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viernes, 29 de julio de 2016

La foto del viernes: anulado el "tasazo" de Gallardón


He querido desempolvar una vieja foto, donde aparece Alberto Ruiz-Gallardón en compañía de Fraga y Álvarez del Manzano. En ella el primero aparece joven, detrás del fundador de Alianza Popular (luego PP), como se apuntaba entonces: como un posible sucesor de Fraga, joven, brillante jurista, serio, responsable, todo un primor. Durante mucho tiempo jugó a ser delfín, pero siempre le cerraron las puertas poderosos enemigos, como Aznar, Esperanza Aguirre o el mismo Mariano Rajoy, que le vieron como un peligro para sus ambiciones. Éste decidió "atarle en corto", tenerlo cerca para mantenerlo controlado, y así lo nombró ministro de justicia, haciéndole encargos tremendos, que fueron desgastando su anterior imagen. Hasta que dimitió, desolado y solo. Uno de los encargos fue buscar dinero y dificultar el acceso de los ciudadanos a la justicia, para evitar pleitos contra su política de recortes y de atentados a los derechos de los trabajadores y ciudadanos en general. De ahí surgió el "tasazo", el imponer elevadas tasas a los justiciables. Todos los afectados protestaron (protestamos), incluyendo a los profesionales de la justicia. Así que, cuando Rajoy nombró su sustituto al frente del ministerio, algo de lo primero que hizo fue anular las tasas para particulares, dejándolas para las empresas, una operación de puro maquillaje. El PSOE había presentado recurso de inconstitucionalidad contra el tasazo, y ahora el Tribunal Constitucional ha anulado la medida, por abusivas e ir contra los derechos de los ciudadanos en el acceso a la justicia. Otro varapalo para Gallardón, del que, ya retirado de la política activa, no va a responder. El "repelente niño Vicente",  el que parece el empollón de la clase, hijo de jurista de prestigio y funcionario de alto nivel, ya no está en el candelero de la alta política. Recordémosle cuando eran otros tiempos, cuando apuntaba para las más altas tareas, gracias a sus relaciones. Adiós, delfín.

martes, 29 de marzo de 2016

Teresa Rodríguez y Miguel Hernández


La diputada y secretaria general de Podemos de Andalucía, Teresa Rodríguez, ha comparado al poeta Miguel Hernández con su correligionario candidato al Congreso por Jaén Andrés Bódalo. Este "señor" ha sido condenado por atentado y lesiones al ex-teniente alcalde de Jódar, a tres años y medio de cárcel. Según la sentencia el cargo socialista, víctima del atentado, fue golpeado con los puños y objeto de patadas, por parte de Bódalo y varios miembros más del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), ahora arrejuntado (como diríamos por aquí) con Podemos. Y hoy tiene que entrar en prisión, pues la pena impuesta es consecuencia, además, de sus repetidas condenas por actitudes violentas, por reincidencia. O sea, que este tipo es un poeta "de puñetazos y patadas", como vemos en la foto. Según Teresa Rodríguez eso es a lo que se dedicaba Miguel Hernández, a los atentados, a los puñetazos y las patadas contra los que no compartían sus ideas. Parece que a la profesora de lengua y literatura le parece lo mismo escribir poemas, que propinar palizas. Lo que sí es cierto es que desconoce la vida, la trayectoria y la obra de Miguel Hernández, comparándolo con un personaje como éste, por muy duras oposiciones a profesora de secundaria que haya ganado. Y encima los de Podemos piden el indulto para este tipo porque dicen que la suya es una condena política por reivindicar derechos laborales. Reivindicando a puñetazos y patadas. Lo mismo que hacían Otegi y sus "amigos": reivindicar derechos para su pueblo, pero poniendo bombas o dando tiros en la nuca. Podemos reivindicando la violencia como forma de hacer política. Menudos demagogos impresentables.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Víctor Jara, en el recuerdo


El 16 de septiembre de 1973 fue asesinado el cantautor chileno Víctor Jara. 42 años de uno de los asesinatos más recordados en el golpe de estado que derrocó a Salvador Allende, protagonizado por el ejército chileno, con la colaboración de Estados Unidos. Una época horrorosa en la que las dictaduras se multiplicaron por Hispanoamérica, gracias al pánico de los conservadores estadounidenses hacia los movimientos obreros y la izquierda, que contaban con el apoyo cubano y soviético. Un miedo y una reacción que provocaron el auge de los movimientos revolucionarios y la profusión de grupos terroristas que, en su lucha contra las fuerzas reaccionarias (también violentas), extendió la sangre, la violencia y la violación de los derechos humanos en casi todo el continente. Víctor Jara, además de músico, artista, era un activista político comprometido con la Unidad Popular gobernante en el momento del golpe militar, por lo que se había convertido en un símbolo a destruir por los golpistas. Por ello fue detenido, recluido en un estadio deportivo, torturado y asesinado. Para los jóvenes de los años 70 en España también se convirtió en símbolo y mito. Sus canciones sonaban como himnos llenos de poesía y sueños de libertad en la España franquista y post-franquista. 


Buen momento hoy para recordar uno de sus famosos temas, Te recuerdo Amanda, un tema cargado de sentimiento y de honda preocupación por las malas condiciones laborales de los trabajadores.

viernes, 26 de junio de 2015

La foto del viernes: José Ignacio Wert


José Ignacio Wert juró su cargo poniendo una mano en la Constitución y otra en la Biblia. Es lo mismo que poner una vela a Dios y otra al Diablo. Con lo que, al final, con tantas candelas, ha terminado achicharrado. Era previsible. Llegó a convertirse en uno de los ministros peor valorados del Gobierno de Rajoy. Realizó una nueva reforma educativa (la LOMCE) que ha enfurecido a la mayoría de los sectores educativos, provocando numerosos huelgas, pues consagra un sistema discriminatorio en beneficio de las clases pudientes. Efectuó numerosos recortes en sus ámbitos de gobierno. Introdujo la religión como asignatura de impartición obligatoria, aunque con la trampa de reducir a un mínimo su horario, con el consiguiente enfado de los jerarcas de la Iglesia. Aumentó las trabas a las becas (aunque en algún caso tuvo que dar marcha atrás) y las subvenciones a la escuela católica. En materia cultural se convirtió en el azote de los agentes culturales, especialmente de los más críticos con el gobierno y sus políticas. Aumentó el IVA y redujo subvenciones públicas. Eran un clamor las peticiones de cese o destitución, a las que respondía, además, con especial prepotencia, chulería y desprecio. Ayer llegó la esperada sustitución del ministro de educación, cultura y deporte, por un amigo de Rajoy que no tiene experiencia ninguna en ningún campo de los que toca el ministerio. Una tomadura de pelo más de Rajoy, pues hasta hace horas negaba la crisis gubernamental. Wert parece que se quería ir a París, a la OCDE, con su novia. A pocos meses de las elecciones generales Rajoy quiere hacer gestos para recuperar a esos cabreados que le han castigado en los últimos comicios. La destitución de Wert era cosa hecha, en esta tesitura. Nadie le podía defender. De tanta vela a Dios y al Diablo ha quedado más que quemado

sábado, 6 de junio de 2015

Reencuentro tras 35 años con Pepe Moya


"Mater tua mala burra est". Esta es una frase en latín que muchos ponen como ejemplo de mala traducción. Significa tu madre come manzanas rojas, o tu madre come manzanas podridas. Los que traducen a lo loco y sin pensar rápidamente piensan en "tu madre es una mala burra". Algo que podría ocurrir mucho en estos tiempos en que tan poca importancia se da al estudio del latín, la lengua madre del castellano, nuestra lengua. 

Esta frase del principio ya nos la enseñó José Moya, uno de nuestros profesores de latín del instituto de bachillerato, cuando yo cursé estos estudios en Palma del Río. Ayer, Pepe Lora recordó la importancia del latín, de la etimología latina en nuestro idioma, precisamente hablando con Pepe Moya, nuestro profesor de Latín del bachillerato, que tras muchos años volvimos a ver en Palma. Y pudimos charlar con él un breve rato, recordando algunas cosas. 


Él se acordaba de nosotros, éramos de los "traviesos" del instituto, como nos dijo. No en balde fuimos muy activos políticamente, protagonizando más de una huelga, cuando Pepe Moya era el secretario del instituto. Recordé una donde Antonio Mantero, el de las muletas, hacía de líder de las asambleas y yo le acompañaba. Pepe, tras conocer nuestro acuerdo de no asistir a clases, me dijo "tú, como siempre, detrás de todo". Yo le contesté que no, pero él no aceptó mi respuesta, negándome con gestos. Tenía razón. Era épocas de frecuentes conflictos políticos y estudiantiles, y nosotros siempre estábamos detrás de cada movimiento. Algo que apuntaba a la vocación política que hemos demostrado con el tiempo varios de los jóvenes actores de entonces.


El encuentro de ayer fue muy emotivo y nos  hicimos unas fotos. Pepe está algo cambiado, nosotros más. Ya no lleva bigote ni la barba con la que le retratamos en una de las caricaturas que hicimos de él en mi bloc o agenda, un lugar de libertad de expresión. El alumnado le llamaba la "abeja Moya", como parodia del personaje de dibujos animados de la época. Además pudo encontrarse con otros alumnos suyos, de varias generaciones, como los que estaban anoche en la Peña Los Cabales, donde estuvo cenando. 

Da alegría reencontrarse con quienes fueron importantes hace años, contribuyendo a tu formación como persona y como profesional. La época del instituto fue muy importante para mí y guardo muchos recuerdos de ella, como he plasmado someramente en las tres entradas que le dediqué en el blog. Y Pepe Moya fue uno de aquellos inolvidables profesores, que supo inculcarnos el valor de la lengua de nuestros antepasados, como forma de comprender la nuestra. Ya hace de aquello más de 35 años y no nos olvidamos.

jueves, 1 de mayo de 2014

Aquellos 1 de mayo en Palma del Río


Hoy es 1 de mayo, día de los trabajadores. Un día marcado por los contrastes. Contraste entre el triunfalismo al que se han lanzado el Gobierno del PP y sus acólitos, queriendo hacernos creer que ya se han acabado los problemas y estamos en el mejor de los mundos, y entre unas cifras, por ejemplo, como las de la reciente EPA, que demuestran que seguimos en una situación dramática, con millones de parados (5.933.300) y una tasa de desempleo alarmante (25,93%), mientras no se crea empleo, sino que se destruye. Los sindicatos mayoritarios siguen pidiendo un cambio de política económica que el PP no quiere ni escuchar. Mientras, la desunión sindical aumenta, fragmentando, de paso, a la izquierda política, en beneficio de una derecha que, a pesar de perder apoyos, según los sondeos electorales, sigue esperanzada en ganar las próximas elecciones europeas y hasta las generales del próximo año. Los sindicatos mayoritarios también necesitan lavar su imagen, con hechos, maltrecha tras su implicación en los casos de corrupción que conocemos, para no consagrar esta división tan beneficiosa para la derecha y tan perjudicial para los trabajadores y trabajadoras. 


Esto me ha hecho recordar otros tiempos, donde el apoyo de los ciudadanos era abrumador para los sindicatos. He recordado, al calor de las celebraciones por los 35 años pasados desde las primeras elecciones municipales democráticas, las manifestaciones convocadas en Palma del Río por los sindicatos, UGT y CCOO, unas entidades fuertes en aquellos tiempos, para el primero de mayo. Como la de la imagen que encabeza esta entrada, donde vemos a los miembros del gobierno municipal palmeño, fruto del Pacto de la Izquierda de 1979 entre PSOE y PCE. Unas fotografías de "Spider" (bajadas de internet), que fueron realizadas para el Boletín Informativo municipal "Palma", editado por el Ayuntamiento, y donde colaboraron muchos ciudadanos, entre ellos el que suscribe, con algunos artículos. Tras la pancarta van Ángel Cabero (PCE), Joaquín Moreno (PSOE), Manuel López Maraver (PSOE, alcalde de entonces), Pedro Campanario (PCE), Antonio Corredera (PSOE), Salvador Blanco (PSOE) y Francisco Méndez (PCE). 


Las manifestaciones solían empezar en un lugar emblemático, además de para el ocio, para la lucha obrera, el Paseo, donde también solían terminar con la intervención de los líderes sindicales. Como vemos en esta otra imagen donde, Manuel Carrillo, dirigente de UGT, habla al público asistente desde la antigua Caseta de la Amistad.


También diversos actos con motivo del 1 de mayo tuvieron lugar en otros lugares de Palma, como muestra esta otra imagen, donde el grupo folk Azahares actuó en la Casa del Pueblo, cuando ésta era sede conjunta del PSOE y la UGT. Ya la división sindical daba sus primeros pasos. La UGT palmeña organizaba sus actos propios, como también lo hacía CCOO, y las manifestaciones dejaron de realizarse. Eran los primeros años 80, antes de la famosa huelga general del 14D (1988), por la que el sindicato hermano se distanció del PSOE, llegando al enfrentamiento directo, hasta que con el cambio de gobierno en 1996, la política de la derecha les volvió a acercar.


Pero recorriendo los espacios de fiesta y reivindicación de esta jornada que se celebra hoy, tenemos que hacer un recordatorio a un lugar especial, donde algún acto conjunto tuvo lugar en los primeros años de la Democracia recién recuperada, el antiguo Campo de Fútbol.


A algunos mítines de diversos partidos políticos celebrados para las primeras elecciones democráticas asistí en aquellas viejas instalaciones deportivas. Y también a la celebración de un 1 de mayo conjunto, con una fiesta-mitin, de la que son estas dos últimas fotografías del archivo de mi mujer, Anamari. En ellas le vemos, siendo casi una niña, con sus amigas. En la primera con camisa blanca, bebiendo un refresco en una de las barras improvisadas por los sindicatos, donde además reconocemos a Trini Vázquez Ceballos, a Salvador Blanco, a Atanasio Sánchez o al fallecido Lopera.


O esta otra donde Ana está con sus amigas en el césped del campo (con gorra) junto al escenario que habían instalado para la intervención de los oradores y las actuaciones, con la bandera roja claramente visible en una esquina. Eran otros tiempos, en los que, además de la necesidad, la ilusión nos impulsaba a estar presentes en todo tipo de actos donde se reivindicaran derechos y libertades, que hasta hacía poco habían estado vedadas por el poder político y económico. Una movilización que se está convirtiendo de nuevo en imprescindible en estos tiempos actuales, en los que tantos retrocesos nos están imponiendo. 

domingo, 23 de marzo de 2014

Puedo prometer y prometo... que ha muerto Adolfo Suárez


Hace días Adolfo Suárez Illana dio una rueda de prensa anunciando la inminente muerte de su padre. Hoy, domingo 23 de marzo, es cuando se ha comunicado el fallecimiento real. Adolfo Suárez González llevaba varios años enfermo, por lo que era previsible su muerte (algo inevitable para un ser vivo) de la manera que ha ocurrido. El anuncio de su hijo nos había dejado con dos sinsabores, el lógico y humano por el anuncio, y el de que nos dijeran los médicos que eso no iba a ocurrir tan pronto como se había hecho público. Una metedura de pata, demasiada anticipación. Por eso, hoy, la famosa frase del primer presidente del gobierno democrático, tras la muerte de Franco, suena con más razón como título para esta entrada. Y, como era previsible, pues ya nos habían prevenido para este hecho, el número de panegíricos de la figura de Suárez se ha multiplicado exponencialmente y extendido por todos los medios, analógicos y digitales. Ya son varios los fallecimientos de personalidades (Carrillo, Fraga... ) que vivieron la Transición y algunos los he comentado. Como en esos casos no voy a hacer una hagiografía ni un relato mítico del personaje, no es mi estilo. Suárez no fue nunca santo de mi devoción.

Los camisas azules, Suárez, Rosón, Martín Villa, escuchan el discurso de Herrero Tejedor

Adolfo Suárez fue un tipo listo que supo aprovechar las oportunidades que le dio la vida. Hizo pronto carrera política a la sombra de "buenos árboles", sobre todo Fernando Herrero Tejedor. Fue procurador en Cortes, gobernador civil de Segovia, Director de TVE, Ministro Secretario General del Movimiento... Y estuvo a tiro cuando tuvieron que cargarse al inmovilista Arias Navarro, cuando ya era inevitable un cambio de un Régimen que se desmoronaba, tras la muerte del Dictador. Fue nombrado presidente del gobierno, en lugar del que anunció la muerte de Franco, debido a su capacidad de diálogo, flexibilidad, habilidad negociadora, su carisma personal, y su disciplina a los jefes, que habían diseñado una operación de lavado de cara del régimen, por miedo a una ruptura parecida a la cercana Revolución de los Claveles portuguesa, y ante el posible abandono de los apoyos internacionales. Suárez era casi un desconocido que no provocaría el rechazo de la oposición democrática, a diferencia del antecesor Arias Navarro

Toma de posesión como presidente del gobierno, tras Arias Navarro

Ese carácter dialogante, embaucador y seductor, sirvió para pilotar el cambio pacífico, la Reforma, frente a la Ruptura democrática. Suárez fue capaz de lograr victorias, como  el referéndum de la Reforma, donde consiguió el apoyo popular, acorralando de paso a los partidos democráticos, que, por no ser legales, no pudieron defender una postura propia en esa consulta. Y, al mismo tiempo, se fue ganando el odio de los miembros del Régimen que no querían cambios reales en el país. Aprobó una primera amnistía, insuficiente, pero que permitió salir de la cárcel a numerosos dirigentes políticos encarcelados para reorganizar sus formaciones a la luz del día. Al mismo tiempo que la represión ante las cada vez más frecuentes acciones de la oposición (todavía en la clandestinidad) y las huelgas obreras por la crisis no cesaba, pero fue ablandándola. 

Confidencias, pactos, con Santiago Carrillo

Cuando puso en marcha su proyecto de reforma, convocó elecciones con los partidos que hasta entonces había legalizado desde el poder. No eran todos, aunque la legalización del PCE casi le cuesta el puesto. Muchos partidos, sobre todo de extrema izquierda, tuvieron que usar "tapaderas" para concurrir a aquel proceso electoral para las primeras elecciones a Cortes de junio de 1977. Así se configuró un mapa de partidos a medida de los mandamases del poder establecido que habían aceptado la reforma de la dictadura. Pero la exigencia de una Constitución, que estableciese unas nuevas reglas de juego y un catálogo de derechos, plenamente democráticos, además de intentar encauzar el problema de los nacionalismos periféricos (propició la vuelta de Tarradellas, el presidente de la Generalitat catalana en el exilio), terminaría por producir cambios más sustanciales. Cambios con renuncias, con concesiones por ambas partes, con aquello que se llamó el "consenso". 

Con Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat en el exilio

Para las primeras elecciones generales del 77 creó su propio partido, la UCD, aglutinando a miembros del régimen que abandonaron el Movimiento (y se quedaron alojados en el poder) con algunos grupos moderados, incluso de la oposición, dejando fuera a otras figuras, como Areilza. Ganó también las elecciones de 1979, tras la aprobación de la Constitución. Y arreciaron sus problemas. Los ultras del Régimen, que lo consideraban traidor (con cierta razón) conspiraron contra él. Hubo un intento de golpe de estado, la operación Galaxia, que hizo conocidos a Tejero e Ynestrillas. Y dentro de su mismo partido, formado por diversas familias (como el antiguo Movimiento Nacional) empezaron a moverle el sillón. Desde fuera sufrió también ataques furibundos, llegando el PSOE ha presentar una moción de censura, que no prosperó, pero que le supuso gran desgaste. Aunque también consiguió mantener el espíritu negociador, consiguiendo llegar a los famosos Pactos de la Moncloa, para hacer frente a la crisis económica que azotaba España.

Pactos de la Moncloa 

La presión interna fue tan grande que le provocó el primer "síndrome de la Moncloa" del que se empezó a hablar. Los militares no estaban contentos, los barones del partido (líderes de cada familia ideológica) le exigían cada uno según sus intereses particulares. El país se desangraba y hasta los terroristas sacaban pecho en sus territorios. Su fama de seductor y su físico, que tanto le habían ayudado, ya no servían. Llegó un día en que no resistió la presión y dimitió. Y cuando se votaba a su sucesor, el candidato Leopoldo Calvo Sotelo, del ala más conservadora del partido, el teniente coronel Tejero entró con un grupo de guardias civiles en el Congreso de los Diputados, el 23 de febrero de 1981. La involución conservadora se impuso en el gobierno de UCD. Y Suárez llegó a abandonar el partido creando uno propio, el CDS (que quisieron vendernos como un partido socialdemócrata, cuando venía de la misma derecha que UCD), con el que se presentó a las elecciones de 1982, que ganó el PSOE con mayoría absoluta. Los centros de poder económico, que antes le había apoyado sin fisuras, por miedo al derrumbe del Régimen, ya le habían dado también la espalda, con lo que esta partido se fue diluyendo poco a poco y Suárez terminó por dejar la política

Levantándose para socorrer a Gutiérrez Mellado, el 23 de Febrero, durante el golpe

Como decía al principio, los comentarios elogiosos se están prodigando. Y es hasta lógico que, cuando alguien fallezca, se le recuerde con lo mejor que ha hecho. Es hipócrita, sin embargo, que quienes hicieron todo lo posible por cargarse a Suárez (esos que dinamitaron UCD desde dentro y se fueron, algunos al PSOE, y la mayoría al partido de Fraga, el gran beneficiario del debacle de UCD) hoy se extiendan en loas y alabanzas delante del cadáver del recién fallecido. O que tuviera Aznar la poca delicadeza de invitarle a apoyar a su hijo en un acto del partido que más trabajó para liquidarle políticamente, a pesar de que estaba ya enfermo de alzheimer, provocando patéticas escenas. 

Saludando a Felipe González

No podía dejar pasar la ocasión de tener un recuerdo, nada caramelizado, sin aspavientos, pero sin lisonjas llenas de cinismo, así que esta vez tampoco he desaprovechado la oportunidad. A fin de cuentas ya es Historia. Una historia con sus luces (esa capacidad y esfuerzo por encontrar soluciones desde el diálogo, que tanto se echa de menos hoy día en los líderes políticos) y sus sombras. Tampoco he pretendido echar tierra encima de su figura. Solo he dado varias puntadas de lo que recuerdo de mis vivencias, entonces intensas, y mi opinión sobre una persona que fue alguien muy importante para esta país, pero que no fue ese "santo milagroso que nos regaló la Democracia", como por arte de magia, como otros en estos días nos vienen vendiendo, además, a destiempo. El pueblo llano y otros partidos también lucharon, con sacrificios, para conseguir lo que tenemos hoy. También con sus luces y sombras. Y puedo prometer y prometo que de Adolfo Suárez solo me queda decir: descanse en paz. 

martes, 19 de noviembre de 2013

La nueva "ley Corcuera" o "ley de represión ciudadana", y los intereses de las eléctricas


La Ley Orgánica sobre Protección de la Seguridad Ciudadana de 1992, llamada la "ley Corcuera", por el ministro del interior que la impulsó, fue motivo de escándalo cuando su aprobación. Provocó encendidos debates sobre si restringía o no los derechos y libertades ciudadanos, llegando a ser parcialmente declarada inconstitucional por sus disposiciones que permitían la entrada de la policía en los domicilios cuando se perseguía a delincuentes sorprendidos. Por ello se le llamó también la "ley de la patada en la puerta". PP, IU y otros presentaron recursos y mociones en los ayuntamientos durante su tramitación. En Palma del Río también hubo mociones de la oposición, a las que yo no contesté como portavoz del grupo socialista en el ayuntamiento, pues el alcalde de entonces no se fiaba de que defendiese con convencimiento la posición del gobierno socialista. Y tenía razón, pues no comulgaba con esas normas que también consideraba atentatorias de los derechos fundamentales. Ya han pasado muchos años y la "seguridad ciudadana" vuelve a la palestra política, pero son otros los que gobiernan. 

El viernes, esos que recurrieron contra la "ley corcuera", pretenden aprobar en Consejo de Ministros un proyecto que la sustituya, no mejorándola, sino subiendo el listón de la represión hacia los ciudadanos, esos que ahora tanto salen a las calles para protestar por el retroceso que está imponiendo este gobierno del PP, que entonces tanto presumía de liberal. Pretenden castigar con multas de hasta 600.000 € a quienes se manifiesten en las cercanías del Congreso de los Diputados, o también contra quienes participen en los escraches, o para los que se burlen de la policía. El miedo se les ha metido en el cuerpo, tras las protestas de los herederos del 15M y otros movimientos, y se han olvidado de sus anteriores defensas de los ciudadanos, para considerarles el enemigo a reprimir. La oposición ha protestado ya, y no es de extrañar que se anuncien recursos de inconstitucionalidad, a pesar de que el ministro del interior haya dicho que es precipitado protestar. 


Los precedentes no son precisamente halagüeños. La represión vivida en muchos puntos del país da que pensar en que no cejarán en su intento por "amaestrar" a los "elementos díscolos" que impiden engañar a los ciudadanos con una pretendida recuperación que no se ve por ninguna parte. Para colmo, "las patadas en la puerta" no se ven solo en esta ley. Recientemente hemos sabido que una enmienda del propio PP al proyecto de Ley del Sector Eléctrico, que no solo castiga a los que tengan placas solares con el ya implantado peaje de respaldo (el tributo por tener placas solares que "compensa" a las compañías eléctricas por los beneficios dejados de ganar), va a permitir que los inspectores del gobierno puedan entrar en los domicilios particulares para verificar que las placas (y otros dispositivos productores de energía que permiten el autoconsumo) están homologadas y registradas. Sin necesidad de autorización judicial. Aunque si se opone el titular, permite que puedan pedir esa autorización al juez. Otra "patada en la puerta" encubierta. ¿Se avendrán los jueces a conceder autorizaciones de este tipo cuando no se trata de investigar un delito ni detener a delincuentes? ¿Harán uso "preventivo" estos inspectores de la entrada en domicilio por simples sospechas de placas no homologadas? ¿Podremos estar tranquilos en nuestras viviendas si se ve una placa solar en nuestra terraza o tejado? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Quién se puede fiar de estos tipos?

Curiosas paradojas. Antes, en la vieja tradición liberal, la verdadera, se decía que un estado era libre cuando si llamaba alguien a la puerta de tu casa de noche, no era la policía, sino el lechero. Hoy día los que se llaman liberales pretenden entrar en nuestros domicilios en cualquier momento para inspeccionar nuestras placas solares. ¿Y por qué? ¿Si no está homologada nuestra lavadora también tienen derecho a entrar en nuestra casa sin orden judicial para parar un lavado de ropa? ¿Si no están de acuerdo con el modelo de televisión tienen poder en un estado de derecho para entrar en nuestro domicilio y desenchurfala, además de multarnos? Estos que pretenden cosas así son los que se autodenominan liberales. Pretenden dar la patada en la puerta, de la que abominaban  en los tiempos de Felipe González y José Luis Corcuera, para imponer sus postulados políticos. Y, de paso, los intereses de determinadas empresas, que parece que coinciden con los suyos. Algo les deberán. 

Lo cierto es que se aproximan tiempos tenebrosos para las libertades ciudadanas. El mercado se ha vuelto un verdadero tirano. Y sus agentes no paran de inventar. 

viernes, 25 de octubre de 2013

La foto del viernes: la comunidad educativa contra la LOMCE


Ayer había una convocatoria contra el proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa" (LOMCE), la reforma educativa que va a implantar el gobierno del PP, amparándose en su mayoría absoluta y sin consenso ni diálogo con la sociedad. En Palma del Río también se movilizaron. Una vez más la educación se convierte en instrumento de imposición ideológica. Esta vez con la excusa del fracaso escolar o la necesidad de los recortes. Eso es lo que nos traen, con la chulería característica del Ministro Wert. Ayer hicieron huelga muchos alumnos y profesores. Ayer se manifestaron alumnos, alumnas, profesores, profesoras, padres, madres, hijos, abuelos, sindicatos... El futuro de segregación que impone este proyecto de ley, nos retrotrae a tiempos que suponíamos ya pasados, superados, donde solo podían estudiar hasta cierto nivel los que no tenían "posibles", como se decía entonces, reservando los estudios superiores a la casta dirigente. La educación como arma de control social.  Ayer muchos salieron a protestar y se encontraron con la obstinación y la cerrazón del gobierno. Ni un paso atrás en su postura. "Decretaron" el fracaso de las movilizaciones y... a lo suyo. Aunque esta ley puede quedarse en papel mojado, si llegadas las próximas elecciones, el PP no obtiene mayoría absoluta. ¿Llegaremos algún día al consenso educativo? Lástima de país.

viernes, 27 de septiembre de 2013

La foto del viernes: "¡Messi, campeón, Messi, presidente!"


España es un país para estudiar con detenimiento. En los últimos años los escándalos políticos y financieros han hecho surgir la figura del "indignado", esa persona que se siente estafada en esta crisis financiera que se ha vuelto económica y que algunos quieren resolver saqueando el Estado del Bienestar y la economía de los menos pudientes. Ese indignado con los banqueros, los empresarios que despiden casi gratis y con los políticos que no ofrecen alternativas de recuperación que beneficien a los trabajadores y las clases medias, sino que han corrompido nuestra democracia, enriqueciéndose mientras los demás se empobrecían. Además de quitando los derechos duramente conquistados durante años de lucha. Algunas protestas hemos visto en las calles, desde que estalló la crisis. Con guerras de cifras entre defensores de uno u otro bando. Además de varias huelgas generales. Y el rechazo a la política en general, injustamente culpada de los males de nuestros conciudadanos, con el alborozo de los extremistas políticos, que han crecido, como ha pasado siempre en nuestra historia europea reciente, en momentos de crisis. 

También las protestas, casi siempre minoritarias, se han trasladado a las puertas de los juzgados, cuando algunos de los acusados de corrupción han tenido que declarar. Fuesen del partido que fuesen, incluyendo al yerno del monarca, que con su actuación a agravado la crisis institucional que se ha sumado a las demás. Algo parecido ha ocurrido hoy. Un acusado de evasión fiscal, el futbolista Lionel Messi, ha tenido que acudir con su  padre al juzgado a declarar. Y una multitud de personas se ha concentrado en las puertas de la sede judicial. ¿Han gritado "ladrón", "chorizo"? ¿Han exigido la devolución de lo supuestamente evadido a la Hacienda Pública? No, esta vez no, solo algún "despistado". La mayoría de los asistentes vitorearon al jugador barcelonista. Le ha dado ánimos e incluso se han escuchado el grito de "Messi, presidente". Esto es España, señores. Tenemos un presidente del gobierno sospechoso de corrupción, con un partido que apesta por los cuatro costados, y algunos quieren que le sustituya alguien al que el fiscal acusa de defraudar 4,1 millones de euros. Como diría alguno de los futbolistas de moda: "el fútbol es así". España es así. Hace tiempo, alguien comparaba las movilizaciones de los últimos años en Sevilla y llegaba a la conclusión penosa de que solo el fútbol mueve de verdad la indignación de la gente. Fue cuando el Betis bajó a Segunda División en 2009, y se movilizaron 60.000 personas, frente a las otras manifestaciones recientes (por ejemplo, las 2.000 del 1 de mayo). Algo similar ocurrió cuando el descendido fue el Sevilla FC (35.000 personas). 

A Urdangarín le gritamos "¡chorizo!", a Messi, "campeón" y lo queremos de presidente. Y esto el mismo día en que el gobierno presenta su proyecto de presupuestos generales, donde se nos quiere convencer de que todo va a ir mejor, porque dicen que no van subir los impuestos, pero donde reconocen que en la deuda se gastarán más que en los servicios públicos (siguen los recortes) y que el paro seguirá cercano al 26%. Pero por esto no protestamos. Mejor de presidente un jovenzuelo que gana millones de euros por dar patadas a una pelota. Los indignados lo son porque se juzgue a esta figura del fútbol. A éste si le arropamos en masa en los juzgados, haga lo que haga. "España es así". 

viernes, 17 de mayo de 2013

La foto del viernes: la reforma educativa


¡Ya lo han conseguido! Los obispos se han salido con la suya. El gobierno del PP ha obedecido los dictados de la Conferencia Episcopal y la religión vuelve a ser evaluable en el currículo educativo. Ya es obligatorio cursar religión. Católica, por supuesto, porque si no quieres ese adoctrinamiento para tus hijos, les es obligatorio asistir a clases de otra asignatura, "de castigo": Valores sociales y culturales. Y estas asignaturas se ponen al mismo nivel que las matemáticas, la lengua o la historia. Cuentan tanto para obtener becas, como para calcular la nota media. Volvemos a los tiempos del modelo de educación del Franquismo. No han servido de nada las huelgas y el esfuerzo masivo de movilización de casi toda la comunidad educativa. El gobierno ha impuesto el proyecto de reforma, que tanta contestación ha generado. Eso sí, no por la iglesia y los centros educativos propios.

Es curioso que la asignatura "alternativa" que pedían los jerarcas de la iglesia española se llame valores sociales y culturales. Si es alternativa ¿es que la religión católica no tiene esos valores? ¿no tiene dimensión cultural? ¿no ayuda a la integración social de quienes la cursan respecto a los otros miembros de la sociedad que no comparten sus creencias? Tal vez, en el fondo, eso piensen tanto quienes la inspiran, como quienes obedecen sus preceptos, pero no lo pueden decir, aunque se les escape con la denominación empleada. El modelo dual de escuela privada católica, por un lado, y la pública, por otro, se pretende consolidar. El primero con apoyo financiero y legal generalizado, el segundo, cada vez más empobrecido por los recortes. Aunque sin olvidarse de imponer, por la puerta de atrás, los mismos valores y creencias, en los dos modelos. Enseñar que Buda predicó la paz universal no se podrá, porque te obligarán a aprender "valores sociales y culturales", pero la resurrección de la carne es, a todos los efectos, según el proyecto de ley, tan digno de aprenderse y tan necesario para desenvolverse en la vida social, como la ley de la gravedad o el cálculo matemático. Creer en la virginidad de María te subirá la nota media y te dará más oportunidades, aunque sepas menos de matemáticas. "Para eso hemos ganado una guerra", como se decía en otros tiempos.

La foto del principio deja de ser historia, para convertirse en actualidad. Ahora sí que cumplen con creces el programa electoral. Seremos cada vez más pobres y tendremos menos derechos. Y "los de siempre" se beneficiarán de este modelo. 

domingo, 10 de marzo de 2013

El instituto segunda parte, algunas anécdotas


Imagen de Francisco Godoy, profesor, de la web del instituto

Seguimos con los relatos de mi paso por el instituto de bachillerato, como adelanté al final del post anterior. En ese artículo dijimos que cuando entré en el instituto fue en plena Transición Democrática, y que éste también “fue otro campo de batalla por las libertades y la mejora de las condiciones de vida”. Uno de los primeros recuerdos en este aspecto fue el de la celebración de unas jornadas culturales. Como solía ocurrir en muchos puntos de España, los actos culturales eran ocasión propicia para dar rienda suelta a las reivindicaciones de un sistema democrático, el restablecimiento de las libertades, la amnistía de los presos políticos antifranquistas y, de forma incipiente, por la autonomía de Andalucía, como ocurría en otras partes del país. Muchos recordamos el auge de los cantautores, la llamada entonces “canción protesta”, cuyos recitales se convertían en mítines políticos, donde la libertad rezumaba en medio de la represión dominante. En el instituto organizaron una serie de actos, la mayoría en el gimnasio, pues no había salón de actos, donde al profesorado y el alumnado comprometido se unieron líderes políticos y sindicales, todavía en la clandestinidad, con la excusa de las actividades culturales. El programa se anunció en los tablones de los pasillos y con un gran cartel en la segunda planta, bajo una gran ventana que había cerca de la sala de profesores. A alguien se le ocurrió adornarlo con los colores de la bandera de Andalucía, todavía no reconocida. Y entonces vino el problema: una mañana se personó la guardia civil para ordenar que se retirara “la pancarta separatista”. No sé quién fue el que quiso excusarse diciendo que eran los colores “del Betis”, pero la estratagema no dio resultado, y esa mañana, al entrar al centro, tuvieron que subirse al techo para quitar el cartel. Yo lo presencié al lado de un triste Ramón López, al que todavía no conocía personalmente. Al menos los actos continuaron sin problemas destacables.

Portada de INEM 77

En ese mi primer año en el centro se editó una revista a la que llamaron “INEM 77”. O sea, “Instituto Nacional de Enseñanza Media 1977”, nada que ver con el organismo del Estado encargado de las oficinas de empleo (o de “desempleo”, como se decía entonces, para ser más objetivos). Un medio de expresión de los estudiantes, para “dar a conocer problemas, informaciones, etc. que nos atañen a todos”, como rezaba su editorial en el primer número de noviembre de 1976. Era una publicación impresa con multicopista, de las que llamaban ciclostil o mimeógrafo, una técnica entonces novedosa, pero rudimentaria, para sacar copias. En ella se informaba y opinaba de todo: la situación política general, las huelgas locales, la situación del propio centro, la cultura, los deportes... incluso tuvo sus páginas de humor. El amigo Quiquín me ha facilitado una copia de ese primer número, de diez páginas en folios a una cara y una portada, alguna de cuyas páginas reproduzco. 

Página de humor de INEM 77

Posteriormente se editaron otras revistas. Una de ellas, llamada “Creación” tenía un contenido más literario, aunque no exento de temas de actualidad. El primer número salió a iniciativa de José Antonio Lora, (Pepín Lora) y fueron exponiendo el proyecto clase por clase. Yo participé con algunos textos, incluso en la sección de humor. Y en ella participaron amigos como Mari Carmen Navarro, donde demostró sus habilidades y calidad literaria comprobadas posteriormente. 


Portada del primer número de la revista Creación
Más tarde apareció la revista Octógono”, nombre que recordaba la planta de la parte donde estaban originalmente las aulas, pero eso fue en el curso 80-81, y yo ya había dejado el centro.

Las antiguas casas prefabricadas del Ferrobús

Algunas anécdotas que dejaron huella, como os adelanté en la pasada entrega, fueron divertidas, otras tristes. Entre ellas la del rayo y la de la meningitis. Ambas sucedieron en el curso Curso 78-79, cuando estábamos en 3º de BUP. Era una mañana lluviosa y nos habíamos trasladado de aula para asistir a la asignatura optativa que tocaba en el horario, así que estábamos en la misma clase alumnos y alumnas de distintas cursos. De pronto un chasquido, junto a un enorme trueno, nos sobresaltó. Había caído un rayo en el transformador de Sevillana, que había en la Avenida de la Paz, junto a las casas prefabricadas, conocidas como “El Ferrobús”. La instalación eléctrica del instituto fue afectada. Y, de hecho, unas compañeras del aula donde estábamos, que estaban sentadas junto a unos enchufes, sufrieron una descarga, que hizo que una se desmayara. Mi amigo Carlos Sánchez (con el que había coincidido en el colegio de Antonio G. Chaves) cogió a la “víctima” en brazos y las sacó de la clase, en medio de la algarabía de todos, por su heroicidad y caballerosidad. Salimos a los pasillos, entre asustados y divertidos. Algo gordo había pasado, pero estábamos vivos... y las clases se interrumpieron. Algunos gritaban con mucho cachondeo: “¡Follad, follad, que el mundo se acaba!” Al llegar a la entrada vimos a un aguerrido Pepe Moya, como un caballero andante que blandía su espada, sostener un extintor y vaciarlo en el cuadro eléctrico, que estaba junto a la portería del centro, y que estaba ardiendo. No hubo que lamentar daños personales de gravedad. Y todos recordamos el incidente más tarde, contando las aventuras vividas.

Más triste fue lo de la meningitis. Hubo una epidemia que, creo, le costó la vida a algún alumno o alumna, o algún familiar. La enfermedad era peligrosa y contagiosa, y eso hizo que nos movilizásemos para exigir protección. Demandamos información, pero ésta era escasa. Ideamos, entonces, un método de protesta. A imagen y semejanza del lema antinuclear más conocido (“nuclear, no gracias”) compusimos el “meningitis, no gracias”, con diversas variantes (el “minigitis, no graciah”, en “andalú” o el “meningitis, non gratias tibi ago”, en latín), y lo empleamos tanto en “pintadas” de pizarra, como en un invento: la "bolsillina". Como no teníamos dinero para pegatinas, cogíamos un papel, lo doblábamos y pintábamos en una parte una calavera y unas tibias cruzadas con el lema de protesta, en la misma distribución que el lema antinuclear (aquel con el sol sonriente y las palabras). Y con la otra parte la sujetábamos, metiéndola en los bolsillos de las camisas, ayudándonos del bolígrafo, para que no se desprendiese. De ahí el nombre. Afortunadamente la epidemia no se extendió.

Un compañero escribió un texto en mi agenda del curso que decía así:

Curso 78-79

¿Es un rayo,
un eructo
o un pinchazo de una goma?
Es un curso que se va
y no se nota.

El Guadalquivir
trajo el selectivo
y se lo llevó a Sevilla.

La manifestación,
dos bandos.
Uno armado
y otro infantil.

Que siempre gana
el mismo en
esta lucha.
El más fuerte.”

Página de una agenda con un dibujo reivindicativo

El poema hacía referencia también a otro acontecimiento: la manifestación, disuelta por la guardia civil. Nuestro centro se había destacado por su carácter reivindicativo. Tuvimos varias huelgas contra la selectividad y por la democratización y mejora del sistema educativo. En una de ellas, coincidente con la campaña electoral de unas elecciones (creo que las generales), llegamos a realizar una manifestación. Entonces se prohibían las manifestaciones cerca de las elecciones. Intentamos guardar el secreto, pero la guardia civil se enteró. Tras la correspondiente asamblea, en la que se decidió salir a la calle, cuando estábamos en la puerta, donde había un coche “camuflado” de la benemérita, nos preguntaron que dónde íbamos. Contestamos que de paseo y un guardia dijo (como diciendo que nos había entendido) “de manifestación” y se colocó el tricornio. Formamos el cortejo con una solo pancarta. Bajamos por la Avenida de la Paz, y cruzamos hacia la calle Ancha. Al llegar a la altura del Casino, varios Land Rover de la guardia civil nos embistieron por detrás. Recuerdo la cara de rabia, apretando los dientes, bajo un bigote que se parecía al del teniente coronel Tejero, de Collado, del padre de nuestra compañera Merche, que pertenecía al servicio de información y que me consideraba un rojo peligroso, según me había dicho su hija. Era incapaz de abrir la puerta del vehículo de lo alterado que estaba. Consiguieron disolvernos. Unos manifestantes tiraron por unas calles, otros por otras. Sorteé varios coches, corriendo, hasta llegar a la altura de Cajasur. Al pararme vi al anciano Rafael González, en la puerta de su comercio, gritando. Creí que protestaba por la carga, pero era al contrario: pedía que nos reprimieran con más saña. La Palma de entonces vivía con frecuencia este tipo de altercados, sobre todo por motivos laborales, o mejor dicho, por la falta de trabajo, y la presencia de la policía armada (los “grises”) y la guardia civil en sus calles era casi permanente. Y la polarización política también era muy acentuada. Al final de la manifestación, ya en el instituto, un compañero le pidió la pancarta a la guardia civil “porque eran los palos de la fregona” de su madre. Pero no se la dieron ya que era “el cuerpo del delito”. La huelga terminó, como las demás, en fracaso. UCD siguió gobernando y sus planes educativos se impusieron. Hasta que en 1982 no llegó el PSOE al gobierno, los centros educativos no llegaron a democratizarse, con la creación de los consejos escolares, donde participan también los alumnos.

Página de identificación de mi libro de calificaciones de bachillerato

Yo entonces estaba en las Juventudes Comunistas y actuaba como tal militante, prácticamente fuera de la clandestinidad. Así que no era extraño que algunos del otro bando no me tuviesen especial simpatía. Pero Palma era un hervidero, así que también coincidió en el tiempo la creación de la Asociación Cultural “Vientos del Pueblo”, que tuvo gran protagonismo durante varios años, y sirvió como cauce de participación y de expresión política además, amparándose en la cultura. Participé como representante de las Juventudes en las primeras reuniones, pero después me integré en su trabajo y vida interna a título particular, desde la misma fundación. Eso hizo que compañeros de instituto también compartiésemos activismo en el “grupo cultural”, como lo llamábamos entonces.

Un acto cultural que organizamos, creo que en 3º de BUP fue el denominado Día del Instituto, que contó con el beneplácito de los profesores, pues generalmente veían otras actividades como una forma de saltarnos las clases. Una de las actividades consistió en un espectáculo, que tuvo lugar en el salón de actos del Colegio Salesianos, pues, como he dicho antes, el instituto no tenía una dependencia adecuada. Me tocó presentarlo. Actuaron Federico y Manolo Ostos, haciendo una parodia de los telediarios que protagonizaban los humoristas Tip y Coll en la televisión de entonces. Su actuación fue todo un éxito, lo que hizo que les “contrataran” para actuar en una gala de una hermandad o cofradía en La Puebla de los Infantes, con el nombre de “Marcopatra y Cleoantonio”. Yo les acompañé, también en la presentación, y como “técnico de sonido”. Esta actuación sí que fue un fiasco. Los espectadores no entendieron el humor irónico de mis amigos y, para colmo, falló el radio-casete donde habíamos grabado las sintonías del espectáculo. Ni que decir tiene que se nos quitaron las ganas de dedicarnos profesionalmente al mundo del humor.

Pero el colofón de aquel Día del Instituto fue una actuación musical que dejó huella. Un grupo interpretó unas sevillanas, entre ellas una de Los Romeros de la Puebla: Viva mi Andalucía, viva mi pueblo. Lo que ocurrió fue que en la estrofa final cambiaron la letra del estribillo y, en lugar de la original (“Andalucía, guapa, gitana, mujer morena. Despierta que eres libre, gitana, de tus cadenas ¡Despierta!”) cantaron: “Andalucía, guapa, gitana, que es socialista. Sepárate de España, gitana, que son fascistas ¡Sepárate!”. Y se armó la marimorena. El grupo de alumnos de derechas y los de los salesianos, que estaban invitados, empezaron a gritar y protestar. Los directores de ambos centros tuvieron que hablar alterados para calmar los ánimos. Y terminó por suspenderse el espectáculo. Casi tenemos que salir escoltados de allí, porque la broma de juventud casi nos cuesta una multa. Y ya no se nos ocurrió proponer más actos como éste hasta fin del COU.

Noticia de La Voz Palmeña (revista de la AC Vientos del Pueblo) de diciembre de 1982

Dejo para la tercera y última parte de este ajustado repaso de cuatro intensos años otros hechos y anécdotas más, para lo que me serviré de las agendas de aquel tiempo, que todavía conservo, y que son una historia escrita y gráfica, algo así como un blog analógico, donde escribí y escribieron muchas vivencias los que compartimos aquel periodo. 

martes, 5 de febrero de 2013

Otra huelga de jueces


Los jueces irán otra vez a la huelga. Otra vez en nuestra debilitada democracia, los titulares de la potestad judicial van a realizar un paro el próximo 20 de febrero. Esta vez contra las medidas del gobierno del PP, la subida de tasas, la reforma del Consejo General del Poder Judicial y los cambios en el Registro Civil. Si alguno piensa que voy a ser sectario con este asunto se equivoca. No estuve de acuerdo con las anteriores huelgas, ni estoy a favor de ésta.

La última huelga que hicieron los jueces fue por la falta de medios y contra el PSOE. Era entonces ministro Mariano Fernández Bermejo, aquel Ministro de Justicia al que la derechona acosó de forma furibunda, pues fue en su mandato cuando empezó a investigarse el caso Gürtel, que afecta al PP por corrupción y financiación ilegal. Consiguieron que dimitiera por participar sin licencia en una cacería (organizada, por cierto, por un alto cargo del PP) donde también estuvo el juez Garzón y el Comisario General de la Policía Judicial. Le acusaron de amañar la investigación por esa coincidencia. Él sí dimitió, por la falta de licencia (no se probó nada sobre influencias en la investigación), a diferencia de los acusados de los sobres, las cuentas en Suiza, la amnistía fiscal, etc. Aprovecho para recordarle a Maria Dolores de Cospedal que aun no ha dimitido, a pesar de sus palabras en la campaña electoral catalana, cuando hoy hemos sabido de otra cuenta en Suiza del anterior tesorero y gerente de su partido durante decenas de años. 20 días han pasado desde que se supo la noticia y Cospedal se olvida de su "promesa". Pues se la recordamos:



Pero volvamos a lo de la huelga judicial. Decía al principio que no estoy de acuerdo con la huelga. Con los motivos para protestar sí estoy en sintonía, pero el método no es el correcto. Y lo digo por las mismas razones que expuse hace cuatro años: los jueces no son trabajadores, ni meros funcionarios. Son quienes ejercen el Poder Judicial. Uno de los tres poderes del Estado de Derecho. Y si hacen "huelga" están haciendo dejación de sus responsabilidades como poder público. Algo insólito. Y una injusticia en sí misma contra el pueblo, del que emana la justicia, y ante quien responden como administradores. 

Ahora los defensores del PP no se suman a la huelga, como sí lo hicieron hace cuatro años, cuando se trataba de derribar a Mariano F. Bermejo, y de paso a Zapatero y al PSOE.  Esos sí que demuestran ser sectarios, no por negarse a hacer huelga, sino por no hacerla ahora y sí hace cuatro años, cuando gobernaban otros. La política en materia judicial de Ruiz Gallardón es deplorable: no ha aumentado en medios los juzgados, la Oficina Judicial sigue sin modernizarse ni agilizarse, con la subida de las tasas solo se busca recaudar para minorar el déficit del Estado, y están impidiendo el acceso de los ciudadanos a una justicia a la que tienen derecho constitucional...Son múltiples las causas para protestar, y hasta para "acosar" políticamente en varios frentes a este ministro, antes considerado un "moderno" y hasta "progresista", que se está comportando como un ariete ultraconservador, y que no hace nada para aclarar los casos de corrupción que afectan a su partido. Pero la huelga es un derecho de los trabajadores, no de los titulares de un Poder del Estado. No es de recibo que, con la crisis institucional de extrema gravedad que estamos viviendo en estos días, además los jueces pongan en entredicho la separación de poderes y el ejercicio de sus potestades institucionales mismas. El deterioro que estamos viviendo se podría acelerar. Lo de la huelga es una mala noticia.