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jueves, 16 de marzo de 2017

Radares y multas


Los radares son un medio para detectar excesos de velocidad en nuestras carreteras, y para probar la infracción que será sancionada con la multa correspondiente, con la medición y la foto que realizan. En estos días se está comentando que uno de esos dispositivos que más infractores ha "cazado" (de lo que se ha derivado un número importante de multas) está en Córdoba. Concretamente en la conocida Cuesta del Espino, en la autovía de Andalucía, una zona de curvas y cuestas, donde hay tres radares fijos instalados. El que más "más multas pone" es el del kilómetro 417 de la autovía, dirección Córdoba, que el año pasado registró con su cámara 80.582 infracciones sancionadas con multa. Una de esas fue para mí, concretamente en diciembre del pasado año, cuando me dirigía a Córdoba. 

Está situado este radar a poco antes de entrar en una cuesta abajo, con una primera curva pronunciada, con la señal de limitación a 80 km/hora cerca de la curva. Vas a 120 y de golpe tienes que frenar y ponerte a 80. Eso me pasó a mí, que estaba frenando, cuesta abajo, y "me pillaron" a 103 km/hora, como se ve en la foto del radar, donde se aprecia claramente la luz de frenado. Si circulas por allí habitualmente seguro que levantas el pie del acelerador cuando te vayas acercando (aunque todavía no veas la señal), pero si no eres un fijo de esa autovía, puede pasar como me pasó a mí, que, aunque frenes, el radar te pille sin ir todavía a 80. Y foto que te cae, que unos días más tarde te notificarán con el inicio del expediente sancionador.

Esa autovía se construyó para la Expo 92 y se desecharon otras alternativas por aquel tramo, por las prisas y los costes. Es una zona con frecuentes accidentes de tráfico, por lo que está justificada la limitación de velocidad. La solución no es esa, sin embargo. Se debería ejecutar otro trazado para salvar ese desnivel entre terrazas fluviales que no presentase esas curvas y cuestas tan peligrosas, y que tanto dinero cuesta al conductor, a bases de tantas multas, como para ostentar ese nefasto récord sancionador. Los gobiernos pasan (del PSOE y del PP, la autovía es del Estado, no de la "pérfida recaudadora" Junta de Andalucía) y no se acomete la necesaria reforma. En fin, que me temo que tendremos que seguir pagando multas para paliar el déficit y la deuda pública. O tener buena memoria y levantar el pie antes de que estemos cerca de la dichosa señal y el aparatito. Al menos, tras el disgusto de la multa, eso seguro que me pasa a mí.

martes, 20 de diciembre de 2016

Los discapacitados y sus trabas para contraer matrimonio


Hace unos años comentamos la intención del gobierno de Rajoy, siendo ministro Ruiz Gallardón, de implantar el "divorcio notarial". Me extrañaba (o más bien comentaba con sarcasmo) esa idea de facilitar el divorcio en un gobierno claramente confesional, y que, por ello, debiera estar en contra del divorcio. Lo achacaba más bien a los intentos de buscar nuevos "nichos de negocio" a los notarios (como también se los estaban buscando a los registradores, los colegas de Rajoy) tras la pérdida de ingresos por la crisis, sobre todo inmobiliaria.

Reformaron el Código Civil para, por ejemplo, permitir que los notarios pudiesen celebrar los matrimonios, además de los jueces, alcaldes, concejales y funcionarios diplomáticos y consulares en el extranjero. Ahora nos hemos enterado, por una denuncia de las federaciones de asociaciones de discapacitados, que las reformas legislativas han ido más allá. Concretamente reformaron también el Código Civil para cambiar el artículo 56, relativo al expediente necesario para acreditar que se tienen los requisitos legales para contraer matrimonio. En él han incluido un párrafo enormemente polémico. Dice así: "Si alguno de los contrayentes estuviere afectado por deficiencias mentales, intelectuales o sensoriales, se exigirá por el Secretario judicial, Notario, Encargado del Registro Civil o funcionario que tramite el acta o expediente, dictamen médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento."

Antes (todavía en la regulación actual, pues hasta junio de 2017 no entra en vigor la reforma) decía así: "Si alguno de los contrayentes estuviere afectado por deficiencias o anomalías psíquicas, se exigirá dictamen médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento." Una normativa que puede ser dudosa, pero que no ha provocado conflictos de consideración, pues solo hace referencia a deficiencias psíquicas que pueden viciar el necesario consentimiento. 

Con la nueva redacción los discapacitados sensoriales han puesto el grito en el cielo, pues les afecta de lleno, exigiéndose, por ejemplo, que quien padezca sordera necesite el dictamen para casarse, cuando esa deficiencia no afecta al consentimiento matrimonial que ha de prestarse. Lo mismo le pasará a un ciego. Además de ser dudoso eso de las deficiencias intelectuales. Aquí el legislador se ha pasado de rosca, presumiendo la invalidez del consentimiento para todos los discapacitados no físicos. Algo arcaico y contrario a los derechos de personas, que, aunque tengan taras (¿y quién no las tiene? yo tengo gafas por deficiencia visual y plantillas en mis pies) y por ello son clasificados como discapacitados (no inválidos, que tiene una connotación negativa), sí pueden gobernarse con la misma (y algunas veces con más) autonomía que las personas que son consideradas "normales", incluso aunque esa discapacidad sea intelectual (pensemos, valga el ejemplo, en los grandes profesionales que conocemos por los medios de comunicación que tienen síndrome de Down)

En fin, otra de las brutalidades que trajo como consecuencia la feroz actividad legislativa que padeció el PP antes de las elecciones, para presentarse al electorado con los "deberes hechos",  pero que no les sirvió de nada pues le provocaron la pérdida de la mayoría absoluta. Legislar a toda prisa, a tontas y a locas, trae malos resultados.

viernes, 16 de diciembre de 2016

La foto del viernes: las autopistas ruinosas


En uno de nuestros viajes al Norte de España, hace unos años, teniendo que pasar por Madrid, decidimos entrar en una de las famosas autopistas de peaje que habían diseñado los gobiernos de José María Aznar y que iban a suponer un antes y un después en las infraestructuras de comunicaciones de este país. Queríamos evitar el paso por Madrid y el trastorno que supone entrar posiblemente en la capital. Hicimos un viaje tranquilo. No había casi tráfico, nosotros y unos pocos coches en nuestro sentido y el contrario, en todo el trayecto. Comentamos lo poco rentable que podía ser esa vía, con tan poco uso. No hace mucho ya se oyeron voces sobre las malas cuentas de las empresas concesionarias, y su exigencia de rescate por el Estado, pues las autopistas eran ruinosas para las entidades explotadoras. El nuevo ministro de Fomento ha dicho en estos días que el gobierno tiene intención de recuperar las autopistas, mediante la indemnización correspondiente, que puede suponer unos 5.000 millones de euros. Inmediatamente se han lanzado gritos de protesta: que si se privatizan beneficios y se socializan pérdidas; que si la culpa de esto la tiene el que no haya una verdadera economía de mercado liberal, sino de " capitalismo de amiguetes". Desde un extremo ideológico a otro se pone el grito en el cielo, unos para exigir que los servicios públicos sean gestionados por empleados públicos, otros para que la economía funcione sin interferencias del Estado. Todos arrimando el ascua a su sardina, cuando la realidad no es ni blanca ni negra, tiene muchos tonos grises, es mixta, y presenta muchos elementos que participan de criterios diferentes y hasta contradictorios. Lo que nadie parece darse cuenta es de que el fracaso de estas autopistas de peaje está en que no son necesarias, que solo fueron obras faraónicas diseñadas por megalómanos del poder político. Existen vías rápidas y convencionales que ofrecen servicio al que las necesita, y, por tanto, nadie está dispuesto a pagar por algo innecesario. Como hemos hecho nosotros en los demás viajes que nos han llevado por allí, ir por otros caminos, sin pagar peaje. La ceguera ideológica trae estas consecuencias. Consecuencias que pagaremos todos, con nuevos recortes en lo que sí es necesario para el contribuyente, o con nuevas subidas de impuestos.

sábado, 3 de diciembre de 2016

El regalo de hoy, por mi onomástica


Hoy es San Francisco Javier (y el Día de Navarra, como he recordado otras veces), y como otros años he recibido felicitaciones por mi onomástica. También, como otros años, algunos se adelantaron y lo hicieron en San Francisco de Asís, teniendo que aclarar a más de una y uno la diferencia entre ambos personajes. Quien se adelantó a todos en la felicitación fue mi mujer, Ana, que me hizo entrega, nada más llegar de la cena de todos los viernes en casa de mis cuñadas, de un regalo. Un libro, el libro "En el punto de mira", de Baltasar Garzón. Un libro de más de mil páginas, editado este año, donde el antiguo juez nos cuenta en primera persona los avatares vividos en su paso por la Audiencia Nacional. Veinticinco años de vivencias en el candelero. Seguro que es muy interesante.

Sobre Baltazar Garzón he publicado varias entradas en la también ya dilatada vida de este blog. Un personaje que no deja indiferente a nadie. He manifestado mis desacuerdos con él y también le expresé mi público apoyo por su enjuiciamiento, acusado de prevaricación, por haber iniciado un proceso contra los crímenes del Franquismo, a instancias de Falange Española o Manos Limpias. Lamenté que fuese apartado de la carrera judicial, condenado al declararse ilegales las escuchas ordenadas por el juez de las conversaciones entre los encausados por el caso Gürtel y sus abogados. Está claro que cuando los jueces se ensañan con miembros relevantes del PP, el juez tiene muchas veces las de perder, a diferencia de los casos en que se investigan a otros políticos de otros partidos. Y Garzón ha sido una de las víctimas de la maquinaria aplastante del PP contra sus adversarios. O así lo considera este partido que ha visto varias veces actuar a la Justicia en su contra, en la mano de Garzón (el citado caso Gürtel, el caso Camps... ). No importa que fuese "uno de los azotes de la banda terrorista ETA", como declaró la instructora de la recusación que presentó contra él la Asociación de Víctimas del Terrorismo, en el caso de la financiación de Askatasuna y Batasuna en las herriko tabernas, no. Con él había que acabar. Demasiado protagonismo, un verso suelto, insobornable, contar corriente, como reza el subtítulo de su obra. No le perdonaban que también se hubiese atrevido, a detener al dictador chileno Augusto Piñochet en Londres para traerlo a España y ser juzgado por crímenes contra la humanidad, cosa que impidió José María Aznar con la ayuda de Margaret Thatcher. Recuerdo que en 2010 Izquierda Unida presentó una moción en el Ayuntamiento de Palma del Río, de apoyo al juez ante la suspensión de funciones por el juicio sobre las denuncias de Falange y Manos Limpias, donde el portavoz del PP hizo alusión al caso de las víctimas del Franquismo y también al caso Gürtel y a la acusación de haber cobrado del Banco de Santander por unas conferencias impartidas en Estados Unidos. La campaña contra él estaba en marcha. Los grupos apoyamos la moción, salvo el PP, que se abstuvo acusándonos a los demás de atacar a la Justicia por motivos ideológicos (cree el ladrón que todos son de su misma condición). No pararon hasta quitárselo de encima.


Ayer Baltasar Garzón estuvo en Palma del Río para presentar unas jornadas, organizadas por la Delegación de Cooperación Internacional de ayuntamiento palmeño, donde varios jóvenes estudiantes de ESO viajarán a Granada para recibir formación y debatir sobre Derechos Humanos, en colaboración con la Fundación que preside Garzón, FIBGAR, fundación internacional que centra su actuación en la defensa de los Derechos Humanos y la Jurisdicción Universal. Gracias a esa visita, el libro que me ha regalado Ana cuenta con algo más especial, una dedicatoria de puño y letra del mismo Garzón. 


Dice así: "Para Shevi con el afecto de un hombre del derecho para otro que también vive el derecho y la política entendidos como servicio público y en beneficio de una sociedad más libre, transparente y democrática. Un abrazo. B. Garzón. 2-12-16".

Sin duda, como dije, un regalo muy interesante, y todo un honor que cuente con una dedicatoria, que me ha emocionado también. Mi mujer (en colaboración de una sobrina, Vanessa, que ha conseguido la dedicatoria) ha sabido agradarme con su regalo. Muchas gracias. 

viernes, 4 de noviembre de 2016

Las fotos del viernes: hipocresía en el nuevo gobierno


Ya tenemos nuevo gobierno, hoy han tomado posesión los "nuevos ministros y ministras". Bueno, algunos son nuevos, otros repiten. De entre los nuevos cargos destaca María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y contrincante interna de otra "miembra" (como diría alguna) del gabinete, la vicepresidenta Soraya Sénz de Santamaría. Rajoy ha preferido tener cerca, para tenerlas controladas, a sus dos colaboradoras, seguro que con el objetivo de que se enfríen los roces entre ambas, estando en minoría parlamentaria, como están. Tiempo habrá de comentar sus nuevas trayectorias. Lo que me ha llamado la atención es la ceremonia de juramento o promesa del cargo. Soraya ha prometido. No me sorprende porque Soraya se casó por lo civil dando un disgusto enorme a la jerarquía católica y provocando que el mismísimo arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, se mostrase enfadado cuando el ayuntamiento la nombró hace años pregonera de la Semana Santa. Lógico disgusto por hipócrita nombramiento y por hipócrita pregón.


Cospedal, nueva ministra de Defensa (será por su defensa del PP en el lío de Bárcenas) también ha prometido el cargo. Tampoco me sorprende. O mejor me sorprendería, si fuese coherente. Cospedal también se casó por lo civil y, además, fue madre soltera, por inseminación artificial. Es decir, provocando un aquelarre químico de laboratorio, como definió no hace mucho este procedimiento de fecundación asistida el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. Eso nos podría hacer pensar que en el gobierno hay "liberales" en materia de moral y religiosa, pero no. Cospedal es otra de las que gusta de presumir en actos religiosos (exclusivamente católicos), luciendo mantillas en procesiones. E incluso llegando a portar un Cristo en Semana Santa, en compañía de otros "cofrades", como la vemos en una de las fotos del viernes. Incoherencia a raudales. Hipocresía en estado puro. ¿Dónde está la incoherencia, al prometer siendo devota, o al fingir devoción cuando no se es religiosa? Seguiremos informando, y comentando.

martes, 1 de noviembre de 2016

La necesaria refundación del PSOE


La última vez que escribí en este blog sobre la situación del PSOE fue en septiembre, tras las elecciones gallegas y vascas, y al inicio de la tormenta que ha significado el mes de octubre que acabamos de dejar atrás. Dimisión de miembros de la ejecutiva, comité federal de infarto, dimisión del secretario general, elección de una comisión gestora, nuevo comité federal e investidura de Mariano Rajoy con la abstención mayoritaria del grupo parlamentario socialista y con el voto en contra de una parte, contraviniendo lo acordado por el comité federal, con la previa renuncia a su condición de diputado de Pedro Sánchez, son los hitos de este maremágnum de acontecimientos en el que ha vivido el PSOE  en estos días.

En las entradas mencionadas anteriormente solo me equivoqué en la apreciación de unas más que seguras elecciones generales en diciembre, ya que la investidura del candidato del PP han despejado el panorama... por ahora, puesto que no son descartables elecciones en mayo del año próximo, si Rajoy no consigue apoyos para sus planes de gobierno (presupuestos, más recortes, reforma de pensiones...) En lo demás creo que no he estado demasiado desnortado. El PSOE sigue en horas bajas y aparece dividido en dos, según el devenir de los acontecimientos, que no en su estructura, ya dividido por las federaciones. Las malas maneras de "ambos bandos" están dejando por los suelos la imagen del partido.

El PSOE solo tenía dos caminos, a la luz de los resultados electorales de junio (mucho peores que en diciembre y mejores para el PP, desbaratando un posible acuerdo para un gobierno de izquierdas, pues los números no cuadraban): o votar no al candidato del PP (con lo que íbamos de cabeza a unas terceras elecciones que darían más votos y escaños al PP y menos al PSOE) o abstenerse para evitar elecciones. Esta última creo que era la menos mala opción. Mala por las consecuencias que ha traído de división interna más agudizada y por los ataques de los demás grupos. Y menos mala por permitir que haya tiempo con el que poder recomponer su situación interna. Lo negativo es la forma en que lo han hecho los antiguos sostenes de Pedro Sánchez, los que le han descabalgado de mala manera, y, para colmo, apareciendo como aliados de los poderes económicos, interesados en que repitiera Rajoy.

Pedro Sánchez quedó como víctima de una conspiración o golpe interno, pero con sus pasos posteriores ha demostrado ser no solo el "tonto útil" que habían creído quienes le auparon en las primarias y luego derrocaron al volar por libre, sino un personaje negativo para el partido, al que ha estado engañando sistemáticamente. En la entrevista de Jordi Évole del domingo se levantaron las cartas. Confesó que había pactado con Podemos, el PNV y los independentistas catalanes, a espaldas de la dirección, y al mismo tiempo que abandonaba el acuerdo refrendado por los militantes que participamos en la consulta del pacto con Ciudadanos, mientras en público insistía en el posible gobierno con las dos fuerzas políticas. Llegó a alabar a Podemos, arrepintiéndose de haberles calificado como populistas (¿qué los considera ahora, la verdadera izquierda?). Asumió las tesis "catalanista" de que España es nación de naciones, sin debatirla en el seno del partido (solo la asume por libre el PSC), abriendo paso a las tesis favorables al referéndum independentista (lo del "derecho a decidir" es un timo, si no se quiere la independencia no hace falta consulta, y, además, quienes lo piden no tienen reparos en llevan la pancarta de la independencia en sus manifestaciones) y propugnando una negociación unilateral con los independentistas. Incluso se planteó la abstención en la investidura, pero insistió en el "No, es no", cuando Rajoy pidió más compromiso, eso sí, sin debatirlo tampoco en los órganos del partido. El "bueno" de Sánchez declaró ser un maquiavelo, entre lágrima y lágrima.

En su declaración tras la renuncia al escaño habló de continuar su lucha "para refundar un Partido Socialista autónomo y alejado del PP, un PSOE abierto y unido, donde la militancia haga valer su voz en las decisiones trascendentes de la organización." Sus pasos en estos días demuestran otra cosa. Solo su deseo de poder, un poder que no pudo mantener, pero que quiere recuperar con el apoyo de los afiliados que se han enfadado con el curso de los acontecimientos. Se ha lanzado en una campaña para pedir congreso extraordinario y primarias de forma inmediata. Esta no es la refundación que yo he pedido desde este blog. Es solo un episodio más en la pelea entre dirigentes que tanto daño está haciendo al PSOE. Y sus confesiones en el programa Salvados nos hacen pensar que sus planes pudieran ser convertir al PSOE en una especie de sucursal más de Podemos. Algo que nos repugna a muchos, sobre todo por el trato que han dado al partido esta formación y sus líderes, humillando y maltratando al PSOE durante este año de interinidad en las negociaciones, e incluso aplaudiendo los insultos que, en el debate de la votación de investidura, profirieron los portavoces de ERC y Bildu.

Desde el "otro bando" tampoco lo están haciendo bien, precisamente. La postura de la gestora, órgano excepcional y transitorio, asumiendo algunas veces competencias de los órganos estatutarios les resta legitimidad y credibilidad. Pero, viendo su composición, no podía esperar demasiado rigor. El día en que fueron elegidos posaron muchos de sus componentes con una amplia sonrisa, algo que demostraba que nos encontrábamos más en una lucha por el poder, que por encauzar unas soluciones excepcionales y duras para un gran problema. Su misión es preparar un congreso, no dirigir el partido de "forma normal". Creo que ese congreso debe ser el de la refundación. Donde se debata sosegadamente un programa político y luego se elija la dirección que lo lleve a cabo. Sin prisas, pues hay tiempo (ya que no hay elecciones en diciembre, como era temible), pero sin pausa, no prolongando más de lo debido la provisionalidad.

Y eso debe hacerse en interés del partido, no de algunos dirigentes en concreto. He leído hace poco que Felipe González le dijo al presidente de la gestora, Javier Fernández, que él debía sacrificarse ahora, ya que Susana Díaz era el futuro. Se equivoca Felipe. Susana Díaz, la que promocionó a Sánchez para lo mismo, para que le preparase el camino a la secretaría general "en el futuro", no goza ya de buena imagen. Muchos han entendido los métodos que ha usado siempre para escalar en la jerarquía del partido, al ver lo ocurrido en estas semanas, y con ello se ha ganado la inquina de muchos afiliados. Para colmo, en la federación andaluza ya le están saliendo críticos, que incluso están recogiendo firmas para pedir un congreso extraordinario. Es de las pocas presidentas de comunidad autónoma que tiene el PSOE, pero no debemos olvidar que ganó las elecciones en Andalucía con menos votos y porcenaje que Griñán, el único presidente andaluz que ha perdido unas elecciones (que ganó el PP en 2012), lo que pasó es que el PP se hundió en 2015, quedando segundo, y la presidencia la mantuvo (había sido nombrada por Griñán, al dimitir) al conseguir los mismos escaños y por el pacto con Ciudadanos. Y, encima, en las pasadas elecciones generales el PP volvió a ser el partido más votado en Andalucía (el "efecto Susana" no funciona). No es buena candidata, y como secretaria general responde al perfil de interesados en su propio poder, ajeno a la realidad ciudadana, como ya comenté en anteriores entradas.

A pesar del negro panorama, no creo que el PSOE vaya a desaparecer, como les gustaría a populares y podemitas. El PSOE, además de militantes e historia tiene el mejor pegamento que existe en los partidos: el poder. No es como algunos grupos que han tenido que echar el cierre, porque tenían unas pocas alcaldías y algunos concejales. El PSOE tiene cientos de concejales, diputados provinciales, diputados autonómicos, tiene el gobierno de varias comunidades autónomas, consejeros, directores generales, secretarios... todo un aparato con el que conservar poder, y con ello, mantener viva la organización. La capacidad de unión que tiene el poder ya la comprobó el mismo Pablo Iglesias cuando se celebró (es un decir) el comité federal del PSOE del 1 de octubre y mandó (con la boca chica) romper los pactos con el PSOE: donde no gobiernan pero apoyan (Extremadura, por ejemplo) sí le hicieron caso los "suyos"; donde están en el gobierno y tienen consejerías, direcciones generales, concejalías, etc, le dijeron que ya se lo pensarían. Cualquiera les quita el poder. Pero ese poder, naturalmente, no debe servir para cualquier cosa.

La refundación que necesita el PSOE es tanto de líderes y estructura, como programática, empezando por el orden inverso al que lo he expuesto. Debe redefinir los objetivos de la socialdemocracia de la España del siglo XXI (y en la Europa contemporánea), para que esa parte de los ciudadanos que se consideran de izquierda y centro-izquierda tenga motivos para votar, pues otras fuerzas políticas responden a otras visiones más extremistas que no comparten. Y esos objetivos deben ser los mismos en todo el territorio nacional, sin privilegios ni errores nacionalistas de ningún tipo. No debe caer en la tentación del izquierdismo que ha predicado Pedro Sánchez, pues es la antesala a la fusión por absorción por parte de Podemos y su núcleo dirigente comunista. Los estudios de opinión reflejan esa necesidad. Como el PSOE ha perdido la credibilidad, y pierde apoyos de forma creciente, es necesario replantear muchas cosas esenciales. Y eso se hace con tiempo. Pero tampoco sin perder el tiempo. Ahí está el camino. Espero que quienes tienen responsabilidades cumplan como debe ser.

viernes, 14 de octubre de 2016

La foto del viernes: recuerdos de boda "Correosos"


Muchos se están acordando en estos días, en que ha empezado el juicio oral sobre el caso Gürtel, de aquella fastuosa boda de la hija de José María Aznar, en El Escorial. Una boda "principesca", como nos la presentaron entonces, en plena mayoría absoluta del entonces presidente del gobierno, donde asistió lo más chic del momento. Muchos de los invitados se sentaron en el banquillo de los acusados luego, por diversos casos (incluso invitados internacionales) y ahora también toman asiento en los bancos de la Audiencia Nacional (donde, en otra planta, se juzgan los protagonistas de las tarjetas black de Bankia, con algún que otro asistente a la boda). Hace tiempo dije que aquella boda se parecía al patio de Monipodio, el patio de los ladrones que aparecen en la novela Ronconete y Cortadillo, de Miguel de Cervantes. Y, por las declaraciones de Francisco Correa (otro de los ilustres invitados al enlace Agag-Aznar), cada vez estamos más seguros de que fue algo así. Comisiones a cambio de contratos públicos, dinero en Suiza, financiación ilegal del PP... Eso sí, una declaración bien pensada, con sospechosas exculpaciones (Rajoy) y acusaciones para otros, que dan que pensar en la búsqueda de ayudas "poderosas". Es tan amplio el arsenal inculpador que es imposible negar lo evidente, pero sospechamos que alguien ha sugerido que, ahora que parece que va a haber investidura en la presidencia del gobierno, las "manchas" no salpiquen ese nombramiento. Una declaración "correosa", por su dificultad de sostener en su totalidad, como por quien la efectúa (Francisco Correa). Como resultó "correosa" aquella boda donde nadie se cortó un pelo al presumir de influencias.

miércoles, 12 de octubre de 2016

12 de octubre, históricamente polémico


Hace 80 años Miguel de Unamuno tuvo que salir "escoltado" de la Universidad de Salamanca. Fue en un acto del "Día de la Raza" (una de las denominaciones de las celebraciones del 12 de octubre). Hubo discursos embravecidos con el inicio de la guerra civil, convirtiendo ese acto, que además coincidía con la apertura oficial del curso académico, en un mitin fascista, ensalzando "valores patrióticos", las nuevas ideologías nacionalistas y totalitarias, el pasado imperial, y el mismo golpe miliar. Unamuno, que estaba allí como rector, pronunció un discurso contrario a las "tesis" defendidas por los anteriores intervinientes. El general Millán-Astray, el fundador de la Legión, le interrumpió varias veces, gritando consignas políticas y el conocido "¡Viva la muerte!", queriendo intervenir. Unamuno le contestó, todavía más indignado. Algunas de esas frases fueron: 


«Acabo de oír el necrófilo e insensato grito "¡Viva la muerte!". Esto me suena lo mismo que "¡Muera la vida!". Y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. Como ha sido proclamada en homenaje al último orador, entiendo que va dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la muerte. El general Millán-Astray es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de las masas. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como he dicho, que no tenga esta superioridad de espíritu es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor. El general Millán-Astray desea crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por eso quisiera una España mutilada (...)».


Millán-Astray volvió a interrumpir: «¡Muera la intelectualidad traidora! ¡Viva la muerte!». Y Unamuno expresó una de esas frases rotundas que le han hecho célebre: "Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis, porque para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho."


Unamuno había sido uno de los defensores de la República, pero, por la deriva que había tomado ésta, terminó defendiendo el alzamiento militar. Pronto comprendió su error, algo que expresó ese día en el paraninfo de la Universidad de Salamanca. Terminó saliendo de allí entre insultos y amenazas y luego fue depuesto de sus cargos. 


Hoy seguimos viviendo las consecuencias de las diferentes visiones que hay de España, o, incluso, de las pretensiones de dividirla y disolverla. No con métodos tan violentos como los que se sufrieron hace 80 años, afortunadamente, pero no menos polémicos. En un día como el de hoy, 12 de octubre, esas visiones provocan episodios de enfrentamientos entre españoles, de desacato judicial, de enaltecimiento de banderas (de unos o de otros, de colonizadores o de colonizados, de "unionistas" o de "nacionalistas disgregadores"), de himnos, y otros símbolos sin tener en cuenta a los propios ciudadanos, ni sus problemas. Hoy volvemos a cuestionarnos la "esencia" de España y las consecuencias de su acontecer histórico. Y, de nuevo, envueltos en polémicas. Si Unamuno siguiese vivo, seguro que volvería a sentirse decepcionado. 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La crisis del PSOE, hoy un peldaño más hacia el abismo


El lunes pasado expresé mi descontento con lo que está pasando en el PSOE en una entrada de este blog (bastante visitada, por cierto). En ella culpaba a los "dos bandos en liza" de la crisis que está viviendo el partido. Las responsabilidades se reparten, cuando cada uno va "a lo suyo". Hoy, lamentablemente, todo ha empeorado. Está el PSOE viviendo la peor situación desde aquella dimisión de Felipe González, cuando el Congreso del partido de mayo de 1979 rechazó su propuesta de eliminar el marxismo como referente ideológico. Hoy también el antiguo secretario general ha sido protagonista al decir en una entrevista que Pedro Sánchez le había engañado, al asegurar que le había dicho que el PSOE se iba a abstener en la votación de la candidatura de Rajoy en la segunda votación. Y le ha pedido la dimisión para que asumiese su responsabilidad por la deriva descendente en los resultados electorales. Esto ha provocado un enorme revuelo, como se podía suponer.

Después, esta tarde, 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal han presentado sus renuncias, con la intención de que por el Comité Federal se convoque congreso para elegir una nueva Ejecutiva, de acuerdo con los reglamentos del partido. Una operación que venía fraguándose desde hace días, para impedir que Pedro Sánchez llevase su propuesta el sábado al Comité, de convocar primarias para octubre y congreso para diciembre. La respuesta ha enconado más el enfrentamiento.

Sigo pensando lo mismo que dije el lunes: que el Partido Socialista debe re-fundarse. Su estructura actual no encaja con procedimientos, como el de primarias, que sostienen la existencia de diferentes legitimidades a la hora de dirigirlo. Y, por tanto, provoca que el partido no pueda presentar de forma idónea un proyecto coherente en cualquier parte del territorio nacional. Algo que esperan los ciudadanos: respuestas concretas a sus problemas concretos, sin distinción de "nacionalidades o regiones", un proyecto único que transforme el país y devuelva los derechos y libertades recortados por el PP en sus cuatro años de gobierno (casi cinco) y antes, tras el giro de Zapatero. No "peleítas de palacio", gobiernos de camarillas, señores y señoras feudales mangoneando y atendiendo solo a sus intereses particulares.

Hoy seguimos dando espectáculo, para tristeza del electorado y cabreo de los militantes. Hoy seguimos alegrando al PP, que ve cómo su principal adversario se empeña en destruirse a sí mismo con sus propias manos, sin tener ellos que hacer nada más que esperar para recoger los escombros del derribo. Hoy los de "la verdadera izquierda" también echan leña al fuego, con sus peroratas sobre el IBEX, hablando de "golpes de régimen" y otras lindezas, e incluso acusando de fraude en las dimisiones, como ha hecho Pablo Iglesias, al querer los críticos echar al secretario general elegido por la militancia, cuando él mismo no ha tenido empacho en cargarse a candidatos propuestos por las bases de Podemos (como en el caso de Córdoba) para colocar amigos y fieles en las listas (¡mira quién fue a hablar de respeto al voto de las bases!). En fin, que se están empleando bien también para conseguir lo que quiso hace años su diputado por Córdoba, Manuel Monereo: "destruir política, cultural y moralmente al PSOE".

Las redes sociales están que arden. Y otra vez el PSOE vuelve a vivir la dialéctica entre votantes y militantes. Muchos militantes se están manifestando en favor de Pedro Sánchez, al considerar que éste fue votado en primarias y los críticos no respetan el sentido de es voto, cuando lo que han hecho los dimisionarios es provocar un congreso extraordinario ¡que de voz a los afiliados! Los votantes, en general, no sabemos, pero los seis últimas convocatorias electorales han sido un castigo al PSOE actual, con sus dirección y sus "críticos". Un castigo, además, creciente, que demuestra la falta de sintonía con el electorado de la que hablaba en mi entrada del lunes. ¿Coincide la opinión de los militantes con la de los votantes? Me temo que no, los resultados (la realidad, no las "pajas mentales" o los análisis de laboratorio político) nos dicen eso. Cuando he comentado las primarias como método siempre he dicho que no era partidario de ellas, pero que si se hacían debían celebrarse como en Francia o Estados Unidos (donde hay sistemas mayoritarios o similares, no se olvide), con la participación del electorado que se identifica con la ideología, no solo los afiliados (que tienen, además de ideología, intereses "personales internos"). Y primero, antes de votar personas, debemos tener claro el proyecto político. Las primarias, cuando se han llevado a cabo, se han planteado mal porque se pone el acento en las personas sin centrarse en proyectos o propuestas diferentes, y, para colmo, subsiste el organigrama federal con su propia legitimidad. Para colmo, nuestro proyecto como partido es el que se ha ido desdibujando en estos últimos años, como han visto los votantes que nos han dado la espalda.

Me temo que los votantes, en estas pasadas elecciones, nos dijeron que estuviésemos en la oposición, para recomponer nuestro proyecto, no para peleas de barones y baronesas. Si continúa esto último, tal vez ya no haya pronto partido en el que pelear. Y el electorado de izquierda sin una alternativa seria, socialdemócrata de verdad, transformadora (no aventurera) y respetuosa de los derechos humanos (y no totalitaria) a la que votar. Negro panorama se nos presenta, si no se reconduce la situación y se afronta decididamente la refundación. Con una izquierda con referentes fracasados, como el comunismo, el PP tiene asegurado el gobierno de España por los siglos de los siglos. Así que toca serenarse y pensar sin hipotecas y con honradez en nuestro futuro. El de todo el partido y el de nuestros tradicionales votantes.

lunes, 26 de septiembre de 2016

La crisis política y las elecciones gallegas y vascas


"He criticado la visión utópica de la república, como panacea o bálsamo de Fierabrás que solucionará todos los problemas, que curará todos los males. Pero no se me escapa, como les pasa a otros, que estamos en una tesitura crucial. Esta crisis total está poniendo en cuestión hasta la forma política del Estado, la monarquía parlamentaria. Algunos piensan en la restauración de la experiencia fracasada de la II República, de cuya instauración se cumplen hoy 82 años. Pero eso sería de nuevo un error. Lo que hoy echo en falta es ese grupo de intelectuales, con el coraje necesario para exigir cambios importantes, de modelo, aunque pongan en cuestión el resultado de una Transición que ya es historia. Las instituciones que salieron de esa transición parecen en decadencia, como lo estaba el régimen de la Restauración en 1931. La Democracia está bajo mínimos, y los “intelectuales” que vemos hoy día, en nuestro país, parecen estar silenciados o su voz oculta entre el griterío habitual en los medios de comunicación.../... Necesitamos otro tipo de “nueva intelectualidad” o hasta una “nueva clase política” que mire el futuro de forma diferente, con nuevas propuestas que ilusionen a la mayoría hoy desencantada. Que den ideas claras y racionales de cómo afrontar los viejos problemas enquistados, y soluciones beneficiosas para la generalidad ante los nuevos retos. Como lo intentaron aquellos ciudadanos sabios y honrados de 1931.

Sin duda vivimos en tiempos difíciles y de ello se dan cuenta hasta quienes quieren mantener el actual régimen. ¿Habrá valentía suficiente para afrontar con rigor los cambios que nos merecemos? ¿Saldrán a la luz nuevos Ortegas y Machados?"

Esto escribí el 14 de abril de 2013, hace tres años. La crisis política que se unía a la económica y social que vivíamos (y vivimos todavía) nos ponía en una difícil tesitura. Algo mas de un año después, el rey Juan Carlos abdicó. Tuvimos elecciones al parlamento europeo en mayo de 2014 y una nueva fuerza política entró con fuerza, Podemos. En las posteriores los partidos tradicionales, aunque siguen en primera línea, sufrieron un varapalo importante del electorado, con la irrupción, además de Podemos, de otra fuerza, Ciudadanos. Algunas cosas han cambiado. Entre otras, que el PSOE ha entrado en una deriva de pérdida de votos y escaños, elección tras elección, que es síntoma del grave problema que está padeciendo desde hace años.

El mismo día que publiqué la entrada citada al principio, en Palma del Río tuvo lugar un encuentro comarcal del PSOE para debatir el documento propuesto y hacer aportaciones que tratar en la conferencia política a celebrar en otoño, a instancias del todavía secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. Yo hice referencia a las ideas que plasmé en la entrada publicada: a la falta de un proyecto ilusionante que diese respuesta a los problemas capitales de la política nacional, a la falta de liderazgo intelectual, o mejor, a la falta de compromiso de "quienes piensan, analizan la situación y proponen soluciones" con nuestro partido, al ruido de los medios de comunicación y la falta de sintonía con las nuevas generaciones... Hice referencia a ese grupo de intelectuales de la República que sí se comprometieron a dar respuesta a la crisis que vivían entonces y que echaba en falta, además de no ver puertas abiertas para que se pudiesen integrar quienes podrían aportar algo de valor... y el moderador de la comisión donde yo estaba, cuando hizo públicas las conclusiones de nuestro debate, dijo que yo había hecho un recuerdo y una reivindicación de la II República porque ese día era 14 de abril. Nos miramos algunos presentes y dije, por lo bajo, "éste no se ha enterado de nada". 

Esto está pasando entre los líderes políticos. No se enteran de lo que ha ido pasando en estos años. Como el moderador aquel (que, por cierto, fue candidato a la alcaldía de su pueblo y perdió) solo ven la realidad, según su interés personal, el de su "aparato". El PSOE, tras las elecciones de diciembre pasado, y la repetición de junio, sigue rompiendo su "suelo" electoral. La falta de sintonía con los votantes es clamorosa. El secretario general, salido de las primarias, tenía una tarea difícil, que no está cuajando. Y no me sorprende, pues el modelo de elecciones primarias no encaja bien con el modelo de partido (o federación de partidos) que, en teoría, dirige. Él tiene la legitimidad de los votos directos, pero los secretarios generales regionales (los "barones") tienen también la suya, y a nadie le ha interesado nunca romper esa dualidad, pues cada secretario general, en cada ámbito, ha buscado siempre el voto de la delegación de los "barones intermedios", para auparles y mantenerse en el poder. Un catedrático de la UNED escribía que los partidos en España se tuvieron que reforzar en la Transición y el ordenamiento jurídico les dio grandes poderes a los dirigentes, formándose fuertes oligarquías que campan a sus anchas. En el PSOE eso también viene ocurriendo desde hace años, acomodándose al estado de las autonomías, con lo que las direcciones regionales tienen un muy amplio poder, llegando a verse propuestas políticas contradictorias en diferentes territorios (¿recordamos el nacionalismo catalán del PSC, en tiempos de Zapatero?). 

Cuando Zapatero dio el giro a sus políticas en 2010, en lugar de convocar elecciones hablando a las claras al pueblo (como sí ha hecho Tsipras en Grecia, traicionando el programa electoral con el que ganó las primeras elecciones), prolongó la crisis un año y medio más, dando alas a la derecha, que ganó con Rajoy, para aplicar una política de recortes brutal. Desde entonces está el PSOE en caída libre. Las oligarquías intermedias siguen en su afán por el poder, sin enterarse de lo que pasa en la calle. Quienes auparon a Pedro Sánchez, creyendo que era el monaguillo dócil que les iba a ayudar a la liturgia, vieron cómo, envalentonado con la legitimidad de los votos de los militantes, ha volado solo. Parece que no buscaron al mejor candidato, y el resultado de su gestión lo demuestra. Como también la misma propuesta de convocar otra vez primarias para el mes que viene y congreso en diciembre, a "cuatro días" de las más que posibles terceras elecciones generales. ¿Cómo se le puede ocurrir una cosa así?

Las elecciones de ayer son otro varapalo al PSOE. Tan culpables de este fracaso son la dirección del Secretario General, como los que lo auparon y le "hacen la cama" luego, junto con los "señores feudales" que les apoyan y están todos los días en los medios de comunicación. Nadie asume su responsabilidad de estos "resultados históricos" tan catastróficos. Prueba de que lo que el PSOE necesita es un "meneo" como dije, con desparpajo, en aquella reunión comarcal preparatoria de la conferencia política de 2013. Una refundación, eso sí, tras las elecciones de diciembre, que no estamos para aventuras de última hora. Vamos camino de la irrelevancia, a la luz de la voluntad popular. Y "los líderes" (y "lideresas") pensando en los suyo, sin enterarse de qué va la cosa. Ya no espero que se sumen intelectuales, ni personas de prestigio, con fondo, comprometidos, sin intereses personales, solo quedan los "aparatos" y estos se están cargando el partido por su miopía. Nadie piensa en la gran política necesaria, la que acerque al ciudadano a sus instituciones, para que confíe en ellas, sino en sus pequeñas políticas personales. Que pena.

viernes, 2 de septiembre de 2016

La foto del viernes: investidura fallida


-¿Tiene usted algunos esshhcaños para prestarme? Es que no me salen las cuentassshhh...

-Oiga, a mí no me mire, que yo no pinto nada en esta ceremonia. Que soy el ujier.

-Es que no me quieren, solo Albert. Pedro no me da sus votossshhh, ni el PNV, ni los catalanessshhh, ni los otros canariossshhh...

-Pues haberse trabajado el pacto.

-Si lo he hecho. Hemossshhh presionado a Sánchez hasta la extenuación. Mire cómo me ha ayudado Rafa Hernando, con cuanta "diplomacia", qué derroche de "humildad y flexibilidad".

-Presionando no se hacen amigos, presidente (en funciones).

-Pero ¿ussshhhted me votaría?

-¿Se acuerda que fue usted el que me congeló el sueldo? El lunes, además, mi hija, que estaba en los hoteles, se quedó otra vez en paro. Y... ya le he dicho que yo soy el ujier. Son los otros los que votan. Y hasta Rivera ya ha dicho que lo suyo se acaba hoy.

-¿Cómo? ¿Que Albert ya prefiere a otro?

-Eso parece. Ya estuvo antes con Sánchez y ustedes votaron en contra, así que lo dejaron. Y a usted no le ha prometido amor eterno, hombre.

(Silencio....)

-Mariano, sé fuerte.


viernes, 29 de julio de 2016

La foto del viernes: anulado el "tasazo" de Gallardón


He querido desempolvar una vieja foto, donde aparece Alberto Ruiz-Gallardón en compañía de Fraga y Álvarez del Manzano. En ella el primero aparece joven, detrás del fundador de Alianza Popular (luego PP), como se apuntaba entonces: como un posible sucesor de Fraga, joven, brillante jurista, serio, responsable, todo un primor. Durante mucho tiempo jugó a ser delfín, pero siempre le cerraron las puertas poderosos enemigos, como Aznar, Esperanza Aguirre o el mismo Mariano Rajoy, que le vieron como un peligro para sus ambiciones. Éste decidió "atarle en corto", tenerlo cerca para mantenerlo controlado, y así lo nombró ministro de justicia, haciéndole encargos tremendos, que fueron desgastando su anterior imagen. Hasta que dimitió, desolado y solo. Uno de los encargos fue buscar dinero y dificultar el acceso de los ciudadanos a la justicia, para evitar pleitos contra su política de recortes y de atentados a los derechos de los trabajadores y ciudadanos en general. De ahí surgió el "tasazo", el imponer elevadas tasas a los justiciables. Todos los afectados protestaron (protestamos), incluyendo a los profesionales de la justicia. Así que, cuando Rajoy nombró su sustituto al frente del ministerio, algo de lo primero que hizo fue anular las tasas para particulares, dejándolas para las empresas, una operación de puro maquillaje. El PSOE había presentado recurso de inconstitucionalidad contra el tasazo, y ahora el Tribunal Constitucional ha anulado la medida, por abusivas e ir contra los derechos de los ciudadanos en el acceso a la justicia. Otro varapalo para Gallardón, del que, ya retirado de la política activa, no va a responder. El "repelente niño Vicente",  el que parece el empollón de la clase, hijo de jurista de prestigio y funcionario de alto nivel, ya no está en el candelero de la alta política. Recordémosle cuando eran otros tiempos, cuando apuntaba para las más altas tareas, gracias a sus relaciones. Adiós, delfín.

jueves, 28 de julio de 2016

Ejemplo moral


Pablo Echenique tuvo un asistente durante 14 meses en su casa sin contrato y sin alta en la Seguridad Social. Cuando se ha conocido el caso, el secretario de organización de Podemos ha dicho que no había hecho nada malo, que tuvo el empleado desde que una empresa le prestaba el servicio de dependencia y fue despedido. Decidió mantenerlo con la condición de que se diese de alta como autónomo, y al dejar de serlo prescindió de sus servicios... 14 meses después. Pablo Iglesias lo ha puesto, por ello, como un "ejemplo moral". Esto me ha recordado la burbuja inmobiliaria que padeció este país hace años. Muchas empresas contrataban los servicios de sus empleados (albañiles, fontaneros, electricistas, yeseros, etc.) "como autónomos", para "maximizar beneficios". No les contrataban en régimen laboral. Así, además de ahorrarse las cuotas de la Seguridad Social, podían prescindir de ellos, sin causa y sin tener que pagarles indemnización por despido. La reforma laboral del PP hizo que la práctica decreciese, ya que el despido se ha abaratado y las cuotas en determinados casos también, perdiéndose derechos por parte de los trabajadores, algo que ya ocurría con la práctica de contratar "autónomos", además de por haberse pinchado la burbuja con la crisis financiera anterior. Ahora el líder de Podemos nos pone como ejemplo moral este tipo de prácticas claramente abusivas... porque las practican ellos y no los malvados empresarios. Contratar como "autónomos" a quienes deben prestar servicios como empleados es moralmente ejemplar. Lo que hacían los empresarios de la construcción en el boom inmobiliario era un "ejemplo moral". ¡Qué lejos quedan las palabras del propio Echenique! ¿Ya no es una vergüenza tener cuidadoras sin pagarles la seguridad social? ¡Anda que si esto lo hace un socialista....! Vaya con la "verdadera izquierda".


miércoles, 27 de julio de 2016

viernes, 22 de julio de 2016

La foto del viernes: la hucha de las pensiones


Hace pocos días el gobierno sacó 1.000 millones de euros del fondo de reserva para las pensiones. La segunda vez que, estando en funciones, ha hecho esto. La llamada "hucha de las pensiones", ese fondo de reserva que permite la viabilidad futura de los pagos a nuestros pensionistas, ha sufrido varios martillazos desde que está Rajoy en el gobierno. Cuando Zapatero dejó la Moncloa la hucha disponía de 66.815 millones, a día de hoy solo quedan  24.207 millones. Y esto lo han hecho quienes presumen de buena gestión. Pero el colmo de los despropósitos de supo ayer. El Tribunal de Cuentas ha detectado 29.321 fallecidos a los que se les sigue pagando la pensión. Tenemos un país de pícaros. Muchos familiares beneficiándose de la pensión de sus parientes, no solo cuando viven (cosa que es lógica en la situación de crisis que vivimos, donde hay "abuelos" que mantienen a sus familiares sin recursos), sino después de muertos, llevándose lo que no les corresponde. Y este gobierno del PP, que tan imprescindible nos dicen todos los días que es para no caer al precipicio, sin darse cuenta o mirando para otro lado. Menuda chapuza de gestión, la de la señora ministra Báñez y la de su presidente Rajoy. Así está la "hucha", rota y casi vacía. Pero a ellos les da igual, sus sueldazos se los seguimos pagando los de a pie.

lunes, 27 de junio de 2016

Tras las elecciones, la vida sigue igual


Tras lo sucedido ayer, después del recuento del contenido de las urnas, muchas ideas me han surgido, como a muchos. Hoy me acuerdo de una canción de Julio Iglesias: la vida sigue igual.

Unos que nacen otros morirán 
unos que ríen otros lloraran 
aguas sin cauces ríos sin mar 
penas y glorias guerras y paz 

Siempre hay por quien vivir y a quien amar 
siempre hay por que vivir por que luchar 
al final las obras quedan las gentes se van 
otros que vienen las continuaran la vida sigue igual 

Pocos amigos que son de verdad 
cuanto te halagan si triunfando estas 
y si fracasas bien comprenderás 
los buenos quedan los demás se van. 

Siempre hay por quien vivir por quien amar 
siempre hay por que vivir por que luchar 
al final las obras quedan las gentes se van 
otras que vienen las continuaran 
la vida sigue.... iguaal....

Y también me he acordado de mis reflexiones de hace seis meses, el lunes después a las elecciones de diciembre. No me quiero pasar de pedante, pero no iban nada descaminadas. Lo que sí ha cambiado es que, aunque siguen siendo todos perdedores, algunos lo son más que otros. Y esto es consecuencia de las expectativas. Las expectativas son importantísimas en los análisis del funcionamiento de las organizaciones, y para medir la calidad de su actuación son un indicador de primer orden. De ahí que, aunque se realicen sus fines, si las expectativas no se cumplen, la organización  desemboca en el fracaso.

El PP ha ganado, sin mayoría absoluta de nuevo, pero aumentando votos y escaños. Como pensaba en diciembre, el experimento Ciudadanos, que, para colmo, pactó con el PSOE, ha hecho que votos de derecha vuelvan al redil de Rajoy, para no dividir el electorado y con ello perder poderío. Se mantiene Ciudadanos como cuarta fuerza política, lo que apunta a consolidación, pero son menos decisivos. El PP, a pesar de seguir con los escándalos y la corrupción, vuelve a ser el partido más votado. Su electorado ha votado con miedo a un Podemos, que fue presentado por los medios de comunicación propiedad de la derecha (es decir, todos) como un rival serio, en detrimento del PSOE. Y pensar que les iban a expropiar el piso y les iban a violar a la niña o la monja, tras el correspondiente asalto a la capilla, ha movido el voto conservador al partido "seguro tradicional".Como las expectativas del PP no eran tal altas, salen eufóricos, a pesara de tener que seguir mendigando apoyos para poder gobernar.

El "sorpasso" se ha convertido en "tortazo". Podemos sigue siendo la tercera fuerza política, a pesar de fagocitar a IU, con un Garzón entregado hasta la médula (y con una IU en ruina tras diciembre). Las encuestas pronosticaban (hasta las de pie de urna del mismo día de las elecciones) el adelanto de los "morados" al PSOE. Quienes no tengan claro que las encuestas se manipulan en beneficio de quien las encarga, es más ingenuo que Calimero (aquel pollo de los dibujos animados). Esas encuestas las encargan los medios de comunicación, y todas obedecían a una estrategia: favorecer a Podemos para cargarse al PSOE. Incluida la del CIS, también en manos de la derecha gobernante. Pero, ay, los ciudadanos no se han dejado influir en demasía. El voto del PSOE ha permanecido más o menos fiel, eso sí con perdidas respecto a diciembre, socavando el suelo electoral. Pero Podemos ha perdido votos, muchos más que los socialistas (más de un millón), a pesar de absorber a los comunistas. Solo "triunfan" con el nacionalismo (Cataluña y Euskadi), como si la izquierda fuese nacionalista. De pena. Anguita no ha dicho nada desde ayer, cuando la sonrisa (lema de campaña de Podemos) se les tornó pesadumbre en los rostros de los comparecientes. Las expectativas del sorpasso y de acabar con el PSOE han terminado convirtiéndose en monumental fracaso. Querían tocar el cielo, y lo que han tocado es techo, techo electoral, a la luz de los resultados.

El PSOE sigue vivo y coleando. Aunque adolece de las mismas taras que antes. La vida sigue igual. Se convirtió en el centro de todos los tortazos, cuando debió quedarse al margen, por la posibilidad de asumir la presidencia del gobierno. Desde derecha a izquierda nos han asaeteado sin piedad. El ganador de esa contienda ya sabemos quién ha sido: Rajoy, el que se quedó esperando acontecimientos, mientras las "izquierdas" se devoraban entre ellas, intentando pactar. Ya me lo temía en diciembre. Y estaba claro que era al que menos le interesaba que se repitieran las elecciones, como sí porfiaron Podemos y el PP, reeditando una nueva "pinza". Como el PSOE tenía peores expectativas, su fracaso se convierte en dulce "victoria": los que querían destruirlo son los que han sucumbido.

Pero el PSOE, como decía, sigue manteniendo sus taras. Sigue sin conectar con una parte de los ciudadanos que fueron duramente castigados por la crisis, esos que han optado por radicalismos de izquierda o derecha, como en la primera mitad del siglo pasado, esos que han ganado en Gran Bretaña. Hace años que vengo insistiendo en la necesaria respuesta a la crisis también institucional que vive España y lo dije en la Conferencia Política que celebró el partido en 2013. Parece que el inmovilismo pétreo de una organización con sólidos poderes territoriales hace imposible la necesaria renovación de personas, ideas y políticas dentro del PSOE.

El caso de Andalucía ha sido sonado. El PSOE ha perdido las elecciones. O más bien Susana. Ya que todo lo que se hacía, nos decían, era gracias a Susana. El PP ha ganado en todas las comunidades salvo Cataluña y Euskadi, y ha empatado en Navarra. Y eso es un freno a Susana, que había alzado en volandas a Pedro Sánchez para la secretaría general, esperando que fuese su "segundo de a bordo". Su suerte ha sido que Podemos, liderado por el tándem Gordillo-Cañamero-Teresa Rodríguez, con Bódalo de guardia de corps, ha asustado al electorado. Sus métodos son aquí (no en Madrid y otras zonas) demasiado conocidos. Ocupar tierras (las públicas solo, no las de los caciques), asaltar supermercados, apoyar a los presos de ETA y montar grescas no era el mejor pasaporte para la gloria. Y seguro que muchos comunistas, de los de siempre, se han quedado en casa con tal de no votar a Podemos, un partido que los ha despreciado. Pero el PSOE, a su pesar, pierde. El varapalo merece una reflexión seria en el PSOE andaluz, gobernante desde 1982.

El panorama nos deja de nuevo en la incertidumbre, sin mayorías nada claras. ¿Veremos unas terceras elecciones? La mayoría dice no. Que no se soporta un año con gobierno interino, con el futuro que nos acecha, con una Europa todavía conmocionada por lo de Gran Bretaña y la crisis sin solucionar. Por ahora sigue sonándome la canción de Julio Iglesias. Unos ríen y otros lloran. Penas y glorias, guerras y paz. La vida sigue igual. ¿Hasta cuándo?



sábado, 25 de junio de 2016

Jornada de reflexión, en segunda vuelta


Aquí nos vemos, tras seis meses, de nuevo reflexionando en plena canícula veraniega. De las encuestas no me fío, pero, por si acaso, pensadlo... y que no os pase lo que a muchos británicos. No os vayáis a arrepentir después de votar. Que el lunes ya no tiene remedio... y así nos encotramos.


miércoles, 8 de junio de 2016

Libertad de expresión, también en religión


La juez del juzgado de instrucción nº 10 de Sevilla ha archivado la causa contra unas sindicalistas que protestaban por la situación de la mujer, a causa de su discriminación laboral y social, la reforma del PP en la ley del aborto y los despidos de unas mujeres en una empresa, con una manifestación celebrada el 1 de mayo de 2014, simulando una procesión donde portaba una vagina gigante. El motivo: fue un acto de libertad de expresión y los hechos denunciados por la Asociación de Abogados Cristianos no suponen ninguna infracción penal. Me alegro. Algunas frases de la sentencia, que no tienen desperdicio:

"Las investigadas intentaron exteriorizar en la manifestación opiniones contrarias o discrepantes con la Iglesia católica y con el fin de apoyar los derechos laborales de la mujer."

"Esa burla que pudieron realizar no consta se hiciera con el fin de menoscabar, humillar o herir los sentimientos religiosos de terceros."

"Los poderes públicos deben garantizar tanto que los ciudadanos puedan profesar, privada o públicamente, una determinada religión" como "impedir que se les obligue a profesar una religión."

Se "debe ponderar y equilibrar la protección de derechos fundamentales de igual rango, es decir, la libertad ideológica y religiosa con la libertad de expresión y la igualdad de todos ante la Ley."

"No utilizaron medios violentos ni coactivos" ni "promovieron actos violentos ni incitaron a ello"

Concluye: "El no creer en los dogmas de una religión y manifestarlo públicamente entra dentro de la libertad de expresión".

Espero que algunos aquí aprendan la lección. La Inquisición acabó hace tiempo. Respetemos la libertad ideológica y religiosa. No más autos de fe. ¡Viva la libertad de expresión!

domingo, 29 de mayo de 2016

La "pinza", que sí existió. La prueba.


Una de las entradas de este blog, que va camino de ser una de las más visitadas (y copiadas), es la que publiqué la semana pasada cuando me enteré que el candidato número uno de Podemos por Córdoba iba a ser Manuel Monereo, uno de los colaboradores más cercanos de Julio Anguita en los tiempos en que éste protagonizó con José María Aznar una de las estrategias de acoso y derribo de Felipe González (junto con la realizada por el grupo autodenominado "sindicato del crimen" en los medios de comunicación) conocida como "la pinza", por apretar al PSOE por una y otra "orilla" (como le gustaba al califa rojo definir el espectro político). A Monereo, uno de los más izquierdistas expulsado del PCE, se le calentó la boca en una entrevista y llegó a confesar que su objetivo era "destruir política, cultural y moralmente al PSOE", algo que encajaba como anillo al dedo en los fines de la pinza.

Ahora que las viejas glorias de la IU más extremista han vuelto a salir a la luz de la mano de Podemos, muchos estamos recordando aquel periodo de ataque sistemático, por izquierda y derecha, al PSOE. Y los añejos protagonistas de aquellas maniobras, que utilizaron las plataformas anti-OTAN a modo de pasamontañas con los que ocultar al viejo PCE (en manos ya de los que se rebelaron contra Santiago Carrillo por seguir defendiendo el marxismo-leninismo), están enfadados por recordarles sus andanzas y los verdaderos motivos por los que se sumaron con alborozo a la caza de Felipe González, llegando a inculcar a los jóvenes sus viejas inquinas (recordemos lo de la cal viva en el Congreso nombrada por Pablo Iglesias). Como para haber pactado con ellos, si su único fin es acabar con el PSOE.



Uno de esos veteranos simpatizante o militante de IU ha publicado en su blog unas cartas. Una de Aznar y otra de Anguita. Su fin es "demostrar" que no hubo "pinza". Y lo hace con ciertas consideraciones hacia los que creímos en su momento (y seguimos creyendo) que sí la hubo, además de atacar con saña a los medios de comunicación que la refrendaron y nos la evocan. Dedicando adjetivos nada elogiosos. Aunque, en esta caso habría que recordar aquel refrán que dice: cree el ladrón que todos son de su misma condición. ¿Por qué?


La primera carta es de Aznar, y en ella le propone a Anguita presentar una moción de censura, por una serie de argumentos, con los que coinciden. Si triunfase, Aznar sería presidente del gobierno para convocar elecciones.

La respuesta es larga y prolija (al estilo "anguitista"). Coinciden en el análisis de la situación, culpando a Felipe González de la crisis económica "social, política, ética y cultural" (como hacen ahora sus herederos del PP, IU y Podemos con Zapatero), como si fuese un fenómeno exclusivamente español. Pero le recuerdan al PP sus diferencias ideológicas y de "programa". Con lo que declinan el ofrecimiento (esa es la razón esgrimida por los anguitistas para negar la "pinza"), además de por haber manifestado en el Congreso que preferían que se fuese Felipe y el PSOE nombrase a otro candidato a presidente, más cercano a sus tesis, con el que negociar. La moción conjunta PP-IU no sería bien vista por sus votantes y bases.


Pero la carta sigue y más tarde declaran que lo que debe hacer el PP es negociar la moción de censura con PNV y CiU, con quienes mantienen más cercanía ideológica y de política económica. Si llegan a un acuerdo para ese apoyo "IU no pondrá obstáculos ni impedimentos para volverlo a estudiar. Una operación política como ésta que se propone sanear la vida política española debe tener el mayor respaldo posible, no solo para dar confianza al pueblo español, sino también para triunfar en la votación pertinente en el Congreso de los Diputados" (las negritas son mías). Y, como no podrían votar a Aznar (menuda bronca tendrían con sus votantes...) le aconsejan que busquen un "candidato de consenso de todas las fuerzas políticas" (se entiende que todas, menos el PSOE), reiterando que "IU no sería nunca un impedimento u obstáculo para la consecución de un objetivo capaz de hacer frente a esta situación de emergencia ética y democrática". Es decir, en otras palabras, que se sumarían a la moción de censura propuesta por el PP. Más claro, agua. ¿Y todavía quienes publican estas cartas niegan que no hubiese maniobras, reuniones, acuerdos, reparto de papeles, con el objetivo de derribar a Felipe González, o sea, la llamada "pinza"? La moción de censura no se presentó, pero la estrategia funcionó hasta que Felipe convocó elecciones, y las perdió. El dogmatismo les ciega a algunos. Como para fiarse de estos viejos bolcheviques, integrados en la OPA de Podemos.