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domingo, 15 de octubre de 2017

Referédum


En medio del caos que estamos viviendo con el referéndum organizado por la Generalidad catalana el pasado 1 de octubre, ilegal y suspendido por el Tribunal Constitucional, la “no-se-sabe-si” declarada independencia de Cataluña posterior, y todo lo que ello está dando de sí, más de uno ha empleado el argumento, en su defensa, de que los catalanes se han pronunciado votando sobre su futuro, a diferencia del régimen del 78, cuyo rey no ha sido elegido, ni los españoles se han pronunciado sobre monarquía o república. Aparte de que es una falacia dicho argumento, pues la decisión fue tomada con la Constitución de 1978, ratificada en referéndum el 6 de diciembre de dicho año, en nuestra historia reciente encontramos otro referéndum donde el pueblo español se pronunció sobre si su Estado debía ser un Reino: el referéndum de la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. En esta consulta, celebrada el 6 de junio de ese año, se aprobó, por un 89, 86% del censo, entre otras cosas, que España se constituyera en Reino, que Franco fuese Jefe del Estado vitalicio, la creación del Consejo del Reino (disuelto con la Constitución de 1978) y que Franco propusiese a las Cortes a su sucesor, “a título de Rey o Regente”, como efectivamente sucedió en 1969, cuando nombró a Juan Carlos de Borbón “Príncipe de España”, como sucesor a título de Rey, tras su muerte.


Es decir, que el pueblo español decidió mayoritariamente, con su voto (“Volem votar!”), que España se convirtiese en monarquía y que el Rey fuese el sucesor del dictador, a su fallecimiento. Así que no sería cierto, como nos dicen algunos, que no se haya votado esta monarquía. A mí me hubiera gustado que, a la muerte de Franco, hubiésemos podido elegir entre monarquía o república, pero no es ilegítimo que tengamos monarquía, pues, además, así fue confirmada en el referéndum constitucional de 1978. Algunos dirán que la consulta de Franco no fue una consulta democrática… y es verdad. Votar no significa elegir democráticamente, no es lo mismo. Eso lo hemos visto en el referéndum ilegal del 1 de octubre: no había censo oficial, se pudo votar más de una vez (como se ha comprobado en más de un caso), no había un órgano imparcial o judicial que verificase la votación y el escrutinio, el recuento fue “clandestino”, se vivió un clima de acoso y coacción hacia los no partidarios del referéndum, la misma consulta estaba orientada para que saliese el objetivo de los convocantes (la independencia), no había garantías de imparcialidad y de derechos de todas las opciones, etc. Lo mismo que en ese referéndum de 1947 ¿no?, nos dirán los partidarios del derribo del “régimen del 78”. De este modo, si lo importante “era votar” (“Volem votar!”) y eso era lo democrático el 1 de octubre, también fue democrático el 6 de junio de 1947, porque los españoles votaron. Y, si este no vale, aquel tampoco. Como diría un castizo: “o todos moros, o todos cristianos”. Con Franco ya se bailaba el mambo. El mambo de las falacias.

(En las imágenes, certificados de votación en el referéndum de 1947, en Palma del Río, donde aparecen como votantes familiares de Antonio Lopera Flores, que me facilitó las copias)

domingo, 9 de julio de 2017

Feria del Teatro en el Sur 2017, lo visto


Una vez más la Feria de Teatro en el Sur ha tomado las calles y espacios de Palma del Río, en este caso en su 34 edición. Como estoy escaso de tiempo, son pocas las obras que he podido disfrutar, pero les haré su, aunque sea pequeño, comentario, como acostumbro desde hace años.


El martes 3 de julio asistimos al Teatro Coliseo para ver "Marat/Sade", la obra de Peter Weiss, en la versión de la compañía Atalaya. Un texto donde se contraponen dos visiones contemporáneas de las ideologías, encarnadas en los dos personajes principales: Marat, como representante del colectivismo, del "ala izquierda" de la Revolución francesa, y el Marqués de Sade, defensor del individualismo, la "derecha egoísta", presentes en una obra de teatro puesta en escena en el manicomio de Charenton por los internos. La obra, de 1964, se adapta bien a esa visión de la política tan del momento, que enfrenta derecha e izquierda de forma maximalista, tajante, dogmática y maniquea incluso (las "dos orillas"), donde no caben los matices. Atalaya se echa de lleno en brazos de esta concepción simplista, haciendo uso de las influencias del teatro de Bertolt Brecht que tanto caracterizan sus últimos montajes. Eso sí con un trabajo muy bien elaborado, con una escenografía minimalista, basada en el empleo de telones que sirven para muchos usos, muy efectista y lograda. El trabajo de los actores y actrices bien resuelto, aunque la música, para mí no aportara nada, e incluso impidiese comprender algunos mensajes.


El miércoles llegó al Coliseo la hora de la nostalgia. La compañía La Cuadra de Sevilla volvía a Palma con su obra "Quejío", un montaje de 1972 que a nadie dejó indiferente entonces. Salvador Távora (que tuvo que subir al escenario, a pesar de sus achaques y años, para ser aclamado) quiso montar en su día un espectáculo donde el flamenco dejaba de ser el entretenimiento de los señoritos y los turistas, para pasar a expresar las penurias del pueblo andaluz, la queja de los mineros, jornaleros y otros trabajadores, postrados ante el poder de los amos, los grandes terratenientes y los empresarios, que esquilmaban las riquezas de estas tierras, explotando a sus habitantes. Unos habitantes que lanzan sus quejas, sus quejíos, en forma de arte flamenco, de cante, de baile, de lamento. Tiene la obra su parte de actualidad, aunque mucho haya cambiado la realidad andaluza 45 años después de su estreno. Pero la Andalucía de la Transición, en la que encumbramos la producción de Távora, ya es historia, y ni los nacionalismos entonces en boga, ni las soluciones "agraristas" nos sirven para conquistar un mundo mejor en nuestro solar. No obstante, no vino mal un poco de recordatorio (con mucho arte) de dónde venimos.


Terminamos nuestro repaso por lo visto en la Feria (solo 4 obras de las 29 programadas), con dos representaciones del viernes 7. La primera, también en el Teatro Coliseo, a cargo de la compañía jerezana La Zaranda, otra de las clásicas de la Feria. Trajeron "Ahora todo es noche", un montaje protagonizado por tres mendigos que nos enseñan sus miserias, sus grandezas, su vida en permanente lucha por la supervivencia, entre cubos de basura, estaciones, comedores sociales y obras sin terminar, con buen o mal tiempo, haciéndonos ver que un día se puede ser el mejor y al poco caer en lo más profundo de la pobreza, con todo lo que ellos conlleva de mantenimiento de la dignidad o de pérdida de ella y hasta del juicio. Exposición bien resuelta con el magnífico trabajo de los tres actores y el escaso atrezzo. Para mí lo mejor que he visto este año (y salvando lógicamente lo que no he podido presenciar).


La segunda y última obra, la muy esperada "Lope que te parió", de la muy querida compañía Malaje Sólo. Parodia al estilo acostumbrado de este grupo, encabezado por Jose Antonio Aguilar (que se hiciera famoso aquí por su paso por Garrapato Teatro) del teatro del Siglo de Oro, encarnado en dos obras: "El mejor alcalde, el rey" de Lope de Vega, y "La vida es sueño" de Calderón de la Barca. Gags, chistes, parodias, sin muchas pretensiones (también afortunadamente) que hicieron reír un buen rato a los asistentes, para empezar de buena manera y algunas risas el ansiado fin de semana. El año que viene, más.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Una tarde para la historia y la leyenda: Manuel Díaz, Julio Benítez y Javier Benjumea torean en Palma del Río


Mañana comienza la Feria de Mayo de Palma del Río. Como en otros años se ha publicado una revista de Feria, con colaboración del Ayuntamiento palmeño y de casas comerciales y empresas, editada por la Editorial Coleopar Ceparia e Imprenta Lopera. Una edición de mucha calidad, que se agota pronto y que, además de encontrarse gratis en diversos puntos de distribución, es enviada a muchas personas, especialmente a palmeños y palmeñas que viven fuera de nuestra ciudad. Este año han contado conmigo para publicar un artículo sobre el festejo taurino que protagonizaron Manuel Díaz y Julio Benítez (ambos con el apodo de "El cordobés") y Javier Benjumea, junto a otros artículos más. Agradezco el honor de haber sido invitado. Este es el artículo que publico en dicha revista, que fue presentada y puesta en circulación el pasado viernes. 


"Una tarde para la historia y la leyenda: Manuel Díaz, Julio Benítez y Javier Benjumea torean en Palma del Río

Recuerdo, cuando yo era niño, que se reunían familiares y amigos con mi padre, en nuestra antigua casa, para ver en televisión las corridas de toros que retransmitían. Fue cuando me aficioné a este mundillo y este arte. Era en los años sesenta, y una figura de Palma empezaba a convertirse en ídolo de masas, Manuel Benítez “El Cordobés”. El nombre de Palma del Río sonaba por aquellos tiempos en el mundo entero gracias a la figura de este matador, que estaba revolucionando el mundo de la tauromaquia. No era el único hijo de esta tierra que se dedicaba al mundo del toro por entonces: Manuel Fuillerat Nieto “Palmeño” (hijo de Julio Fuillerat García “Palmeño”), Pedrín Benjumea (sevillano, pero residente en Palma), Antonio Ruiz “El Barquillero”, Santiago Morales “El Arrojao”, Vicente Linares, etc. Un plantel numeroso de profesionales del toro bravo (incluyendo otras actividades, como picadores, ganaderos, novilleros, subalternos...) hicieron que Palma se conociese como “cuna de grandes toreros”, como rezaban aquellos anuncios que había a las entradas del pueblo, en forma de burladero.

Dominique Lapierre y Larry Collins, publicaron entonces un libro, “O llevarás luto por mí”, que contribuyó a hacer del diestro, además de figura, una leyenda, pues se destacaba en él el personaje humilde que logra fama y riqueza con mucho valor y tenacidad. Ese libro lo vi en casa, aunque no lo leí. Ha sido no hace mucho, con una edición nueva, sin la censura que entonces sufrió, cuando lo he podido leer. En el libro aparece un personaje, Manuel Ruiz, “Charneca”, hostelero que apoyó a Benítez de joven y que convirtió su bar en un santuario dedicado al torero, y al mundo del toro. En Palma había dos peñas: la del bar “Charneca”, dedicada a “El Cordobés”, y la Peña “El Palmeño”, donde se reunían los partidarios de Manuel Fuillerat (que se anunciaba siempre como “Manuel García Palmeño”, como su padre, tal vez por lo exótico de su apellido real). Mi padre acudía con frecuencia a la última, hasta que cerró. Y en la familia teníamos un primo casado con una hermana del torero, además de otros miembros relacionados con el mundo del ganado.


Tras algunos años la leyenda de “El Cordobés” decayó, como el mundo del toro en general en Palma. El no tener plaza fija, de obra, era un inconveniente. No obstante, la afición y la vocación por este arte no se extinguieron. Surgieron otros toreros en Palma, en décadas posteriores. Se han celebrado novilladas y corridas, algunas presididas por mí en mi etapa de concejal. Una novillada, que no presidí, a beneficio del Hospital de San Sebastián, tuvo lugar en 1993 (Ver nota 1) en una plaza portátil. En ella, Manuel Díaz, antes de tomar la alternativa, se encerró con seis novillos. Ya se comentaba que el padre (no oficial todavía) le ayudaba, aunque se disputasen el apodo “El Cordobés”. Hubo mucha expectación. Estuve allí cuando se presentó en el Hospital, y, tras salir del coche, y saludar a los presentes, una paisana (cuyo nombre me reservo, lógicamente) dijo a los presentes "es igualito que su padre". Esa “presunta” relación del joven novillero, ya en el candelero, con nuestro paisano hizo que el festejo fuese un éxito.

En 2003 Julio Benítez, hijo de Manuel Benítez y Martina Fraysse, también apodado “El Cordobés”, Antonio José Sánchez (“Sánchez de Palma”), el rejoneador Pedro Cárdenas, Javier Benjumea, y el mismo Manuel Benítez, participaron en un festival taurino, también a beneficio del Hospital de San Sebastián. Comí con “El Cordobés” padre, el cura Isidro (gerente de la residencia de ancianos del Hospital) y otros, en el Hotel Castillo, pues me tocó presidir otra vez el festejo. Había mucha expectación, pues suponía la reaparición de la leyenda palmeña en los ruedos de nuestra ciudad, tras haberse retirado hace años. Tanta emoción e interés concitó entre la gente, que la corrida empezó tarde porque no pude acceder a la Presidencia a su hora, del atasco que había, en pasillos y escaleras. Recuerdo que tuve que subir desde el callejón, ayudado por un agente de la Guardia Civil, “escalando” el tendido repleto de público. Para colmo ese día Julio se lesionó una rodilla, al cogerle un animal, y su padre tuvo que matar su novillo, al llevárselo al hospital. Respiré aliviado cuando terminó el espectáculo, pero el respetable disfrutó con el ídolo de nuevo en casa.


Aquel día de la reaparición de “El Cordobés”, proclamado ya quinto “Califa del Toreo”, éste tuvo oportunidad de compartir plaza con el vástago de otra de las figuras, coetáneo de Benítez, Pedrín Benjumea, que, aunque era natural de Herrera (Sevilla) se afincó en Palma del Río de niño: Javier Benjumea. Este torero ha lidiado varias veces en Palma. Sus últimas apariciones fueron, una en la Feria de Mayo de 2009, en una novillada, que presidí, cuya recaudación fue destinada a la restauración de una de las capillas de la Iglesia del antiguo Convento de San Francisco, meses antes de tomar al alternativa en Écija. Un festejo que no llenó plaza (¡qué difícil es sacar a la gente de la feria para ir a los toros en Palma!), hasta llovió, pero donde todo al final salió bien, quedando contentos los novilleros, el ganadero (el ganado fue bueno, cosa rara en un festejo celebrado en plaza portátil), el empresario y el público asistente. Y otra, su última aparición, hace dos años, junto a dos figuras del momento, el jerezano Juan José Padilla y el granadino David Fandila, "el Fandi". Todo un cartel de lujo por los diestros, que no por el ganado, aunque disfrutamos por la valentía de Padilla, el buen hacer del Fandi y las ganas del joven Benjumea.

Desde hace algo más de un año, Manuel Benítez ha sido protagonista no ya de la prensa taurina, sino de los medios “del corazón”. Manuel Díaz presentó contra él demanda de paternidad y la Audiencia Provincial de Córdoba falló en su favor en 2016, declarándolo hijo biológico del torero. También se ha separado de Martina y hasta ha encontrado nueva pareja en otra palmeña. La gran noticia vino con la aparición de los dos “recientes” hermanos toreros en una primera corrida en Morón de la Frontera (Sevilla) en marzo de este año, donde se esperó la presencia del patriarca, sin éxito. El 22 del pasado mes de abril tuvimos la oportunidad de ver en Palma del Río a los herederos de las dos dinastías de toreros comentadas, la de Manuel Benítez y la de Pedrín Benjumea. Julio y Manuel hacían su segundo paseíllo juntos, compartiendo cartel con Javier, en una corrida que provocó el interés de los medios de comunicación y del público. De nuevo todos esperábamos la asistencia del torero palmeño, para ver a sus sucesores en el arte de Cúchares, con nombre artístico similar, y con el aliciente de celebrarse el festejo en la tierra del primero. Y, de nuevo, nos quedamos con las ganas. Los hermanos se encuentran encantados de torear juntos, y disfrutan de su nueva cercanía profesional y familiar. El padre no parece tan contento. 


Fue una tarde de toros con aforo completo y con el cartel de no hay billetes en la taquilla. Con la presencia de multitud de medios de comunicación, aficionados y curiosos, deseosos de ver a los diestros, sus familias y todo el espectáculo mediático montado. Los toreros hicieron todo lo posible por agradar al respetable, que les premiaron con su afecto y peticiones de orejas, concedidas con generosidad por la presidencia. El ganado fue lo peor de la tarde, escasos de fuerzas, algunos rajados nada más salir del encuentro con el picador, manseando otros... Una pena que se trate así al público de una plaza portátil, que ha pagado una entrada a precio de plaza de primera. Sin embargo, disfrutamos del repertorio de recursos de los toreros, ya que se emplearon bien en sus faenas. Gustaron los “guiños al tendido” de Manuel Díaz, con su habitual habilidad para conectar con el público, y sus lances efectistas, incluyendo el famoso “salto de la rana” del padre. Julio Benítez, que está enderezando su carrera, dio muestras de mejor hacer que en tiempos pasados, y con ganas de agradar a un tendido entregado, también luciéndose con la muleta y con desplantes y otros adornos. Javier Benjumea, muy torero, bien con el capote y que, de no haber tenido un toro (el primero) que se paraba a cada embestida, habría encandilado al buen aficionado con serias tandas de naturales, dando muestras de no quedarse atrás y ganarse el favor de la concurrencia. Salieron los tres a hombros de la plaza.

Una tarde entretenida donde se cruzó la historia y la leyenda, donde estuvo presente la realidad y también el mito, el recuerdo del pasado y la esperanza del futuro de la fiesta. Un acontecimiento único que hubiera enganchado a aquellos aficionados de los sesenta y setenta (algunos todavía vivos y, seguro, presentes en la plaza), como los que se sentaban en mi casa para ver la correspondiente corrida televisada. Un día en que Palma volvió a ser la cuna de grandes toreros que antaño fue."

(Nota 1. En la revista aparece la fecha de 1993, cuando, en realidad, este festejo tuvo lugar el 19 de mayo de 1995. La fecha publicada es la que dio el mismo torero en la rueda de prensa que se celebró para anunciar la corrida, en el Convento de Santa Clara, y que recogió la prensa. De la noticia la cogí y así ha pasado a mi artículo. Pido disculpas por ello. De haber comprobado mis agendas, habría usado la fecha real, como publicó el historiador Juan Antonio Zamora en otro artículo de la misma revista. De todas formas, esa errata no empaña el fondo de lo relatado: el festejo a beneficio del Hospital de San Sebastián, en el que por primera vez toreó, en Palma del Río, Manuel Díaz.)

martes, 9 de mayo de 2017

Bikinis, fútbol y rock & roll


Así se llama el nuevo libro de Adrian Vogel, un libro donde narra, desde la perspectiva que este hombre ha vivido (la música pop sobre todo) el paso del Franquismo a la democracia actual. Un libro de investigación que nos cuenta que, gracias a cierta perspicacia de los gerifaltes de entonces, las cosas que estaban cambiando el mundo en los años sesenta y setenta, fueron entrando en España, dosificadas, consiguiendo que no nos rebelásemos y cambiásemos el statu quo de forma radical. Lo que luego se llamó el "Franquismo sociológico". Un repaso por la historia reciente en forma de "crónica pop", repleta de datos y anécdotas.


"Bikinis, fútbol y rock & roll" ha sido editado por el Grupo Akal, y cuenta con el prólogo de El Gran Wyoming. Yo no me podía resistir a comprarlo, y ayer me llegó. Otra adquisición para hacer paréntesis de lectura, durante la preparación de las oposiciones.

Adrian Vogel, a la derecha, con Michael Jackson

De Adrian Vogel (periodista, futbolero (merengón de pro) promotor musical, ejecutivo de discográficas, conferenciante... tal vez el más entrevistado en España cuando murió Michael Jackson) ya os he hablado varias veces, incluso he comentado alguna otra publicación suya, como el eBook Mi mundial Brasil 2014. Tiene un blog, El Mundano, muy recomendable, que nació un mes antes que el mío, donde he tenido el honor de publicar diversas entradas sobre temas musicales, como Un siglo de canciones 17: “Este Madrid” (por Francisco Javier Domínguez “Schevi”), que, por cierto, aparece en el listado de post más vistos. Supe de sus andanzas con aquel programa que emitían en RNE, Para vosotros jóvenes, que recordé en un emotivo post sobre mis aprendizajes con el mundo de la radio. Espero disfrutar de su nuevo trabajo. Y ¡anímense! búsquenlo, que seguro lo gozan.

domingo, 7 de mayo de 2017

Ganó Emmanuel Macron, perdió el fascismo


A estas horas parece que el resultado de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia ha sido la victoria de E. Macron, con más de un 60% de los votos, sobre la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, la esperanza de la extrema derecha, el fascismo francés. Hace cinco años festejé la victoria del socialista François Hollande, como una forma de resistencia a los dictados de la canciller alemana Angela Merkel. Una decepción esta presidencia, en uno de cuyos gobiernos estuvo como ministro de economía Macron, entonces socialista, y que abandonó el gobierno y el partido socialista francés para fundar otro que superase el tradicional dualismo entre izquierda y derecha. No confío ahora nada en las políticas "progresistas" (según él) que quiere implementar el nuevo presidente. Pero festejo que haya derrotado al fascismo francés, que ha sacado un número importante de votos, por cierto, captando a las clases menos favorecidas, decepcionadas con los partidos de izquierda (no solo el partido socialista, ojo). El peligro sigue patente, pero los franceses han optado por parar los pies a Le Pen, envalentonada por el avance de la extrema derecha a nivel mundial. Algunos cretinos, movidos por su "pureza inmaculada", querían desentenderse de esta votación por considerar a los dos candidatos como "la misma derecha". Los franceses no han caído en esa trampa. Afortunadamente. Hoy también puede sonar con brío "La Marsellesa", como cuando en la película Casablanca, los clientes del bar se opusieron a los nazis, de forma digna y pacífica.


lunes, 1 de mayo de 2017

Día del trabajo: los mártires de Chicago


Nos estamos acostumbrando a conmemorar el 1 de mayo como una fiesta no laborable más. La primavera nos impulsa a disfrutar del buen tiempo y el ocio, buscando la diversión y el placer, para dejar atrás los problemas y las tensiones del día a día. Y estamos olvidando el origen de esta fecha. Fue la Segunda Internacional (la que surgió tras la escisión de la primera, por el enfrentamiento entre socialistas, influidos por K. Marx, y anarquistas, seguidores de Bakunin) la que instauró esta fecha en recuerdo de los llamados "mártires de Chicago". Éstos fueron unos trabajadores condenados a muerte (en su mayoría, otros fueron condenados a prisión) en Estados Unidos, tras una huelga para conseguir la jornada de trabajo de ocho horas. En estos tiempos en que se ha retrocedido tanto en derechos laborales y políticos, es más necesario que nunca no olvidar este origen, para volver a dar su significado de lucha a este día.

domingo, 23 de abril de 2017

Día del Libro: el acto de la Feria del Libro al que asistí como presentador


Como anuncié el martes, ayer tuvo lugar, en el seno de los actos de la Feria del Libro que organiza el Ayuntamiento de Palma del Río, la presentación del libro Lecturas de economía aplicada y derecho revuelto, de Francisco José Fernández Cabanillas. Me encargaron de la presentación del autor. Y, como hoy es el Día Internacional del Libro, aprovecho para hacer una somera crónica del acto.

Tuvo lugar a las 9 de la tarde, en el salón de actos de la Oficina de Turismo, en la Plaza Mayor de Andalucía. Llegué con el tiempo justo, pues ya advertí a la organización de que tenía entradas para el festejo taurino que se celebraba esa tarde en Palma, en el que se dieron cita los, ya oficialmente hermanos, Manuel Díaz "El cordobés" y Julio Benítez, además del torero afincado en Palma, Javier Benjumea. Me perdí el último toro para acudir puntualmente al acto.


En la presentación estuvimos como en familia. Suele asistir no mucho público a estas cosas de las presentaciones de libros, y la mayoría familiares y amigos. Así que enfoqué la intervención con más relajo, como una conversación entre amigos, en la que el mismo autor intercaló alusiones, a modo de diálogo, además de presentar luego su obra. Introdujo el acto Esperanza Caro de la Barrera, primer teniente de alcalde del ayuntamiento palmeño.


Recordé la etapa del Instituto, donde nos conocimos, allá en 1976, en plena Transición Democrática, y del que salimos en 1980, nombrando a algunos profesores, de los que conté alguna anécdota, como en el caso de Pepe Moya cuando le gastamos la broma de la frase del cantante Ramoncín ("polli fricti rex sum", en latín), y también a alumnos (algunos de ellos presentes allí) de los que fuimos compañeros, unos compañeros que se esforzaron, pero que también disfrutaron como jóvenes que éramos. Prueba de aquella conjunción entre diversión y esfuerzo fue la estrategia, de la que aproveché para culparle a él (pues "el delito ya habrá prescrito") que diseñamos entre Federico Navarro, el autor y un servidor (como los nuevos Tres mosqueteros) para aprobar la asignatura de Historia del Arte, ya en COU, y que, como la anterior evocación, ya fue contada en la correspondiente entrada de este blog relativa al instituto de bachillerato.


Seguimos con el paso a la Facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba, en cuyo primer curso coincidimos los "Tres mosqueteros", aunque Fran (que es como siempre llamábamos al hoy autor del libro, en el instituto) la dejó en segundo curso, pues se trasladó a Sevilla para continuar la licenciatura. Aquel curso al que accedimos era el primero como Facultad de Derecho, pues los anteriores estudiantes lo fueron del Colegio Universitario que dependía de Sevilla, lo que hacía que todavía no tuviese prestigio, algo que también cuenta al obtener el título ("hay que maximizar los recursos"). Y luego hablamos de nuestros destinos profesionales, siempre, de alguna forma relacionados con el Mundo Jurídico: Fran como profesor de Economía en la Universidad de Castilla-La Mancha, Federico como catedrático de Derecho del Trabajo en la Universidad de Córdoba, y yo en la Administración, primero como político y ahora como empleado público. Todo explicado en lenguaje humorístico y en complicidad con el auditorio.


Terminé dedicando unas someras palabras al libro, que lógicamente, el autor era el que tenía que presentar (pues, si no, me iba a soltar aquella famosa frase que dijo Francisco Umbral en una entrevista televisiva: ¡Oiga, que yo he venido aquí a hablar de mi libro!). Recomendé su lectura sin miedo a encontrarse un manual al uso, un tocho de centenares de páginas de carácter técnico, solo para iniciados, como su nombre parece indicar. Al ser una colección de artículos publicados en prensa, su lectura es fácil e inteligible. Además, contiene unas críticas incisivas, con lenguaje muchas veces tirando de la ironía y el sarcasmo, y preñadas de sentido del humor. Algo que últimamente está en peligro, pues cada vez que alguien hace una crítica en forma de chiste, se puede encontrar con la denuncia en el juzgado presentada por quienes se sienten ofendidos ante las críticas.


Fran nos puso varios ejemplos relacionados con el contenido de la obra. Contó varias anécdotas, muy sustanciosas y algunas divertidas, sobre su paso por los juzgados (fue juez algún tiempo), sus empresas y socios y viajes varios en el mundo universitario. Aprovechó para lanzar algún dardo, para explicar así la importancia del Derecho (a raíz de un ejemplo de mala legislación que puse en mi intervención), sugiriendo que la excesiva litigiosidad que hay en España, la hiper-inflación legislativa (a la que hice mención) y su mala calidad podía deberse a la característica española (no compartida por otros países) de que un elevado porcentaje de diputados y senadores fuesen abogados. Aventuró que esa mala praxis legislativa, tal vez fuese intencionada, con la idea de tener los diputados/abogados, al dejar el cargo, trabajo con el que tener el futuro profesional asegurado, desentrañando el maremagnum normativo. 


Fue una tarde/noche amena y divertida, demostración que lo jurídico y lo económico nos son materias áridas, sino muy vivas y enganchadas a la vida real. Firmó el autor algunos libros, incluida una dedicatoria para mí. Y, como no podía ser de otra manera (pues, además, le recordé el que teníamos pendiente más de una cerveza), terminamos ya en un bar departiendo aún más relajadamente y en busca del frescor de la noche primaveral.

martes, 18 de abril de 2017

Presentación de libro "Lecturas de economía aplicada y derecho revuelto", y yo del autor


El año pasado, con motivo de mi 55 cumpleaños, comenté el regalo que me hice a mí mismo por ese motivo: el libro Lecturas de economía aplicada y derecho revuelto, de Francisco José Fernández Cabanillas. Este sábado, entre los actos de la feria del libro en Palma del Río, se presentará el libro, en la Oficina de Turismo, de la Plaza Mayor de Andalucía. Han contado con un servidor para que haga la presentación del autor, ya que nos conocemos de tiempos del Instituto, siendo buenos amigos y miembros de una generación interesante que pasó por sus aulas, y por haber empezado los estudios en la Facultad de Derecho de Córdoba a la vez, junto a otros palmeños ilustres. Así que tendremos la oportunidad de rememorar viejos tiempos de correrías juveniles y estudiantiles, y pasar un buen rato con el autor, que, a pesar de su semblante severo y formal (cosa que lo es, sin duda), es también un gran y divertido conversador, con grandes dosis de humor e ironía, como podemos comprobar en su libro. Espero que nos veamos y pasemos un buen rato.

viernes, 14 de abril de 2017

La foto del viernes: recuerdo de Salamanca


El verano pasado estuvimos en varias ciudades de España. La primera parada fue en Salamanca, ciudad de la que visitamos su casco histórico y donde almorzamos, para seguir camino, luego, hacia Palencia. De Salamanca tengo varios recuerdos, al haber estado varias veces allí. En este último viaje me tomé esta fotografía, justo delante de un comercio de recuerdos turísticos, donde se exponían estas banderas. Como iba con la familia Santos, es muy apropiado rememorar la imagen, en un día como hoy, 14 de abril, un viernes muy "santo"... y tricolor. ¡Salud y república!

viernes, 24 de marzo de 2017

José María Izquierdo. Hasta siempre.


A José María Izquierdo Benavides le conocí en el Colegio S. Sebastián. Era unos meses mayor que yo y estaba en un curso posterior. Más tarde coincidimos en el grupo cultural Vientos del Pueblo. Era en nuestra época de jóvenes, en la Transición democrática, con ganas de hacer muchas cosas. Una anécdota que recuerdo de aquellos tiempos y que define su carácter fue la que aconteció cuando conseguimos que un grupo teatral de Córdoba viniese a Palma a representar su obra. La condición que pusieron era que debíamos trasladar todo su equipo (decorados, luces, sonido, etc.) por nuestra cuenta. En una reunión, de aquellas que hacíamos los de la comisión de teatro de la asociación en la parroquia de la Asunción, se debatió el asunto, pensando en la manera de hacer el traslado. José María se lanzó a la piscina: “Yo me busco un tractor y un remolque y me traigo todo.” “¿En un tractor? Tendrás que hacer noche en Almodóvar”, comentó alguien. Nos reímos todos. Tenía ocurrencias por el estilo. 

Con el que conocíamos como “Lister”, un viejo luchador obrero palmeño (que murió cuando el golpe de estado de Tejero, del susto), componía la agrupación local del PCOE (Partido Comunista Obrero Español), formado, como una escisión del PCE, por el viejo dirigente y militar republicano Enrique Lister (de ahí el apodo de su compañero). Eran pocos, pero activos, aunque su presencia duraría poco tiempo.

Más tarde José María se haría ácrata, siempre combativo, hizo muchas pintadas en el pueblo y con eso se creía que iba a hacer la revolución con unos pocos amigos. También fue republicano (me regaló un pin con la bandera tricolor, que he lucido muchas veces en los “catorce de abril”). Otras veces se replegaba, llegando a dejarme sorprendido una vez en el Pub Lord Byron cuando me contó que los de izquierdas estábamos equivocados, que el capitalismo tenía razón y era el mejor sistema. Lo tomé como una de sus locuras. Pues así lo consideraban muchos, un loco. Eso sí, vivió como le dio la gana.

Se casó y tuvo hijos, pero se separó para vivir como un hippy. Así se definía, como hippy. Cambiaba de ideología, pero siempre fiel a esa forma de vida, según sus propias palabras. Siempre enrollado en proyectos musicales y contra-culturales (conciertos, grupos, fanzines...). Fue uno de los fundadores de MUENMO (Músicos en movimiento), creadores del festival de música alternativa Palmitosónico, que se empezó celebrando en Los Cabezos. Música de minorías, pero activa, siempre a la última (puk, hip hop, heavy...). 

Recuerdo sus polémicas contra el ayuntamiento, especialmente con la policía municipal, blanco de sus más agrias críticas (“los munipas”). Tenía unos coches que usaba para componer o reparar su propio vehículo, dejando en la calle los restos. Como era lógico, algunos se los llevó la grúa, por estar aparcados más de la cuenta en el mismo sitio, presumiéndose su abandono por su estado. Y encima no pagaba el impuesto de vehículos, con lo que las deudas con la hacienda local no paraban de crecer. Más de una vez se acercó a mi despacho de teniente de alcalde buscando una solución, siempre demasiado tarde, pues la deuda iba creciendo, y con ella los embargos. No recuerdo si llegó a solucionar estos entuertos, pues se rebelaba contra toda norma que no le gustase. Se fue a Córdoba a vivir un tiempo, y allí conoció a una prima mía, de la que me habló más de una vez al coincidir en clases de baile. Me dejó sorprendido una vez más (¿José María recibiendo clases de baile de salón?)

Tuvo un tumor cerebral de joven. Lo veíamos pasear con la cabeza vendada, como abstraído, unas veces, y otras, con comportamiento perturbado. Corrió el rumor de que se inventó la locura que le achacaban para librarse del servicio militar. Tuvo más tarde más problemas de salud. Lo último que supe de él es que, tras volver de Córdoba, muy enfermo, su hija intentó buscarle una ayuda a domicilio, porque estaba muy desequilibrado. Hasta hoy no he sabido nada más, solo su fallecimiento.

Coincidimos y discrepamos muchas veces. Pero siempre conservamos la amistad de años, desde aquellos tiempos de lucha y juventud. Tal vez hoy sienta algo de nostalgia por aquellos tiempos que compartimos, de ilusiones, ingenuos, combativos, al haberme enterado de que nos ha dejado. Tiempos y actitudes que él siguió viviendo a su manera, y, tal vez, por ello, por no aceptar las reglas, terminó apartándole de los demás, aunque siempre conservase el afecto un grupo de quienes compartieron con él momentos inolvidables. Tomo prestada del Facebook de Juan Carlos Quesada, Tito, uno de sus compañeros de correrías musicales, una foto para recordarlo. Descanse en paz.

jueves, 23 de marzo de 2017

Una foto con historia, e importante para el progreso de Palma del Río


En la fotografía, cedida por Salvador Caamaño Rodríguez, vemos a Manuel Rodríguez Riesgo, con su gran familia. Una foto del siglo XIX, cargada de historia. Manuel Rodríguez era veterinario, y originario de la provincia de Sevilla. Fue alcalde de Palma del Río. Durante su mandato se construyó el trazado de la línea de ferrocarril entre Córdoba y Sevilla, que autorizó la reina Isabel II, monarca que vino a Palma, a inaugurar el puente que atravesaba el río Guadalquivir, y que se construyó para permitir el acceso al ferrocarril, comunicándolo con Écija, ya que la vía no pasaba por esta ciudad, como se pensó en un principio. Un puente de madera que destrozó una crecida del río en enero de 1867, y que fue sustituido por el puente de hierro, que todos conocemos, obra de la Sociedad Cail de París, que se terminó en 1885, donde trabajaron palmeños de adopción, como Mariano Castiñeira, del que hablamos hace algún tiempo, en relación a una curiosa colección de postales antiguas. En ese año tuvo lugar su inauguración, siendo regente María Cristina de Habsburgo-Lorena, viuda de Alfonso XII, que tres años más tarde, en enero de 1888, concedió a Palma del Río el título de "ciudad".

De aquel día en que la reina Isabel II estuvo en Palma, un cronista contó: “En Palma del Río nos recibe el vecindario entero en unión de muchos ecijanos, cuyas autoridades unidas a la de la villa saludaron a Sus Majestades. Una bonita tienda de campaña se levanta junto a la estación muy engalanada y en la misma vía se abre un colosal arco de follaje que llama la atención por sus gigantescas proporciones y lo elegante de sus formas (...). Los palmeños están locos de alegría; sus hijos agitan los pañuelos saludando a la Reina, que desde el vagón real les contesta; los hombres se acercan a los coches y ofrecen dulces y refrescos. Al mismo tiempo se inaugura el puente que, sobre el Guadalquivir allí inmediato, construye la línea férrea, que tanto ha de contribuir al fomento de Écija, Palma y localidades adyacentes. El puente está unido a la estación por una fila de jóvenes naranjos entremezclados con banderas nacionales y en su trayecto y lado opuesto decoración de follaje con escudos y trofeos." (De un artículo de Rafael Nieto Medina).

Siendo, por tanto, alcalde Manuel Rodríguez Riesgo, visitó Isabel II nuestra ciudad, y se puso en marcha el trazado de la línea férrea que une Córdoba con Sevilla, algo que supuso entonces una importante ventaja para los palmeños, al tener una rápida comunicación con las dos capitales andaluzas, posibilitando su progeso. Uno de sus hijos, concretamente el que aparece de pie a la derecha de la imagen, fue Rafael Rodríguez Díaz, el abuelo materno de Salvador, conocido como "el cojo Altomira", sobrenombre muy popular en Palma del Río. Una foto curiosa y repleta de significado pues.

jueves, 16 de marzo de 2017

Radares y multas


Los radares son un medio para detectar excesos de velocidad en nuestras carreteras, y para probar la infracción que será sancionada con la multa correspondiente, con la medición y la foto que realizan. En estos días se está comentando que uno de esos dispositivos que más infractores ha "cazado" (de lo que se ha derivado un número importante de multas) está en Córdoba. Concretamente en la conocida Cuesta del Espino, en la autovía de Andalucía, una zona de curvas y cuestas, donde hay tres radares fijos instalados. El que más "más multas pone" es el del kilómetro 417 de la autovía, dirección Córdoba, que el año pasado registró con su cámara 80.582 infracciones sancionadas con multa. Una de esas fue para mí, concretamente en diciembre del pasado año, cuando me dirigía a Córdoba. 

Está situado este radar a poco antes de entrar en una cuesta abajo, con una primera curva pronunciada, con la señal de limitación a 80 km/hora cerca de la curva. Vas a 120 y de golpe tienes que frenar y ponerte a 80. Eso me pasó a mí, que estaba frenando, cuesta abajo, y "me pillaron" a 103 km/hora, como se ve en la foto del radar, donde se aprecia claramente la luz de frenado. Si circulas por allí habitualmente seguro que levantas el pie del acelerador cuando te vayas acercando (aunque todavía no veas la señal), pero si no eres un fijo de esa autovía, puede pasar como me pasó a mí, que, aunque frenes, el radar te pille sin ir todavía a 80. Y foto que te cae, que unos días más tarde te notificarán con el inicio del expediente sancionador.

Esa autovía se construyó para la Expo 92 y se desecharon otras alternativas por aquel tramo, por las prisas y los costes. Es una zona con frecuentes accidentes de tráfico, por lo que está justificada la limitación de velocidad. La solución no es esa, sin embargo. Se debería ejecutar otro trazado para salvar ese desnivel entre terrazas fluviales que no presentase esas curvas y cuestas tan peligrosas, y que tanto dinero cuesta al conductor, a bases de tantas multas, como para ostentar ese nefasto récord sancionador. Los gobiernos pasan (del PSOE y del PP, la autovía es del Estado, no de la "pérfida recaudadora" Junta de Andalucía) y no se acomete la necesaria reforma. En fin, que me temo que tendremos que seguir pagando multas para paliar el déficit y la deuda pública. O tener buena memoria y levantar el pie antes de que estemos cerca de la dichosa señal y el aparatito. Al menos, tras el disgusto de la multa, eso seguro que me pasa a mí.

sábado, 11 de marzo de 2017

El 11M y la islamobofia


Se cumplen hoy 13 años del atentado terrorista del 11M, el más grave de la historia de España. Un momento para recordar a las víctimas de aquella masacre perpetrada por terroristas islamistas, que quisieron responder así a la participación de España en la guerra de Irak, de la mano de José María Aznar. Aunque haya todavía quien sostenga el embuste que propagó el entonces ministro del interior, Ángel Acebes, de que había sido ETA la autora, teniendo ya pruebas de que los tiros iban por otro sitio. Recordemos que estábamos en campaña electoral y al PP no le interesaba aparecer ni indirectamente como responsable de algo que les relacionase con los islamistas. Por eso el ministro llegó a tachar de "miserablesa quienes ya preguntaban sobre las nuevas líneas de investigación que apuntaban a colaboradores del Al Qaeda. Pero fue la presión ciudadana la que obligó al gobierno a decir la verdad, antes de que se fuese a las urnas, con lo que el PP sufrió el castigo electoral con la victoria de Zapatero.

Trece años después, con juicios que han aclarado la verdad, algunos siguen envenenando el ambiente. Trece años después, con tantos atentados, estragos, asesinatos y atrocidades cometidas por integristas islamistas, los que defendieron las mentiras del 11M siguen en su campaña de intoxicación. Esta vez uno de los medios, junto con el diario El Mundo, que alentaron la mentira de ETA y la posterior duda sobre la autoría de los atentado, Libertad Digital, ha hecho un gran descubrimiento: los que acusaron a los islamistas del atentado son islamófobos, tienen fobia al islam. ¡Toma ya! Se basan en un vídeo que ha realizado un francés, que se proclama de izquierdas, donde sostiene que la condena de entonces fue por esos motivos. El documental, que está pasando por internet sin pena ni gloria, copia las patrañas de ese medio de comunicación (entre cuyo accionariado se encuentra el PP, gracias a la compra de acciones que hizo Luis Bárcenas) para poner en duda la autoría islamista y termina acusando de islamofobia a la justicia española. Y ahora, los que acusan permanentemente a la izquierda española de pro-islamista, por anti-cristiana, y de anti-israelí y anti-sionista, resulta que invierten el insulto y le llaman islamófoba. Casi nada. Y la pirueta mental la proclaman a los cuatro vientos sin complejo de ningún tipo. O sea, que los "rojos" (como dicen ellos) somos a la vez partidarios y detractores del islam. Y se quedan tan tranquilos. Da igual, lo que importa es seguir sembrando cizaña, defendiendo los embustes de aquel día y los posteriores, y... "leña al mono que es de goma"... a difundir esas patrañas que "nos reportan tantos dividendos". 

En fin, dan asco. Y no merecen ni un minuto más. Los que sí se merecen unas palabras de recuerdo son aquellas víctimas de entonces, sus familiares, y todo el pueblo español, que tanto sufrimiento ha tenido con el terrorismo.

sábado, 4 de marzo de 2017

El blues del autobús (a propósito de los ultras y las drag queens)


Había una serie policial de televisión de los años ochenta que se llamaba Canción triste de Hill Steet. Así la llamaron en España, pues su nombre original era Hill Street Blues. Parecía que los programadores de televisión consideraban que no sabíamos qué era un blues, y prefirieron cambiar el nombre por "canción triste", para aclararnos ciertas cosas. En sus orígenes, el blues pudo tener una nota triste, es verdad, pero como género musical también nos ha ofrecido temas de lo más alegre. Viene esto a cuento por otro título, en este caso, el que tomo para la entrada, uno de una canción de Miguel Ríos, "El blues del autobús". Es éste un tema ciertamente melancólico, que nos cuenta las idas y venidas por la carretera del cantante y sus acompañantes, en esas enormes giras que nos acostumbró durante unos cuantos años de éxitos en su discografía y sobre los escenarios de todo el país. ¿Por qué este título prestado? Por la polémica de esta semana del autobús de la organización ultra Hazte Oír. Una triste polémica, a mi juicio. Me explico.

El mensaje del autobús es ciertamente tendencioso y pretende hacer un ataque a quienes piensan que los seres humanos pueden cambiar de género voluntariamente, con libertad. No es sorprendente, pues esta organización ultra defiende postulados que se inspiran en la doctrina de la Iglesia Católica, que pretenden mostrarnos como antinaturales y contrarios a los designios divinos, determinados comportamientos, como el divorcio, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la homosexualidad en sí misma, el aborto y, en este caso, la transexualidad . No admiten la distinción entre sexo (la condición sexual biológica de cada ser humano) y género (el estatus cultural y social del que se derivan ciertos comportamientos). Incluso hacen campaña, como otros componentes de la Iglesia (especialmente la jerarquía católica), contra la llamada "ideología de género", a la que consideran un factor de corrupción y de destrucción de la humanidad. Tras ello se esconde el rechazo tradicional a la igualdad entre hombres y mujeres. Y a la libertad. Ni que decir tiene que no comparto estas tesis (como se puede comprobar en diferentes entradas de este blog, desde hace años). Pero lo que me entristece (de ahí el título de la entrada) es la campaña iniciada por algunos para prohibir estos mensajes, e, incluso, para condenar penalmente su difusión, lo que ha dado lugar a la inmovilización del autobús propagandístico. Algo que considero una censura. El manifestarse en contra, ya sea en serio o en broma (como las muchas parodias que están triunfando en internet, algunas geniales), es lo que procede, si se discrepa, pero no la represión.

Hay que partir del hecho de que, no hace mucho tiempo, una campaña de visibilización de los transexuales, especialmente los infantes, y de apoyo a ese colectivo, se ha visto en numerosas ciudades de España. Los ultras de Hazte Oír protestaron, pero, afortunadamente, ningún juez o fiscal, prohibió la campaña, para disgusto de esta organización. Parece que lo del autobús es una respuesta a aquella campaña. A mi modo de ver, permisible, pues entra dentro de la libertad de expresión. Como la campaña en favor de la transexualidad. Pero alguien ha decidido convertir en mártires a los ultras del autobús, me temo, con esta censura.


En estos días de carnaval, también nos hemos enterado de la noticia de que una drag queen disfrazada de Virgen, y de Jesucristo también, se alzó con el premio del Concurso del carnaval de Canarias. La polémica ha surgido con ello. La jerarquía católica y diversos medios conservadores han levantado su voz contra esos disfraces, haciendo en algunos casos referencia al Código Penal, que considera delito la ofensa a los sentimientos religiosos. Otra vez otro intento de censura. En carnaval es normal la crítica a los poderosos, entre los que siempre (repito, siempre) se ha incluido a la jerarquía católica, desde un simple cura al mismísimo Papa. Lo normal es la transgresión; es su propio origen, como forma de dar rienda suelta a todo tipo de pasiones, entre las que se encuentran las formas de desahogo contra el poder y los dogmas establecidos, pues después se entra en la Cuaresma, y el recogimiento y la tristeza por la muerte de Jesús de Nazaret, incluso se volvieron obligatorios en nuestro país, sobre todo durante el régimen anterior, confesionalmente católico, como bien sabemos.

El carnaval es otro momento, donde la libertad de expresión (siempre vigente, por cierto) se hace más patente. De ahí que ese intento de censura, con la amenaza del código penal en la mano, sea del todo punto contraproducente, incluso anticonstitucional.

Y esto es lo que me parece triste. El blues del autobús y el blues de la drag queen. Tanto hacer uso del código penal y los tribunales para coartar la libertad de expresión es un despropósito. Venga de donde venga. Se decía hace tiempo que en España vamos siempre detrás de un cura, ya sea con un cirio o con un garrote. La jerarquía católica siempre está condicionándonos, directamente o a través de organizaciones amparadas por ellos, como la del famoso autobús. No se puede criminalizar tanto comportamiento. Siempre va a haber alguien que cuente un "chiste de maricones". Y en cualquier barra de bar podemos encontrar a alguien que se "cague en Dios, la Virgen y en los Apóstoles" porque su equipo haya perdido el partido de fútbol de la jornada. Será de muy mal gusto, si quieren, pero esas expresiones entran dentro de la libertad de expresión, y considerarles unos delincuentes y querer meter en la cárcel a quienes las profieran es una exageración intolerable. Ya está bien de tanta censura. Los "delitos de opinión" son propios de las dictaduras, la opinión es libre y su difusión un derecho. Quien se sienta ofendido por ese tipo de manifestaciones, tiene derecho también a contestar, a hacer públicas sus ideas, opiniones y creencias, no a censurar las de las demás. Debemos recobrar la sensatez, de una vez. Para vivir en un país sin tristeza es necesario que los extremistas, de uno u otro signo, no nos impongan sus dogmas.

martes, 28 de febrero de 2017

Andalucía, sus tradiciones y sus retos


Hace unos años, de viaje de vacaciones por el País Vasco, estuvimos en Bilbao, coincidiendo con la Aste Nagusia, la Semana Grande. Tras un buen paseo por el casco histórico, nos paramos junto a una carpa donde, con bastante público sentado delante, unos bertsolaris entonaban, compitiendo entre ellos, sus creaciones poéticas. 


Uno de nosotros me dijo "¡qué nacionalistas son esta gente!", tras ver cómo se desarrollaban las fiestas. Junto a la ría las txoznas vendían sus productos adornadas con pancartas, murales y emblemas de claro corte nacionalista. Las tascas rebosaban gente que bailaba y cantaba al son de músicas autóctonas, con instrumentos propios. Incluso unos grupos animaban las calles tocando melodías del lugar, ataviados con ropajes tradicionales y tocados con las clásicas txapelas.


Yo le contesté: "Estamos en sus fiestas tradicionales, así que las viven según sus tradiciones. Unos serán nacionalistas y otros no. Lo que pasa es que, para nosotros, son extrañas, porque no las vivimos en Andalucía así." Y continué poniendo un ejemplo de lo que a otros extrañaría. "Imagina que alguno de estos que están por aquí bajan a Palma, durante la feria. Verán mujeres camino del Paseo vestidas de gitana, cantando y haciendo palmas por sevillanas. Caballistas vestidos con sombrero de ala ancha, chaqueta corta y montando con su pareja, vestida de gitana, a la grupa. 


Cuando entren por el paseo, la música serán sevillanas, rumbas o flamenquito. Las casetas y los bares tendrán farolillos y banderines, con música también similar y estarán decoradas con elementos tradicionales (mantones de manila, abanicos, motivos taurinos, castañuelas, guitarras, etc.) ¡y hasta en las lonas y cortinajes predominarán los colores blanco y verde! los de la bandera de Andalucía, además de los socorridos lunares. El vasco que nunca haya venido a una feria dirá también: "¡qué nacionalistas son esta gente! ¡todo hace referencia a sus tradiciones!". Y unos lo serán y otros no, como pasa en su tierra."


Se quedó pensando mi acompañante y me contestó: "tienes razón". Cada uno ve las cosas según acostumbra a vivirlas, y si no es lo que ve corrientemente, le parecerá que lo ajeno que ve en su visita es fruto de de algún fanatismo o empecinamiento en lo indígena como el de los nacionalistas.


Los nacionalistas acostumbran a manipular la cultura popular para conseguir el apoyo a sus tesis a base de exprimir sentimientos, como los que provocan las tradiciones. Pero un pueblo es más que sus tradiciones. Y Andalucía tiene sus tradiciones muy arraigadas, sí, pero como país y como pueblo son algo mucho más rico e importante. Pensar en Andalucía no es quedarse en su folclore, su Rocío, sus ferias, su flamenco, su aceite de oliva o sus jamones ibéricos. Incluso estas tradiciones se han terminado convirtiendo en productos de consumo, muchas veces alejados de su raíz, como le pasa a parte de su gastronomía, como vemos en este letrero de un restaurante madrileño, de la Plaza Mayor.


Cuando hace 37 años, muchos andaluces nos movilizamos para tener una autonomía política de primera, no fue para defender y disfrutar de las tradiciones solamente. Fue para dar a un giro a la situación de postración que vivíamos, relegados a un papel secundario en España. Para tener un futuro mejor, con empleo de calidad, servicios públicos para todos y de calidad, para acabar con desigualdades sangrantes con otros territorios peninsulares. Hoy día, tras ese tiempo, muchas cosas han cambiado, pero otras no. Tenemos uno de los índices de paro más altos de España, y nuestra economía no encuentra nuevas salidas para nuevos sectores que den empleo. Nuestra sanidad y educación pasan por problemas, gracias a los recortes impuestos con los excusa de la crisis. Los servicios sociales están estancados, con un sistema de atención a la dependencia que no llega a todo el que lo necesita, por ejemplo. Hemos conseguido avances, pero hay retos graves e importantes, que hoy también hay que tener presentes, además de celebrar festivamente nuestro día como comunidad. 

Como yo no soy nacionalista, no voy a caer en la trampa del folclore. La cultura popular está muy bien, mas todo pueblo se merece mejorar sus condiciones de vida, se divierta con lo que se divierta, como hacen en el Norte y hacemos en el Sur. Un día como el de hoy debemos recordar, como aquel 28 de febrero de 1980, que Andalucía también se merece mejorar.

domingo, 26 de febrero de 2017

Mi despacho: nuevos planetas, extraterrestres y código penal


Retomamos la sección "Mi despacho" que ya recuperamos para el blog hace algún tiempo, para comentar asuntos de rabiosa actualidad. 

Rodríguez: ¡Matilde! viene o no ese café.

Matilde: ¡Va, Don Rodríguez! que ya está el café. Pero espere que termine las noticias de la radio.

Rodríguez: ¡Bueno! Ahora tengo que esperar a la radio. ¡¿Por qué no habré cambiado yo de secretaria en treinta años?!

Matilde (cinco minutos después): Ya estoy aquí con el cafelito...

Rodríguez: Frío otra vez...

Matilde: Es que verá, Don Rodríguez...

Rodríguez (cortando): Don Francisco, o Señor Rodríguez, o Rodríguez a secas, Matilde. Se lo he dicho muchas veces, mujer.

Matilde: Verá, Don Rodríguez a secas. Es que estaban diciendo en la radio que la NASA acaba de descubrir un sistema solar nuevo, de una estrella con nombre muy raro, con 7 planetas ¡como la Tierra! ¡y que pueden tener agua y hasta vida! ¿no le parece emocionante?

Rodriguez: Sí muy emocionante. Pero eso no es ninguna novedad. Los astrónomos hace tiempo saben que hay otros planetas fuera del sistema solar, los llaman los "exoplanetas". Lo que pasa es que ahora dan la noticia. Y no me sorprende. La NASA periódicamente convoca ruedas de prensa para anunciar descubrimientos sobre Marte, satélites artificiales, galaxias lejanas, etc, sobre todo cuando cambian de presidente de los Estados Unidos. Supongo que será para que se acuerden de ellos y no les corten el grifo de las subvenciones.

Matilde: Pues yo no sabía nada de nada de esos planetas. Mira que si de verdad existen los extraterrestres y nos vienen a visitar. 

Rodríguez: Seguramente existan los extraterrestres. En un Universo de millones de galaxias, con miles de estrellas, que pueden tener planetas girando a su alrededor, seguro que pueden darse las condiciones que hacen posible la vida. Lo sorprendente sería que solo eso ocurriese en la Tierra, un puntito minúsculo en la inmensidad de Universo.

Matilde: ¡Qué bonito eso que ha dicho de la inmensidad del Universo! ¿Usted cree que los extraterrestres que viajan en los OVNIS y secuestran a los terrícolas, para hacer experimentos con ellos, como vemos en las películas, vienen de alguno de esos siete planetas que ha anunciado la NASA?

Rodríguez: No sé, Matilde, pero no lo creo, porque esos planetas están a 40 años-luz de la Tierra. Necesitarían viajar a la velocidad de la luz (300.000 kilómetros por segundo), algo portentoso técnicamente, y aún así tardarían cuarenta años en llegar aquí. Demasiado tiempo para hacer esos experimentos de los que usted habla.

Matilde: Yo no, los expertos. Como el que salió en el programa de Iker Jiménez (Cuarto milenio) y avisó de que el Código Penal no se refiere a los extraterrestres cuando habla de violaciones. Figúrese, Don Rodríguez, si un extraterrestre viola a una mujer de la Tierra, queda impune. ¡Qué horror! ¡estamos indefensas!

Rodríguez (cansado): El Código Penal no habla de extraterrestres, ni de animales, ni de fantasmas, como autores para violaciones ni para ningún otro delito, Matilde. Solo puede referirse a actos de las personas.

Matilde: Pues Urdangarín también podría haber dicho que él era extraterrestre, para librarse de la cárcel, como la Infanta.

Rodríguez (harto de esta conversación de besugos): Seguro que lo dice en su recurso al Tribunal Supremo. Y seguro que los acusados de la Gürtel también dicen que son  o extraterrestres o que su marido o esposa eran los que llevaban los asuntos. Así todos se librarán de la cárcel. No lo dude.

Matilde: ¡Ay, Don Rodríguez! Que vamos a estar rodeados de marcianos...

Rodríguez: Extraterrestres, Matilde. No crea que con las cosas que veo cada día no pienso que estamos rodeados de extraterrestres. Lo que sí estoy seguro es que, si existen esos "marcianos", como usted los llama, si vienen a la Tierra y se dan un paseo para conocernos, se vuelven seguro a sus planetas decepcionados, aunque tarden otros cuarenta años en volver. Estarán convencidos de que aquí no hay "vida inteligente".

Y tráigame otro café, que tengo que hacer mi columna para el periódico, y con esta charla tan animada, ya se me ha enfriado.