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martes, 7 de junio de 2016

Socialdemocracia


En los años 1980 y 1981 milité en el PCE, habiendo pertenecido antes a las Juventudes Comunistas, poco tiempo después de morir Franco, en plena clandestinidad todavía (entré con apenas 15 años). En aquellos primeros tiempos me vi seducido con entusiasmo por la política y, concretamente, por el marxismo, acercándome a aquellas organizaciones que encarnaban con más visibilidad la lucha contra las injusticias sociales y contra la dictadura de Franco y sus secuelas. Me fue relativamente fácil contactar, pues a un antiguo compañero de escuela, que había dejado los estudios, le vi más de una vez participar en las huelgas y manifestaciones que entonces se sucedían en Palma del Río, y, gracias a él, pude integrarme en una célula (entonces se llamaban así las organizaciones de base clandestinas) de las juventudes.

Eran los tiempos en que la URSS y los estados del Pacto de Varsovia todavía protagonizaban la división en bloques del mundo, entre el bloque capitalista y el que formaban ellos, llamado bloque "socialista", aunque estaban dirigidos por Partidos Comunistas. Eran la prueba de que se podían cambiar las cosas. Y todo lo negativo que se decía de ellos nos parecía simplemente parte de la guerra de propaganda que se libraba entre los dos bandos enfrentados. 

Pero no era así. Los mismos partidos comunistas occidentales se habían distanciado de los del Este, tras sucesivos acontecimientos, como la invasión de Hungría o el descabezamiento por la fuerza del gobierno que protagonizaba una revolución democrática en Checoslovaquia (la primavera de Praga). La falta de respeto a los derechos humanos en los llamados países del "socialismo real" era evidente, y eso provocó que en Occidente se fraguase un movimiento, el Eurocomunismo, que propugnaba una vía democrática al socialismo y la alianza no solo entre obreros y campesinos, sino además de las clases medias, como forma de ampliar la base electoral con la que conseguir el poder. Tanto el PCE, dirigido por Santiago Carrillo, como el PC francés, de Georges Marchais, y, sobre todo, el PC italiano de Enrico Berlinguer, encabezaron ese movimiento. 

Tras una salida traumática de muchos miembros de las juventudes, unos más radicales que otros, por imposiciones del partido que no aceptamos, yo me quedé fuera de la organización. No era de los más izquierdistas precisamente. El eurocomunismo me parecía interesante y uno de los gestos que protagonizó Carrillo fue proponer la desaparición del término marxismo-leninismo de los estatutos y el programa. Yo me seguía considerando marxista (y de alguna forma sigo considerándome, aunque nada dogmático), pero me pareció poco. Cuando me incorporé al PCE ya no era marxista ortodoxo. El estudio de otras teorías económicas y filosóficas me hacía refutar ciertas tesis del marxismo oficial. Y los países del Este no eran un referente nada positivo, sino un ejemplo de otras dictaduras que había que derribar. Otros miembros del partido, los llamados "euro-renovadores", por seguir siendo eurocomunistas, pero ya no revolucionarios sino reformistas (término maldito en el interior, que se usaba como insulto) tomaron protagonismo en algunas decisiones, como el propugnar la integración de Euskadiko Ezquerra con el PC vasco (cosa que hizo luego con el Partido Socialista de Euskadi, paradójicamente), o solicitar el constituirse en corriente de opinión. Fueron rechazadas por la dirección. Recuerdo a Carrillo decir que lo de las corrientes era como los diferentes partidos políticos que hay en la sociedad, y "el partido está para cambiar la sociedad, no la sociedad al partido". Algunos fueron expulsados y otros abandonaron el partido en protesta por la actitud autoritaria de la dirección.

Como decía, entonces ya no me definía como marxista. Mis ideales de justicia social, democracia y libertades, y una visión no dogmática para transformar el mundo, me hicieron recalar en la Socialdemocracia. La "bestia negra" de los ortodoxos comunistas. Que un comunista llamase a un camarada "socialdemócrata" era un insulto, equiparable a "social-fascista", término que pusieron de moda los stalinistas para liquidar a los no integrados en los partidos comunistas en el periodo entre la primera y segunda guerra mundial y, posteriormente, tras el reparto de Europa en dos bloques. Tras mucho estudio, sin anteojeras ni prejuicios dogmáticos, comprendí que quienes habían cambiado de verdad el capitalismo, limando sus asperezas, y en sentido positivo para los pueblos, eran los socialdemócratas que gobernaron en los países escandinavos y Alemania. Marx tenía razón, la revolución debía hacerse en un país desarrollado como Alemania, y no en uno atrasado y feudal como Rusia. Y esa revolución no era un cambio violento y destructor, sino uno basado en reformas. El experimento del comunismo era un desastre en todos los sentidos: económico y social, y respecto a las libertades y los derechos humanos. La socialdemocracia se basaba en construir un estado del bienestar, en el marco de una economía mixta (libre mercado, pero con limitaciones y protección social), protegiendo el protagonismo de los sindicatos para limitar el poder y los beneficios empresariales (participación de los trabajadores en la empresa, y pactos), la redistribución de la riqueza a través de la política fiscal, el intervencionismo estatal en la economía (keynesianismo), los pilares sociales (educación y sanidad pública universal, servicios sociales para los sectores desfavorecidos), seguridad social con un amplio campo de protección (maternidad, jubilación, desempleo...), laicidad, derechos humanos y libertades públicas (pluralismo político y negación de la dictadura del proletariado), democracia representativa y participación en las instituciones occidentales (comunidad europea, OTAN... ).

Parecía que el Eurocomunismo iba a derivar en socialdemocracia, pero la realidad demostró que no. Los dirigentes comunistas seguían siendo "soviéticos", aunque ya no obedeciesen directamente órdenes de Moscú. Mis discrepancias dentro del PCE fueron agrandándose y aumentando en número. Y algunos hechos me inclinaron a no renovar mi carnet del partido (entonces se renovaba cada año) cuando me avisaron a fines de 1981. Uno de esos casos fue cuando el que entonces considerábamos la "esperanza blanca" para una renovación interna, Nicolás Sartorius, dio una conferencia en Córdoba. Fue totalmente decepcionante. Repitió los viejos tópicos, en un ejercicio más de "centralismo democrático", ese eufemismo que significaba que las "decisiones se van tomando de abajo a arriba", para luego ejecutarse de arriba a abajo lo que había decidido unilateralmente la dirección central. O sea, que nos enseñó la doctrina oficial en lugar de sus propuestas de cambio. 

El otro hecho que fue la gota que colmó el vaso de mi paciencia fue la disolución de la Agrupación Universitaria del PCE en la que desarrollaba mi trabajo político, al estudiar en Córdoba la carrera. Se hizo "manu militari", con total desprecio hacia quienes la componíamos, llegando a negársenos la sede para hacer reuniones (se dice que por mandato de Anguita). Solo nos permitieron ir a la sede a la reunión donde se certificó el fallecimiento de la agrupación. En esa reunión cada uno manifestó su parecer y lo que iba a hacer. La mayoría se decantó por integrarse resignadamente en su agrupación territorial. Otros no. Fue mi caso, ya que anuncié mi abandono de la militancia, por lo sucedido, y por definirme como "socialdemócrata", no teniendo sentido que pelease en el interior de un partido "marxista revolucionario" (como se definía en los estatutos), si no veía posibilidades de cambiarlo en el sentido de mi ideología. Todavía recuerdo las caras de susto o asombro de la mayoría (y algunas de enfado) cuando oyeron la palabra socialdemócrata. Allí la mayoría era más izquierdista que la dirección. Y había nombrado "la bicha". Así que me fui.

Más tarde, los fracasos electorales obligaron a renunciar a Carrillo. Los más "duros" se fueron haciendo con la organización, e incluso dejó de hablarse de eurocomunismo. Con Anguita al frente, la reivindicación de Lenin se convirtió en consigna. Volvía el marxismo-leninismo, aliado de anarquistas, maoístas, troskistas y hasta creyentes en los extraterrestres con las  plataformas anti-OTAN. En la etapa de "la pinza", los comunistas liderados por "el califa rojo" dejaron claro el enemigo: el PSOE, la socialdemocracia. Su fracaso provocó la fuga de los que consideraban unos blandos y unas  muletas del PSOE a los de IU. Ahora esos que se fueron (como Pablo Iglesias, comunista formado en la UJCE por Manuel Monereo, uno de los peones de brega de Anguita), tras formar Podemos, arrastrando el voto de los indignados por los recortes de Rajoy (pero potenciados por sus padrinos, para dividir a la izquierda), cuando ven la posibilidad del "sorpasso" que soñaba el antiguo alcalde de Córdoba y ex-dirigente de IU (dicen que retirado), dicen que ellos son la "socialdemocracia", para quitar votos al PSOE. ¿Ellos, esos que defienden regímenes totalitarios como Cuba, China, Corea del Norte o Venezuela y llaman neoliberal a todo lo que no sea partidario de su credo"revolucionario"? Los que consideraban al PCE derechizado y se llamaban anti-capitalistas, queriendo subvertir las instituciones ¿son los defensores de la Socialdemocracia? ¿Por qué no lo decían entonces, por qué se definían con entusiasmo "comunistas" delante de los abertzales o sus ancianos dirigenres? ¿Defienden los postulados reformistas expresados antes o quieren implantar las teorías revolucionarias tan queridas por la añeja extrema izquierda? Unas veces dicen que son la verdadera izquierda y otros que no son ni de izquierda ni derecha, según sea el auditorio. Esos no son socialdemócrtas, son simplemente OPORTUNISTAS.


miércoles, 11 de marzo de 2015

El 11M y los sms


Ya hace 11 años de aquel brutal atentado (o cadena de atentados) del 11 de marzo de 2004. Mucho manipuló la derecha, que perdió las elecciones posteriores, aquel caso, entonces y posteriormente, para que la gente creyera que había sido obra de ETA, porque si se enteraba de que habían sido islamistas, lo relacionaría con la guerra de Irak en que nos había metido Aznar, con la opinión pública en contra. De ahí que la movilización de la gente, exigiendo que le dijeran la verdad y no los embustes y las medias verdades del Ministro del Interior, Ángel Acebes, fuese determinante en la derrota de Rajoy, el sucesor de Aznar. Esas movilizaciones fueron posibles porque las convocatorias se extendiesen gracias a los mensajes de correo electrónico y, fundamentalmente, de teléfono móvil (los sms). Algo que sirvió para que los perdedores acusaran al PSOE de organizar las manifestaciones de forma deliberada.

Pero no solo fueron los oponentes del PP (luego tuvo muchos "padres" esa movilización: el 15M, el PSOE, IU, Podemos...) los que usaron las nuevas tecnologías para movilizar a sus miembros aquellos días. Gracias a un libro de José Bono hemos sabido que otros también se movieron, esta vez, para apoyar al PP. El cardenal Rouco Varela, uno de los eclesiásticos más beligerante contra la izquierda (hasta ha organizado y participado en manifestaciones contra medidas del gobierno del PSOE), también echó mano del móvil para enviar sms pidiendo que sus conocidos fuesen a votar al PP, durante la jornada de reflexión.  El mensaje era: "Todos a votar. Perdemos. Pásalo". Entendió, se ve, el mensaje de Acebes y otros propagandistas de que estaba todo perdido si se sabía la verdad, así que decidió movilizar a los votantes de la derecha (con la que se identificaba obviamente: "Perdemos").

Rouco también "hizo campaña" durante la jornada de reflexión, según se desprende del libro de Bono. No fue solo el "comando Rubalcaba", como decía la derecha. No se movió un ápice para denunciar las mentiras que pretendían culpar a los etarras de aquellas muertes, a pesar de que ahora sus seguidores nos recuerden un día sí y otro también lo crueles que son esos que cortan las cabezas de los cristianos, violan a las mujeres no sumisas o destrozan yacimientos arqueológicos (barbaridades absolutamente condenables, por supuesto). Tampoco se movió nada en defensa de las víctimas (cómo sí lo hace en favor de los fetos), cuando la derecha mediática atacó con saña a la presidenta de la Asociación de Víctimas del 11M. Para Rouco, según se ve en su mensaje de móvil, había otras cosas más importantes.

viernes, 6 de junio de 2014

La foto del viernes: la matanza de la plaza de Tian´anmen


En medio de la vorágine de informaciones, opiniones y manifestaciones tras la abdicación del Rey, casi pasa desapercibida una conmemoración. Hoy es el 70 aniversario del Desembarco de Normandía, aquella batalla que dio un giro a la hasta entonces supremacía militar de la Alemania nazi en la II Guerra Mundial, empezando la liberación de la Francia ocupada. Algo para recordar. Pero también esta semana fue otro aniversario, menos alegre éste, o más bien triste, el 25 aniversario de la matanza de la Plaza de Tian´anmen, en Pekin. Esta plaza se convirtió en el escenario de protestas de muchos estudiantes y trabajadores chinos que estaban hartos de la corrupción del Partido Comunista Chino y de la falta de libertades políticas y la represión  de la disidencia. El 4 de junio, tras estar ocupada la plaza por los manifestantes desde el 15 de abril, los gobernantes chino enviaron a los tanques y la infantería del ejército para aplastar las protestas, con un saldo de centenares de muertos y miles de heridos. Una especie de 15M, pero de diferente ideología y con diferente resultado. La imagen de uno de los manifestantes anteponiéndose a los tanques, desarmado, dio la vuelta al mundo. China sigue siendo una dictadura comunista, sin perspectivas de cambio democrático (solo han tenido cambios económicos que tienen enamorados a nuestros liberales, por cierto). Por cierto, el mismo día 4 publiqué en Twitter un tuit que decía: "Esperando las palabras de @Pablo_Iglesias_ sobre el aniversario de la matanza de Tian´anmen". Con la dirección de usuario de este líder tan de moda, tras las elecciones europeas, para que se sintiese aludido y nos deleitase con su opinión sobre este aniversario de la matanza en el seno de unas protestas ciudadanas por la libertad. Unas protestas como las de aquí, pero con unos represores de signo político bien diferente, y muy querido por los componentes de su movimiento político. Todavía sigo esperando encontrar una respuesta a mi tuit. O una condena de aquellos asesinatos y aquella represión. Yo sí condené y condeno aquella represión.

martes, 19 de noviembre de 2013

La nueva "ley Corcuera" o "ley de represión ciudadana", y los intereses de las eléctricas


La Ley Orgánica sobre Protección de la Seguridad Ciudadana de 1992, llamada la "ley Corcuera", por el ministro del interior que la impulsó, fue motivo de escándalo cuando su aprobación. Provocó encendidos debates sobre si restringía o no los derechos y libertades ciudadanos, llegando a ser parcialmente declarada inconstitucional por sus disposiciones que permitían la entrada de la policía en los domicilios cuando se perseguía a delincuentes sorprendidos. Por ello se le llamó también la "ley de la patada en la puerta". PP, IU y otros presentaron recursos y mociones en los ayuntamientos durante su tramitación. En Palma del Río también hubo mociones de la oposición, a las que yo no contesté como portavoz del grupo socialista en el ayuntamiento, pues el alcalde de entonces no se fiaba de que defendiese con convencimiento la posición del gobierno socialista. Y tenía razón, pues no comulgaba con esas normas que también consideraba atentatorias de los derechos fundamentales. Ya han pasado muchos años y la "seguridad ciudadana" vuelve a la palestra política, pero son otros los que gobiernan. 

El viernes, esos que recurrieron contra la "ley corcuera", pretenden aprobar en Consejo de Ministros un proyecto que la sustituya, no mejorándola, sino subiendo el listón de la represión hacia los ciudadanos, esos que ahora tanto salen a las calles para protestar por el retroceso que está imponiendo este gobierno del PP, que entonces tanto presumía de liberal. Pretenden castigar con multas de hasta 600.000 € a quienes se manifiesten en las cercanías del Congreso de los Diputados, o también contra quienes participen en los escraches, o para los que se burlen de la policía. El miedo se les ha metido en el cuerpo, tras las protestas de los herederos del 15M y otros movimientos, y se han olvidado de sus anteriores defensas de los ciudadanos, para considerarles el enemigo a reprimir. La oposición ha protestado ya, y no es de extrañar que se anuncien recursos de inconstitucionalidad, a pesar de que el ministro del interior haya dicho que es precipitado protestar. 


Los precedentes no son precisamente halagüeños. La represión vivida en muchos puntos del país da que pensar en que no cejarán en su intento por "amaestrar" a los "elementos díscolos" que impiden engañar a los ciudadanos con una pretendida recuperación que no se ve por ninguna parte. Para colmo, "las patadas en la puerta" no se ven solo en esta ley. Recientemente hemos sabido que una enmienda del propio PP al proyecto de Ley del Sector Eléctrico, que no solo castiga a los que tengan placas solares con el ya implantado peaje de respaldo (el tributo por tener placas solares que "compensa" a las compañías eléctricas por los beneficios dejados de ganar), va a permitir que los inspectores del gobierno puedan entrar en los domicilios particulares para verificar que las placas (y otros dispositivos productores de energía que permiten el autoconsumo) están homologadas y registradas. Sin necesidad de autorización judicial. Aunque si se opone el titular, permite que puedan pedir esa autorización al juez. Otra "patada en la puerta" encubierta. ¿Se avendrán los jueces a conceder autorizaciones de este tipo cuando no se trata de investigar un delito ni detener a delincuentes? ¿Harán uso "preventivo" estos inspectores de la entrada en domicilio por simples sospechas de placas no homologadas? ¿Podremos estar tranquilos en nuestras viviendas si se ve una placa solar en nuestra terraza o tejado? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Quién se puede fiar de estos tipos?

Curiosas paradojas. Antes, en la vieja tradición liberal, la verdadera, se decía que un estado era libre cuando si llamaba alguien a la puerta de tu casa de noche, no era la policía, sino el lechero. Hoy día los que se llaman liberales pretenden entrar en nuestros domicilios en cualquier momento para inspeccionar nuestras placas solares. ¿Y por qué? ¿Si no está homologada nuestra lavadora también tienen derecho a entrar en nuestra casa sin orden judicial para parar un lavado de ropa? ¿Si no están de acuerdo con el modelo de televisión tienen poder en un estado de derecho para entrar en nuestro domicilio y desenchurfala, además de multarnos? Estos que pretenden cosas así son los que se autodenominan liberales. Pretenden dar la patada en la puerta, de la que abominaban  en los tiempos de Felipe González y José Luis Corcuera, para imponer sus postulados políticos. Y, de paso, los intereses de determinadas empresas, que parece que coinciden con los suyos. Algo les deberán. 

Lo cierto es que se aproximan tiempos tenebrosos para las libertades ciudadanas. El mercado se ha vuelto un verdadero tirano. Y sus agentes no paran de inventar. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

La foto del viernes: "¡Messi, campeón, Messi, presidente!"


España es un país para estudiar con detenimiento. En los últimos años los escándalos políticos y financieros han hecho surgir la figura del "indignado", esa persona que se siente estafada en esta crisis financiera que se ha vuelto económica y que algunos quieren resolver saqueando el Estado del Bienestar y la economía de los menos pudientes. Ese indignado con los banqueros, los empresarios que despiden casi gratis y con los políticos que no ofrecen alternativas de recuperación que beneficien a los trabajadores y las clases medias, sino que han corrompido nuestra democracia, enriqueciéndose mientras los demás se empobrecían. Además de quitando los derechos duramente conquistados durante años de lucha. Algunas protestas hemos visto en las calles, desde que estalló la crisis. Con guerras de cifras entre defensores de uno u otro bando. Además de varias huelgas generales. Y el rechazo a la política en general, injustamente culpada de los males de nuestros conciudadanos, con el alborozo de los extremistas políticos, que han crecido, como ha pasado siempre en nuestra historia europea reciente, en momentos de crisis. 

También las protestas, casi siempre minoritarias, se han trasladado a las puertas de los juzgados, cuando algunos de los acusados de corrupción han tenido que declarar. Fuesen del partido que fuesen, incluyendo al yerno del monarca, que con su actuación a agravado la crisis institucional que se ha sumado a las demás. Algo parecido ha ocurrido hoy. Un acusado de evasión fiscal, el futbolista Lionel Messi, ha tenido que acudir con su  padre al juzgado a declarar. Y una multitud de personas se ha concentrado en las puertas de la sede judicial. ¿Han gritado "ladrón", "chorizo"? ¿Han exigido la devolución de lo supuestamente evadido a la Hacienda Pública? No, esta vez no, solo algún "despistado". La mayoría de los asistentes vitorearon al jugador barcelonista. Le ha dado ánimos e incluso se han escuchado el grito de "Messi, presidente". Esto es España, señores. Tenemos un presidente del gobierno sospechoso de corrupción, con un partido que apesta por los cuatro costados, y algunos quieren que le sustituya alguien al que el fiscal acusa de defraudar 4,1 millones de euros. Como diría alguno de los futbolistas de moda: "el fútbol es así". España es así. Hace tiempo, alguien comparaba las movilizaciones de los últimos años en Sevilla y llegaba a la conclusión penosa de que solo el fútbol mueve de verdad la indignación de la gente. Fue cuando el Betis bajó a Segunda División en 2009, y se movilizaron 60.000 personas, frente a las otras manifestaciones recientes (por ejemplo, las 2.000 del 1 de mayo). Algo similar ocurrió cuando el descendido fue el Sevilla FC (35.000 personas). 

A Urdangarín le gritamos "¡chorizo!", a Messi, "campeón" y lo queremos de presidente. Y esto el mismo día en que el gobierno presenta su proyecto de presupuestos generales, donde se nos quiere convencer de que todo va a ir mejor, porque dicen que no van subir los impuestos, pero donde reconocen que en la deuda se gastarán más que en los servicios públicos (siguen los recortes) y que el paro seguirá cercano al 26%. Pero por esto no protestamos. Mejor de presidente un jovenzuelo que gana millones de euros por dar patadas a una pelota. Los indignados lo son porque se juzgue a esta figura del fútbol. A éste si le arropamos en masa en los juzgados, haga lo que haga. "España es así". 

viernes, 4 de enero de 2013

La foto del viernes: tribunales, querellas, condenas...


Tenemos un viernes especialmente denso en cuestión de tribunales de justicia. Democracia Real Ya, el colectivo nacido del 15M, ha presentado una querella en el Tribunal Supremo contra 62 diputados, por cobrar dietas por alojamiento en Madrid, cuando tienen inmuebles a su nombre en la capital de España. Cobran 1.823,36€ por ese concepto mensualmente. Todo un sueldazo para muchos españoles que ni llegan a mileuristas. Y encima no tributan por ello. Ya hace tiempo saltó el escándalo con el ministro Montoro o la ministra Báñez (dos de los querellados), pero no solo no han renunciado a este vergonzoso privilegio, sino que siguen haciendo un uso obsceno de esta dieta. Hay 20 diputados del PSOE, uno de CiU, una de Coalición Canaria y 40 del PP, entre los que se encuentran varios ministros, la diputada que gritó el famoso "que se jodan" a los parados (Andrea Fabra) y el mismísimo presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que ya vivía antes de serlo en Madrid y que ahora disfruta gratis de vivienda, el Palacio de la Moncloa. Es vergonzoso que esto ocurra y con comportamientos de esta talla no me extraña la opinión de la gente sobre la política y los políticos. Independientemente de que la querella sea o no el mejor recurso y de que ésta prospere o no, urge una rectificación por parte de estos "representantes del pueblo". Es intolerable este comportamiento, sobre todo en tiempos de crisis, con el castigo a que estamos sometidos los ciudadanos por parte del Estado.

También hemos conocido que Rodrigo Rato, otro "visitante" de los tribunales, gracias al caso Bankia, ha sido fichado por Telefónica para que forme parte de sus consejos asesores para Hispanoamérica (ellos la llaman Lastinoamérica) y Europa. A diferencia de Iñaki Urdangarín, aquí la compañía que privatizó el gobierno de Aznar (con Rato de vicepresidente) no tiene escrúpulos por contar con un imputado entre sus dirigentes. Que pena de que los mismos de siempre no se queden nunca tirados, como sí dejan a una parte de la población con la política que está desarrollando el gobierno de su partido. El amigo de pupitre de Aznar dirigió el paso de la empresa pública a manos privadas, siendo Rato ministro de economía. Los favores se pagan. Todo atado y bien atado. El que hundió Bankia vuelve a dirigir otra gran empresa, en calidad de asesor. La familia no olvida a los "buenos chicos". 

Como un "buen chico" parece ser Ángel Carromero, al que la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, ha defendido con bravura en estos días y hasta ha visitado en la cárcel, tras su traslado a España. El que conducía cuando murió el disidente cubano, Oswaldo Payá, ha vuelto a nuestro país para terminar de cumplir la condena por homicidio imprudente, pero pasará pronto al tercer grado, gracias a que también trabajaba de "asesor", concretamente del ayuntamiento de Madrid. Otro "asesor con suerte", como Rato. Gracias a la defensa "a lo batasuna" de Esperanza Aguirre (habló de torturas, de la necesidad de una investigación internacional, de no reconocer a los jueces cubanos; vamos con los argumentos de los defensores judiciales de los etarras), una legión de comentaristas nazional-liberales ha convertido a Carromero en una víctima, en lugar del autor condenado. Es bochornoso leer que la sentencia contra el dirigente de las Nuevas Generaciones del PP es nula porque Cuba sufre una dictadura, cuando estos mismos políticos y periodistas se niegan a revisar los juicios del Franquismo en España (tal vez sea porque Franco fuese otro cabal liberal, como Esperanza). Quede claro, por cierto, que no simpatizo con la dictadura castrista, pero no es de recibo usar argumentos como éste, cuando aquí no se ven las cosas de la misma manera con otras dictaduras. Lo cierto es que el dirigente del PP pronto saldrá a la calle, con otro sueldazo por "asesorar". El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

viernes, 16 de noviembre de 2012

La imagen del viernes: desahucios


Tomo prestada la viñeta del gran Forges porque es explícita, clara, rotunda sobre las razones que tienen algunos para no modificar la Ley Hipotecaria, en materia de desahucios. Ningún partido ha tomado el toro por los cuernos hasta que se ha desbordado un problema social que viene como consecuencia de la burbuja inmobiliaria. Fue en aquel lejano ya 15M del año pasado cuando se empezaron a ver movimientos entre la gente, no organizada, para afrontar el drama que se estaba empezando a gestar. Sin embargo no se toman medidas serias, a pesar de que incluso en Europa no se vea con buenos ojos la legislación española. La dación en pago y la posibilidad de permanencia de los deudores en la vivienda, transformando su contrato por uno de alquiler asequible sigue sin entrar en nuestra normativa. El sistema financiero y sus aliados políticos no permiten tener pérdidas a los que se forraron con esas hipotecas, llamémosle también "basura" como las de Estados Unidos, de las que sacaron amplios beneficios, a sabiendas de que arruinaban a sus clientes. Esa es la razón: la banca siempre gana. A pesar del intento de los grandes partidos por llegar a un acuerdo, éste no ha sido posible, imponiendo el Gobierno un Real Decreto-Ley que solo paraliza los lanzamientos durante dos años, sin modificar nada del meollo de la cuestión. Las cosas quedan igual, el ciudadano permanece inerme y en inferioridad de condiciones respecto a los bancos. Hoy mismo hemos asistido a otra muerte por un desahucio, en Córdoba. Ni los jueces, ni el PSOE, ni las asociaciones de consumidores, ni hasta la Iglesia ven bien el parche de esta norma publicada hoy en el BOE. ¿Hasta cuándo esperaremos para dar una solución a esta tragedia?

miércoles, 26 de septiembre de 2012

"¡Que soy compañero, coño!"


Ayer las calles de Madrid volvieron a incendiarse. La policía cargó contra los manifestantes que se acercaron al Congreso de los Diputados, en la convocatoria "25-S, rodea el congreso". Unas marchas legales  (salvo una, que no fue comunicada como manda la ley). No hubo asalto al Congreso, como algunos grupos parece que pretendían al principio, sino manifestación. Pero la policía cargó contra un grupo y hubo detenciones y heridos. Previamente la Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, había caldeado el ambiente con declaraciones insultantes hacia los convocantes. Dijo que eran golpistas, como los del 23F. Y realizó un despliegue policial totalmente inmerecido. Estaba claro que se prepararon para "previsibles" (o previstos incidentes). 

Hoy el Director de la Policía ha defendido su actuación diciendo que los incidentes respondían a un plan premeditado: "Actuaron de forma organizada y estructurada, todos ellos armados con escudos, palos, piedras, botes y objetos contundentes que lanzaron a la Policía". Y han difundido imágenes con esos objetos, como la que encabeza esta entrada. En ella vemos, además de alguna piedra, una funda de gafas (estoy asustado, pues me podrán detener muy pronto: tengo varias, para guardar esta prótesis para mí tan necesaria), pilas eléctricas (menudos terroristas los aparatos reproductores de música, por ejemplo), una bandera (¿pero, no había que envolverse en banderas patrióticas?), mecheros (supongo que detendrán pronto a Esperanza Aguirre por defender que se fume en Eurovegas, a pesar de la prohibición), un teléfono móvil (¿nos detendrán ahora por portar este artilugio tan popular en nuestras calles?) o un muñeco de peluche con forma de elefante (imagino que lo "contundente" se referirá a que recuerda a nuestro monarca y su afición a cazar estos proboscidios, pues no veo a la policía entrando a saco en las jugueterías requisando muñecos por ser armas de destrucción masiva). Un arsenal de armamento de lo más peligroso.


Eso sí, la organización y la estructuración la podemos ver en este vídeo que está circulando por toda la red. En ella se ve a unos policías golpeando a otro, con "disfraz de anarquista, de extrema izquierda u okupa" (en palabras de Cosidó), mientras él se defiende diciendo que es un compañero, otro policía. Infiltrados, organizados, perfectamente estructurados los policías ¿para provocar incidentes desde dentro, de los que culpen a los manifestantes? Algo habrá, pues si creemos al Gobierno, la policía actuó correctamente y por tanto la agresión al "presunto manifestante" estaba justificada: algo haría, ¿no?  ¿O le pegaban por placer? El Gobierno debe muchas aclaraciones.

domingo, 27 de mayo de 2012

Arguiñano protesta por los recortes


¿Le echarán de Antena 3? Otro para el 15M. Y eso que se queda corto con el dinero que nos van a sacar por reflotar los bancos amigos del gobierno. Seguro que el gobierno le echa la culpa de la crisis.

jueves, 24 de mayo de 2012

Instrucciones para el viaje en tiempos de crisis


"Azafatas y azafatos" del movimiento 15M explican las "condiciones de viaje en la crisis" al estilo de un avión. Acción en el metro en días pasados. Una forma original, divertida e instructiva de protestar.

jueves, 12 de abril de 2012

Criminalizar la protesta civil

El ministro del interior anunció ayer sus planes de reforma del código penal. Algo preocupante, pues se quiere convertir en delito acciones como convocar por internet manifestaciones, si hay alguien que luego comete algún acto de vandalismo, o la resistencia pasiva ante la autoridad. Esto supondría, por ejemplo, que hacer una sentada y no levantarse cuando te dan la orden, sino ser retirado a rastras, como hemos visto en las manifestaciones recientes de los estudiantes, te llevaría a la cárcel. Hay catedráticos de derecho penal que han protestado por esta reforma. No es necesaria, porque ya hay medios y castigo contra el vandalismo (que por supuesto condena la mayoría de la gente) y, además, porque nos lleva a tiempos en que manifestarse públicamente no era un derecho, sino un delito. El PP quiere acabar con las manifestaciones contra su nefasta política o con movimientos como el 15M, con el código penal en la mano. El señor ministro quiere ser policía y juez al mismo tiempo. La inconstitucionalidad de la reforma es patente, pues va contra la justicia, los derechos reconocidos en la Constitución, va contra la seguridad jurídica, contra la presunción de inocencia, contra la libertad de expresión...Se puede decir mucho, pero lo importante hoy es impedir este intento de criminalizar derechos. 

Acabo de firmar esta petición de Actuable, con una carta al ministro de interior que dice así: 

"M.I. MInistro del Interior don Jorge Fernandez Diaz:

La reforma del Código Penal prevé una pena mínima y prisión provisional para quienes convoquen manifestaciones que sean consideradas como "violentas" por Internet.

También se criminaliza a protesta civil calificando la resistencia pasiva como "delito de integración en organización criminal" que podrá ser penado hasta con 4 años y prisión provisional.

Ante esta reforma es importante recordar el Artículo 21 de la Constitución Española:

1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.

2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que solo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

El Estado español debe garantizar que las personas pueden protestar de forma pacífica, difundir información y criticar a los propios gobiernos respecto a la protección o promoción de los derechos humanos.

Estas reformas atemorizan a la población, y les impulsa a no protestar y aceptar la pérdida de Derechos Fundamentales que se impulsa desde los mercados financieros, con la complicidad de instituciones europeas, españolas e internacionales.

Aprobar leyes que fueron derogadas hace 50 años no significará mayor seguridad para los españoles, ni siquiera para los que no protestan. Significará aumentar la crispación, la protesta y objeción de conciencia ante los abusos que maltratan a las personas más débiles de nuestra sociedad.

Sr. MInistro, no apague el fuego con gasolina. Las Instituciones están para defender a los ciudadanos ante los poderosos, no para ayudar a los poderosos a quebrar la dignidad de las personas. Si no acepta argumentos lógicos y razonables, al menos, lea los siguientes tratados internacionales, que son vulnerados por su reforma, y en cuyo fundamento será denunciado el Reino de España por Violación de los Derechos Humanos.

Artículos 6, 8 de la Declaración de la ONU sobre los Defensores de los Derechos Humanos
http://www.un.org/spanish/aboutun/organs/ga/53/ares53144.pdf

Artículo 19 y 20 de la Declaración Universal de Derechos Humanos
http://www.un.org/es/documents/udhr/index.shtml

Artículo 6, 8, 12, 19 y 22 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
http://www.ohchr.org/spanish/law/ccpr.htm

Artículo 10 y 11 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos
http://www.echr.coe.int/NR/rdonlyres/1101E77A-C8E1-493F-809D-800CBD20E595/0/SpanishEspagnol.pdf

Artículos 1, 5 de la Declaración de la ONU sobre los Defensores de los Derechos Humanos
http://www.un.org/spanish/aboutun/organs/ga/53/ares53144.pdf

Espero que recapacite en cuanto a la oportunidad de la mencionada reforma."

Si piensas igual, firma AQUÍ, o en el widget de la barra lateral. 

domingo, 15 de enero de 2012

Carga policial contra "indignados" en el Vaticano


La plaza de San Pedro, en el Vaticano, es lugar de frecuentes concentraciones humanas. Generalmente está llena de turistas que visitan los edificios, templos y museos vaticanos. También el Papa recibe visitas en sus dependencias, o en la misma plaza asiste a reuniones en las que cierran el acceso a los turistas, y delimitan zonas con las vallas de madera que vemos en la fotografía (de nuestro viaje de novios, en 2008) para los invitados, los peregrinos, el clero, las autoridades u otros grupos de asistentes. 


Ayer, entre los turistas y peregrinos, también se presentaron en la plaza un grupo de "indignados" italianos y otros procedentes de diversos países, como Francia o España. Al igual que estuvo ocurriendo en muchas plazas y calles del mundo el año pasado, estos manifestantes acamparon en la plaza de San Pedro, para protestar por el trato de favor que recibe la Iglesia por parte de los Estados. "Hemos venido a manifestarnos en San Pedro para apropiarnos de una plaza que, como todas, debe ser del pueblo. El nuestro es un gesto simbólico para denunciar que el Vaticano tiene muchas riquezas y no paga tasas, no sufre la crisis", afirmó Giovanni, de 24 años, uno de los pocos 'indignados' que hablaba italiano, pues la mayor parte eran franceses, españoles y de otros países europeos, según las agencias. Como uno de ellos consiguió saltar una de esas vallas de madera y subió al árbol de navidad que todavía adorna la plaza, la policía lo detuvo con otros dos más. Luego intentaron identificarlos y cargaron contra los acampados. Como vemos en las imágenes de la RAI, la violencia se cebó contra los ocupantes, que gritaban contra la brutalidad policial. Y lograron expulsarlos de allí ¡Qué diferencia con estas otras imágenes! 


En ellas vemos a Jesús de Nazaret expulsano a los mercaderes del templo. Entonces, el templo, la "Casa de Dios", estaba ocupado por comerciantes, prestamistas, banqueros y otros "agentes económicos". Jesús los echó. Ahora,  en el Vaticano, el "Estado de Dios", en un mundo gobernado por financieros y bancos, cuando son los pobres, los desahuciados, los parados, los jóvenes sin futuro, los que quieren establecerse allí, es la autoridad eclesiástica la que llama a la policía para que los expulse.Y luego se quejan de que haya gente que no simpatice con ellos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Rajoy pone sus barbas a remojar

 
"Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar" dice un refrán del Siglo de Oro. Eso parece que está haciendo Mariano Rajoy, en vista de lo que está pasando en Europa. La derecha, hasta ahora, eufórica por lo que le indican las encuestas, está empezando a preocuparse. Y en serio. Hoy mismo, uno de los más inteligentes comentaristas políticos de ese sector, José Antonio Zarzalejos, lo ha dejado claro en la cadena SER: es preocupante que los mercados se carguen gobiernos. Lo sorprendente es que este señor fuera....hasta ahora, uno de los más habituales defensores de que los gobiernos tengan que desarrollar sus políticas para contentar a los mercados. Hoy, el famoso periodista, hermano de uno de los que negoció, en nombre de Aznar, con ETA, cuando ésta era el "movimiento vasco...de liberación", ha mostrado su preocupación porque los mercados pidan la cabeza de gobiernos elegidos democráticamente. ¿Por qué se queja ahora?


Cuando Grecia cambió de gobierno hace dos años, pasando de uno conservador a otro de izquierda, porque los ciudadanos estaban cansados de una crisis a la que no veían fin, nada dijeron sobre las exigencias de los mercados. Pero pidieron que aquí en España se convocaran elecciones anticipadas, para que se produjese también un cambio de gobierno. Cuando Papandreu ha caído por presión de los mercados, se alegraron de que se "tomaran medidas" contra una crisis desbocada. Tenía que haber caído el gobierno de Zapatero, como cedieron el cetro otros mandatarios europeos: en Irlanda, en Portugal, en Islandia...Y, repito, esos que exigían seguir al milímetro el dictado de los mercados (cuando caían gobiernos de izquierda, por esas elecciones anticipadas) ahora se preocupan por lo ocurrido en Grecia, donde el gobierno elegido en elecciones ha sido sustituido por un gobierno de "tecnócratas", como pedían los mercados. ¿Cuándo la preocupación se agrava, cuándo suena la alarma? Cuando cae Berlusconi, un ejemplo de político liberal, y no por elecciones anticipadas, sino por el dictado de los mercados, para ser sustituido por más tecnócratas. Es decir, por "no políticos", sino técnicos, especialistas académicos y gestores empresariales, como le gusta a los que dominan los entresijos de los sacro-santos mercados. 


El domingo hay elecciones generales y todos los sondeos apuntan a una victoria del PP, sin casi despeinarse. Porque el PP no ganaría, sino que perdería estrepitosamente el PSOE. Algo parecido a lo que les pasó a los gobiernos que perdieron el poder en Europa por la crisis, en sus respectivas elecciones. Hasta aquí, para los "ideólogos" de la derecha, todo bien. El nerviosismo, la preocupación viene, por lo que hemos visto la semana pasada. El cambio de gobierno no garantiza la salida de la crisis, ni la calma en los mercados, como le pasó a Grecia. Dentro de mes y medio puede haber un gobierno de Rajoy, pero ¿y si dentro de tres meses la crisis no remite? ¿Y si dentro de tres meses la deuda privada sigue engordando y hay hasta más morosos? ¿Y si entonces los recortes en la inversión pública y en los salarios de los empleados públicos siguen hundiendo el consumo, porque tampoco se suben las pensiones? ¿Y si aumentan sin freno los embargos de viviendas cuyas hipotecas siguen sin pagarse?  ¿Y si la deuda pública sigue sin frenarse, a pesar de las reducciones presupuestarias, y las bajadas fiscales frenan la financiación de los servicios públicos? ¿Y si la gente, ya muy harta, sale de nuvo a las calles al no ver futuro, si resurge con más fuerza el 15M? ¿Y si ahora es Francia y después Alemania las que sufren las consecuencias del marasmo financiero? ¿Y si los mercados siguen sin confiar en nuestra capacidad para responder ante los compromisos financieros? ¿Se cargarían a Rajoy, con un gobierno flamante, orgulloso de si mismo, pletóricos de poder, pero que no responde a sus expectativas, por el simple hecho de ser ideológicamente ortodoxos, como le ha pasado a Berlusconi?


Están más preocupados de lo que nos dicen, aunque se les escape, como se le ha escapado a Zarzalejos o al mismo Rajoy, cuando ha dicho que “Ya hemos hecho gestiones en la UE para que confíen en España”. O "haré un gobierno competente y sin obsesiones ideológicas". Quieren hacer y hacernos creer, a los ciudadanos, pero sobre todo, a los mercados, que son los famosos "tecnócratas" los que gobernarán, sin ideologías, sin meterse en política, como decía Franco a quienes se lo aconsejaba para no tener problemas. Les están entrando el miedo en el cuerpo, cuando ven el gobierno al alcance de la mano, porque pueden perder rápidamente algo más importante, el poder. Eso, si se les mete entre ceja y ceja a los que mandan en la economía que no hay garantía suficiente para sus negocios. Como le ha pasado a Berlusconi; como le ha pasado a Papandreu, después de dos años, cuando sustituyó a los que aparecieron como culpables de la crisis. Hay miedo. Y Rajoy está poniendo sus barbas a remojo...

martes, 18 de octubre de 2011

Sánchez Dragó, un verso no tan suelto


Fernando Sánchez Dragó es uno de esos personajes que periódicamente nos regala alguna perla con la que divertirnos un rato. Como cuando el año pasado dijo que se había acostado con "lolitas" o "zorritas" de 13 años, en Japón. Le encanta la polémica y aquella provocó riadas de comentarios sobre su supuesta pedofilia, que nos entretuvieron bastante. Un año después se ha soltado la lengua con otras declaraciones, con vista, obviamente, a encontrar publicidad para su nuevo libro, que acaba de salir al mercado. No seré yo quien se la haga gratis. 

Sí voy a comentar la entrevista que le ha hecho El cultural, por las estupideces que dice, claro. Se declara verso suelto, por haber sido un "niño solitario, silencioso, intelectualillo, quizá algo pedante (adjetivo que me ha perseguido toda la vida)". Seguro que sería así de niño. No se lo pienso discutir. Lo de pedante e intelectualillo. Lo de solitario o silencioso, sí lo impugno. Ni una cosa ni la otra, al menos ahora, que siempre está rodeado de pelotas haciéndole de corte y provocando mucho ruido. Y ruido están haciendo otras palabras de esta entrevista: 

 "Los indignados y su asambleísmo son lo contrario a la democracia. Ya lo denunció Sócrates: "Si un barco estuviera a punto de naufragar, ¿daríais el timón a un capitán experto u os pondríais a deliberar?". Además, aunque ellos no lo saben, son prefascistas. Los enragés tomaron el panfleto ¿Qué es el estado llano?, como los de ahora han tomado el de Hessel. Cuatro meses después vino la guillotina."

Los enragés (iracundos) fueron los más extremistas entre los protagonistas de la Revolución francesa. ¿Llama fascista a esta revolución? Este tipo no sabe ni de historia ni de ideologías políticas. Comparto la idea de que no se puede discutir todo en asamblea, pero la "asamblea" como método no es antidemocrática, ni tampoco prefascista. En ningún ejemplo de fascismo (español, alemán, italiano, belga, croata...) se dio el asambleismo como presupuesto al surgimiento del nuevo régimen. Este tipo simplemente busca el aplauso de sus amigos del PP, especialmente de quien le colocó en Telemadrid, Esperanza Aguirre, tan cabreada con los indignados del 11-M.

El remate, para mí, es esta otra frase: "Los chinos han inventado un sistema que funciona: autoritarismo político con libertad económica. Están felices porque les gusta fundar empresas, ganar dinero y gastárselo, mientras papá Estado soluciona los trámites burocráticos." Este es su modelo político y económico. La definición del neoliberalismo en estado puro, el que ensayaron las dictaduras militares de Chile y Argentina. Y que "triunfa" en la China actual. Por cierto, lo más parecido al fascismo de verdad que podemos encontrar en la actualidad, señor Dragó. 

No es un verso tan suelto este Sánchez Dragó. No me parace raro que asista a tantos actos de la Falange. Su pensamiento lo tenemos muy cerca y está haciendo mucho daño. Aunque se disfrace de liberal.

sábado, 15 de octubre de 2011

15-O, en todo el planeta


El mundo entero está viendo como salen hoy a la calle miles de indignados, enfadados y empobrecidos con la situación que estamos viviendo, por la crisis y la gestión que están haciendo de ella. No hay todavía mensajes y un discurso político coherente y organizado en estas manifestaciones, que nacieron del 11M. Pero reforzar las políticas financiras que han traído esta ruina y dejar impunes a los culpables de la situación de descontrol, y hasta premiarles dejándoles imponer desde el gobierno sus dogmas económicos y políticos, no es tampoco la solución. Celtibético con el 15-O.

(foto de El País)

lunes, 11 de julio de 2011

¡Hazte banquero!

En estos días un grupo de cajas fusionadas, liderado por un ex-ministro de economía de Aznar y famoso ex-presidente "aburrido" del Fondo Monetario Internacional, está haciendo una campaña publicitaria para captar inversores. Quieren que nos hagamos "Bankeros". La solución a la crisis económica, desde un punto de vista neo-liberal. Algo así como: "si no puedes ganarles, ¡únete a ellos!" Este es uno de los anuncios, "mejorado" por un internauta. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. 

martes, 21 de junio de 2011

Indignados en el sanedrín del gran Banco

Parece una broma, pero es real. Aunque la mayoría de los medios de comunicación han ocultado el hecho, el sancta sanctorum de la gran banca, el lugar más sagrado del tabernáculo del mayor representante del poder financiero español y uno de los más importantes del mundo, el Banco de Santander, fue profanado por algunos infiltrados del 15M. Algunos accionistas del Banco de la familia Botín se atrevieron el sábado 18 pasado a hablar en la Junta General de Accionistas, que se celebraba en el Palacio de Congresos de la ciudad cántabra. Como si se creyeran los legítimos herederos de Larus y otros caudillos celtas de las tierras cantábricas, que se rebelaron contra la invasión romana, algunos accionistas se atrevieron a poner en tela de juicio el poder del nuevo emperador Augusto (en este caso a Emilio Botín), haciendo un llamamiento a unirse a las movilizaciones de los "indignados" y denunciando la podredumbre del sistema, tan claramente allí representado por la plana mayor del banco. Varios accionistas hablaron, Álvaro José Van Den Brule y Carlos Pesquera, para enfado soterrado del patriarca de los Botín, cuyas actuaciones también la justicia está investigando. Esta es la intervención del último, el "Asterix" indignado. 


La irreductible aldea se ha instalado en Hispania.