sábado, 21 de marzo de 2015

Hoy se fue Moncho Alpuente


¡Joder, qué semana! Me es imposible no soltar un taco, pues al fallecimiento de Juan Claudio Cifuentes, Cifu el pasado martes, hoy se ha unido el de Moncho Alpuente. Ramón Mas Alpuente, otro de mis admirados personajes de mi juventud, relacionado con el mundo de la música, polifacético y cachondo. Le conocí por aquella canción titulada "El hombre del 600" que decía "Adelante, hombre del 600, la carretera nacional es tuya..." en el estribillo, que interpretaba su segundo grupo musical, Desde Santurce a Bilbao Blues Band. Su primera banda fue Las madres del cordero, donde ya apuntaba al estilo irónico, humorístico, crítico, satírico e irreverente que caracterizó sus experiencias, no solo musicales, sino también literarias, teatrales, de radio y televisión. Es en la televisión donde disfrutamos en los años 70 del programa Mundo Pop, en el que regularmente salía como presentador, y con el que me pude abrir a nuevos estilos musicales, que tenían su continuación en la radio, a través de otro programa mítico del que ya hablé hace tiempo, Para vosotros jóvenes. Siempre ácido, cachondo, comprometido y rebelde, ácrata y protestón, se atrevió a reivindicar el tabaco, a pesar de los males que provoca, no dudando en aparecer en los medios exigiendo el derecho de los fumadores a su vicio diario, y llegó a publicar un disco con otros artistas defensores del humo. Como periodista también se caracterizó por su verbo chispeante, crítico y satírico, siendo azote de poderosos de todo tipo. Y se nos ha ido todavía "joven", con solo 65 años, de un infarto (¿consecuencia del tabaco?). Se va otro mito musical y del periodismo, como Cifu, en la misma semana, ¡qué semana! Adiós, Moncho Alpuente.


1 comentario:

Jesús Herrera Peña dijo...

Es verdad, Francisco Javier. En estos tiempos se están muriendo gentes que antes no se morían.

(también dentro de lo más serio, de lo más dramático, cabe un poquito de humor)


Todo lo que dices de Moncho Alpuente lo suscribo yo, porque también me ha impactado la muerte de un tío joven (65 años) que ha llenado muchas de mis horas de radio, de tele y de lectura.

¡¡Es la vida...!!