
Ha muerto
Antonio Vega, ex de
Nacha Pop. Poeta, romántico, perdido en este mundo profano y prosaico, tan diferente a sus sueños. Como otros que también bucearon en el
océano abisal de las drogas, tuvo una
vida siniestra que no le impidió, sin embargo, convertirse en un excelente letrista, icono de la
movida de los 80. Me he acordado de otro “cadáver exquisito” de la movida, muerto de forma miserable también, tras habernos regalado composiciones líricas inolvidables, como fue
Enrique Urquijo, de
Los Secretos. No solo los ídolos del
rock mueren jóvenes y trágicamente, también los del
pop. Me pareció cada uno de ellos
“rara avis” entre el mundo hedonista, pasota, despreocupado, irresponsable de los 80. Sus poemas musicados solo son ya recuerdo.
UNA DÉCIMA DE SEGUNDO
Un momento en un agenda,
una décima de segundo más.
Vuela, va saltando de hoja en hoja
mil millones de instantes de que hablar.
Una ráfaga de aire frío,
un molino de viento hace girar.
Sigue, va rodando sobre su eje
describiendo una trayectoria más.
Y es que no hay nada mejor que imaginar,
la física es un placer.
Es que no hay nada mejor que formular,
escuchar y oir a la vez.
Mide el ángulo formado por ti y por mi,
es la solución a algo muy común aquí.
Ahora tú no dejes de hablar,
Somos coordenadas de un par.
Incógnita que aún falta por despejar.
Busca un libro que diga "como",
luego otro que se titula "si",
un tercero llamado "nada",
es la forma del círculo sin fin.
Y es que no hay nada mejor que revolver
el tiempo con el café.
Es que no hay nada mejor que componer
sin guitarra ni papel.
Paralelas, vienen siguiéndome.
Espacio y tiempo juegan al ajedrez.
Ahora tú, no dejes de hablar.