
Arthur Schopenhauer (1788-1860) Filósofo alemán


prueba de veracidad que mitigue o anule el embuste, o el sarcasmo. Este señor, ascendido por el método de “la patada en el culo hacia arriba”, que pasó de obispo de Córdoba a arzobispo de Granada, tras enfrentarse al Marcinkus español, el banquero de Dios en Córdoba-CajaSur, el otrora todopoderoso presidente Miguel Castillejo (que consiguió expulsarlo de la tierra de los califas, tras visitar personalmente el Vaticano), se hizo famoso por sus salidas de tono generalizadas, llegando a ser condenado por coacciones e injurias a otro sacerdote (posteriormente absuelto por prescripción). Hoy se sale del tablero de juego otra vez con estas declaraciones absolutamente tendenciosas. O si no, pregúntense si no es tendencioso inquirir:
Como decía antes, a mí me llamaron de pequeño el citrahto. Ya no podrían hacerlo, pues la piel se me aclaró bastante y estoy “más corpulento” en la actualidad. Un día, jugando en la antesala de mi antigua casa, perdí el equilibrio y fui a parar al suelo. “El citrahto se cayó”, fue mi comentario avergonzado, delante de mis padres y visitas. Todos rieron la ocurrencia y me lo recordaron muchas veces después. Al ver la foto lo he recordado. Así que nueva palabra para el Diccionario:
Ha muerto Antonio Vega, ex de Nacha Pop. Poeta, romántico, perdido en este mundo profano y prosaico, tan diferente a sus sueños. Como otros que también bucearon en el océano abisal de las drogas, tuvo una vida siniestra que no le impidió, sin embargo, convertirse en un excelente letrista, icono de la movida de los 80. Me he acordado de otro “cadáver exquisito” de la movida, muerto de forma miserable también, tras habernos regalado composiciones líricas inolvidables, como fue Enrique Urquijo, de Los Secretos. No solo los ídolos del rock mueren jóvenes y trágicamente, también los del pop. Me pareció cada uno de ellos “rara avis” entre el mundo hedonista, pasota, despreocupado, irresponsable de los 80. Sus poemas musicados solo son ya recuerdo.


Hoy 6 de mayo se cumple el 482 aniversario desde que, durante el conocido como Saco (saqueo) de Roma, las tropas de Carlos I de España y V de Alemania intentaran asesinar al papa Clemente VII, en las escalinatas de la misma Basílica de San Pedro, en el Vaticano, siendo masacrados sus defensores, la Guardia Suiza, cuyos supervivientes consiguieron escoltar al papa para refugiarse en el Castel Sant'Angelo. Sí, las tropas del catolicísimo rey de la catolicísima España, padre-inspirador del Concilio de Trento, que desarrolló la Contrarreforma católica, frente a la Reforma protestante, atacó a la misma ciudad del Vaticano y al mismo papa católico en tiempos de fanatismos religiosos en Europa, causando destrozos por doquier. Esta fecha es la escogida hasta la actualidad por la Santa Sede para incorporar nuevos miembros de la famosa Guardia Suiza.
Video de Gonzalo Gayo
Hoy es el primero de Mayo, día de los trabajadores, no de San José Obrero, que no era tal, sino empresario, propietario de un taller de carpintería, en una tierra ocupada con una economía sometida, basada en el esclavismo (los verdaderos antecendentes del obrero, el trabajador por cuenta ajena), donde ellos (la" sagrada familia" descendiente de reyes y rabinos) era unos privilegiados, comparados con sus congéneres.



Quienes pasean habitualmente por las páginas de este blog saben de mi gusto por la arquitectura. He escrito varias veces sobre temas arquitectónicos, y hoy también lo haré, aparcando el comentario político tan corriente en mi. Voy a comentar brevemente "una manifestación artística de carácter arquitectónico" (como decíamos en los comentarios que teníamos que redactar en COU, en las clases de Historia del Arte), que me sorprendió en la reciente visita a Madrid.
correspondiente a una construcción en forma de nave industrial antigua, soportadas por una más estrecha de cristal oscuro y moderna, y coronada por una estructura irregular de gran tamaño fabricada en metal oxidado. Decidí rodear la construcción y llegamos a una plaza donde estaba la entrada principal. Era la sede de Caixa Forum Madrid. Este edificio fue diseñado por el estudio de los arquitectos suizos Pierre de Meuron y Jacques Herzog, e integró la antigua Central Eléctrica del Mediodía (típico ejemplo de arquitectura industrial del siglo XIX),
aprovechando el solar de una antigua gasolinera para abrir la plaza, que se adorna de una cascada de plantas que cubre una de las medianeras de los edificios que conforman la línea de fachada del Paseo del Prado. Pero lo que más me asombró fue la estructura de metal oxidado, porque me recordó a algo, a otro edificio similar, también terminado en año pasado. "¡El oxidaíto!", pensé.
“el palas”. El nuevo, de los arquitectos Justo Isasi y Alfonso Casares, tiene la fachada recubierta de una estructura metálica perforada y oxidada, que, con el tiempo, irá cambiando de tonalidad. "La idea es similar a la de un cuadro de arte pop, cuando te acercas al edificio solo ves puntos, pero, una vez el proceso de oxidación finalice, desde lejos se podrá ver el contorno de una arboleda que continúa el paisaje de la avenida", según sus autores. Y fue la idea que cuajó, tras ser rechazado el proyecto original, la llamada "Torre Prasa" (por la constructora propietaria del edificio) o diseño "El Ojo del Califa" (nombre propio), ya que la Gerencia de Urbanismo municipal no lo consideró aceptable por su altura, haciendo caso de un sector de la opinión pública cordobesa, que se manifestó en contra al creerlo no integrdo en el entorno del casco histórico (judería, catedral, murallas...). Hubo polémica con la idea primitiva y también con la realizada, surgiendo la crítica cómica, tan típica de estas tierras. Y saltaron a la palestra los apodos: Chernobyl, Mohoso´s Palace y el Botellero. Pero el que para mí, tuvo más gracia fue "el oxidaíto". Entonces estaba de moda Rodolfo Chiquilicuatre, el que nos representó en Eurovisión y que salió de una parodia sobre el "reguetón" en el pograma de televisión de Buenafuente. Si se acuerdan, la canción era El chiqui chiqui y tenía un estribillo que decía:
Tampoco se me olvida con que placer degustó este típico plato de la cocina cordobesa uno de sus acompañantes, el entonces Director General del INEM, Alberto Elordi. También en su condición institucional nos ha visitado en alguna ocasión, siendo especialmente memorable la inauguración de las obras de la Residencia de Ancianos del Hospital de San Sebastián, en la que acompañó al Presidente Chaves. Su amistad con los compañeros de la agrupación palmeña (especialmente con el anterior secretario general y antiguo alcalde, Salvador Blanco) es conocida por doquier y le ha movido a visitarnos numerosas veces, declarándose en varias ocasiones “un palmeño más”. Principalmente hemos contado con su apoyo a la candidatura en las elecciones municipales en varias ocasiones, siendo candidatos a la Alcaldía Salvador Blanco Rubio y, como en la última visita, José Antonio Ruiz Almenara.Una nueva etapa empieza en Andalucía, con este primer paso. Y también para Córdoba, que tiene la oportunidad, desde la lealtad y la sensatez, de sumarse al sentir mayoritario del PSOE andaluz. Pronto se hará realidad la presidencia de José Antonio Griñán, en la Junta de Andalucía.
La semana santa se encamina hacia su final. Fiesta (sí, fiesta, jolgorio, espectáculo) que mezcla el olor a cera, al azahar de los naranjos callejeros, con el sudor de los costaleros, el incienso que diluyen en sus sahumerios jóvenes monaguillos con sus mejores galas, creando una atmósfera que pretende sobrecoger al que está por la calle, con el ruido de tambores y cornetas que llaman a congregarse en una ejecución pública de un condenado a muerte. La calle, invadida por multitud de fieles (¿?) deseosos de verse repetir el paso de escenas de tortura y muerte, la muerte de su dios (o su hijo).
para conmemorar su “hazaña”, o también (con extraño gozo) en el caso del martirio (que se siente como trasunto de la muerte de Jesús en la cruz) causado por la defensa de esta antropófaga (o deófaga) fe. Con que saña se emplearon en intentar destruir el símbolo del martirio (el coliseo romano, desmontado para construir sus palacios episcopales o papales) y cómo se ensalza la muerte y el instrumento, hasta convertirlo en símbolo de identidad.
(Picar encima, para ampliar, merece la pena)
¿Pagarían ustedes 50.000 € por un cuadro en blanco?. Esta pregunta de respuesta aparentemente fácil es la clave de todo lo que se desarrolla durante la hora y cuarenta y cinco minutos que dura “Arte”, la obra de teatro que vimos y disfrutamos el pasado sábado en el Teatro Alcázar, durante nuestro fin de semana en Madrid.
la primera que se representó en España hace once años, la de Josep María Flotats (Iván) , Josep María Pou (Marcos) y Carlos Hipólito (Sergio). Me la imagino por lo que he leído de ella, y por lo que conozco de la trayectoria de estos tres grandes de la escena española. Flotats, además, la dirigió, dando importancia a la palabra, más que al decorado (todo era blanco, hasta los trajes de los actores, a diferencia de esta versión, más convencional, naturalista). Haberla presenciado me habría permitido compararlas, aunque me imagine los resultados, tras ver hace algún tiempo la obra que representó junto a Carmelo Gómez, en el Gran Teatro de Córdoba, “La cena”, donde demostró sus dotes interpretativas.Aquella versión de Arte obtuvo el reconocimiento general de público y crítica, consiguiendo cinco premios Max.
Estas personas fueron: (De pie) José María Bejarano Sánchez, Luis Jiménez Cabello, Eduardo Blasco Pardo, Manuel López Maraver (Alcalde), Manuel Carmona Granell, Marcelino Canovaca Hinojosa, José Sánchez Díaz, Antonio Ruiz Durán, José Chao Pinto, Antonio Corredera Nacarino, (Agachados) Francisco Méndez Rojano, Alfredo Navarro Contreras, Pedro Antonio Campanario Páez, Julián Díaz Ortega, Joaquín Moreno López, ,Angel Cabero Caro y Salvador Blanco Rubio.
Los nombres de esos primeros representantes municipales quedaron entonces esculpidos para la Historia, ya que, cada uno desde la opción política con la que se presentó, pero con la ilusión común de engrandecer desde el diálogo y el consenso a su ciudad, volvieron a poner en manos de su pueblo la vieja institución municipal.
Sin embargo, como dice el manifiesto elaborado por la Federación Española de Municipios y Provincias, treinta años después, los Gobiernos Locales españoles todavía no tienen el lugar institucional que la Constitución exige. “El Estado ha evolucionado, pero no lo suficiente para aprovechar todo el potencial de solvencia, eficacia y eficiencia de los Gobiernos Locales, por su cercanía a los ciudadanos y por su capacidad de respuesta rápida a sus demandas.” Sigue pendiente de conseguir ese tan cacareado “Pacto Local”, que delimite el papel a desempañar por esta parte tan importante del Estado. Falta financiación adecuada, lo que ha propiciado que el urbanismo se hubiese convertido en una fuente principal, contribuyendo a la llamada burbuja inmobiliaria y a sonados casos de corrupción (como era práctica habitual en tiempos del franquismo, eliminada en los primeros años de gestión democrática). El Estado central y las Comunidades autónomas se han aprovechado del interés municipal y de su cercanía para endosar problemas propios de su competencia, por la vía de la subvención (siempre escasa y condicionada) agravando el problema de la financiación. Muchos ayuntamientos tienen que hacer frente a responsabilidades que deberían asumir otras administraciones. Para colmo, la potestad legislativa en materia de régimen local la ostentan tanto el Estado como las comunidades, cosa que han aprovechado para desprenderse de los asuntos incómodos, imponiendo obligaciones a los municipios, sin la transferencia adecuada de recursos (que tenían tanto estado como comunidades, para hacer frente a esos asuntos, y que luego han destinado a otras cuestiones). Y, al mismo tiempo, imponiendo obligaciones y limitaciones en gestión económico-presupuestaria, que han ido ahogando paulatinamente a la parte más débil, los ayuntamientos. Incluso, en este problema financiero está repercutiendo la crisis económica actual, cosa que no se resuelve con el Fondo Estatal de Inversión local, aprobado por el Gobierno central. Yo, que llevo más de veinticinco años ininterrumpidos como concejal, conozco de buena tinta esta situación.
Los partidos políticos han usado esta situación para echársela en cara al adversario, pero esos mismos, cuando han tenido la oportunidad de gobernar, y cambiar las cosas, han dejado pasar el problema sin resolverlo, incluso lo han agravado. La administración local se ha convertido en una buena cantera de políticos que emplear en otros ámbitos, pero los intereses de las direcciones de cada partido han ido por otros caminos y han desaprovechado esta circunstancia para hacer frente a los problemas locales. Por eso también este aniversario supone también una cierta decepción. Treinta años después, queda mucho por hacer.

Hace setenta años: