecciones (que ganó el PP en 2012), lo que pasó es que el PP se hundió en 2015, quedando segundo, y la presidencia la mantuvo (había sido nombrada por Griñán, al dimitir) al conseguir los mismos escaños y por el pacto con Ciudadanos. Y, encima, en las pasadas elecciones generales el PP volvió a ser el partido más votado en Andalucía (el "efecto Susana" no funciona). No es buena candidata, y como secretaria general responde al perfil de interesados en su propio poder, ajeno a la realidad ciudadana, como ya comenté en anteriores entradas.

A pesar del negro panorama, no creo que el PSOE vaya a desaparecer, como les gustaría a populares y podemitas. El PSOE, además de militantes e historia tiene el mejor pegamento que existe en los partidos: el poder. No es como algunos grupos que han tenido que echar el cierre, porque tenían unas pocas alcaldías y algunos concejales. El PSOE tiene cientos de concejales, diputados provinciales, diputados autonómicos, tiene el gobierno de varias comunidades autónomas, consejeros, directores generales, secretarios... todo un aparato con el que conservar poder, y con ello, mantener viva la organización. La capacidad de unión que tiene el poder ya la comprobó el mismo Pablo Iglesias cuando se celebró (es un decir) el comité federal del PSOE del 1 de octubre y mandó (con la boca chica) romper los pactos con el PSOE: donde no gobiernan pero apoyan (Extremadura, por ejemplo) sí le hicieron caso los "suyos"; donde están en el gobierno y tienen consejerías, direcciones generales, concejalías, etc, le dijeron que ya se lo pensarían. Cualquiera les quita el poder. Pero ese poder, naturalmente, no debe servir para cualquier cosa.

La refundación que necesita el PSOE es tanto de líderes y estructura, como programática, empezando por el orden inverso al que lo he expuesto. Debe redefinir los objetivos de la socialdemocracia de la España del siglo XXI (y en la Europa contemporánea), para que esa parte de los ciudadanos que se consideran de izquierda y centro-izquierda tenga motivos para votar, pues otras fuerzas políticas responden a otras visiones más extremistas que no comparten. Y esos objetivos deben ser los mismos en todo el territorio nacional, sin privilegios ni errores nacionalistas de ningún tipo. No debe caer en la tentación del izquierdismo que ha predicado Pedro Sánchez, pues es la antesala a la fusión por absorción por parte de Podemos y su núcleo dirigente comunista. Los estudios de opinión reflejan esa necesidad. Como el PSOE ha perdido la credibilidad, y pierde apoyos de forma creciente, es necesario replantear muchas cosas esenciales. Y eso se hace con tiempo. Pero tampoco sin perder el tiempo. Ahí está el camino. Espero que quienes tienen responsabilidades cumplan como debe ser.

miércoles, 12 de octubre de 2016

12 de octubre, históricamente polémico


Hace 80 años Miguel de Unamuno tuvo que salir "escoltado" de la Universidad de Salamanca. Fue en un acto del "Día de la Raza" (una de las denominaciones de las celebraciones del 12 de octubre). Hubo discursos embravecidos con el inicio de la guerra civil, convirtiendo ese acto, que además coincidía con la apertura oficial del curso académico, en un mitin fascista, ensalzando "valores patrióticos", las nuevas ideologías nacionalistas y totalitarias, el pasado imperial, y el mismo golpe miliar. Unamuno, que estaba allí como rector, pronunció un discurso contrario a las "tesis" defendidas por los anteriores intervinientes. El general Millán-Astray, el fundador de la Legión, le interrumpió varias veces, gritando consignas políticas y el conocido "¡Viva la muerte!", queriendo intervenir. Unamuno le contestó, todavía más indignado. Algunas de esas frases fueron: 


«Acabo de oír el necrófilo e insensato grito "¡Viva la muerte!". Esto me suena lo mismo que "¡Muera la vida!". Y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. Como ha sido proclamada en homenaje al último orador, entiendo que va dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la muerte. El general Millán-Astray es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de las masas. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como he dicho, que no tenga esta superioridad de espíritu es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor. El general Millán-Astray desea crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por eso quisiera una España mutilada (...)».


Millán-Astray volvió a interrumpir: «¡Muera la intelectualidad traidora! ¡Viva la muerte!». Y Unamuno expresó una de esas frases rotundas que le han hecho célebre: "Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis, porque para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho."


Unamuno había sido uno de los defensores de la República, pero, por la deriva que había tomado ésta, terminó defendiendo el alzamiento militar. Pronto comprendió su error, algo que expresó ese día en el paraninfo de la Universidad de Salamanca. Terminó saliendo de allí entre insultos y amenazas y luego fue depuesto de sus cargos. 


Hoy seguimos viviendo las consecuencias de las diferentes visiones que hay de España, o, incluso, de las pretensiones de dividirla y disolverla. No con métodos tan violentos como los que se sufrieron hace 80 años, afortunadamente, pero no menos polémicos. En un día como el de hoy, 12 de octubre, esas visiones provocan episodios de enfrentamientos entre españoles, de desacato judicial, de enaltecimiento de banderas (de unos o de otros, de colonizadores o de colonizados, de "unionistas" o de "nacionalistas disgregadores"), de himnos, y otros símbolos sin tener en cuenta a los propios ciudadanos, ni sus problemas. Hoy volvemos a cuestionarnos la "esencia" de España y las consecuencias de su acontecer histórico. Y, de nuevo, envueltos en polémicas. Si Unamuno siguiese vivo, seguro que volvería a sentirse decepcionado. 

viernes, 2 de septiembre de 2016

La foto del viernes: investidura fallida


-¿Tiene usted algunos esshhcaños para prestarme? Es que no me salen las cuentassshhh...

-Oiga, a mí no me mire, que yo no pinto nada en esta ceremonia. Que soy el ujier.

-Es que no me quieren, solo Albert. Pedro no me da sus votossshhh, ni el PNV, ni los catalanessshhh, ni los otros canariossshhh...

-Pues haberse trabajado el pacto.

-Si lo he hecho. Hemossshhh presionado a Sánchez hasta la extenuación. Mire cómo me ha ayudado Rafa Hernando, con cuanta "diplomacia", qué derroche de "humildad y flexibilidad".

-Presionando no se hacen amigos, presidente (en funciones).

-Pero ¿ussshhhted me votaría?

-¿Se acuerda que fue usted el que me congeló el sueldo? El lunes, además, mi hija, que estaba en los hoteles, se quedó otra vez en paro. Y... ya le he dicho que yo soy el ujier. Son los otros los que votan. Y hasta Rivera ya ha dicho que lo suyo se acaba hoy.

-¿Cómo? ¿Que Albert ya prefiere a otro?

-Eso parece. Ya estuvo antes con Sánchez y ustedes votaron en contra, así que lo dejaron. Y a usted no le ha prometido amor eterno, hombre.

(Silencio....)

-Mariano, sé fuerte.


miércoles, 27 de julio de 2016

¿Pokémon go? no, Pokémon "gob", la solución a la crisis política actual










Ya que está causando furor el juego de Pokémon go, pongamos de moda el "Pokémon gob" (Pokémon gobierno). Así pronto tendremos jefe de gobierno. ¡Pikachu presidente!

lunes, 27 de junio de 2016

Tras las elecciones, la vida sigue igual


Tras lo sucedido ayer, después del recuento del contenido de las urnas, muchas ideas me han surgido, como a muchos. Hoy me acuerdo de una canción de Julio Iglesias: la vida sigue igual.

Unos que nacen otros morirán 
unos que ríen otros lloraran 
aguas sin cauces ríos sin mar 
penas y glorias guerras y paz 

Siempre hay por quien vivir y a quien amar 
siempre hay por que vivir por que luchar 
al final las obras quedan las gentes se van 
otros que vienen las continuaran la vida sigue igual 

Pocos amigos que son de verdad 
cuanto te halagan si triunfando estas 
y si fracasas bien comprenderás 
los buenos quedan los demás se van. 

Siempre hay por quien vivir por quien amar 
siempre hay por que vivir por que luchar 
al final las obras quedan las gentes se van 
otras que vienen las continuaran 
la vida sigue.... iguaal....

Y también me he acordado de mis reflexiones de hace seis meses, el lunes después a las elecciones de diciembre. No me quiero pasar de pedante, pero no iban nada descaminadas. Lo que sí ha cambiado es que, aunque siguen siendo todos perdedores, algunos lo son más que otros. Y esto es consecuencia de las expectativas. Las expectativas son importantísimas en los análisis del funcionamiento de las organizaciones, y para medir la calidad de su actuación son un indicador de primer orden. De ahí que, aunque se realicen sus fines, si las expectativas no se cumplen, la organización  desemboca en el fracaso.

El PP ha ganado, sin mayoría absoluta de nuevo, pero aumentando votos y escaños. Como pensaba en diciembre, el experimento Ciudadanos, que, para colmo, pactó con el PSOE, ha hecho que votos de derecha vuelvan al redil de Rajoy, para no dividir el electorado y con ello perder poderío. Se mantiene Ciudadanos como cuarta fuerza política, lo que apunta a consolidación, pero son menos decisivos. El PP, a pesar de seguir con los escándalos y la corrupción, vuelve a ser el partido más votado. Su electorado ha votado con miedo a un Podemos, que fue presentado por los medios de comunicación propiedad de la derecha (es decir, todos) como un rival serio, en detrimento del PSOE. Y pensar que les iban a expropiar el piso y les iban a violar a la niña o la monja, tras el correspondiente asalto a la capilla, ha movido el voto conservador al partido "seguro tradicional".Como las expectativas del PP no eran tal altas, salen eufóricos, a pesara de tener que seguir mendigando apoyos para poder gobernar.

El "sorpasso" se ha convertido en "tortazo". Podemos sigue siendo la tercera fuerza política, a pesar de fagocitar a IU, con un Garzón entregado hasta la médula (y con una IU en ruina tras diciembre). Las encuestas pronosticaban (hasta las de pie de urna del mismo día de las elecciones) el adelanto de los "morados" al PSOE. Quienes no tengan claro que las encuestas se manipulan en beneficio de quien las encarga, es más ingenuo que Calimero (aquel pollo de los dibujos animados). Esas encuestas las encargan los medios de comunicación, y todas obedecían a una estrategia: favorecer a Podemos para cargarse al PSOE. Incluida la del CIS, también en manos de la derecha gobernante. Pero, ay, los ciudadanos no se han dejado influir en demasía. El voto del PSOE ha permanecido más o menos fiel, eso sí con perdidas respecto a diciembre, socavando el suelo electoral. Pero Podemos ha perdido votos, muchos más que los socialistas (más de un millón), a pesar de absorber a los comunistas. Solo "triunfan" con el nacionalismo (Cataluña y Euskadi), como si la izquierda fuese nacionalista. De pena. Anguita no ha dicho nada desde ayer, cuando la sonrisa (lema de campaña de Podemos) se les tornó pesadumbre en los rostros de los comparecientes. Las expectativas del sorpasso y de acabar con el PSOE han terminado convirtiéndose en monumental fracaso. Querían tocar el cielo, y lo que han tocado es techo, techo electoral, a la luz de los resultados.

El PSOE sigue vivo y coleando. Aunque adolece de las mismas taras que antes. La vida sigue igual. Se convirtió en el centro de todos los tortazos, cuando debió quedarse al margen, por la posibilidad de asumir la presidencia del gobierno. Desde derecha a izquierda nos han asaeteado sin piedad. El ganador de esa contienda ya sabemos quién ha sido: Rajoy, el que se quedó esperando acontecimientos, mientras las "izquierdas" se devoraban entre ellas, intentando pactar. Ya me lo temía en diciembre. Y estaba claro que era al que menos le interesaba que se repitieran las elecciones, como sí porfiaron Podemos y el PP, reeditando una nueva "pinza". Como el PSOE tenía peores expectativas, su fracaso se convierte en dulce "victoria": los que querían destruirlo son los que han sucumbido.

Pero el PSOE, como decía, sigue manteniendo sus taras. Sigue sin conectar con una parte de los ciudadanos que fueron duramente castigados por la crisis, esos que han optado por radicalismos de izquierda o derecha, como en la primera mitad del siglo pasado, esos que han ganado en Gran Bretaña. Hace años que vengo insistiendo en la necesaria respuesta a la crisis también institucional que vive España y lo dije en la Conferencia Política que celebró el partido en 2013. Parece que el inmovilismo pétreo de una organización con sólidos poderes territoriales hace imposible la necesaria renovación de personas, ideas y políticas dentro del PSOE.

El caso de Andalucía ha sido sonado. El PSOE ha perdido las elecciones. O más bien Susana. Ya que todo lo que se hacía, nos decían, era gracias a Susana. El PP ha ganado en todas las comunidades salvo Cataluña y Euskadi, y ha empatado en Navarra. Y eso es un freno a Susana, que había alzado en volandas a Pedro Sánchez para la secretaría general, esperando que fuese su "segundo de a bordo". Su suerte ha sido que Podemos, liderado por el tándem Gordillo-Cañamero-Teresa Rodríguez, con Bódalo de guardia de corps, ha asustado al electorado. Sus métodos son aquí (no en Madrid y otras zonas) demasiado conocidos. Ocupar tierras (las públicas solo, no las de los caciques), asaltar supermercados, apoyar a los presos de ETA y montar grescas no era el mejor pasaporte para la gloria. Y seguro que muchos comunistas, de los de siempre, se han quedado en casa con tal de no votar a Podemos, un partido que los ha despreciado. Pero el PSOE, a su pesar, pierde. El varapalo merece una reflexión seria en el PSOE andaluz, gobernante desde 1982.

El panorama nos deja de nuevo en la incertidumbre, sin mayorías nada claras. ¿Veremos unas terceras elecciones? La mayoría dice no. Que no se soporta un año con gobierno interino, con el futuro que nos acecha, con una Europa todavía conmocionada por lo de Gran Bretaña y la crisis sin solucionar. Por ahora sigue sonándome la canción de Julio Iglesias. Unos ríen y otros lloran. Penas y glorias, guerras y paz. La vida sigue igual. ¿Hasta cuándo?



sábado, 25 de junio de 2016

Jornada de reflexión, en segunda vuelta


Aquí nos vemos, tras seis meses, de nuevo reflexionando en plena canícula veraniega. De las encuestas no me fío, pero, por si acaso, pensadlo... y que no os pase lo que a muchos británicos. No os vayáis a arrepentir después de votar. Que el lunes ya no tiene remedio... y así nos encotramos.


viernes, 4 de marzo de 2016

La foto del viernes: Iglesias tiende la mano a Sánchez


"A veces las discusiones más agrias preceden a los momentos más dulces, ojalá después de esta noche el acuerdo al que lleguemos pueda llamarse el acuerdo del beso". Así ha terminado Pablo Iglesias su intervención en el debate de la segunda votación de investidura de Pedro Sánchez. Para terminar votando que no, como otros grupos. Pablo había dicho antes en los medios que Podemos iba "a seguir tendiendo la mano al PSOE". Me temo que ésta es la manera de tender la mano: echar la mano al cuello a Sánchez. Iglesias no quiere un gobierno con el PSOE, quiere superar al PSOE en la zona de la izquierda para exigir la presidencia del gobierno y los ministerios que le interesan. No me fío de que quieran un pacto del beso, quieren estrangular al PSOE. Saben que no había posibilidad de mayoría de izquierda. Contar con los independentistas, de izquierda, pero también de derecha (y corruptos y neoliberales), era imposible, por las líneas rojas del referéndum para la independencia de Cataluña, incluyendo a Euskadi también, no lo olvidemos (las comunidades donde Podemos es rehén del independentismo por asumir sus votos). Y todo esto es una treta para conseguir elecciones anticipadas. Como me temía, los problemas de la gente no importan, importan los cargos. Todo sigue igual y vuelve a empezar el baile.

jueves, 25 de febrero de 2016

Pactos y no pactos


Esta tarde, mientras estaba en la cocina, sonaba de fondo la voz de Belén Esteban en la televisión. La voz en grito, pues es la costumbre de esta señora y los demás "contertulios" de los programas de Telecinco donde participan (casi a todas horas del día, por cierto). El griterío es lo normal, ya que de alguna forma tienen que concitar la atención de la gente, pues de argumentos no andan precisamente muy sobrados. Pues bien, cuando alzó la voz la "princesa del pueblo" una sonora ovación de aprobación sonó entre el público asistente. Entonces pensé: "así está España". 

Viene esto a cuento de las negociaciones entre los diferentes partidos para conseguir pactos de gobierno, de investidura, de legislatura... o lo que sea. Mucho griterío en los medios de comunicación, incluida internet con sus "redes sociales", pero ninguna voluntad de llegar a acuerdos que consigan un gobierno mínimamente estable. 

Al alcanzar un pacto el PSOE con Ciudadanos, el resto de los (presuntos) aspirantes  a pactar a cuatro bandas (Podemos, IU y los demás) se han lanzado al cuello de los pactistas. Han llegado a sacar trapos sucios del pasado (por ejemplo, las declaraciones mutuas de los dos partidos de pacto, descalificatorias), cuando ellos también han descalificado al PSOE, con el que supuestamente querían pactar, en la misma campaña electoral pasada, e incluso después, pues las redes sociales siguieron siendo campo de batalla contra el partido de Sánchez, sin un día de tregua siquiera. ¿Qué voluntad de pactos podía ver nadie cuando te estaban atacando con saña cada hora del día, por ejemplo diciendo que el PSOE era la derecha? ¿Y qué sentido tenía querer pactar con esa "derecha disfrazada" y luego sentirse como la amante despechada en el último momento antes de la boda? Paparruchas, o mejor, griterío al estilo "Sálvame" para seguir buscando el aplauso fácil del público.

Ayer la "Secta" (la Sexta TV) lanzaba su campaña contra el PSOE y Ciudadanos, dando altavoz a los que decían que el pacto era un fracaso porque los números no sirven para conseguir el gobierno, y sin leer siquiera el contenido del pacto. Destacando tanto a Podemos, como al PP (aliados por la confluencia de intereses en este momento). Y tienen razón los que se fijan en la aritmética. Pero olvidan que los números son tercos. El PSOE (89 diputados) más Ciudadanos (40) suman 129 votos, lejos de la mayoría absoluta del Congreso (176). Pero el PSOE, más Podemos (65 diputados), más IU (2), más Compromís (4), son 160. Y tampoco se consigue esa mayoría. Así que ambas posibles coaliciones o pactos de investidura o de gobierno, estaban abocados al fracaso. Digan lo que digan. ¿O es que pensaban que los independentistas se iban a sumar sin conseguir la promesa de trocear España? Hay tantos intereses encontrados que es difícil llegar a un punto de encuentro, aunque eso fuese posible, como nos demuestra la historia. Recordemos lo que hacían los italianos tras la Segunda Guerra mundial: para evitar que el partido comunista se hiciese con el poder se aliaban partidos de muy diferente pelaje, formando distintas coaliciones de gobierno. Ese era su interés común y lo ponían por encima de todo. Y lo consiguieron, impidiendo que gobernase el PCI, llegando hasta su disolución, tras la caída del Muro de Berlín. Quienes quisieran cambiar las cosas, impidiendo que el PP volviese a formar gobierno, lo tendrían fácil buscando el interés común. Pero los intereses particulares han primado. Esto es España y no Italia.

Mucho griterío, mucha pose de dignidad atacada o de dama ofendida, pero todo fuegos artificiales. Ya se sabía que, tanto PP como Podemos, quieren nuevas elecciones, pues confían en mejorar resultados. Y no se cortan en decirlo... aunque también digan lo contrario. Como pasa en el dichoso programa donde salen (y gritan) Belén Esteban y su coro de "vips". Me temo que ese será el resultado de todo esto: fracasos en la votaciones de investidura, y en junio elecciones. El griterío, mientras tanto, seguirá, con los actores y actrices de la comedia del nuevo "Sálvame" en escena. Y los problemas de la ciudadanía olvidados en un cajón. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

La resaca electoral: sí, pero no


El día de hoy está siendo denso, denso en declaraciones y análisis de todo tipo. Cada uno hace el suyo, según los resultados obtenidos y, esta vez, en lugar de presentarse como ganadores todos, son perdedores. Perdedores porque, aunque el PP es el partido más votado, pierde millones de votos y la mayoría que le aseguraba el gobierno. El PSOE pierde también votos y escaños, aunque salve los muebles por seguir siendo segunda fuerza política (a pesar de lo que pronosticaban las últimas encuestas). Podemos, aunque logra entrar en el Congreso, no gana la partida como esperaban, ni consiguen la "remontada" que le pronosticaban los medios interesados en colocarles en segundo lugar. Ciudadanos por lo mismo, y por quedar cuartos gracias a que el voto de derecha no ha abandonado al PP, asustados ante el panorama que se avecinaba y porque ya declararon que apoyarían a otros con su abstención. IU ya que está en vías de extinción, al ser superada ampliamente por los que un día la dejaron al considerarla demasiado burocratizada. Los nacionalistas, porque dejan de ser los árbitros de la vida política cuando no hay mayorías. En fin, que "sí, pero no". Todos han conseguido objetivos, pero no el "ansiado objetivo". 

Esto está provocando movimientos complejos. El PSOE ha vuelto a ser el objeto de deseo de los demás, a pesar de su mal resultado. Puede hacer posible coaliciones que sostengan gobiernos. Unos piden la "gran coalición" con el PP para asegurar "la estabilidad". Otros lanzan la idea de una coalición "de izquierdas" para echar a Rajoy de la Moncloa. Pero, me pregunto (y les pregunto) ¿el PSOE no es de derechas? ¿cómo va a ser el núcleo de un pacto para llevar "al coletas" al gobierno? Vemos incluso juegos malabares con los datos electorales que suenan a sarcasmo tras los insultos recibidos por el Partido Socialista de los que ahora quieren ser sus socios. 

Los cantos de sirena se suceden y se van a repetir en los próximos días, ya que la aritmética es tozuda y no salen las cuentas claras para formar el próximo gobierno. Y es el PSOE el que tiene más que perder en caso de ceder a la tentación (o a las tentaciones). Lo tiene difícil Pedro Sánchez, pues haga lo que haga le perjudica. Tras el batacazo de las elecciones de 2011, el partido no se recupera. Zapatero debió disolver el parlamento en 2010, en lugar de tomar medidas dolorosas y alargando la legislatura, con lo que preparó el terreno para la victoria de la derecha y fue provocando la pérdida de la credibilidad en el electorado de izquierda. Para colmo, en este tiempo sus dirigentes no han sabido conectar con el sentir de la calle, enrocados en la defensa de sus poderes internos. Mal panorama, que se agrava con este resultado. Y con las trampas recién colocadas a su paso.

El parlamento se asemeja a la situación italiana después de la guerra mundial, con la diferencia de que allí se ponían de acuerdo para impedir al partido comunista gobernar. Aquí, hasta ahora y por lo visto en campaña electoral, el acuerdo era para impedir un buen resultado de los socialistas. En estos momentos Podemos ya no ve como apestados a éstos, pues le harían falta para "tocar el cielo", algo que el electorado le ha negado con sus votos. E incluso el PP le estaría tirando los tejos para no impedir que forme gobierno Rajoy. Ya han dicho que no, con lo que la inestabilidad está asegurada. Y con ella una hipotética nueva convocatoria electoral anticipada, después de que pasen dos meses sin que un candidato a presidente del gobierno obtenga la investidura. 

Lo que sí tengo claro es que ese conglomerado financiero-empresarial que se formó en torno del PP con Aznar en el gobierno, no va a permitir que esto dure mucho. Las pérdidas de hoy en la bolsa auguran mal futuro para sus intereses. Ya potenciaron a Podemos para hacer daño al PSOE, desde el grupo Planeta (propietario de Antena 3 y La Sexta) y lo han conseguido, pero son  un peligro para el sistema (solo valen para sustituir al PSOE como principal partido de la oposición, ya que no tiene expectativas reales de gobernar por sí solos, pues dan pánico por su "alma chavista"). Y han dado mimitos a Ciudadanos sin pasarse, por si Rajoy hundía al PP, cosa que no ha ocurrido. Pero este partido no convence aún y no lo van a seguir manteniendo. El voto de derecha volverá al PP sin competencia, y, por ello, ya les veremos menos en los medios, sobre todo, si hay adelanto electoral. Harán como con UPyD, que los llevaron en volandas, creyendo que harían daño a los socialistas, por ser su fundadora antigua dirigente del PSOE, y luego los han dejado en la estacada, cuando comprendieron que solo hacían daño electoral al PP.

Complicado panorama tenemos, sobre todo si lo vemos desde el punto de vista de la izquierda, pues es mayoritario su voto, pero no tiene resultados prácticos gracias a la división y los enfrentamientos. Lo que en el futuro inmediato vaya a pasar lo iremos viendo poco a poco. Por lo pronto, y como nunca me ha gustado ejercer de profeta, no voy a hacer pronósticos, y me quedo con la lúcida película de los Monty Python, La Vida de Brian. Esos sí que lo veían claro.


sábado, 19 de diciembre de 2015

Reflexionando, que es gerundio


Ya que nos obligan con prohibiciones de publicar encuestas (como si no supiésemos todos que están manipuladas en beneficio de quienes las encargan) unos días antes de las elecciones, o con la terminación de la campaña electoral con un día de por medio sin pedir el voto (otra cosa es que la gente, sobre todo en las redes sociales, siga con sus mensajes, muchos de ellos claramente electorales), con la llamada "jornada de reflexión" (como si fuese ese el único día en que debemos pensarnos el sentido de nuestro voto y en los demás podemos opinar o inclinarnos por una opción política sin ton ni son, algo que nos indica cual es la opinión que tienen nuestros gobernantes sobre los que componemos el pueblo llano y "soberano"), pues me pongo a reflexionar. ¡Qué remido!







Y mañana votaré, como es mi derecho.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Mi incorporación al colegio de abogados


Hace un par de semanas comentaba uno de los viejos vicios de la vieja y la nueva política, pues afecta a todos los partidos: el de inflar el curriculum. Y, de paso, mencionaba mi caso, al hilo de la publicación de la trayectoria profesional de una dirigente de Ciudadanos de Córdoba. Ésta era presentada como abogado, cuando en el censo de letrados del Consejo General de la Abogacía Española aparece como "no ejerciente", y, por tanto, no puede usar la denominación "abogado", a pesar de estar colegiada, por estar reservado este uso, de acuerdo con la normativa vigente, solo a los ejercientes. Decía entonces que también era mi caso, que yo también me encuentro entre los "colegiados no ejercientes", y, por ello, ni se me ocurre emplear el término abogado para referirme a mi profesión.

El verano pasado solicité mi ingreso en el Colegio de Abogados de Lucena (Córdoba). Como el año 2014 terminé la Licenciatura de Derecho, me encuentro en la situación que recoge la Ley 34/2006 de acceso a las profesiones de abogado y procurador de los tribunales, en su disposición adicional octava y disposición transitoria (modificadas por la reforma introducida por la ley por la 5/2012 de mediación en asuntos civiles y mercantiles). Gracias a estas normas no me afecta el sistema diseñado en la Ley para acceder a la profesión de abogado, que tantas críticas suscitó entre quienes a la entrada en vigor todavía cursaban los estudios de la Licenciatura de Derecho, en lugar de los del Grado: prácticas externas y examen de acceso, previa realización de un curso de práctica jurídica o máster. El requisito era que tenía que ser licenciado y colegiarme, ya fuese como ejerciente, o como no ejerciente, antes de que pasasen dos años desde que estuviese en condiciones de solicitar el título de licenciado. 

No esperé, por tanto a que expirase el plazo. Por suerte soy licenciado y no graduado, ya que aproveché la oportunidad de acabar los estudios antes de extinguirse los planes de licenciatura (ya agotados). Y, aunque no tengo intención por ahora de dedicarme al ejercicio libre de la profesión de abogado, no quería dejar cerrada la puerta para hacerlo en cualquier momento del futuro, sea al plazo que sea. Así que, tras consultar las condiciones de colegiación de varias corporaciones, me incliné por solicitar mi incorporación como no ejerciente al Ilustre Colegio de Abogados de Lucena, una organización colegial que se hizo famosa por el alto número de colegiados que acogió en el primer plazo que hubo para inscribirse y eximirse de los nuevos requisitos de acceso, tras la entrada en vigor de la Ley. El que las cuotas a pagar fuesen sensiblemente menores que en otros colegios profesionales hizo que lloviesen las solicitudes de inscripción. Además, como no es obligatorio inscribirse en el colegio profesional del ámbito referido al domicilio de residencia, sino solo estar colegiado, muchas solicitudes de incorporación de toda España, e incluso del extranjero, hicieron que el Colegio de Abogados de Lucena fuese uno de los de mayor afiliación en toda España. En 2013 pasaban de 6.000, y mi número de colegiado ya es el 13.578. 

Cuando escribí el anterior post sabía de mi incorporación por una llamada telefónica que hice a la sede de Lucena, y por consultar el Censo del Consejo General de la Abogacía. Hoy me ha llegado el certificado de incorporación que dice: 


Así que, aunque ahora no pueda definirme como "abogado", en cualquier momento futuro podría dedicarme al ejercicio de la profesión, sin otros requisitos que obstaculicen dicha opción. Por ahora seguiré prestando mis servicios en la Administración pública, y presentándome a oposiciones hasta que obtenga la deseada plaza como funcionario. Pero tampoco descarto que algún día me dedique a la muy noble profesión para la que, en su día, hace años, me incliné a estudiar Derecho.

viernes, 4 de diciembre de 2015

La foto del viernes: la estatua de Adolfo Suárez


La campaña electoral ha empezado. Las de las elecciones generales del día 20. Aunque nos parezca mentira, pues llevamos de pre-campaña desde que acabó la campaña electoral anterior, la de las elecciones en Cataluña. Como estábamos de campaña o pre-campaña desde que acabó la de las elecciones municipales y autonómicas. Y también desde que acabó la de las elecciones andaluzas. Y... bueno, como llevamos este año electoral que pronto llegará a su fin, aunque no lo parezca. Así que todos los políticos se han lanzado al ritual de la cartelería, los mítines, las sonrisas, etc. Mariano Rajoy se ha sacado una foto con la estatua de Adolfo Suárez que está en Ávila. Nos dicen que es porque no quiere que Albert Rivera, el de Ciudadanos, se apropie de la figura del presidente fallecido. Que él es el heredero del primer presidente constitucional tras la muerte de Franco. Es curioso que ambos líderes políticos se refieran a un personaje del pasado, cuando nos venden un futuro, presuntamente, mejor. Uno porque ya tuvo al hijo de Suárez como candidato de su partido en las elecciones autonómicas de Catilla-La Mancha. El otro porque promete una segunda transición (como, por cierto, ya prometió, y no cumplió, Aznar). No pensarán que sus propuestas sean lo suficientemente atractivas por sí mismas para conseguir el voto ciudadano. Pero hacerse una foto con una escultura lo hace cualquiera, yo mismo me la hice con la de Suárez en Ávila el pasado verano... y no me considero ni heredero del ex-presidente, ni protagonista de ningún cambio (presuntamente) novedoso. Mejor que se esfuercen en ofrecer soluciones eficaces y justas para nuestros problemas y se olviden del pasado. Que dejen a la Historia en paz.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Vieja nueva política


Muchos estarán pensando que en los últimos tiempos se ve poca política en el blog. Tienen razón. Dedico poco tiempo a la política en estas páginas web, a la luz de lo que veo en el mundo actual, sobre todo en España. Ya dejé hace tiempo de ejercer cargos públicos, aquejado de cierto cansancio, y lo que se dirime últimamente en el mundo político me provoca poco entusiasmo. Parece que en lugar de nuevas propuestas, de ideas basadas en la ideología para solucionar los problemas que padecemos (o mejor, que nos ha ocasionado), de medidas concretas, diferentes según el ideario político de cada cual, con las que afrontar las necesidades de la ciudadanía, los políticos (hombres y mujeres) buscan más el salir en los medios ya sea bailando, cantando, escalando una montaña, subiendo en globo, lanzándose en paracaídas, luciendo palmito, pareciendo el más guapo, el más simpático, el más divertido, la más sexy, cocinando mejor, todo buscando más minutos en antena con los que encandilar a un electorado perplejo y cabreado que no ve propuestas serias que remedien su situación en esta crisis que no cesa y que ha sido la excusa para mutilar derechos conquistados tras años de lucha. Yo entré en política hace muchos años para otra cosa, para cambiar el mundo, para mejorar la vida de mis congéneres y buscar más justicia social, no para la farándula y el espectáculo.


Ningún  partido se libra de semejante espectáculo, ni los tradicionales ni los llamados emergentes. Incluso hábitos que se consideraban propios de la "antigua política" están reproduciéndose en los nuevos servidores públicos o en los que aspiran a serlo tras las numerosas elecciones que estamos viviendo esta año que está a punto de terminar con las elecciones generales. Es el caso del curriculum inflado que han usado muchos anteriores políticos para dar lustre a una trayectoria, que en realidad no tenían.


Recordemos el caso de Elena Valenciano (PSOE), que presumía de estudios de Derecho y Ciencias Políticas, carreras que no había terminado. El de Moreno Bonilla, el presidente del PP de Andalucía, que cada vez que se presentaba a unas elecciones y tomaba posesión del cargo alegaba estudios diferentes (como Administración de Empresas, por ejemplo) y ha estudiado después protocolo en una universidad privada. O el de Tomás Burgos, secretario de estado de la Seguridad Social con el PP, que presumía de médico sin haber acabado sus estudios.


Entre los practicantes de la nueva política también encontramos ejemplos de curriculum inflado. Recordemos el caso Monedero (Podemos), que apuntó colaboraciones inexistentes con ciertas Universidades. O el de la "número dos" de Manuela Carmena en el ayuntamiento de Madrid (uno de los ayuntamientos "del cambio"), que presumió de Jefa de la Secretaría del Tribunal de Cuentas (cuando era secretaria de una consejera de dicho tribunal propuesta por IU).

Por el otro lado también hay sonoros casos de "inflación curricular". Está el asunto reciente de César Zafra, coordinador de Ciudadanos en Madrid. Entre otras "exageraciones" ha publicado que era abogado, cuando solo estaba inscrito en el Colegio de Abogados con el carácter de "No ejerciente", no pudiendo usar, de acuerdo con la ley sobre el acceso a las profesiones de abogado y procurador de los tribunales y el estatuto de la abogacía, el título de "abogado", pues solo está reservado a los "ejercientes"


También hace poco nos hemos enterado de que en Córdoba el partido de Albert Rivera ha elegido nueva coordinadora, Beatriz Naranjo, en sustitución del candidato a la alcaldía José Luis Vilches. Las agencias nos la presentan como "casada, es madre de tres hijos y de profesión abogada". Como hace poco yo también he tramitado mi colegiación, me dispuse a buscar a la nueva coordinadora de C´s en el Censo de Letrados del Consejo General de la Abogacía de España (que cualquiera puede ver en internet), para ver dónde estaba colegiada. Solo me aparecieron dos "Beatriz Naranjo", una en Madrid, y la otra inscrita en el Colegio de Abogados de Lucena (como yo), BEATRIZ DE LAS NIEVES NARANJO MONSALVE, como "No residente" (como yo), y... ¡oh, sorpresa! como "No ejerciente" (como yo). Con ese nombre (aunque sin "De las Nieves") aparece en Facebook y en su información indica que trabaja en Andalucía Orienta. Las fotos coinciden con la que aparece en la noticia de la agencia. Si es la persona que está incluida en el Censo de Letrados como "No ejerciente" no podría utilizar el término abogado como la denominación de su profesión. Como no puedo tampoco hacerlo yo (y no lo hago, claro). Pero puede que sea un error del censo, o del colegio de abogados, que no haya facilitado la información correcta, o ésta no esté actualizada, puede ser. Mas, si no es así, sería otro caso de curriculum inflado, como el de su compañero Zafra.

Muchos casos vemos de falta de veracidad en las informaciones. Muchos casos vemos de actuaciones en los "líderes" políticos, que priorizan el espectáculo o la difusión mediática, en detrimento del discurso sereno y la propuesta racional. La nueva política es demasiado vieja.