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martes, 14 de abril de 2020

40 aniversario del pub Lord Byron, El Pub


Estamos en 2020, y en 1980 surgió el primer pub en Palma del Río, el Pub Lord Byron. En este año se cumple, por tanto, el cuarenta aniversario de su fundación (que fue concretamente el 14 de febrero de 1980). Estaba situado en la calle Ancha, en el bajo comercial de los pisos de la familia Morales. Se anunció como "English pub", un bar estilo inglés, en cuya decoración se recreaba una taberna típica del Reino Unido. Lo abrieron la familia Morales (los hermanos Jesús, Manolo, Mariano, Óscar y Cesar) aunque Jesús era quien se hizo cargo del establecimiento. Luego abrirían la Pizzería Michelangelo (Mariano), el Disco-Pub Lord Byron y la taberna (o bodeguita) Lord Byron (ambos Jesús), en la planta baja del Edificio Santiago, el que se hicieron en el barrio de Goya. Era un lugar de encuentro, una especie de club de amigos, donde hallar, además de diversión, complicidad, confianza y afecto entre los clientes y respecto de los que allí trabajaban. Una especie de Cheer`s (el de la serie de televisión) de Palma.

La familia morales en la Bodeguita o taberna Lord Byron (foto del Facebook familiar)

Debido a su éxito, posteriormente en Palma se abrieron muchos pubs: el Gardiner, el Decuma (luego, el pub Chico), el TXSKO, el Alamillos Street, el Tiziano, el Blandi (primero Azahara, el del “porcelanosa”), el Waikiki, el Túnel (después +kná), Venus, el Pelotazo (antes Rusticana), el Zulú (luego el del Mochu, el 127), el Cubo´s (más como disco-pub, luego Coco-bongo), el Patio, el Saratoga, cada uno con su estilo y personalidad... pero el Lord Byron no era un pub más, era “el pub” por antonomasia. Dio la campanada, y mantuvo su afluencia hasta su cierre, pasando a manos de otros gerentes, con otros nombres, tras el retiro de Jesús.

Jesús, en carnaval, con dos clientes disfrazados

El Lord Byron lo dirigía Jesús Morales, con su oronda y feliz corpulencia de maestro cervecero. Una anatomía resaltada de mofletes colorados, y amplia sonrisa, no escondida en su perenne barba. Todo simpatía y ganas de hacer amigos. Era como un Papá Noel tabernero, a la vez bonachón y picaruelo, que se podría pasear por Munich sirviendo cerveza para la concurrencia. Un Baco de pintura barroca. O escanciador de la hidromiel a los dioses del Walhala, mientras walkirias danzan y ríen el son de sus contagiosas carcajadas. Un personaje, sin duda.

Cenicero del décimo aniversario

Abrió en 1980, cuando acabábamos en el instituto y estuvimos en la inauguración, ya que uno de la pandilla, Manolo Pérez, es familia, primo. Costaba un cerveza un pastón (para nosotros, claro), pero empezaron siendo de tercio, no quintos, ni cañas (más tarde pondrían el grifo y el barril). Pensamos la primera vez que no volveríamos, pues estábamos acostumbrados a los precios del bar el Gallo o el Guerra, por ejemplo, precios para obreros y estudiantes, sin lujos, ni música, ni ambientes foráneos. Te ponían al principio un cuenco con maíz tostado y otros frutos secos (el “pienso”), un atractivo más. Progresivamente fue ampliando el “menú de comidas”: sandwiches, hamburguesas, perritos calientes... en su última etapa pusieron de moda las tostas, cuando instalaron cocina en el rincón derecho de la barra (donde estuvo la diana de dardos).

Manolo Morales, el “Tomizo” y una clienta

Al local se entraba por una puerta de madera, que asemejaba a una inglesa, con un letrero con la silueta del escritor británico colgado sobre ella, al estilo de los bares de aquellas tierras. Una jardinera con una hiedra y un ventana completaban la fachada. Por esa puerta se accedía al local, en una zona amplia con la pared del hueco de la escalera del edificio al fondo. A la izquierda estaba la barra, sobre una zona más elevada, con unas barandas de madera para proteger a los clientes del escalón. La zona central de la barra estaba retranqueada, para dejar el mismo ancho de pasillo sorteando el hueco de la escalera. Al penetrar nos encontrábamos con otro espacio cuadrangular a la derecha para mesas y bancos, como en el de la entrada, además de los servicios. Al fondo una puerta de emergencia y una ventana, cerca de la barra, donde hubo un juego de dardos y la televisión, más tarde. La decoración se componía, al principio, de láminas, tipo cacería del zorro, caballos y otras estampas decimonónicas inglesas, para completarse, tiempo después, con otros objetos. Un zócalo de madera recorría el local, y la barra tuvo más tarde, además de los estantes para los productos en la pared de atrás, otro armazón encima de la barra.

Jesús con otro cliente, e ilustre “tabernero” ya fallecido, Manolo Blasco

Un atractivo que tenía y que nos encantaba, es que se podía escuchar la música del momento, por supuesto en Lps de vinilo: Miguel Ríos, Orquesta Mondragón, Radio Futura... Incluso grabamos más de un disco para poder reproducirlo en nuestros cassettes. Jesús siempre tenía actualizada su discoteca, y con nuestra edad, aquello nos hizo frecuentar sus instalaciones, con el éxito de la movida.

Jesús con Rafa Limones, y “Altomira” el de los azulejos

Nos acostumbramos a ir todos los días y pasábamos muchas horas allí, aunque consumiésemos menos de lo que quisiese el dueño. Los sábados empezábamos la “jornada de fin de semana” allí y luego nos íbamos de discoteca (Tato´s, Omaira-Marathón, El candil...), para volver al pub a “echar la penúltima” antes de irnos para casa. Los fines de semana también nos citábamos al medio día, a echar la cervecita con los amigos. Durante los años que estuvo abierto, muchas amistades se fraguaron allí, también numerosas parejas se formaron (o rompieron) en el pub. En la barra se podía charlar, pues la música no era estridente y de alto volumen. Hasta los camareros se convirtieron en nuestros amigos. Varios pasaron a prestar sus servicios: Flores, Carmelo (tristemente ya fallecido), Antonio, un pariente de los Morales, el Viri (Rafael Cumplido), Tomizo ... y otros cuyos nombres ya no recuerdo.

Uno de los camareros, Flores

Otro atractivo que tenía eran los juegos, con los que amenizar las estancias: la máquinas recreativas, el billar americano, la diana de dardos, los juegos de mesa (dados, tres en raya...). Una excusa más para pasar largos ratos en compañía de amigas y amigos.

Otro de los camareros, Rafa Cumplido, el “Viri” (foto de su Facebook)

En los años que frecuenté ocurrieron muchas anécdotas, como no podía ser menos. Los primeros cubalibres, las primeras borracheras, los ligoteos. En las tardes de domingo Jesús bajaba el proyector de Super 8 y nos ponía películas. Por las noches cambiaba la temática hacia el cine de adultos (“aquí hay tema” decía Jesús riendo mientras hacía con su brazo un gesto que indicaba el tamaño del miembro del protagonista). Más tarde, con la adquisición de nuevas tecnologías, llegó el vídeo, continuando con las proyecciones, y además las grabaciones, como aquella, que repetimos una y otra vez, del concierto que dio Miguel Ríos en las Ramblas de Barcelona, cuando el campeonato mundial de fútbol de España de 1982, con el disco Rock & Ríos.

Jesús asomado a la ventana de la C/ Ancha, con unos clientes

A Jesús le gustaba sorprendernos. De vez en cuando aparecía con alguna botella singular, como las que contenían bebidas exóticas (con lagartos y cosas así). También recuerdo el ron de Rute, Virtuoso, que se podía beber sin mezclar con nada. Muchos recuerdos, seguro, que asomarán a las mentes de quienes pasaron por allí y lean estas humildes palabras, con motivo de las cuatro décadas transcurridas desde que apareció el Lord Byron en nuestras vidas.

Jesús en la fachada original

Como dije al principio, en Palma hubo una época donde se prodigaron muchos pubs, pero el Lord Byron fue, sigue siendo y será siempre (con artículo determinado y mayúsculas)... El Pub. Algo que, sin duda, merece la pena recordar.

lunes, 4 de febrero de 2019

Candelarias 2019


Un año más hemos acudido puntuales a nuestra cita en el cercano municipio sevillano de La Puebla de los Infantes, situado en la Sierra Norte, y a pocos kilómetros de Palma del Río.


Y, como siempre, hemos dado un paseo por la tarde, todavía con luz solar, para ver los boliches donde se colocan los muñecos que serán pasto de las llamas al ser encendidas las candelas al anochecer.


La tarde fue muy fría, casi más que la noche. Por ello no vimos demasiados emplazamientos. Además de que encontrarnos con conocidos y familiares hizo que nos entretuviésemos más de la cuenta. Así que no muestro tantas fotografías como en años anteriores. Destaco la primera, por su emotividad, ya que hace referencia a los antiguos juegos de niños, como el diábolo, la comba, o los cromos. Algo ya superado por las nuevos juegos electrónicos.

Foto de Laura Velasco

También encontramos referencias de actualidad, como la hoguera que nos recordaba la marginación de la mujer o las agresiones que sufren las mujeres por el hecho de serlo. Algo que no debemos dejar de lado, pese a los intentos de algunos por acallar las reivindicaciones feministas y ocultar esta grave realidad social.

Foto de Laura Velasco
Las menciones a la agricultura también tuvieron su sitio, algo lógico en un pueblo fundamentalmente agrícola como es La Puebla, donde el olivo, sus productos y sus derivados tienen una presencia importante en su economía.


Justamente por eso nos llamó la atención un instrumento fundamental en el campo, como es el tractor, al que encontramos junto a la hoguera de la Cruz (a la que vamos todos los años por ser sus organizadores amigos de la tía Conchita y por participar en ella mi amigo de instituto, Pedro González Chincolla).



Un tractor de 1954, que había participado en una Ruta de Sierra Morena de Tractor Clásico, y al que grabé en este vídeo, donde su dueños nos muestras su sistema de encendido del motor. “Viejas tecnologías” al servicio del campo.


Después de degustar las famosas sopaipas y el chocolate que generosamente nos ofrecieron nuestros amigos cucharros, y tras cenar en El Guinda, volvimos a Palma a refugiarnos del frío invernal y nocturno, que en alguna medida las hogueras intentaron paliar, a pesar de la lluvia intensa que el viernes intentó fastidiar los preparativos. Y afortunadamente no lo consiguió. El año que viene volveremos.

viernes, 12 de mayo de 2017

La foto del viernes: Les Luthiers, premio Princesa de Asturias


El genial grupo argentino Les Luthuiers ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Merecidísimo galardón tras cincuenta años haciéndonos reír de forma inteligente. Este año vienen a España en su gira. Será la ocasión de verles por primera vez por mi parte. Traen su antología "Chist". Nos hemos apresurado a comprar ya las entradas, por si el premio provoca avalanchas de espectadores. En septiembre estarán en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Allí espero estar y gozar de su buen hacer. ¡Felicidades!

domingo, 12 de febrero de 2017

Mi familia materna, recuerdo de personas humildes y trabajadoras

Mi madre y tía Belén, en Céspedes

En varias entradas he hecho referencia a familiares cercanos míos, unas veces a los paternos y otras a los maternos. De estos últimos he hablado, por ejemplo, cuando comenté una foto veraniega en las huertas de El Higueral, también cuando hice referencia al pago de La Barqueta y su famosa barca para cruzar el Genil, o cuando escribí sobre la biografía de mi madre. Hoy quiero ampliar esas informaciones con fotografías de mis familiares por vía materna, unas publicadas ya y otras inéditas.

Los abuelos, Belén y Sebastián

Mis abuelos, los padres de mi madre, eran Sebastián Peso Almenara y Belén Nieto Caro. Vivieron en varias huertas, donde mi abuelo era el hortelano, el encargado de cuidar la huerta de otros propietarios. Por ejemplo en La Barqueta y en El Higueral, ambas ribereñas del río Genil. Mi abuelo murió antes de yo nacer y no sabemos donde descansan sus restos, pues se hundieron varios nichos, incluido el suyo, y la abuela no sabemos qué dispuso después. Ella murió un año después, aproximadamente, de nacer yo y está sepultada en el nicho de mi tío Curro y la tía María.

Tío Rafalito y tía Frasquita en la boda de Mari y Agustín

Mi madre tenía cinco hermanos, dos hermanos y tres hermanas. Mi tío Rafalito se fue joven a Madrid en busca de un trabajo mejor. Yo lo recuerdo como portero de un bloque de viviendas, hasta que se jubiló y  se trasladó a Palma, a un piso que se compró en la Barriada de San Francisco. Se había casado con "Frasquita", como la llamábamos, de la familia de los "Charlantines". y tuvo dos hijas, Belén, casada con Pepe, y Mª Carmen, casada con Agustín. Mi tío Rafalito se vino a Palma ya mayor, enfermó aquí (demencia senil) y murió en 1996. Sus hijas siguen viviendo en Madrid y mantengo contacto periódico, sobre todo, con Belén.

El tío Curro y la tía Maria, en su boda, junto a los hermanos Tirado, Curra y Pepito

El tío Francisco (Curro) siguió la tradición de su padre, siendo también hortelano. Recuerdo haber ido más de una vez, en los paseos que dábamos con mi madre en domingo, a la huerta de la familia de Fernando Tirado que tenían en el pago de El Corvo, donde vivían. Tenían un perro que nos gustaba a mi hermano Roberto y a mí. Más de una vez bajamos al río, incluso con la intención de pescar algo. Luego consiguió una parcela y una casa en el poblado de colonización del IRYDA de Céspedes (Hornachuelos), aunque mantenía unas habitaciones en la casa de la calle Muñoz donde vivió también mi madre de joven.

Con mis padres y mi hermano, y la tía María, en Céspedes

El tío Curro se casó con María Almenara y tuvo dos hijos, Curro, casado con Carmen, que vive en Céspedes, y Antonio, casado con Toñi, que viven en Posadas. Fue una persona muy querida entre los vecinos y el personal con quien trabajó. Murió en 1993, tras una penosa enfermedad y María falleció en 2010.

Tía Ascensión, con el tío Mariano y dos de sus hijas, pequeñas

De mi tía Ascensión ya apunté algo no hace mucho, con motivo del fallecimiento del abogado Rafael Sarazá, ya que aparecían en una foto que publicó la prensa diaria, junto a este conocido letrado cordobés. Ascensión estaba casada con Mariano Ramírez y tuvieron tres hijas, Sensi, Belén y Mariángeles. El tío Mariano era peón caminero y tenían una casa en la barriada de Los Mochos (Almodóvar del Río). Más de una visita recuerdo a la casa de peones camineros de Los Mochos, para hacer una parada de vuelta de algún viaje a Córdoba, cuando las carreteras no estaban en las mismas condiciones que hoy en día, y hacer un viaje así era algo penoso por el tiempo a emplear y los trazados irregulares. Su último destino fue Córdoba, residiendo en la zona de "El santuario", en el Barrio de la Fuensanta, donde todavía vive mi prima Sensi. Fallecieron mis tíos no hace mucho tiempo, y son los familiares con quienes mi madre mantuvo más contacto hasta su muerte,  por ser los más cercanos, habiéndose quedado en su piso muchas veces, sobre todo cuando las fiestas del barrio.

La tía Angelita

Tuve otra tía, Angelita, a la que conocí poco. Primero porque se había casado con un natural de Peñaflor (Sevilla) y vivían allí. Después, porque padecía diabetes y esa enfermedad le causó la muerte, siendo yo muy niño. La recuerdo, no obstante, con agrado, pues era muy cariñosa. Su marido dejó de tener contacto con nosotros tras el triste desenlace y por no tener hijos.

Tía Belén con Chanín, y mi madre con Roberto y conmigo
Y la última tía, hermana de mi madre, es Belén (como mi abuela). Belén era la última de los Peso Nieto que se fue de Palma. Vivía en la calle Muñoz, en la casa conocida como la "casa del Pollo" (por el apodo de su dueño), una casa de vecinos donde también vivió mi madre, tras dejar la huerta, y donde tenía unas habitaciones mi tío Curro, como ya he apuntado. Belén estaba casada con Jacinto Ruiz, y tiene dos hijos, Juan, casado con Asunción, y Sebastián ("Chanín"), casado con Paloma. De niños, por tener edades parejas (Juan es algo mayor que yo, y Sebastián como Roberto), éramos muy amigos y nos veíamos todas las semanas, ya porque fuésemos a su casa, ya porque ellos viniesen a la nuestra a jugar.

Los cuatro primos jugando en mi casa antigua

Coincidimos en el colegio de las Monjas, de párvulos, luego en la escuela de Antonio G. Chaves, y más tarde en el Colegio San Sebastián. Fue entonces cuando emigraron a Madrid. Mi tío Jacinto trabajaba en el campo, en lo que le salía, y probó suerte cuando un nutrido grupo de palmeños se marchó al País Vasco a trabajar, quedándose algunos a vivir allí (como una hermana de mi tío, o Anita Santos, la madrina de mi mujer). Recuerdo cuando volvió, cargado de regalos para la familia (una bicicleta, una escopeta, etc). Parecía que todo iba a ir bien, pero no fue así y no se quedó. Probaron más suerte en el centro peninsular, y fue entonces cuando se llevó a la familia a vivir a Madrid, concretamente a Leganés. Luego se trasladarían a Fuenlabrada.

Tía Belén y tío Jacinto, en casa de tío Curro (Céspedes), durante unas vacaciones

El tío Jacinto falleció hace algún tiempo, peleando contra el cáncer. Mi tía Belén, a pesar de sus achaques propios (es coja de nacimiento) y los lógicos de su avanzada edad (a punto de cumplir los 89 años este mes), todavía vive. La única de entre los hermanos y hermanas. En navidades, mi primo Juan me envió una foto con ella, cosa que me alegró mucho, por cierto.

Mi madre sosteniendo a uno de los hijos de Alonso Moreno de la Cova, en Horcajo

Todos los hermanos y hermanas de mi madre, ella incluida, fueron trabajadores, personas humildes, que tuvieron que dejar su pueblo natal, Palma del Río, para poder ganarse el sustento. También mi madre emigró durante un tiempo en Madrid y Horcajo de Santiago (Cuenca), estando al servicio de la familia Moreno de la Cova, aunque, al volver, se casase con un  palmeño, el practicante José Domínguez Godoy,  y terminase residiendo en nuestra ciudad. Les recuerdo con mucho cariño, con el que mi madre tenía hacia su familia y nos transmitió desde niños. Y, por supuesto, se merecen un recordatorio, como el de tantas personas sin fama que con su esfuerzo han contribuido a nuestro bienestar. 

viernes, 13 de enero de 2017

La foto del viernes: Ana y el Dalí


El verano pasado estuvimos unos días en Madrid y, entre otras cosas, visitamos el museo Thyssen-Bornemisza. Ana quiso que le hiciese una foto al lado de esta pintura de Salvador Dalí, uno de mis pintores preferidos. Se titula "Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar". Un título más grande que el mismo cuadro, como se puede comprobar. Un cuadro conocido de su época americana, cuando Dalí se dedicaba a hacer dinero con el escaparatismo, los decorados de las películas que le encargaban o diseñando portadas de revistas. En él vuelve a la temática onírica, cuando Gala, su omnipresente modelo, está en una playa, soñando desnuda por el zumbido de una abeja, con animales saliendo de una granada, mientras un fusil con bayoneta se le clava en el brazo. Atrás otro motivo repetido en otras obras, un elefante con patas largas y delgadas y con un obelisco sobre su lomo (copia de una escultura de Bernini) que se pasea junto a la Luna ajeno a la escena. Es el instante antes de despertarse por la pesadilla en la que las fieras protagonizan su ataques. El momento de la angustia que precede al despertar violento. No obstante su tema, la composición, el trazo y el uso de los colores es de gran belleza, como puede observar Ana. Dos bellezas en un mismo momento captado por la cámara.

miércoles, 11 de enero de 2017

Thunderstruck al estilo gallego




Hace unos años os mostré una romería gallega donde la banda sorprendió al personal con el himno anarquista "A las barricadas" y la sintonía de "El coche fantástico". Otra vez en Galicia un conjunto musical, la Rondalla Santa Eulalia de Mos, ha asombrado al público en una fiesta popular. Esta vez ha sido interpretando Thunderstruck, el éxito de los AC/DC, pero a ritmo de gaita y tambores, y con acompañamiento del coro de la rondalla. Los gallegos tienen un humor fino y con esto lo demuestra. Primero los asistentes se muestran paralizados y atónitos, pero después consiguieron que les acompañasen con sus palmas. Además la versión folky del tema heavy ha quedado muy bien. Disfruten, aunque no les guste el rock.

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡Feliz año nuevo 2017!


Que el camino salga siempre a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti.
Que la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar
Que la vida te sostenga suavemente
En la palma de su mano.


Que vivas el tiempo que tu quieras.
Que nunca caiga el techo encima de ti.
Y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.
Que el camino se abra siempre a tu puerta.


Que vivas 100 años... con un año extra para arrepentirte.
Que la vida te guarde en su mano...
Y no apriete mucho su puño.


Que tus vecinos te respeten...
Los problemas te abandonen...
Los dioses te protejan...
Y el cielo te acoja.


Y que la fortuna de las colinas te abrace.
Que las bendiciones de la vida te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.


Que la buena suerte te persiga.
Y cada día... y cada noche... tengas muros contra el viento... un techo para la lluvia...
Bebidas junto al fuego... risas para que te consuelen aquellos a quienes amas...
Y que se colme tu corazón con todo lo que desees.


Que la vida esté contigo y te bendiga...
Que veas a los hijos de tus hijos...
Que el infortunio te sea breve... y te deje rico en bendiciones.


Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti...
Y la lluvia caiga sobre tus campos...
... ¡Así sea cada año y para siempre!

(Adaptación libre de viejo poema celta)

¡Feliz año nuevo!

martes, 29 de noviembre de 2016

Premio para la cantante Martirio


La cantante Martirio (de nombre real María Isabel Quiñones Gutiérrez) ha sigo galardonada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte con el Premio Nacional de las Músicas Actuales. Me alegro. Siempre me gustó Martirio, una de las que consiguió que me prendase todavía más de la copla (algo que se despreciaba en los setenta entre ambientes progres, por considerarla retrógrada y símbolo de la cultura franquista), cuando le incorporó aires modernos. 

Sus letras nos hablan de mujeres con sus problemas actuales. Mujeres urbanas y de barrio que tienen que sobrevivir en un mundo machista, con problemas económicos, pero buscando libertad y el cariño de su pareja en libertad, con dramas copleros de antaño y música de hoy. Kiko Veneno le ayudó mucho en esa búsqueda de la "nueva canción española".

Su vida merece una copla. Afectada por la poliomelitis, que le dejó alguna secuela, pero no le impidió dedicarse al espectáculo. Ex-esposa de un médico, que quiso dejar de ser la "señora de". Antigua componente del grupo folk Jarcha y acompañante de Kiko Veneno y Raimundo y Rafael Amador.

Sus gafas y sus imposibles o ilustrativas peinetas, son iconos de la historia del pop hispano, entre folclórica y punky con raíces. Le vi una noche en Écija, en una discoteca, en un concierto al aire libre, cautivando al personal. No se me olvida cuando empezó la canción "Estoy mala" (uno de sus grandes éxitos, junto a las "Sevillanas de los bloques"), meciéndose como la Macarena en su paso al son de una saeta. Una síntesis de tradición e innovación sublime.

Se lo merece por su honradez, su integridad, por no encasillarse, ya que ha hecho de actriz y ha tocado otros palos en la música (jazz, música cubana, bolero, tango...), por unir arte y sentido del humor. Y porque nunca ha cejado en su empeño de reivindicar el papel de la mujer en el arte de la canción. ¡Enhorabuena!


lunes, 21 de noviembre de 2016

Celtibético, 9 años en la red


Fue ayer el día y no me acordé, entre tanta tarea que tengo en los últimos tiempos. Las oposiciones, los cursos que estoy haciendo y demás acontecimientos (algunos no agradables), me han hecho dejar de publicar diariamente en el blog. Aunque Celtibético sigue vivo y con muchos lectores y lectoras, que se vuelcan en lo escaso que publico. No me di cuenta el domingo que era 20 de noviembre, un día como aquel en que empecé esta aventura en internet, que ya tiene nueve añitos. Pues seguiremos en la brecha, ¡a por otros nueve ejercicios más! (por lo menos).

martes, 25 de octubre de 2016

La invasión de las alúas


Cuando volvía del trabajo esta tarde, una multitud de insectos cubrió el paisaje urbano. Los había por los suelos, por encima de los coches, volando... Tuve que sacudirme la ropa, ya que se habían posado en mí también y revoloteaban a mi alrededor de forma molesta. La gente estaba pendiente de la plaga. Eran alúas, esas hormigas aladas, que vemos algunas veces.


Habían invadido el terreno. Mi mujer, subió a la azotea a por la ropa tendida, pues las nubes amenazaban lluvia, y se encontró la ropa, no cubierta de agua, sino de esas hormigas. Las vecinas del bloque también comentaban el caso por el pasillo, quejándose de semejante multitud de bichos. De forma sorprendente y en pocos minutos lo habían cubierto todo y penetrado hasta en las viviendas. 


No es raro. Estamos en otoño y durante el fin de semana las fuertes lluvias han sido las protagonistas, provocando inundaciones y hasta algún fallecido. En Palma hemos tenido más de 100 litros por metro cuadrado en estos días, casi todo lo que ha llovido este mes. Y el frío se esfumó con la lluvia. Así que, al salir el sol, las hormigas han emprendido vuelo en busca de nuevos nidos y para aparearse, el llamado vuelo nupcial. Los machos morirán, y las reinas, tras arrancarse las alas, pondrán los huevos en el nuevo hormiguero. Es un ciclo anual que permite la perpetuación de la especie.


En este momento es cuando las hormigas tienen alas, de ahí el nombre con el que se le conoce en Andalucía: "alúas", seguramente de "aludas", con alas. Esas hormigas eran muy usadas antiguamente para cebo de las costillas, las trampas que se ponían para cazar pájaros, y comer luego "pajaritos fritos". Para muchos era un manjar exquisito, aunque a mí no me gustaban, cuando los preparaban en mi casa. Teníamos en casa costillas y cazábamos pájaros, pero no me era agradable la sensación de comer su poca carne junto con los huesos. 


Desde hace años está prohibida esta caza, y, por eso, en algunos sitios todavía se sirven "pajaritos fritos" en algunos bares para los amantes de su carne y lo de saltarse las normas. Seguro que más de uno se ha alegrado hoy con la invasión y las ha cazado para sus costillas. Espero que no hayan tenido suerte y que solo hayan servido de alimentos para pájaros que sigan volando después.

viernes, 21 de octubre de 2016

La foto del viernes: ciberataque masivo


Hace unos minutos intenté entrar en la página de Twitter. Imposible. La pantalla de mi PC muestra este mensaje. No se puede acceder. Luego me he encontrado con la noticia de que ha habido un ciberataque masivo contra empresas proveedoras de direcciones de internet, afectando a grandes compañías. Es el caso de Twitter, Spotify, eBay y otras webs. Internet es un mundo muy amplio, donde viven muchos, con diferentes intenciones, ya sea ofrecer información, diversión, entretenimiento y otras utilidades, o incluso cometer delitos. Algunos ataques de este tipo se hacen con la intención de obtener grandes sumas de dinero de forma ilegal y con alevosía. Afortunadamente no todas las webs se ven afectadas, debido a esa amplitud de servicios que presta esta enorme red, que permiten conectarnos en todo el mundo de forma rápida. Esperemos que pronto solucionen el problema y que los culpables sean localizados y castigados como se merecen. Hay gente pa´tó.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Surreal técnico


Algunas veces la prosaica realidad se nos hace aburrida, insoportable. De joven, en el bachillerato, y antes en la escuela, tuvimos que aprender dibujo técnico. Mi profesora de diseño en el instituto me decía que no se me daba mal, e incluso le sorprendió que me inclinase por el diseño artístico en lugar del por el técnico. No tenía intención de estudiar una carrera de ciencias, así que no me interesaba. Alguna de las fichas de ejercicios, que teníamos que hacer en clase, se quedó sin completar, como ésta que enseño hoy. Más tarde me sirvió para dar rienda suelta a la imaginación, combinando técnica con creatividad. Así surgió este "Surreal técnico", mezcla de surrealismo con diseño científico. En estos días en que la realidad se hace tediosa por diversos motivos (la crisis del PSOE, las oposiciones a punto de examen, el trabajo intenso...), donde cuesta inspirarse y pergeñar mensajes que me satisfagan,  esas imágenes de la juventud se convierten en aire fresco.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Sin tráfico en Madrid


No me he podido resistir. Tenía que publicar la foto que hice ayer a la salida del Museo Thyssen-Bornemisza. Era las tres de la tarde y no había tráfico alrededor de la fuente de Neptuno. Un lugar habitualmente lleno de tráfico, tanto rodado como humano, estaba así de vacío. El calor, claro, pensaremos. También por supuesto. Pero el vallado da una idea. Estaba toda la zona cortada al tráfico pues la última etapa de la Vuelta Ciclista a España 2016 pasaba por allí. Por allí y por el Paseo del Prado, la Gran Vía, Callao, Recoletos, Alcalá  y Cibeles. Justo donde nosotros nos movimos principalmente el fin de semana y donde teníamos el alojamiento, hasta ayer mismo. Para colmo la línea de metro que nos llevaría a la estación estaba cortada. Menos mal que hay cercanías de ferrocarril y pudimos llegar a tiempo a Atocha a coger nuestro tren de vuelta a casa. 


Además hubo otras pruebas en el mismo circuito, que obligaron a cerrarlo desde la madrugada: la Vuelta Junior, la Marcha de la Vuelta y la Madrid Challenge by la Vuelta (Carrera femenina). Después de comer pude hacer alguna foto de la prueba femenina. Buen colofón para la visita a Madrid.